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	<title>Recorridos | Ezagutu Barakaldo</title>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 25: Círculos, Batzokis y Casas del Pueblo (inicios del s. XX)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Oct 2026 06:16:12 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Historia]]></category>
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<p>No fueron ajenos a esta situación los partidos políticos. Al mismo tiempo de su fundación establecieron las correspondientes sedes en las que sus afiliados no sólo encontrasen la burocracia necesaria sino, también, un espacio para el encuentro, el debate y el ocio. En este recorrido presentamos la realidad y actividad que desarrollaron los “círculos” (carlistas), los “batzokis” (nacionalistas) y las “casas del pueblo” (socialistas). Contamos para ello con la experta mano de Mikel Aizpuru.</p>
<p>Los centros sociales de los partidos políticos o de algunos sindicatos consti­tuyeron además de un espacio de militancia, lugares de sociabilidad lúdica. No faltaron los intentos de crear proyectos culturales que presentasen una intención globalizadora: escuelas, bibliotecas, grupos teatrales, orfeones, etcétera. Ofrecían una dinámica intermedia entre la sociabilidad popular y la estricta­mente política. No existían diferencias fundamentales en las tácticas utilizadas por los distintos partidos para atraerse nuevos correligionarios, ni en los actos organizados por cada una de sus sedes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El objetivo de estas secciones, especialmente de los coros y grupos teatrales era doble: por un lado, distraer y formar a los miembros inmediatos de los mis­mos; por otro, dinamizar reuniones y manifestaciones, popularizando consig­nas y estrategias, animando los actos políticos y sociales con canciones e him­nos adecuados al caso. Estos centros que fueron surgiendo a lo largo de las dos primeras décadas del siglo XX continuaron funcionando, con la excepción de los nacionalistas y de los anarquistas durante la Dictadura de Primo de Rivera, para iniciar un nuevo periodo de expansión en la II República.</p>
<p><strong>&nbsp;1. </strong><strong>La cultura de izquierdas en Barakaldo</strong></p>
<p>La hegemonía político-electoral de nuestro municipio estuvo, salvo durante el periodo comprendido entre 1931 y 1937, en manos de fuerzas conservado­ras. Sin embargo, los diferentes grupos de izquierda, y en menor medida los nacionalistas, tuvieron la iniciativa en lo que respecta a la sociabilidad popular, marcando muchas de las pautas que definirían con posterioridad las caracterís­ticas del baracaldés. Republicanos y socialistas conformaron el núcleo mayori­tario de esa cultura de izquierdas, pero anarquistas, comunistas y librepensadores participaron, en mayor o menor medida, en su configuración y expansión<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>. De hecho, es problemático intentar diferenciar aquellos elementos que consti­tuían propiamente una subcultura socialista o la republicana de aquellos otros que conformaban una cultura de izquierdas genérica, a pesar de las diferencias existentes entre ambos grupos.</p>
<p>Si los socialistas, que contaban con una agrupación estable, una estructura organizativa claramente delimitada y unas construcciones teóricas más o menos definidas (aunque su percepción entre los militantes de base fuese muy subje­tiva), podían ofrecer un conjunto hasta cierto punto coherente; no era este el caso de los republicanos, pese al predominio del Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux hasta mediados de la Segunda República. Esta diversidad ideológica y organizativa les daba, al mismo tiempo, fortaleza y debilidad. Por debajo de la representación oficial, existía un republicanismo popular y obrero y todo un mundo de inter-relaciones entre republicanismo, laicismo, librepen­samiento y obrerismo. Las fronteras entre estas corrientes eran extraordinaria­mente móviles. La subcultura de izquierdas se caracterizaba por una combi­nación de aspectos formalizados, sociedades políticas, recreativas y sindicales con los rasgos propios de la cultura popular, creando espacios, momentos, len­guajes y rituales propios.</p>
<p>Muestra clara de esta comunión era la coincidencia en la celebración de determinados actos; en particular, la conmemoración de la Comuna parisina (18 de Marzo), pero también otros. El 13 de abril de 1921, el anarquista Aquilino Gómez dio una conferencia en los locales del Círculo republicano, con el tema «El Hogar y la familia». Los maestros republicanos Liborio Peña y Manuel Picaza dieron conferencias en la Casa del Pueblo. Durante la huelga en AHV de marzo de 1923, las reuniones se celebraron en la Sociedad de Inquilinos. La Agrupación Republicana de Alonsótegui celebró el Primero de Mayo con veladas teatrales, mientras que la de El Regato celebró en 1918 un mitin y una gira a la que asistieron 300 personas, a pesar de no ser una fiesta específica­mente republicana.</p>
<p>En el caso de los socialistas, la Casa del Pueblo trataba de reflejar el mundo ideal que pretendían los socialistas, enfrentado al mundo popular, centrado en la taberna y la evasión más o menos alienante. El Centro Obrero, como se llamó en un inicio, era el foco de la sociabilidad socialista y la sede de todas las organiza­ciones creadas en torno al PSOE y a la UGT: juventudes, sociedades de oficio e industriales y el Grupo Femenino. Pero también de grupos artísticos, orfeones (especialmente en los primeros años del siglo y en la República), sociedades deportivas como el Grupo Alpino Jaurés o culturales corno los Amantes del Libro. El carácter de sede social les hizo afirmar que da casa del pueblo no tiene carácter político alguno, siendo su misión puramente administrativa de los intereses a ella confiados por las distintas sociedades obreras, las cuales a su vez tampoco persiguen fines políticos (&#8230;) laboran solo y exclusivamente por el mejoramiento de la clase en todos los aspectos de la vida ciudadana». Ello no fue obstáculo, evidentemente, para que sufriese las consecuencias de las actua­ciones de dichas sociedades o de la política represiva del Gobernador Civil.</p>
<p>Existieron varias Casas del Pueblo en Barakaldo, tanto en los barrios como en el centro de la Anteiglesia. Tras la fundación de la Agrupación Socialista el 30 de enero de 1900, el primer local se instaló en la calle Arrandi, para pasar posteriormente al número 18 de la calle San Juan. Tras estas sedes en alquiler, se decidió construir un edificio propio. De este modo, en junio de 1913 se abrió la Casa del Pueblo en una de las esquinas de la Plaza de los Fueros (donde hoy está situada la BBK). A finales de la década de 1920 se construyó un nuevo local en su solar actual. Fue el primer edificio de Barakaldo construido en hor­migón y costó 210.618 pesetas. Contaba con una planta baja donde se instaló un gran salón de actos capaz de acoger a 1.500 personas, y además otras tres plantas. En la primera se situarían las salas de reuniones, en la segunda el café, las distintas oficinas y la biblioteca y en la tercera 4 viviendas en alquiler. Se trataba de que los trabajadores baracaldeses afiliados dispusiesen de un local moderno y en propiedad&#8217;. Cuando fue inaugurado, el 20 de marzo de 1932, disponía de 4.400 socios, de los que únicamente 150 eran afiliados de la Agrupación Socialista y 270 de las Juventudes Socialistas. El resto pertenecía a los distintos sindicatos. El edificio fue derribado tras la guerra, construyéndo­se sobre el mismo la casa sindical franquista.</p>
<p>La oferta asociativa de los socialistas vizcaínos fue una novedad frente a la tradición del PSOE de centrarse en la lucha política, y era una muestra de la menor rigidez que ofrecía esta organización en Vizcaya. De hecho, según Michel Ralle, la creación de este tipo de organizaciones fue consecuencia, sobre todo en Bilbao, de la necesidad de aumentar la base social del partido, superando el grupo de trabajadores de oficio, buena parte del cual ya se encon­traba organizado en asociaciones próximas al republicanismo. Se trataba de conseguir impresionar a la opinión pública y a las autoridades, «ocupar la calle», para atraer así a los nuevos obreros industriales. Es el «socialismo de taberna» que criticaban los correligionarios de Madrid, encerrados en las aso­ciaciones de oficio y en una actitud más purista. La utilización de la música, además, no tenía únicamente un rol movilizador. Obtener una banda o un coro de prestigio era, asimismo, una forma de conseguir el reconocimiento público, cuasi-oficial cuando se trataba de la Banda Municipal, de la presencia socialis­ta en la anteiglesia.</p>
<p>La celebración del Primero de Mayo era la principal jornada festiva de los socialistas locales. El de 1918 se inició por la Casa del Pueblo de Barakaldo con un mitin el día 29 de abril y una velada teatral y un pasacalle el 30. El día 1 empezó con una diana, al mediodía se celebró un mitin y por la tarde una romería en la Plaza de los Fueros, para continuar los festejos con otro baile en la Casa del Pueblo hasta las 12 de la noche, todo ello en un ambiente festivo. Para ello, solicitaron a todas las empresas que ese día diesen asueto a sus trabajado­res, exceptuando aquellos trabajos que no pudiesen paralizarse. En el mitin, los socialistas se quejaron de la poca organización existente entre los trabajadores de Barakaldo y aconsejaron a los allí congregados que se asociasen a la Casa del Pueblo.</p>
<p>La música ocupó un puesto importante en los rituales de las organizaciones izquierdistas de toda la Margen Izquierda. El Primero de Mayo, día del Trabajo y la fiesta obrera por definición, se iniciaba con una alborada del orfeón socia­lista local, acompañado por músicos y simples militantes, y las actuaciones musicales se repetían en varias ocasiones a lo largo de la jornada. Dolores Ibarruri señalaba para Gallarta que las canciones interpretadas por el orfeón del Centro Obrero, «saliendo a la calle, extendiéndose por minas y barriadas, pene­trando en hogares y lugares de reuniones populares, se hacían carne y sangre de las masas y eran un medio eficaz de agitación y de reagrupamiento de los trabajadores, especialmente de la juventud». Varias canciones, especialmente La Internacional y la Marsellesa, transcendieron el marco político, para conver­tirse en canciones verdaderamente populares en las zonas del territorio vizcaí­no con amplia presencia socialista. Algunos de estos himnos han quedado guar­dados en la memoria colectiva de los que vivieron la época republicana. Las vinculadas al Primero de Mayo son los más conocidos:</p>
<p style="text-align: center;">Hoy es Uno de Mayo,</p>
<p style="text-align: center;">fiesta de los trabajadores</p>
<p style="text-align: center;">abandonemos las labores</p>
<p style="text-align: center;">los pueblos trabajadores</p>
<p style="text-align: center;">guardan sus costumbres</p>
<p style="text-align: center;">más populares.</p>
<p>La música fue también medio de transmisión del rechazo de este grupo a unas fuerzas de seguridad que no se distinguían por la contención a la hora de utilizar medios violentos para reprimir las manifestaciones de oposición al gobierno:</p>
<p style="text-align: center;">Si no quieres trabajar, métete guardia de asalto,</p>
<p style="text-align: center;">comerás buenas chuletas, calzarás buenos zapatos</p>
<p style="text-align: center;">llevarás el uniforme del ejército de los vagos.</p>
<p>La difusión musical estaba relacionada, en sus inicios, con las canciones difundidas por las Juventudes Socialistas (JJSS) en sus excursiones dominica­les de propaganda. Conviene recordar, asimismo, que fueron los socialistas bil­baínos, Tomás Meabe en concreto, los fundadores de la organización juvenil socialista. Las actividades de la JJSS complementaban, como en el resto de las organizaciones juveniles del momento, las tareas específicamente políticas con las de esparcimiento, realizando además gran alarde de los signos de identidad pública del movimiento socialista. Fueron las Juventudes las que contribuyeron a fijar las nuevas formas de presencia pública con las banderas rojas, pañuelos del mismo color, himnos, etcétera.</p>
<p>Muchas de las actividades, sin embargo, eran más tranquilas y lúdicas. Excursiones, giras, reuniones, conferencias y veladas a las que acudían los socios y sus familias ocupaban la mayor parte del tiempo de dichas organiza­ciones. Las fiestas convocadas por las organizaciones socialistas adquirieron rápidamente rituales típicos de las celebraciones tradicionales, penetrando en el calendario popular como un festejo más. Algo duramente criticado por los anar­quistas, que denunciaron el carácter festivo que se le daba al Primero de Mayo, día de reivindicación y de lucha. Aunque en alguna de las conmemoraciones anarquistas de dicha fecha en el barrio de Zaramillo (Güeñes) no faltase el baile.</p>
<p>Los anarquistas, aunque partícipes en esa cultura de izquierdas manifesta­ban rasgos propios. Una clara muestra de ello lo tenemos en alguna de sus can­ciones:</p>
<p style="text-align: center;">Agarra el fusil, escupe metralla</p>
<p style="text-align: center;">coloca petardos y empuña la Star</p>
<p style="text-align: center;">no tengas conciencia de aquellos canallas</p>
<p style="text-align: center;">que explotan tu cuerpo, sin tener piedad.</p>
<p>No tenemos referencias continuadas sobre las organizaciones anarquistas baracaldesas. Tras algunos mítines en la zona minera a finales del siglo XIX, se sucedieron los grupos de esta ideología. No obstante, ellos mismos insistían en que: “Se impone que fomentemos la asociación libre, no en las organizacio­nes presidenciales de centros y comités directivos sino en fraternales grupos, donde por afinidad de caracteres, simpatías, vecindad, medios de oficio, cada productor y productora se entienda, conferencie y junte con las personas que más le agrade, (&#8230;) haciendo todo por simpatía y nada por obediencia».</p>
<p>Tras varias campañas de propaganda realizadas a finales de la década de 1910, el anarquismo cobró nuevo impulso, muestra de ello fue la aparición en 1919 del Sindicato Único del Arte del Hierro. Pero dos años antes ya se había producido una muestra del influjo anarquista con la creación de un Grupo Esperantista (1917). Esta asociación, que sigue manteniendo su existencia, combinó las clases en su local de la Plaza de Villalonga, n° 38, con las conferencias en las que diferentes oradores explicaban las ventajas del esperanto, haciendo votos por su utilización inmediata, sin esperar a que fuese declarado lenguaje universal. En 1918 se formó la sucursal baracaldesa de la Sociedad Vegetariano-Naturista de Vizcaya, con la asistencia de unas 100 personas a la conferencia a cargo de Ricardo G. Gorriarán sobre vegetarismo y naturismo. El 22 de diciembre de 1918 se celebró otra conferencia sobre las ventajas del vegetarismo y perjuicios del alcoholismo. Desde los años finales de la Dictadura de Primo de Rivera los nudistas frecuentaron la zona de Bengoelea. Aunque estas asociaciones no estuvieran formadas únicamente por anarquis­tas, los libertarios eran muy sensibles a estas corrientes moralistas que pre­conizaban una nueva sociedad con nuevas costumbres, en las que los excesos corporales y, particularmente el abuso del alcohol estarían proscritos. De hecho, cuando en la década de los años 30 se propugnó la unificación del movi­miento anarquista peninsular se señalaba que: “<em>En cada localidad existirá, según las posibilidades y la extensión de las fuerzas anárquicas, una Federación Local anarquista compuesta por un miembro de la federación local de grupos específicos y de acción, otro por los grupos juveniles, otro esperantista, otro por los naturistas, desnu­distas, excursionistas, otro por escuelas racionalistas y otro por ateneos libertarios, más un secretario general, tesorero y contador</em>”.</p>
<ol start="2">
<li><strong> La cultura nacionalista vasca</strong></li>
</ol>
<p>De un modo semejante al resto de los partidos políticos, las acciones cotidia­nas de las organizaciones nacionalistas baracaldesas estaban más próximas a la de una sociedad recreativa, que a la de un partido político tal como lo entende­mos hoy en día. Muchos de los actos convocados por los nacionalistas carecían de elementos políticos expresados de forma abierta y reproducían elementos de la cultura tradicional vasca, adaptados a un nuevo mensaje. El aspecto lúdico de su actuación, no obstante, no nos puede hacer olvidar que la intención últi­ma de cualquier actividad nacionalista, como la de cualquier otra organización sociopolítica del momento, era eminentemente política.</p>
<p>Los nacionalistas presentaban un doble nivel organizativo: la Junta Municipal, que representaba la autoridad política, y el batzoki, sede social, cen­trado en la ejecución de todo tipo de actividades. En el caso de Barakaldo, el nacionalismo respetó en la medida de sus posibilidades la distribución espacial de la población y, uno tras otro, distintos barrios de la anteiglesia vieron cómo se creaban sociedades de diferentes nombres: Sociedad Euskalduna, la más antigua, en San Vicente, Batzoki de Burceña, Centros Vascos de Alonsótegui y Barakaldo, Juventud Vasca, etcétera. Todos ellos de connotaciones inequívoca­mente nacionalistas. Los batzokis, por utilizar un término genérico, fueron el principal medio de expansión del nacionalismo. Los objetivos que pretendían conseguir con su creación eran constituirse en lugar de reunión y de formación de los nacionalistas, convertirse en centros difusores de propaganda mediante veladas, mítines, excursiones y ser ejemplo e imagen del pueblo euskaldun.</p>
<p>Entre las actividades desarrolladas y promovidas por los mismos, se mezcla­ron las conferencias sobre la cultura vasca y las charlas formativas sobre el nacionalismo, con veladas vespertinas, tanto musicales, como teatrales, cla­ses de euskera, enseñanza de bailes y canciones vascas, romerías y excursiones. Las cintas rojas y las fajas verdes distinguían en los actos festivos a los nacio­nalistas baracaldeses. En los años 20 se crearon además varios clubs de fút­bol, entre ellos el Euzkotarra y el Irrintzi, cuyos nombres indicaban, por sí mismos, la inclinación política de sus componentes.</p>
<p>El objetivo que perseguían las actividades organizadas por los nacionalistas era triple. Por un lado, realizar labor de propaganda, movilizando a los nacio­nalistas de distintas poblaciones, intensificando los lazos entre los mismos, mostrando su fuerza ante el público apolítico, lo que contribuiría a atraer a nue­vos seguidores. En segundo lugar, dar ejemplo de catolicismo, defendiéndose así de las acusaciones de liberalismo realizadas por carlistas e integristas. Por último, no faltaba un aspecto lúdico, nada desdeñable en la sociedad baracaldesa que cada vez concedió mayor importancia al deporte y, en concreto, al fút­bol y al montañismo. Los bailes que se incluían dentro de las romerías servían, asimismo, para formar nuevas parejas. El vínculo nacionalista quedaba así reforzado con los lazos familiares.</p>
<p>Por lo general, el ciclo de actividades seguía un ritmo estacional. Un par de veladas literario-musicales o funciones teatrales iniciaban el año. A partir de 1913, diferentes grupos salieron para celebrar la Víspera de Santa Águeda, cos­tumbre que se estaba perdiendo en las zonas urbanas y que fue uno de los ele­mentos característicos del nacionalismo vizcaíno. Las estrofas se cantaban en euskera, destinando los fondos a fines propios o benéficos. Desde 1920, los coros de la Juventud Vasca baracaldesa acudieron a la ermita de la santa con acompañamiento de txistularis, dantzaris y la bandera de la sociedad para cele­brar una comida. Visto el éxito, en los años sucesivos, les acompañarán el resto de las organizaciones locales y algunas de Bilbao, añadiendo al acto un mitin y una romería. La Cuaresma marcaba un alto inexcusable. La primavera daba paso al periodo de excursiones que se extendían a lo largo de Vizcaya. En la época anterior a la primera celebración del Aberri-Eguna (1932), el día de San Ignacio, 31 de julio, constituía el día grande de los nacionalistas. Dicha festivi­dad se conmemoraba con una romería acompañada por una velada nocturna en el Batzoki. Tras la asistencia al, generalmente, único gran mitin anual celebra­do en verano volvían a iniciarse las conferencias y las clases. El aniversario de la muerte de Sabino Arana, 25 de noviembre, y algunas veladas teatrales cena­ban el ciclo de actividades del año.</p>
<p>El periodo republicano vio cómo se aceleraba el ritmo de movilizaciones. Las actividades deportivas tuvieron en esta época un importante incremento, así, por ejemplo, se celebró el campeonato interbatzokis de ciclistas y, en 1936, la I Vuelta a la Encartación. Aumentó asimismo, el número de excur­siones por distintas zonas del país, especialmente a Gernika, pero también a Navarra, Álava o cualquier sitio donde se realizase un acto nacionalista. Los diferentes Aberri-Eguna contaron con la asistencia de numerosos nacionalis­tas baracaldeses.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Mientras que el socialismo se consolida en la zona minera e industrial, la importancia del anarquismo es nula. Posiblemente, las causas de este hecho están determinadas por la estructura industrial. Mientras Cataluña tiene una industria muy diversificada, como es la textil, en Bizkaia el desarrollo industrial ha ido unido a la concentración empresarial característica de la industria siderometalúrgica. Tampoco hemos de olvidarnos que el proletariado viene de un campo tradicionalista y de pequeños propietarios, como el País Vasco y Castilla la Vieja, muy distinto del jornalero de las zonas latifundistas de las provincias de Murcia y Andalucía que emigra a Cataluña. Manuel GONZÁLEZ PORTILLA “Población de la zona minera y la Ría de Bilbao en el siglo XIX” (mecanografiado) p. 75.</p>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 24: A zancadas por el siglo XIX</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Oct 2026 06:46:19 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Recorridos]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div>Viendo las cosas con la perspectiva que nos da la Historia, bien podemos afirmar que el siglo XIX significó un antes y un después en el devenir de la anteiglesia de Barakaldo. Un “antes” rural, un “después” industrial. En medio, una bisagra de unos escasos cien años en los que la instalación de todo tipo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p>Viendo las cosas con la perspectiva que nos da la Historia, bien podemos afirmar que el siglo XIX significó un antes y un después en el devenir de la anteiglesia de Barakaldo. Un “antes” rural, un “después” industrial. En medio, una bisagra de unos escasos cien años en los que la instalación de todo tipo de industrias (especialmente las derivadas de la metalurgia) arrasó el componente agrario que había caracterizado el paisaje del entorno desde que tenemos conocimiento de él. Por ello, antes de entrar en consideraciones más detalladas proponemos un recorrido “a zancadas” por este especial siglo XIX.</p>
<p>En el “Cuestionario” remitido por Silverio Joaquín de Retuerto<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> en 1795 a D. Tomás López<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>, se dice de la anteiglesia<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>: “<em>Abunda de deliciosas hortalizas y todo género de fruta que se venden en las villas inmediatas con preferencia a las de los demás pueblos y sólo de guinda y cereza produce anualmente más de 30 Dxr (quintales?). Tendrá de largo como dos leguas&nbsp; y una de ancho escaso en que están repartidos 400 vecinos que son poco más o menos el número de su población, labradores que viven en el cultivo de las fresas, excelentes vegas que de junqueras se han reducido a sembradas de treinta años a esta parte con lo que se ha aumentado mucho la labranza. No hay en su jurisdicción feria ni mercado alguno y los vecinos compran y venden en las villas de Bilbao y Portugalete que tienen un mercado diario de granos y de lo demás necesario para la vida humana. El comercio principal es la labranza que coge el grano necesario para el consumo del pueblo. (Cuidan ganado que utilizan para el acarreo de mineral). Conducen 150 y 200 quintales de a 150 libras cada uno del monte con bueyes o mulos; el resto es ganado de cebar vendiéndolo después de gordo para los consumos de las dos citadas villas inmediatas. Por estar este pueblo situado la mayor parte en una llanura y terreno fangoso y tener inmediatos los ríos (antes mencionados) se carece de aguas buenas para beber por lo que reinan en los veranos muchas tercianas aunque no malignas y en los inviernos algunas puntas de costado, en lo demás el aire es sano, el cielo despejado y sus naturales robustos y ágiles. La lengua común es el vascuence y castellano aunque uno y otro mezclado y nada puro. Hay en su jurisdicción dos ferrerías una en el río mayor y otra en el menor con varios molinos, en las primeras se labra el hierro y en los segundos se muele el grano para el consumo de los vecinos, además dos fábricas de curtidos sin uso… También hay en el río menor una fandería donde se corta y adelgaza el hierro labrado en las ferrerías se suerte que queda en proporción para clavos de todos los tamaños</em>”<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>.</p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>1.- &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Barakaldo 1825</strong></p>
<p>En 1825 Barakaldo tenía siete “barriadas”, que agrupaban el hábitat disperso de los caseríos, muy similares en número de habitantes: Irauregui (con Alday) 331; Regato, 333; Retuerto, 335; Burceña (con Cruces, Llano, Luchana y Vitoricha), 311; San Vicente, 259; Landaburu (con Arrandi), 227 y Beurco (con Desierto, casi vacío), 291. En total 2067 habitantes con tendencia al alza desde los años precedentes. El 91,4 % era natural de la anteiglesia existiendo una importante emigración femenina a las próximas villas de Bilbao y Portugalete, especialmente a la primera, para emplearse en el servicio doméstico. Este dato explica que la soltería femenina duplique a la masculina en la propia anteiglesia. Ocupaban los diversos caseríos existentes.</p>
<p>La dedicación <a href="http://fundamental.de/">fundamental de</a> esta población rural era la agropecuaria como lo había sido en los siglos anteriores. Esta tarea será simultaneada, sobre todo en invierno, con otras temporales como la extracción de mineral, acarreo de vena o tala de bosques. En los inicios del siglo XIX aumentó notablemente la producción agraria merced a la roturación de nuevas tierras obtenidas de la desecación de los abundantes juncales de que disponía la anteiglesia.</p>
<p>En un segundo plano quedaba la explotación de los “montes de hierro” o “zona de las veneras” cuyo mineral, tras ser extraído era transportado por medio de caballerías hasta los pequeños puertos de Galindo, Ugarte y Causo y, desde aquí, hasta el fondeadero del Desierto o la Rentería de Zubileta. Posiblemente algún barakaldés participaría de estos trabajos pero en el censo de 1825 no aparece ningún minero, acarreador de vena o gabarrero. Sí, por contra, se citan 14 carboneros, 8 herreros, 5 claveteros, un arriero y un rementero.</p>
<p>A pesar de poseer una rica vega, la agricultura no alcanzaba, sin embargo, el umbral de la autosuficiencia por lo que se debía recurrir a la importación de granos. La orientación cerealista tradicional (primero trigo y, después, maíz) dio paso en la primera mitad del siglo XIX a la expansión de la vid (siendo espectacular su crecimiento entre los años 1849 y 1877) y los productos hortícolas con fácil salida en los mercados de Bilbao y Portugalete.</p>
<p>La ganadería suponía un complemento básico para la economía agraria. La cabaña ganadera más importante correspondía al ganado vacuno, caballar y de cerda. La necesidad del acarreo de mineral condujo a un desarrollo espectacular del ganado caballar, mular y asnal aunque en los periodos de guerras fuesen los más afectados. La competencia con los vecinos de Trapagaran será habitual y los conflictos por motivos de pastos frecuentes.</p>
<p>Derivada del hierro y sin tanta importancia como, a veces, se presenta existían cuatro ferrerías mayores (producían el hierro en bruto) y algunas otras menores (dos tiraderas<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a> y dos fanderías<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a>) aunque en épocas más antiguas se contabilizaron bastantes más de las denominadas “de aire”. De las mayores (Bengolea, Aranguren, Urcullu e Irauregui) ninguna llega a 1812. Las dos fanderías (construidas por Guillermo de Uhagón y Juan Antonio de Unzaga) están abiertas pero a un bajo rendimiento. De hecho esta actividad sólo adquirirá importancia con la fundación de Nuestra Señora del Carmen en el Desierto.</p>
<p>El panorama de la actividad económica se completaba con la existencia de 9 molinos (2 en el Regato y uno en Retuerto, Bengolea, Gorostiza, Iguliz, Aranguren, Urcullu e Yráuregui), dos curtiderías (desaparecidas antes de 1828), dos tenerías<a href="#_ftn7" name="_ftnref7">[7]</a> y cuatro o cinco tejeras (todas en el barrio de Cruces) aunque posteriormente hubo otra ubicada en el barrio de Beurko.</p>
<p>La sociedad barakaldesa estaba configurada por una minoría de “nobles” descendientes de los antiguos linajes (propietarios de las tierras, montes, diezmos, arrendamientos, ferrerías y molinos) y otros “nuevos” ennoblecidos (comerciantes enriquecidos con el tráfico de América); debajo de ellos la gran masa de campesinos con gran movilidad y heterogeneidad y, por último, los mendigos e indigentes que vivían de la generosidad comunitaria.</p>
<p>La vida religiosa de la vecindad gira en torno a tres espacios: la parroquia de San Vicente, el monasterio de los Mercedarios de Burceña y el convento de los Carmelitas descalzos del Desierto de Sestao. Además las Iglesias de Santa Águeda, San Antolín (Iráuregui), San Bartolomé, Santa Lucía, San Martín (Somo), Santa Quiteria (Samundi), San Roque (El Regato), La Concepción&nbsp; (Aranguren) y San Ignacio (Retuerto).</p>
<p>A mediados del siglo XIX, contaba Barakaldo únicamente con dos escuelas: Retuerto y San Vicente, regentadas por dos maestros (Domingo de Convenios y José de Gorostiza) y dos maestras (Francisca Eguiluz y Florencia de San Miguel).</p>
<p><strong>&nbsp;</strong><strong>2.- &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Barakaldo 1887</strong></p>
<p>Las barriadas son nueve habiéndose añadido a las existentes en 1825 Luchana (con Vitoricha) y Desierto. La población es de 8.868 habitantes. Todas las barriadas aumentan su población salvo Beurco que se ve perjudicada por el asentamiento del Desierto. Iraúregui, 577; Regato, 817; Retuerto, 991; Burceña (con Cruces y Llano), 533; San Vicente, 483; Landaburu (con Arrandi), 504, Beurco, 182 y Desierto, 3912. En núcleos dispersos (Alday, Tellitu, Santa Águeda, Castaños, Zamundi, Susunaga, Amézaga, Cariga, Gorostiza, Larrazabal, Llano y Ugarte) habitan 83 personas. Descomunal desarrollo de Desierto (en el que habita el 44% de la población) merced al establecimiento, en su entorno, de las primeras industrias.</p>
<p>La vivienda (marginando al viejo caserío) adquirirá una singular importancia mostrándose tres tipos fundamentales: los poblados mineros<a href="#_ftn8" name="_ftnref8">[8]</a> (que sustituyen a los barracones colectivos<a href="#_ftn9" name="_ftnref9">[9]</a>) de La Arboleda o Arnabal, las viviendas obreras bien de tipo “corredor” (Zunzunegui en la calle El Carmen, La Bomba…) o “pisos” (Uría, Loizaga, Arrázola…) y las viviendas del personal más cualificado de algunas empresas (Luchana, Orconera…).</p>
<p>La primera traída de aguas se hizo de los manantiales del monte Mendibil aunque pronto la cantidad suministrada fue insuficiente. De hecho, en 1889 algunos barrios&nbsp;muy poblados carecían todavía de ningún tipo de suministro. La situación del municipio de Baracaldo, que en 1887 se acercaba a los nueve mil habitantes, era preocupante. El suministro de agua de Luchana y Desierto, los barrios más densamente poblados, se hacía mediante la utilización de pozos, surtiéndose el resto de vecinos de los manantiales que discurrían por la jurisdicción. O dicho de otra manera, la mayor parte del agua consumida como potable procedía del subsuelo, sin tener en cuenta que era allí, precisamente, donde se descargaba buena parte de las deyecciones humanas procedentes de los pozos negros, afectados en su totalidad por filtraciones originadas en su pésima construcción. La situación de los ríos no era mejor, contaminados por los vertidos urbanos e industriales.</p>
<p>Suministro de agua e instalaciones sanitarias estaban íntimamente ligados, por lo que las carencias no tardarían en tener consecuencias nefastas para la salud de la población. De poco serviría el aviso emitido por el alcalde de Baracaldo en octubre de 1885, prohibiendo terminantemente el uso de las aguas de los ríos Cadagua y Nervión, así como de la procedente de «todos los pozos y arroyos que existan en esta Anteiglesia», cuando hasta entonces se había mostrado total indiferencia y tolerancia al consumo exclusivo de un líquido que, con toda seguridad, estaba repleto de impurezas.</p>
<p>Transcurrido el período de excepcionalidad provocado por la epidemia de cólera, en el que debieron surtir al vecindario mediante el uso de aljibes, la corporación municipal iniciaba los primeros movimientos para suministrar agua potable. La traída definitiva se efectuó desde manantiales del Monte Mendibil. No obstante, la cantidad suministrada no debía ser suficiente a tenor de las afirmaciones del arquitecto municipal Casto de Zabala, quien señalaba en 1890 que «con el aumento constante de Baracaldo, se siente una suma necesidad de más agua potable», de ahí que se iniciaran nuevas prospecciones para aumentar el caudal. De hecho, en 1889, algunos barrios muy poblados carecían todavía de ningún tipo de suministro. Así, aprovechando unas obras de construcción de aceras en las zonas urbanizadas, indicaba a la Corporación que «sería muy interesante, útil y conveniente de necesidad, la conducción de aguas potables de la cañería a la plazuela de Retuerto, evidenciando que hasta entonces se servían únicamente de las procedentes del Río Cadagua. En cualquier caso, el suministro no debió atenuar las necesidades, toda vez que las quejas del vecindario no cesaron.</p>
<p>Pese a la precariedad de las instalaciones y no tener asegurada una cantidad de agua suficiente para cubrir toda la demanda, desde 1895 se venía prestando el servicio a domicilio, disfrutado únicamente por una mínima parte de la población.</p>
<p>En cualquier caso, el hecho de que sólo sesenta y tres personas se dieran de alta y, que únicamente setenta y ocho inmuebles de Baracaldo dispusieran de agua potable, contrasta con los más de trece mil habitantes que el municipio tenía en 1900 a tenor de los datos arrojados por el padrón municipal y con los casi mil inmuebles. Si acudimos al detalle, podemos observar que barrios como Alonsótegui, Iráuregui o El Regato carecían de inmuebles que tuvieran agua potable instalada. O que la totalidad de las casi mil personas alojadas en los trece inmuebles de la calle Arana no tuvieran agua en sus casas, debiendo acudir a las fuentes públicas. Esta situación contrasta con la de la calle Murrieta, donde habitaban buena parte de los ingenieros y empleados de la fábrica siderúrgica Altos Hornos de Vizcaya, todas ellas dotadas de agua. Precisamente en estos inmuebles estaban instaladas tres de las cinco bañeras existentes en el municipio. Destaca también el escaso número de inodoros y los apenas ocho establecimientos comerciales dotados con este servicio. No es necesario insistir en las repercusiones de la escasez de inodoros en la población. Y es que buena parte de la población aún se alojaba en casas que no disponían de ningún dispositivo para recoger las materias fecales, por lo que eran recogidas a diario por el servicio de recogida de basuras.</p>
<p>La situación no cambiaba ostensiblemente con el paso de los años. El número de abonados al servicio de aguas a domicilio en 1910 (ver cuadro n.° 3) era de apenas 162 y 158 los inmuebles, cuando la población de Baracaldo se situaba en torno a 19.000 habitantes. Si cruzamos la relación de abonados con el padrón de habitantes correspondiente a ese mismo año, observamos nuevamente que son los propietarios, los comerciantes, empleados y profesionales los más numerosos, siendo muy escasos los que se declaran jornaleros o labradores. El agua a domicilio aún continuaba siendo un lujo, por lo que las implicaciones sanitarias eran difíciles de obviar. No obstante, el Reglamento para la Edificación y Reformas de los Edificios de la Anteiglesia de Baracaldo aprobado en 1904 era muy explícito respecto las características técnicas que debían tener los retretes, pero nada se especificaba sobre la obligatoriedad de dotarlos de agua. Situados muy a menudo en las cocinas, consistían en un conducto largo de tosca albañilería, generalmente desprovistos de asientos, carentes de sifones en los empalmes al retrete, siendo habitual, por lo tanto, que exhalaran olores nauseabundos. La falta de agua corriente a domicilio impediría limpiarlos en debidas condiciones, o que descendieran los excrementos con la rapidez deseada hacia el pozo negro, propiciando de este modo la obstrucción de las tuberías. A pesar de estas deficiencias, el precio de una instalación no sería moderado, ni fácil su abastecimiento, si hemos de hacernos eco de las guías comerciales de la provincia. En definitiva, razones esgrimidas como <em>suficientes </em>por parte de los propietarios a la hora de negarse a instalar un saneamiento que llevaba aparejado el servicio de agua corriente y no pocas obras acometimiento. Otro tanto podemos decir del escaso número de establecimientos comerciales dotados de agua, a pesar de que el Reglamento Municipal de Higiene disponía que <em>no se permitiría </em>el funcionamiento de cafés, tabernas o similares que no reunieran buenas condiciones de luz y ventilación o que no se hallaran dotados de agua potable en el mostrador y en el retrete. No será hasta 1919 cuando la imposición de multas y la amenaza de la clausura de negocios, supuso un aumento considerable del número de altas<a href="#_ftn10" name="_ftnref10">[10]</a>.</p>
<p>Comienza a configurarse el casco urbano que en el padrón de 1893 se extiende por las calles Arana, Carmen, Estación, Ibarra, Lasesarre, Murrieta y Pormecheta. En ellas se han ido construyendo viviendas vecinales cuyos principales dueños son Arana (250), los Olaso (112), Rodas (58) y Zunzunegui (54).</p>
<p>A pesar del intento del Plan General urbanístico de 1890 la ordenación de la ciudad siguió una fórmula de alineación parcial de calles. Se abren las calles Carmen, San Juan, Pormecheta, Portu, Ibarra y Arana y las plazas del Desierto y los Fueros. El centro vital de este primer núcleo fue la plaza del Desierto. Dentro de este conjunto urbano se distinguen dos zonas diferenciadas, separadas por las vías del ferrocarril de la Franco-Belga y Bilbao a Santurce, la de abajo, en torno a la plaza del Desierto y la de arriba en derredor de las escuelas de Rageta, sede también del Ayuntamiento a partir de 1899.</p>
<p>La Primera Guerra Carlista (1833-­1839) supuso un descalabro sin precedentes. El número de casas quemadas ascendía a la importante cantidad de 118 afectando a todas las barriadas (Yrauregui, 4; Landaburu, 34; Burceña, 22; Regato, 13; Retuerto, 8; San Vicente, 11 y Beurco, 26) y, para colmo de males, en 1837 los “aguaduchos” destrozaron las zonas de cultivo.</p>
<p>El padrón Municipal de 1856 nos detalla el estado de la población.</p>
<p>&nbsp;</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="537"><strong>NATURALEZA y SEXO</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table>
<tbody>
<tr>
<td colspan="4" width="185"><strong>Nacionales</strong></td>
<td colspan="5" width="175"><strong>Extranjeros</strong></td>
<td colspan="2" width="104"><strong>Total</strong></td>
<td width="75"><strong>TOTAL</strong></td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2" width="99">Establecidos</td>
<td colspan="2" width="86">Transeúntes</td>
<td colspan="2" width="86">Establecidos</td>
<td colspan="2" width="87">Transeúntes</td>
<td colspan="2" width="51">&nbsp;</td>
<td width="55">&nbsp;</td>
<td width="75">&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td width="49">V</td>
<td width="50">H</td>
<td width="44">V</td>
<td width="42">H</td>
<td width="41">V</td>
<td width="45">H</td>
<td width="42">V</td>
<td width="45">H</td>
<td colspan="2" width="51">V</td>
<td width="55">H</td>
<td width="75">&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td width="49">1306</td>
<td width="50">1350</td>
<td width="44">6</td>
<td width="42">4</td>
<td width="41">16</td>
<td width="45">6</td>
<td width="42">–</td>
<td width="45">–</td>
<td colspan="2" width="51">1328</td>
<td width="55">1360</td>
<td width="75">2688</td>
</tr>
<tr>
<td width="49">&nbsp;</td>
<td width="50">&nbsp;</td>
<td width="44">&nbsp;</td>
<td width="42">&nbsp;</td>
<td width="41">&nbsp;</td>
<td width="45">&nbsp;</td>
<td width="42">&nbsp;</td>
<td width="45">&nbsp;</td>
<td width="2">&nbsp;</td>
<td width="49">&nbsp;</td>
<td width="55">&nbsp;</td>
<td width="75">&nbsp;</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="537"><strong>POR ESTADO CIVIL</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table>
<tbody>
<tr>
<td colspan="4" width="162"><strong>Varones</strong></td>
<td colspan="3" width="154"><strong>Hembras</strong></td>
<td colspan="3" width="156"><strong>Ambos sexos</strong></td>
<td width="66"><strong>TOTAL</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="6">&nbsp;</td>
<td width="52">Soltero</td>
<td width="54">Casado</td>
<td width="50">Viudo</td>
<td width="52">Soltero</td>
<td width="54">Casado</td>
<td width="48">Viudo</td>
<td width="52">Soltero</td>
<td width="55">Casado</td>
<td width="49">Viudo</td>
<td width="66">&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td width="6">&nbsp;</td>
<td width="52">748</td>
<td width="54">514</td>
<td width="50">66</td>
<td width="52">737</td>
<td width="54">508</td>
<td width="48">115</td>
<td width="52">1485</td>
<td width="55">1022</td>
<td width="49">181</td>
<td width="66">2688</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="538"><strong>POR INSTRUCCIÓN</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table>
<tbody>
<tr>
<td colspan="2" width="120"><strong>Leen /Escriben</strong></td>
<td colspan="2" width="141"><strong>Leen/No Escriben</strong></td>
<td colspan="2" width="149"><strong>No leen/No escriben</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="56">Varón</td>
<td width="64">Hembra</td>
<td width="64">Varón</td>
<td width="77">Hembra</td>
<td width="65">Varón</td>
<td width="84">Hembra</td>
</tr>
<tr>
<td width="56">90</td>
<td width="64">93</td>
<td width="64">412</td>
<td width="77">122</td>
<td width="65">826</td>
<td width="84">1145</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>La Estadística Territorial de 1863 indica la existencia de tres fábricas denominas Nª Sra. del Carmen en el Desierto (Ybarra, 1856)), la Fábrica de Hierro de Irauregui (Mwinckel, Arregui y Cía, 1861), la Fábrica de Santa Águeda (Chalbaud y Cía, 1862) y la escabechería de Burceña propiedad de José Mª de Escauriza<a href="#_ftn11" name="_ftnref11">[11]</a>. Han desaparecido las curtiderías y se mantienen dos tejeras (Irauregui y Cruces) y una fábrica de conservas alimenticias (Burceña). Un elemento muy significativo será el establecimiento de lugares de embarque. Si durante el periodo de antiguo régimen fueron los pequeños puertos de Galindo, Ugarte y Causo ahora serán los embarcaderos junto a la ría. En 1871 habrá instalados en Luchana trece cargaderos de mineral. Varios ferrocarriles acercarán el mineral hasta los lugares de embarque: The Bilbao River (1870), Triano (1865), Luchana Mining (1887), Orconera Iron Ore (1877) y Sociedad Franco Belga (1880).&nbsp; Aunque no estrictamente minero también discurría por parte del municipio el ferrocarril de La Robla (1898).</p>
<p>El aumento de indigentes, inadaptados e inválidos motivo el engrosamiento de una masa de mendigos, ladrones y vagabundos. La respuesta a este problema (que no era nuevo) fue la creación de la Junta de Beneficencia (1863). La construcción de un Hospital-Asilo tendrá que posponerse a 1902 (Róntegui) aunque en la década de los noventa la fábrica de los Ybarra disponía de un cuarto de socorro y hospital de seis camas atendidas por las Hijas de la Cruz.</p>
<p>La educación mejora sensiblemente con el establecimiento de varios centros educativos: Colegio Francés de las Hijas de la Cruz en el Desierto (1872), Escuelas mixtas de Rágeta (1889), Escuela de párvulos de Luchana (1890), Escuelas de Landaburu (1891), Escuela Salesiana (1897)… Junto a esta perspectiva nacen las primeras asociaciones obreras de corte sindical (Oficios Varios, 1898) aunque ya existían dos de Socorros Mutuos (La Primitiva, 1885 y San Vicente de Paúl, 1889). La organización pionera caritativa baracaldesa fue la Sociedad de Señoras de San Vicente de Paúl (1896), cuya primera presidenta fue doña Rafaela de Ybarra. En 1884 se constituyó una Sociedad Cooperativa de Consumos entre obreros de la fábrica del Carmen que hasta 1897 únicamente ofertó comestibles de primera necesidad.</p>
<p>El desplazamiento de la población hacía las proximidades de la fábrica y el paternalismo religioso de los Ybarra motivaron que se levantase desde los inicios del establecimiento una capilla para la atención de las gentes de la zona (capilla de Nuestra Señora de El Carmen). La Parroquia de San Vicente quedaba alejada. El aumento de la población trabajadora y la lejanía de la Parroquia hicieron que la capilla se quedase pequeña y se proyectase la construcción de una nueva Parroquia que estaría bajo la advocación de San José. Se hicieron los planos y se iniciaron las obras que no sobrepasaron el nivel de la cimentación.</p>
<p>Algunos edificios o equipamientos públicos levantados en la segunda mitad de siglo son el Mercado de la plazuela de Murrieta (1887) que sufrió diversos avatares hasta la definitiva construcción del existente en Juntas Generales (1930),&nbsp; las diversas Alhóndigas (Burceña, 1864; La Punta, 1871; Desierto, 1883, Arnabal…), Matadero (La Punta, ampliado en 1891), acondicionamiento del fuerte de Rontegui para Hospital (1881), Puente de piedra de Burceña (1869) sustituido por una de hierro en 1879, Campo santo (1889), Lavaderos de Lutxana (1889) y Rontegui (1890)… Al mismo tiempo se introducen algunas mejoras urbanas como la traída de aguas para las fuentes públicas (1888), alumbrado eléctrico de las calles (1894), alcantarillado (1889), depósitos de agua de Rontegui (1898)… Permanecen como vestigios el pasado las casas-torre de Zuazo, Llano, San Martín, Burceña, Bengolea Zubileta, Lurquizaga y Susunaga, habiendo desaparecido otras siete señaladas en la fogueración de 1796 además de la torre de Luchana. Igualmente se mantiene en pie el llamado “palacio Larrea” emplazado en el solar de una antigua casa-torre.</p>
<p><strong>3 –&nbsp; ¿Qué ha pasado en estos cincuenta años?</strong></p>
<p>Leyes liberalizadoras del siglo XIX que provican una fuerte afluencia de capital extranjero &nbsp;y un aumento espectacular de la producción y de la exportación de mineral.</p>
<p>Además, en la parte baja de Barakaldo, en la zona del Desierto, se instala la “Fábrica de Nuestra Señora del Carmen” (1854) &nbsp;y en la Punta “la San Francisco del Desierto”. Posteriormente se convirtió en “Altos Hornos y Fábricas de Hierro de Bilbao” (1882) que daría lugar, años más tarde, a los Altos Hornos de Vizcaya (1901) y con ello una proliferación de nuevas industrias (Fábrica de Hierro de Yraúreguí, la Santa Águeda…), ferrocarriles mineros (Franco-Belga, Orconera, Luchana-Mining), tranvías aéreos, planos inclinados, edificios públicos (Ayuntamiento, Alhóndiga, Escuelas…), y, sobre todo, viviendas obreras.</p>
<p>El número de casas<a href="#_ftn12" name="_ftnref12">[12]</a> aumenta considerablemente en la segunda mitad de siglo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="99">&nbsp;</td>
<td width="70"><strong>1840</strong></td>
<td width="64"><strong>1860</strong></td>
<td width="63"><strong>1877</strong></td>
<td width="64"><strong>1887</strong></td>
<td width="60"><strong>1897</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="99"><strong>Retuerto</strong></td>
<td width="70">76</td>
<td width="64">61</td>
<td width="63">85</td>
<td width="64">129</td>
<td width="60">164</td>
</tr>
<tr>
<td width="99"><strong>San Vicente</strong></td>
<td width="70">48</td>
<td width="64">48</td>
<td width="63">53</td>
<td width="64">72</td>
<td width="60">84</td>
</tr>
<tr>
<td width="99"><strong>Irauregui</strong></td>
<td width="70">39</td>
<td width="64">65</td>
<td width="63">57</td>
<td width="64">70</td>
<td width="60">53</td>
</tr>
<tr>
<td width="99"><strong>Beurco</strong></td>
<td width="70">47</td>
<td width="64">50</td>
<td width="63">154</td>
<td width="64">190</td>
<td width="60">225</td>
</tr>
<tr>
<td width="99"><strong>El Regato</strong></td>
<td width="70">59</td>
<td width="64">79</td>
<td width="63">87</td>
<td width="64">85</td>
<td width="60">142</td>
</tr>
<tr>
<td width="99"><strong>Burceña…</strong></td>
<td width="70">83</td>
<td width="64">78</td>
<td width="63">107</td>
<td width="64">131</td>
<td width="60">251</td>
</tr>
<tr>
<td width="99"><strong>TOTAL</strong></td>
<td width="70">352</td>
<td width="64">381</td>
<td width="63">543</td>
<td width="64">677</td>
<td width="60">919</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>La mayoría de las viviendas presentaba un estado lamentable y no reunía los mínimos imprescindibles para el desenvolvimiento de la vida y eran un peligro para la salud de sus moradores. Las denuncias en 1878 acerca de las casas de la fábrica del Carmen y las de la calle Portu (propiedad de Paulino Echevarria) son una muestra de ello. “<em>Más parecen cuadras que habitaciones destinadas a seres racionales, con escasa ventilación, bajos techos, pues algunas no llegan a los dos metros de altura, húmedas, otras sin entablación en el piso y todas sin revoque de ninguna clase en las paredes…”. </em></p>
<p>El agua consumida provenía de manantiales (que surtían de agua no mediante tuberías sino mediante caños abiertos) o pozos artesianos abiertos al efecto (Desierto y Luchana). La recogida de excrementos se realizaba a través de pozos negros o sacando las inmundicias de tiempo en tiempo. El servicio de agua a domicilio se inaugura en 1895 Nada tiene de extraño que en torno a 1900 la esperanza de vida de los baracaldeses no supere los 30 años.</p>
<p>Si la imagen que desprende la vega baracaldesa en 1825 refleja fielmente la realidad de muchos siglos anteriores, la proyectada a finales del siglo XIX es la que ha llegado hasta la última década del siglo XX y que, en pocos años, ha comenzado también a transformarse.</p>
<p>La primera traída de aguas se hizo de los manantiales del monte Mendibil aunque pronto la cantidad suministrada fue insuficiente. De hecho, en 1889 algunos barrios&nbsp;muy poblados carecían todavía de ningún tipo de suministro. La situación del municipio de Baracaldo, que en 1887 se acercaba a los nueve mil habitantes, era preocupante. El suministro de agua de Luchana y Desierto, los barrios más densamente poblados, se hacía mediante la utilización de pozos, surtiéndose el resto de vecinos de los manantiales que discurrían por la jurisdicción. O dicho de otra manera, la mayor parte del agua consumida como potable procedía del subsuelo, sin tener en cuenta que era allí, precisamente, donde se descargaba buena parte de las deyecciones humanas procedentes de los pozos negros, afectados en su totalidad por filtraciones originadas en su pésima construcción. La situación de los ríos no era mejor, contaminados por los vertidos urbanos e industriales.</p>
<p>Suministro de agua e instalaciones sanitarias estaban íntimamente ligados, por lo que las carencias no tardarían en tener consecuencias nefastas para la salud de la población. De poco serviría el aviso emitido por el alcalde de Baracaldo en octubre de 1885, prohibiendo terminantemente el uso de las aguas de los ríos Cadagua y Nervión, así como de la procedente de «todos los pozos y arroyos que existan en esta Anteiglesia», cuando hasta entonces se había mostrado total indiferencia y tolerancia al consumo exclusivo de un líquido que, con toda seguridad, estaba repleto de impurezas.</p>
<p>La primera traída de aguas se hizo de los manantiales del monte Mendibil aunque pronto la cantidad suministrada fue insuficiente. De hecho, en 1889 algunos barrios&nbsp;muy poblados carecían todavía de ningún tipo de suministro. La situación del municipio de Baracaldo, que en 1887 se acercaba a los nueve mil habitantes, era preocupante. El suministro de agua de Luchana y Desierto, los barrios más densamente poblados, se hacía mediante la utilización de pozos, surtiéndose el resto de vecinos de los manantiales que discurrían por la jurisdicción. O dicho de otra manera, la mayor parte del agua consumida como potable procedía del subsuelo, sin tener en cuenta que era allí, precisamente, donde se descargaba buena parte de las deyecciones humanas procedentes de los pozos negros, afectados en su totalidad por filtraciones originadas en su pésima construcción. La situación de los ríos no era mejor, contaminados por los vertidos urbanos e industriales.</p>
<p>Suministro de agua e instalaciones sanitarias estaban íntimamente ligados, por lo que las carencias no tardarían en tener consecuencias nefastas para la salud de la población. De poco serviría el aviso emitido por el alcalde de Baracaldo en octubre de 1885, prohibiendo terminantemente el uso de las aguas de los ríos Cadagua y Nervión, así como de la procedente de «todos los pozos y arroyos que existan en esta Anteiglesia», cuando hasta entonces se había mostrado total indiferencia y tolerancia al consumo exclusivo de un líquido que, con toda seguridad, estaba repleto de impurezas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Cura párroco de la Anteiglesia</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Nació en Madrid en 1730. Fue enviado a París en 1752 por el marqués de la Ensenada para aprender de J.B. Bourgignon d´Anville las técnicas de grabado. Regresó a España en 1760, dedicándose a la formación de mapas por recopilación de anteriores, sin trabajo de campo, ni cálculos de ninguna clase. Se conserva el Cuestionario que remitió a “obispos, curas y párrocos”, pidiendo los datos necesarios para localizar los lugares, en el que rogaba le remitiesen “unas especies de mapas o planos de sus respectivos territorios en dos o tres lenguas en contorno de su pueblo, donde pondrán las ciudades, Villas, Lugares, Aldeas, Granjas, Caseríos, Ermitas, Ventas, Molinos, Despoblados, Ríos, Arroyos, Sierras, Montes, Bosques, Caminos, etc, que aunque no estén hechos como de mano de un profesor, nos contentamos con sólo una idea o borrón del terreno; porque los arreglaremos dándoles la última mano”. Murió en Madrid. En 1802. http://www.geoinstitutos.com</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Hacia 1766, Tomás López, a la vista de las dificultades que encontraba para la formación de los mapas de las distintas provincias de España, se dirigió oficialmente, con autorización del ministro correspondiente, a los obispos, curas párrocos y funcionarios civiles, enviándoles un cuestionario de 15 preguntas en el que se les&nbsp; solicitaban datos relativos a sus diócesis o parroquias. El cuestionario, interrogatorio como le llamó Tomás López, se acompañaba de la siguiente carta:</p>
<p><em>&nbsp;“Muy señor mío: Hallándome ejecutando un mapa y descripción de esa Diócesis, y deseando publicarle con el acierto posible, me pareció indispensable suplicar á V. se sirva responder a los puntos que le comprehenda del interrogatorio adjunto. &nbsp;Es muy propio en todas las clases de personas concurrir con estos auxilios a la ilustración pública, y mucho más en los graduados por su saber y circunstancias como V. y como otros le ejecutaron en otros Obispados.&nbsp;Por este medio discurro desterrar de los mapas extranjeros de las descripciones geográficas de España, muchos errores que nos postran: unos cautelosamente, otros ocultando nuestras producciones y ventajas, para mantenernos en la ignorancia, con aprovechamiento suyo y por un fin de cosas que V. sabe y no es asunto de esta carta. &nbsp;Si V. lo permite, daré cuenta de su nombre y circunstancias en el protocolo de la obra, como concurrente en su mediación y trabajo, sin olvidar todos los sujetos que ayudan a V. en el encargo. Se servirá V. poner la cubierta al Geógrafo de los dominios de Su Majestad que firma abajo. &nbsp;Dios guarde la vida de usted muchos años. Madrid…….. B. L. M. de V. su más atento servidor”.&nbsp; </em></p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> El Cuestionario puede verse en www.historiadecovaleda.wordpress.com</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Centros menores o Tiraderas: Dedicaban sus actividades a la manufactura de tales lingotes para la producción de aperos, herramientas, armas y otros utensilios férricos a veces de consumo local.</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Fábrica de fundición. Un interesante artículo es el titulado “La Fandería de Aragorriola en el siglo XVIII” de Mª Lourdes ODRIOZOLA. www.errenteria.net.</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> Fábrica o taller donde se curten y trabajan las pieles.</p>
<p><a href="#_ftnref8" name="_ftn8">[8]</a> En estos poblados mineros las calles carecían de aceras, aunque existía un mínimo servicio de recogida de basuras y un alcantarillado de mampostería y cal. Las viviendas solían ser de planta baja y un piso, con un excusado, aunque las condiciones higiénicas eran tan solo ligeramente mejores que las de los barracones, careciendo de luz y ventilación suficiente en la mayoría de ellas. El hacinamiento estaba asegurado al igual que el realquiler y el pupilaje. “Vivienda obrera en el último tercio del siglo XIX” pp. 44-45.</p>
<p><a href="#_ftnref9" name="_ftn9">[9]</a> El crecimiento desordenado del entorno conllevó, entre otras cosas, un grave problema de vivienda. En la zona minera esta situación adquirió caracteres más dramáticos. Para resolver el problema de viviendas las compañías mineras procedieron, a partir de 1876, a la creación de barracones, de residencia obligatoria para los trabajadores.</p>
<p><a href="#_ftnref10" name="_ftn10">[10]</a> Pedro A. NOVO “Agua potable a domicilio ¿Una innovación?&#8230;” pp. 5-9</p>
<p><a href="#_ftnref11" name="_ftn11">[11]</a> La fábrica Nuestra Señora del Carmen, propiedad de los señores Ybarra, fue levan­tada en la zona del Desierto desde 1856; base efectiva de Altos Hornos de Bilbao, destacó por la mejora constante de su tecnología, su importante producción, su consumo de energía y su elevado número de empleados (en 1877 daba ocupación a 510 hombres, 150 mujeres y 40 niños). En el barrio de Yráuregui la sociedad Mwinckel, Arregui y Cía empezó a levantar una fábrica de fundición de menores dimensiones en el año 1861; envuelta en todo tipo de dificultades, fue liquidada en el año 1868. En el año 1862 la sociedad Facundo Chalbaud y Compañía levantó la fábrica de Santa Águeda en Castrejana; es el prototipo de empresa en pleno declive por su re­traso tecnológico y financiero; en la Estadística Fabril e Industrial de 1877 aparece como Olaechea y Compañía ocupando a 108 hombres, 4 mujeres y 12 niños. La escabechería en el barrio de Burceña del mayor propietario agrícola de la anteiglesia, Jose María de Escauriza, se esconde en la documentación; al parecer esta­ba alquilada a Lorenzo de Latorre desde una fecha próxima a 1860, se incluye en el censo de riqueza territorial de 1867 pero ya no aparece en 1877, con lo que cabe ponerla en relación con el intento frustrado de establecimiento de industrias alimen­tarias de nueva planta en Vizcaya. Rafael RUZAFA “Resistencias y colaboraciones tradicionales a la industrialización: Baracaldo 1841-1882”. p.127</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref12" name="_ftn12">[12]</a> No podemos olvidar la importante masa inmigrante. Miles de trabajadores llegaron en sucesivas oleadas: la primera, que abarcó los años 1857 a 1875, procedía fundamentalmente de Bizkaia y las provincias periféricas (Gipuzkoa, Álava, Logroño, Burgos y Cantabria); la segunda, que fue de 1876 a 1886, aumentó la emigración periférica a la vez que aparecieron nuevos contingentes de emigrantes procedentes de la Submeseta Norte, Asturias, Navarra, Aragón y Madrid; la tercera, que comenzó en 1886, coincidió con el despegue de la producción minera y siderúrgica de las dos últimas décadas del s. XIX. Los emigrantes procedían de las zonas ya mencionadas, a los que hay que añadir los de Castilla la Vieja, León y Madrid, cuyo nivel de participación aumento bastante.</p>
]]></content:encoded>
					
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 23 (antes muertos que no hidalgos)</title>
		<link>http://ezagutubarakaldo.net/recorrido-historico-23-antes-muertos-que-no-hidalgos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Oct 2026 06:09:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Recorridos]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div>La pretensión por “ser alguien o ser más” no es exclusiva de ningún momento histórico sino un hecho trasversal que podemos descubrirlo en los primeros relatos bíblicos (remedo de los más antiguos mesopotámicos), lo observamos en los siglos XIV y XV en nuestro entorno (léase someramente las “Bienandanzas y Fortunas”) y, sin ningún asomo de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p>La pretensión por “ser alguien o ser más” no es exclusiva de ningún momento histórico sino un hecho trasversal que podemos descubrirlo en los primeros relatos bíblicos (remedo de los más antiguos mesopotámicos), lo observamos en los siglos XIV y XV en nuestro entorno (léase someramente las “Bienandanzas y Fortunas”) y, sin ningún asomo de exclusividad, lo ejercen barakaldes en los siglos XVII y XVIII.</p>
<p>En unos casos será el “poder”, en otros el “tener” (riquezas, bienes, o títulos) que, de una u otra forma, elevan el estatus social y privilegian a quien lo detenta (personal o grupalmente). En nuestro entorno, se trata, al menos, de ser hidalgo generacional. Es esto un salvoconducto para&nbsp; medrar o, al menos, por no ser considerado inferior. Bien supieron los bizkainos<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> aprovecharse de las circunstancias descentralizadoras para arrogarse el sobretítulo de “hidalgos” (aun cuando la servidumbre no era desconocida)<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>.</p>
<p>Una somera revisión al Archivo de la Casa de Juntas de Gernika<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a> nos muestra la preocupación de determinados barakaldeses por lograr “expedientes de hidalguía” que, además del titulejo conllevaba la “pureza de sangre” o, lo que es igual, la no mezcla con “moros o judíos”<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>. Imprescindible para acceder a determinados cargos o puestos de honor. Presentamos, en este recorrido, dichos nombres con un pequeño ANEXO de las Casas solariegas a finales del siglo XVIII.</p>
<p>El concepto de hidalgo<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>, por iniciar de alguna manera el recorrido, puede utilizarse como sinónimo de noble, aunque por lo general se usa para nombrar a una nobleza no titulada (como la aristocracia). En la actualidad, de todas formas, se trata de un término de uso poco frecuente, ya que resulta arcaico.</p>
<p>En la Edad Media, la hidalguía era una titulación o <a href="http://definicion.de/privilegio">privilegio</a>. Podía distinguirse entre el hidalgo de sangre (el infanzón o escudero que descendía de la nobleza), el hidalgo de ejecutoria (que ha probado ser hidalgo de sangre), el hidalgo solariego (que contaba con un solar), el hidalgo de cuatro costados (que probaba que sus abuelos paternos y maternos eran hidalgos), el hidalgo de bragueta (que engendraba siete hijos varones de manera consecutiva) y el hidalgo de gotera (reconocido sólo en un pueblo determinado), entre otras clases.</p>
<p>En suma, la así llamada «hidalguía universal» es un perfecto ejemplo de la territorialización del Derecho en la práctica y del legítimo ascenso a la nobleza de linaje. Su peculiaridad reside no tanto en la generalización de la hidalguía como en la forma en la que a partir precisamente de esa generalización el concepto de la «hidalguía universal», obra de juristas, pasó a garantizar el orden provincial constituido<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a>.</p>
<p>En el citado Archivo encontramos los siguientes nombres y circunstancias:</p>
<ul>
<li>1653: Expediente de Hidalguía de Antonio y José de Landaburu Santurce Zaballa Anuncibay, hermanos. Naturales de Baracaldo. Contiene noticia de los solares de LANDABURU en Barakaldo, Zaballa en Santurce y Anuncibay en Murueta. 21/03/1653.</li>
<li>1662: Expediente de Hidalguía de Juan de Azqueta. Natural de Barakaldo. 09/06/1662.</li>
<li>1663: Expediente de Hidalguía de Juan Pérez de La Lastra Gutiérrez de La Aldea Gómez del Valle Sáez de Sobarro. Natural de Barakaldo. Contiene noticia de los solares de La Lastra y La Aldea en el Concejo de Puente, Abadía de Santillana, en las cuatro villas de la costa de la mar. 16/05/1663.</li>
<li>1671: Expediente de Hidalguía de Miguel, Juan Antonio y Bartolomé de Tellechea Sáenz de Oyarzun García de Arnea del Noval. Natural de Barakaldo. Residente en Valmaseda. Contiene noticia de los solares de Tellechea y Arena en Ezcurra en Navarra, Oyarzun en Oyarzun y Noval en el valle de Villaverde. 08/07/1671.</li>
<li>1671: Expediente de Hidalguía de Domingo Susunaga Melia Landaburu, Capitán. Natural de Barakaldo. Residente en Cádiz. Contiene noticia de los solares de SUSUNAGA y LANDABURU en la anteiglesia de Barakaldo. 01/00/1671.</li>
<li>1677: Expediente de Hidalguía de Jerónimo de Aranguren Alizal Bárcena Iñiguez de Gorostiza, Maestre de Campo. Natural de Barakaldo. Residente en Trujillo (Perú). Contiene noticia de los solares de ARANGUREN y GOROSTIZA en Barakaldo, Alizal en San Salvador del Valle y Bárcena en Gordejuela. 21/10/1677.</li>
<li>1696: Expediente de Hidalguía de Bernardo Gutiérrez Vega Echevarri Allende. Natural de Barakaldo. Residente en Bilbao. Contiene noticia de los solares de Gutiérrez y Vega en Espinosa de los Monteros en Burgos, ECHEVARRI en Barakaldo y Allende en el Valle. 16/01/1696.</li>
<li>1700: Expediente de Hidalguía de Antonio de Vitoria Ortiz Loredo de la Puente. Natural de Castro Urdiales (Cantabria). Residente en Barakaldo. Contiene noticia de los solares de Vitoria, Loredo y Peñahera en Castro Urdiales en Cantabria. 10/04/1700.</li>
<li>1700: Expediente de Hidalguía de Francisco de Dubeda Amézaga Mendieta Arechavala. Natural de Menagaray. Contiene noticia de los solares de Dubeda, Mendieta y Arechavala en Menagaray y AMEZAGA en Barakaldo. 30/04/1700.</li>
<li>1704: Expediente de Hidalguía de Pedro María, María Santos y Ángela de Allende Llano Careaga Idoyaga, hermanos. Naturales de Santurce. Contiene noticias de los solares de Allende de Galdames, Llano de San Salvador del Valle, CAREAGA en Barakaldo e Idoyaga en el Infanzonado. 06/05/1704.</li>
<li>1704: Expediente de Hidalguía de Santiago Antonio y María Benita de Allende Sasía Careaga Sáenz de Buruaga, hermanos. Natural de Barakaldo. Contiene noticia de los solares de Allende en Galdames y SASÍA, CAREAGA y SUSUNAGA en Barakaldo. 06/05/1704.</li>
<li>1722: Expediente de Hidalguía de Asencio y Juan de Sugasti Olloqui Aguirre Sáenz de Zuazo Zuazo, hermanos. Naturales de Barakaldo. Contiene noticia de los solares de Sugasti y Olloqui en Usúrbil y AGUIRRE y ZUAZO en Barakaldo. 29/07/1722.</li>
<li>1725: Expediente de Hidalguía de Felipe Gutiérrez de Rozas Sarabia Ortiz Allende. Natural de Bolais. Concejo de Rozas, Valle de Soba (Cantabria). Residente en Lanestosa. Contiene noticia de los solares de Rozas en Rozas, Sarabia en Ramales, Ortiz en el valle de Soba, todos en Cantabria y ALLENDE en Barakaldo. 01/08/1725.</li>
<li>1730: Expediente de Hidalguía de Miguel de Gómez Rancaño Tella Carreira. Natural de Cabaceira (Lugo). Residente en Barakaldo. 22/07/1730.</li>
<li>1738: Expediente de Hidalguía de Miguel Cayetano Ruiz Gómez Sanz García. Natural de Agreda (Soria). Residente en Barakaldo. 12/07/1738.</li>
<li>1739: Expediente de Hidalguía de Lorenzo de Lezama Ascoeta Hernández de Mesperuza Echevarri. Natural de Barakaldo. Contiene noticia de los solares de Lezama en el Infanzonado del Señorío. 12/02/1739.</li>
<li>1739: Expediente de Hidalguía de Ricardo Petit O’Conell Broun Aeli. Natural de Creen (Irlanda). Residente en Barakaldo. 30/07/1739.</li>
<li>1755: Expediente de Hidalguía de Domingo de Urtiena o Urquiena Vidaurrazaga Ibarra Ochia de Landeta. Natural de Barakaldo. Residente en Resines. 21/07/1755.</li>
<li>1756: Expediente de Hidalguía de Joaquín Antonio de Urcullu Retola Larrondo. Natural de Bilbao. Residente en Bilbao. Contiene noticia de los solares de URCULLU en Barakaldo, Zuazo en Orozco, Retola en las Encartaciones y Larrondo en Lujua. 24/07/1756.</li>
<li>1756: Expediente de Hidalguía de Martín de Oyajan Arteagabeitia Estandun Escauriza. Natural de Barakaldo. Contiene noticia de los solares de ARTEAGABEITIA y ESCAURIZA CRUCES en Barakaldo. 29/07/1756.</li>
<li>1757: Expediente de Hidalguía de Juan Antonio de Unzaga Esnarrizaga Sáez de Laburu Arechaga. Natural de Oquendo. Residente en Baracaldo. Contiene noticia de los solares de Unzaga, Laburu y Arechaga en Oquendo y Esnarrizaga en Sondica. 30/07/1757.</li>
<li>1759: Expediente de Hidalguía de José de Olea Calera Olabarria de Artoaga Fernández de Mesperuza y sus hermanos. Natural de Abando. Residente en Bilbao. Contiene noticia de los solares de Olea en San Martín, Olabarría de Artoaga en Murueta, Calera en Trucios y MESPERUZA en Barakaldo. 26/06/1759.</li>
<li>1767: Expediente de Hidalguía de Tomás de Larramendi Acha. Natural de Baracaldo. Residente en Lequeitio. 28/01/1767.</li>
<li>1770: Expediente de Hidalguía de Antonio de Recalde Urquijo Garacoy. Natural de Luyando. Residente en Begoña. Contiene noticia de los solares de RECALDE en Iráuregui en Barakaldo, Urquijo en Oquendo y Urquiza y Garacoy en Yurre. 07/04/1770.</li>
<li>1771: Expediente de Hidalguía de Ignacio de Laburu Ibarrola Muñuzuri Odiaga. Natural de Oquendo. Residente en Barakaldo. Contiene noticia de los solares de Laburu y Muñuzuri en Oquendo, Ibarrola en Zuaza y Odiaga en Llodio. 27/09/1771.</li>
<li>1781: Expediente de Hidalguía de Ramón Román de Murga Guerra Carrera Nocedal. Natural de Llovera, Otañes. Residente en Barakaldo. Contiene noticia de los solares de Murga en el Concejo de Galdames. 24/12/1781.</li>
<li>1782: Expediente de Hidalguía de José Vicente de Cigaran Lascurain Aldaluz. Natural de Iciar. Residente den Barakaldo. 12/10/1782.</li>
<li>1782: Expediente de Hidalguía de Francisco Antonio de Otaola Alday Beraza Gardeazabal. Natural de Oquendo. Residente en Barakaldo. Contiene noticia de los solares de Otaola, Alday y Beraza en Oquendo y Gardeazabal en Llodio. 25/11/1782.</li>
<li>1783: Expediente de Hidalguía de Manuel de Lezama Vitoria Ezcurra Gochi. Natural de Baracaldo. Contiene noticia de los solares de Lezama, Vitoria, Ezcurra y Gochi en el Señorío. 21/02/1783.</li>
<li>1788: Expediente de Hidalguía de Marcos Joaquín de Retuerto Uriarte Zabala. Natural de Bilbao. Contiene noticia de los solares de RETUERTO en Barakaldo, Uriarte y Zabala en Munguía y Salazar en San Salvador del Valle. 19/04/1788.</li>
<li>1793: Expediente de Hidalguía de Francisco Antoniano Santortún Esla Mendoza. Natural de Portugalete. Contiene noticia de los solares de SANTORTÚN en Barakaldo y Mendoza en Sestao. 11/11/1793.</li>
<li>1797: Expediente de Hidalguía de Juan Antonio de Bringas de Manzaneda Ungo Bringas González. Natural de Ungo (Santander). Residente en Barakaldo. Contiene noticia de los solares de Bringas y Manzaneda en Carranza. 18/11/1797.</li>
<li>1798: Expediente de Hidalguía de José Antonio y Juan José de Urcullu Vildosola Larrinaga. Natural de Mundaca. Residente en Castro Urdiales (Cantabria). Contiene noticia de los solares de URCULLU en Barakaldo y Goitia, Vildósola y Larrinaga en el Infanzonado del Señorío. 27/07/1798</li>
<li>1800: Expediente de Hidalguía de Ignacio de Badillo Castaños Foncea Larrasolo. Natural de Barakaldo. Residente en Bilbao. Contiene noticia de los solares de CASTAÑOS en el Señorío. 07/06/1800.</li>
<li>1800: Expediente de Hidalguía de Martín de Zaballa Zaballa Egusquisguirre Alisal Acebal. Natual de Barakaldo. Residente en La Coruña. Contiene noticia de los solares de ZABALLA, EGUSQUIAGUIRRE, ALISAL y ACEBAL en Barakaldo. 31/10/1800.</li>
<li>1802: Expediente de Hidalguía de Josefa Dionisia de Sugasti Olloqui Ruiz de Vallejo Aranaga Fernández de Vallejo. Natural de San Vicente de Abando. Residente en Abando. Contiene noticia de los solares de Sugasti y Olloqui en Isúrbil y AGUIRRE y ZUAZO en Barakaldo. 06/05/1802.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Adjuntamos, a modo de ANEXO, las Casas Solariegas existentes en la Anteiglesia en 1796<a href="#_ftn7" name="_ftnref7">[7]</a></p>
<ul>
<li><strong>BAGAZA y BEURCO</strong>: Aguirre, Beurco, Beurco (Taberna de), Beurco (Torre), Cruze, Martiartu (2) y La Ribera.</li>
<li><strong>BITURITXA</strong>: Barrena, Basarreta, Basarreta (Torre), Ibarra, Lenbarri, Luchana (Torre), Totabarria, Sacona y Urquizaga.</li>
<li><strong>BURCEÑA</strong>: Calero y Torre (La) (2).</li>
<li><strong>CRUCES</strong>: Andicollano, Cruzes (Torre de) (2), Ormazarreta, Ormazarreta de Arriba, Ormazarreta del Medio, Sagasti, Torre (La), Valejo y Valejo Beco.</li>
<li><strong>EL REGATO</strong>: Bengoolea (Molino) y Bengoolea (Torre).</li>
<li><strong>IRAUREGUI</strong>: Ascoeta (2), Casa Blanca, Cerro (El), Coscojales, Echebarria, Goicoechea, Ilso, Larrazabal (2), Maltercio, Molino de Arriba, Percheta, Samundi, Santa Águeda, Sasia (2), Tiradera Nueva, Torre (La) y Venta del Borto.</li>
<li><strong>LABROSTEGUI</strong>: Ainsio, Amézaga, Betioluri, Cantarrana y Labrostegui (2).</li>
<li><strong>LANDABURU</strong>: Arecha (2), Arteaga, Arteagabetia, Cadalso, Corral, Echachu, Estrada (La), Iturriguichi, Orno (del), Torre (La), Uriarte de Abajo y Uriarte de Arriba.</li>
<li><strong>MUNUA y LLANO</strong>: Llano, Llano (Torre de) y Munua.</li>
<li><strong>PUENTE de RETUERO</strong>: Matesa (2), Susunaga de Abajo y Susunaga (Torre).</li>
<li><strong>RAGETA, ZABALLA, PAGAZA</strong>: Curtimiento (El), Lachagazarra, Larrea (Torre), Morica (Torre), Punta Nueba (La) y Sendeja (La nueva de).</li>
<li><strong>REGATO hasta BENGOOLEA</strong>: Allende (2), Aranguren, Gorostiza, Gorostiza (Molino), Iguliz (Molino), Larragoa, Larrocha, Mazerreca, Mazerreca la Nueva, Mesperuza, Palacio (2), Pilar (El), Santa Lucía, Thellaeche, Thelleche (2), Tollada, Uraga y Urqullu (2).</li>
<li><strong>RETUERTO a UGARTE</strong>: Careaga.</li>
<li><strong>SAN VICENTE y SAN BARTOLOMÉ</strong>: Casa Grande, Egusquiaguirre, Elejalde, Larrasolo (2), Ribera (de la) y Zuloco.</li>
<li><strong>ZUAZO</strong>: Calzada, Campa (de la), Chambo, Galleguino, Goicoechea, Montano, Rotaeche y</li>
<li><strong>ZUBILETA:</strong> Aldai de Abajo, Aldai de Arriba, Aldecoa (Casa-torre), Larracoechea, Rentería y Zubileta (Casa-Torre).</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> La declaración de que los vizcaínos son todos hidalgos ha preocupado mucho a historiadores y juristas y existe un secreto interés en defender o negar dicha hidalguía según posiciones partidistas. Ha de afirmarse que en el Fuero de 1526 la declaración de la hidalguía de todos los vizcaínos se expresa con una meridiana claridad y de forma reiterada. Todos los vizcaínos son hombres hijosdalgo, se afirma en la ley 13, se repite en la ley 16 y se transparenta en todo el título I. La hidalguía supone, acomodada a la época, una declaración de igualdad civil. Un reflejo de ella es la Ley 12 del mismo Título, según la cual «tormento y amenaza de tormento no se puede dar a vizcaíno».</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Sobre este puede leerse a Alfonso de OTAZU “El igualitarismo vasco. Mito o realidad”.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Fondo Diputación Foral de Bizkaia</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> No solamente lograr los títulos de hidalguía sino guardarlos bajo “siete” llaves.&nbsp; En las Ordenanzas Municipales de 1614 se afirma en el título 63: “<em>Y otrosí ordenaron y mandaron que a costa de los vecinos de la dicha Anteiglesia se haga un arca para que sirva de Archivo y en ella se pongan las hidalguías y naturalezas que hicieron o tuvieron hechas las personas que se avecindaren en la dicha Anteiglesia y de fuera del Señorío conforme al Fuero de él y otros decretos y mandaron se pongan en la dicha arca todos los demás recados y papeles tocantes a esta dicha Anteiglesia la cual tenga dos llaves y la una de ellas tengan los fieles de la dicha Anteiglesia y la otra el secretario de ella y la dicha arca se ponga y esté en la iglesia de San Vicente y a las presentes ordenamos que asi bien estén en la dicha arca y los fieles no la puedan sacar de ella sino es para las confirmas o hacer alguna Justicia y luego las tornen a poner en ella y los Fieles tengan un tanto de ella autorizada para administrar Justicia y saben lo que son obligados a guardar y cumplir”</em>. Ordenanzas de la Anteiglesia de Baracaldo (1614). Copia Simple obtenida en Bilbao el 17 de septiembre de 1927. Notaría de D. Celestino Mª del Arenal.</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Se denomina <em>hidalguía universal </em>a la concesión de la hidalguía (así como de los derechos que esta lleva aparejada) a todos los habitantes de un determinado territorio. Esto lo vemos en algunas regiones del norte, con población estable e inmigración mínima. Ese es el caso, por ejemplo, de los territorios forales de Guipúzcoa y Vizcaya, siendo este el caso del que nos ocuparemos. Los diversos factores que motivarían este reconocimiento serían, por un lado, la pobreza de la tierra, lo que lleva a una exención de impuestos, una igualdad social mayor que en otros lugares debido a la inexistencia de linajes poderosos; y la idea de la pureza de sangre de sus habitantes, debido a que en esas tierras no se habrían instalados judíos ni moros. Esa fue la base del tubalismo, la creencia que consideraba a los vizcaínos, y a los vascos en general, como descendientes directos de Túbal, nieto de Noé, que se habría asentado en el territorio después del Diluvio. Se consideraba que la nobleza de los vizcaínos no había sido otorgada por los <em>godos </em>ni ningún monarca extranjero, si no que era anterior, y por tanto no debía ser regulada por los reyes de Castilla. www.pedazosdelahistoria.blogstop.com.es</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> La redacción del Fuero supone la culminación del proceso de derrota de los Parientes Mayores al universalizar las prebendas más significativas de la nobleza vizcaína bajomedieval. La hidalguía universal a todo el solar vizcaíno es la mejor muestra de ello. El ordeno y mando de los señores llegaba a su fin y nuevos aires recorrían el solar vizcaíno: para el mundo rural, un gran alivio de las arbitrariedades señoriales; para el mundo urbano, una mezcolanza entre las viejas élites, que optaron por renovarse y readaptarse a los nuevos tiempos, y un sector social emergente de clara dedicación burguesa (comercio, actividades ferronas, etc…), que se repartirán “amistosamente” el poder local. Santiago PÉREZ “500 años de minería…” p.19.</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> Tomado de la edición de Jaime de Kerexeta en “Casas Solariegas de Bizkaia” Wilsen Editorial, Bilbao 1987</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
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		<item>
		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 22: Baracaldo: el movimiento cooperativista</title>
		<link>http://ezagutubarakaldo.net/recorrido-historico-22-baracaldo-el-movimiento-cooperativista/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Oct 2026 06:07:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Recorridos]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div>1.- Primeros balbuceos: organización formal de la Junta Local de Casas Baratas Resulta sorprendente que en un municipio con unas necesidades tan apremiantes, especialmente agudas en los barrios de El Desierto, Luchana, Landaburu y Zaballa, las primeras gestiones se iniciaran en 1919, cuando treinta años antes, en 1889, el corresponsal en la localidad del periódico [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p><strong>1.- Primeros balbuceos: organización formal de la Junta Local de Casas Baratas</strong></p>
<p>Resulta sorprendente que en un municipio con unas necesidades tan apremiantes, especialmente agudas en los barrios de El Desierto, Luchana, Landaburu y Zaballa, las primeras gestiones se iniciaran en 1919, cuando treinta años antes, en 1889, el corresponsal en la localidad del periódico El Noticiero denunció la situación en que convivieron los habitantes del Desierto: “<em>Es escandalosa, inmoral y, sobre todo, antihigiénica, la aglomeración de habitantes en las casas de este barrio por la escasez y carestía de las viviendas: los primeros arrendatarios alquilan, por ejemplo, una habitación por 20 pesetas al mes (precisamente el alquiler más barato), y por no poder satisfacerlo admiten, dos o más posaderos (así llaman a los pupilos) ó uno ó dos matrimonios;&nbsp; los primeros les cobran mensualmente dos duros, por cuidarles la comida, la ropa y darles cama; con los segundos comparten la renta; de suerte que hay habitaciones compuestas de 3 ó 4 piezas pequeñas en donde viven 10, 12 y más seres vivientes. Así es que este barrio esta continuamente infectado de viruelas, difteria y otras enfermedades infecciosas y contagiosas</em>.”</p>
<p>El Real Decreto del 20 de enero de 1920 posibilitó la constitución de la Junta Local de Casas Baratas. Y aunque no comenzó a funcionar realmente hasta el mes de agosto, un informe de su Presidente a finales de abril sirvió para esbozar una primera imagen. Hasta ese momento no existieron en la localidad proyecto o edificación alguna acogida a los beneficios de la Ley. Tan sólo se había constituido una Sociedad, pero la paralización de todas sus gestiones y el surgimiento de dificultades en la adquisición de los terrenos, habían conllevado su disolución.</p>
<p>La celebración de reuniones mensuales de la Junta tras su organización definitiva en el verano de ese mismo año quedó afortunadamente plasmada gráficamente en su Libro de Actas, lleno de riquísimas aportaciones. La Junta fue consciente de la convivencia hacinada de sus conciudadanos y del hecho de que muchas familias, ante la carencia de vivienda, hubieran tenido que trasladar sus domicilios a municipios cercanos. No se le escapaba tampoco que se había producido una ruptura en el difícil equilibrio entre el coste de la vida y los salarios de la población obrera, mayoritaria en Baracaldo. Pero, cuando apenas había iniciado su andadura, fue desmantelada el 4 de diciembre de 1922 por Real Orden. Las autoridades estatales consideraron que su necesidad no estaba atestiguada, aunque establecían la posibilidad de que en un futuro volviese a ser configurada, cuando así se estimase oportuno. Y es que en poco más de dos años de funcionamiento la Junta sus actividades habían sido muy limitadas. Aprobó los Estatutos y Reglamentos de la Sociedad Cooperativa Obrera para Casas Baratas de Empleados del Tranvía de Bilbao, así como su proyecto de construcción de 40 viviendas en el monte de Cruces y su calificación condicional de Casa Barata. Sancionó los Estatutos, los terrenos y la calificación condicional de Casa Barata a las viviendas que la Sociedad de Casas Baratas de Baracaldo y Sestao había construido o estaba edificando en San Vicente. Elevó de 4.000 a 6.000 pesetas el tope máximo de ingresos anuales que los beneficiarios de viviendas baratas podían disfrutar. Y denegó una petición particular para erigir dos casas individuales en Cruces.</p>
<p>Se hacía imprescindible su reconstitución, obteniéndose la aprobación consistorial en la sesión plenaria del 27 de marzo de 1923. Desde ese momento aumentaron vertiginosamente, no solamente, el número de iniciativas y cooperativas, que amparadas a la legislación de 1911, 1921 y 1924, anhelaron construir sus propias viviendas, sino también las reuniones de la Junta de Casas Baratas.</p>
<p><strong>2.- El amparo municipal a las Casas Baratas </strong></p>
<p>Un año más tarde, en 1924, el Consistorio baracaldés se implicó mucho más en el proceso: decidía ayudar materialmente a este tipo de iniciativas. Una petición de las Sociedades Cooperativas de Casas Baratas de Obreros de Altos Hornos de Vizcaya, el Hogar Propio, la Tribu Moderna y el Hogar Futuro sirvió para que el Ayuntamiento en pleno, el 12 de marzo de 1924, resolviera afrontar las obras de alcantarillado y tuberías de estos inmuebles. Encargó al Arquitecto Municipal, Ismael de Gorostiza, la redacción del proyecto; aportó 200 metros de alcantarillado de saneamiento; y contribuyó con 400 metros de tuberías para el abastecimiento de aguas potables.</p>
<p>En octubre de ese mismo año las autoridades municipales ampliaron su apoyo económico. En la sesión plenaria del día 23 se concedía una pequeña subvención del 2% del coste total de las edificaciones y los terrenos de aquellos grupos de viviendas levantados entre el 1 de enero de 1925 hasta el 31 de diciembre de 1929. Por este motivo, el Ayuntamiento aprobó consignar en cada presupuesto ordinario a partir de 1925 mil pesetas. Aunque para acceder a estas ayudas era necesario cumplir una serie de requisitos: gozar de los auxilios de la Ley de Casas Baratas entonces vigente; contar con el permiso de habitabilidad; edificar más de treinta viviendas; y, si finalmente no se recibía la calificación definitiva de Casa Barata, debería devolver el importe otorgado. Con todo lo cual únicamente dos cooperativas, el Porvenir y la Esperanza, consiguieron beneficiarse de las concesiones municipales.</p>
<p><strong>3.- El primer proyecto: Altos Hornos de Vizcaya edifica sus Casas Baratas</strong></p>
<p>Las primeras viviendas obreras denominadas Casas Baratas fueron erigidas por la Sociedad de Casas Baratas de Baracaldo y Sestao, atestiguando la implicación de Altos Hornos de Vizcaya en el proceso de construcción de este tipo de alojamientos. Como resultado, Altos Hornos de Vizcaya supo desplegar un amplio programa paternalista. En el terreno de la enseñanza construyó y sostuvo varias escuelas. La asistencia médica a sus obreros se garantizó con dos hospitales y personal sanitario. &nbsp;En el plano espiritual erigió una capilla. Recurrió también al auxilio de numerosas familias en épocas delicadas, como por ejemplo en la enfermedad y la vejez, con la constitución de una sociedad de socorros y una caja de pensiones. Continuó, de esta forma, la política emprendida por Altos Hornos de Bilbao y la Vizcaya, asegurándose, igualmente, el mantenimiento del orden social con el establecimiento cercano de la Guardia Civil al que contribuía económicamente.</p>
<p>Esta amplia red de instituciones benéficas completada con unos salarios comparativamente superiores a los del resto del sector industrial de la comarca y la estabilidad en el empleo consolidaron el atractivo de Altos Hornos de Vizcaya para la población. Sin embargo, había que ir más allá. Había que asegurarse la disposición de una oferta de trabajadores holgada y evitar al máximo el riesgo de movilizaciones obreras. En este sentido, la fijación de la población trabajadora en el espacio próximo a la fábrica podía resultar significativa, a la vez que beneficioso económicamente al tratarse de una inversión basada en un constante déficit de viviendas obreras. No en vano, el mayor constructor de Baracaldo fue Cristóbal Murrieta, socio de Nuestra Señora del Carmen y perfecto conocedor del mercado inmobiliario en áreas industriales tras su prolongada estancia en Londres.</p>
<p>En 1867 la Sociedad Ybarra y Cía., promotora de Nuestra Señora del Carmen, poseía 28 viviendas en el barrio baracaldés de Beurco y se había preocupado por alojar a 74 obreros en viviendas propiedad de Cristóbal Murrieta. Unos años más tarde fue Altos Hornos de Bilbao quien promocionase la edificación de viviendas modestas, atrayendo a constructores e inversores. Juan Ybarra, Gabriel Mª Ybarra y Cosme de Zubiria, arrendaron o vendieron sus terrenos próximos a la empresa con la expresa condición de que en ellos se levantaran viviendas para obreros. Se erigieron, así, a finales de la década de los 70 y principios de los 80 del siglo pasado las “Casas de Uria” en Pormecheta y las “De la Bomba” en Ramón y Cajal. Práctica que hicieron extensible a una heredad de su propiedad en Sestao.</p>
<p>Finalmente, en 1913 Altos Hornos de Vizcaya puso en marcha un nuevo proyecto: la construcción de un barrio obrero. Para su desarrollo fue necesaria la elaboración de un informe previo que señaló como fórmula más beneficiosa <em>“(&#8230;) la intervención de una sociedad independiente de la de los Altos Hornos, que al efecto se puede constituir, para evitar de este modo los inconvenientes diversos que en determinados casos como huelgas pudieran suscitarse.</em>” De esta manera, el 29 de diciembre de 1914 se constituyó en Baracaldo ante notario la Sociedad de Casas Baratas de Baracaldo y Sestao S. A., con un capital social de 125.000 pesetas representado por 1.250 acciones de 100 pesetas cada una de valor nominal. Con el objetivo de “(&#8230;) procurar el bienestar material y moral de su personal, (&#8230;)”, la mayor parte de sus acciones fue suscrita por la empresa.</p>
<p>El proyecto, presupuestado en 9.957,08 pesetas, preveía la construcción de 46 casas dobles con 92 viviendas 1227, estableciéndose un gasto de 5.000 pesetas por vivienda y 25.000 pesetas más en la urbanización y el saneamiento de la zona. La iniciativa despertó recelos entre los propietarios de la localidad que hicieron llegar hasta la Dirección de la empresa una airada queja solicitando se desistiese en el empeño de construir el barrio obrero, o en su defecto, se redujeran sus dimensiones “(&#8230;) a fin de no causar perjuicio a la edificación existente en Baracaldo.”</p>
<p>Encargada la proyección de estos alojamientos en el barrio de San Vicente por Altos Hornos de Vizcaya a Manuel Mª de Smith, fueron realizados en dos fases. En la primera de ellas (1916) se proyectaron trece inmuebles con veinte viviendas a lo largo de un solar en “L”, entre las calles Francisco Gómez y Eléxpuru. Se trató de unas construcciones de dos o tres alturas y planta baja, adosadas, con jardines delanteros decorativos y patios zagueros de uso doméstico. La segunda fase (1918) recogió el legado de la anterior, respetando su repertorio formal, aunque perdió ese espíritu de ciudad-jardín inglesa que las primeras dejaban entrever. Las catorce nuevas casas, erigidas en las calles Francisco Gómez, Eléxpuru, Elejalde y un camino particular, respondieron a una tipología de vivienda de triple altura, siguiendo la alineación marcada por aquella primera fase. Igualmente, parece ser que existieron posteriormente tentativas para ampliar esta promoción a otras dos manzanas más y una segunda hilera de casas, aunque finalmente</p>
<p>no progresaron. Se diseñaron construcciones unifamiliares, dobles y triples, de tres tipos: de 56 metros<sup>2</sup> en una sola planta; de 84 metros<sup>2</sup> en dos plantas; y de 96 metros<sup>2</sup>, también, en dos plantas.</p>
<p>Todas ellas con sala, comedor, cocina, retrete, tres dormitorios, y las más espaciosas, con cuatro dormitorios, además de despensa. Del mismo modo, sintonizando con las corrientes de la época y los deseos de la empresa, Manuel Mª Smith fue siempre un férreo defensor de la vivienda unifamiliar frente a los bloques de vecindad, porque favorecía el correcto desarrollo de la institución familiar.</p>
<p>Tampoco fue la primera vez que la empresa recurrió a los servicios de Manuel Mª Smith,</p>
<p>arquitecto por antonomasia de la oligarquía vasca. Antes ya había realizado el tratamiento artístico de la instalación industrial presentada por Altos Hornos de Vizcaya en la Exposición Hispano-Francesa de 1908 (Zaragoza), el Sanatorio para los obreros en Sestao (1910) y la reforma de las antiguas oficinas en Baracaldo (1911). De igual forma, ejecutó en esta última localidad las reformas del Sanatorio (1927) y de la capilla del Carmen (1927), así como también dirigió la construcción de las nuevas oficinas de la sociedad (1946).</p>
<p>El control ejercido por Altos Hornos de Vizcaya quedó también materializado con la introducción en el Consejo de Administración de la Sociedad de Casas Baratas de Baracaldo y Sestao de varios delegados: Gregorio Prados Urquijo (sustituido en 1918 por Juan María de Goyarrola y Aldecoa); Alfonso Churruca y Calbetón; Casimiro de Basaldua e Ibieta; Domingo de Sagastagoitia y Aboitiz; y Martín Fernández de Villarán y Fernández Cormenzana (sustituido en 1917 por Lorenzo Vivanco y Ortiz). De esta forma, la empresa</p>
<p>penetró en la organización de la Sociedad y en la construcción de sus viviendas, interviniendo en todos y cada uno de pasos bajo la disculpa de la financiación y la dirección desinteresada.</p>
<p>Sin embargo, Altos Hornos de Vizcaya, la gran empresa situada en la avanzadilla del proceso constructivo de Casas Baratas en la segunda mitad de la década de los 10, se desligó después de cualquier otro tipo de intervención. No volvió a involucrase en la edificación de Casas Baratas, pese a que en Baracaldo y Sestao se constituyesen casi una veintena de sociedades cooperativas integradas mayoritariamente por obreros de sus talleres.</p>
<p><strong>4.- Cooperativismo obrero y Casas Baratas: dos conceptos entrelazados</strong></p>
<p>4.1.- <u>Sociedad Cooperativa Obrera para Casas Baratas de Empleados del Tranvía de Bilbao: paradigma de una nueva fórmula de construcción</u></p>
<p>Sin embargo, el primer ejemplo de cooperativa constructora en Baracaldo, propiamente dicha, fue la Sociedad Cooperativa Obrera para Casas Baratas de Empleados del Tranvía de Bilbao. El proyecto diseñado y dirigido por el arquitecto municipal y miembro de la Junta de Casas Baratas, Ismael de Gorostiza. El emplazamiento elegido fue el monte de Cruces sobre un solar cedido enfitéuticamente durante 40 años por el Ayuntamiento con una superficie de 2.200 metros<sup>2</sup>, a 320 metros de la carretera provincial que se dirigía desde Bilbao a Santander.</p>
<p>La iniciativa partió a finales del año 1920 de un tranviario de la línea Bilbao-Santurce, vecino de Baracaldo, Francisco Pérez, que en su tiempo libre se dedicaba a estudiar con detenimiento la Ley de Casas Baratas y las ayudas que la Diputación de Vizcaya otorgaba.</p>
<p>La principal peculiaridad de esta iniciativa fue la aportación de trabajo personal de los futuros ocupantes en la construcción de viviendas.</p>
<p>El inicio de las obras, el 8 de febrero de 1922, fue posible gracias a estas aportaciones y a la concesión de varios créditos de la Diputación de Vizcaya en concepto de herramientas y útiles, así como, a un préstamo proporcionado por la Caja de Ahorros Vizcaína de 70.000 pesetas, con un interés al 5,5%, que contó con el aval de la Compañía de Tranvías.</p>
<p>El producto final fue la construcción de cuarenta casas unifamiliares, cedidas en propiedad, que el 24 de mayo de 1924 estuvieron totalmente concluidas, incluyéndose las obras de saneamiento, abastecimiento de agua potable y urbanización.</p>
<p>4.2.- <u>La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas El Hogar Futuro</u></p>
<p>Se organizó en julio de 1923 por 31 obreros, en su mayoría empleados de Altos Hornos de Vizcaya. El lugar elegido fue una pronunciada pendiente de elevada altitud&nbsp; en el paraje denominado Andicollano. Su orientación, salubridad y bajo precio (0,20 pesetas/pie<sup>2</sup>) condicionaron la disposición escalonada de la futura barriada. Una vez más, la aportación económica de sus socios fue decisiva. Lograron sufragar el 30% del valor de sus viviendas (100.902,40 pesetas) y desarrollaron un trabajo personal de 12.446 horas.</p>
<p>En una superficie de 3.926,92 metros<sup>2</sup>, adquirida por 10.115,77 pesetas a Manuel Lorenzo-Martina Santurtun y Francisca Lasfuentes, se erigieron 31 casas unifamiliares, de planta baja y primer piso. Dispuestas por Ismael de Gorostiza, en 1923, en tres grupos (uno por cada parcela) separados por una calle central y dos transversales, en cada uno de los inmuebles se dispusieron dos viviendas con acceso compartido en forma de arco rebajado. Todos los alojamientos respondieron al mismo esquema: hall, cocina, comedor, despensa, retrete y escalera en la planta baja; y tres dormitorios y dos armarios roperos en la planta superior. El coste final de la construcción ascendió a 299.295,50 pesetas, reservándose el 65% de los terrenos a espacios abiertos, como calles y huertos. Precisamente, la carencia de vivienda, los altos alquileres de las existentes y la gran demanda de alojamientos provocaron la rápida ocupación de las nuevas Casas Baratas. Un hecho este último que contrastó con la lenta tramitación de los permisos correspondientes para llevar hasta la nueva barriada una tubería que atravesara las vías de la Orconera Iron Ore. Y, en consiguiente, el incremento del precio presupuestado para las obras y la dificultad para encontrar contratista que se hiciera cargo de ellas. Así, no es de extrañar el retraso en la ejecución de los trabajos que concluyeron a finales de mayo de 1925, casi un año después de ser habitadas las viviendas ocupadas por familias de entre dos y ocho personas.</p>
<p>Pero, por si esto no fuera suficiente, el pésimo abastecimiento de agua por continuas averías en las tuberías fue otra contrariedad a superar. Una contrariedad que obligó a las amas de casa de la Sociedad a desplazarse diariamente en busca del líquido elemento hasta la fuente pública de Vitoricha a 300 metros; a esperar las colas, a menudo, largas; y a retornar con pesos considerables.</p>
<p><u>4.3.- La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas La Tribu Moderna</u></p>
<p>Dicha agrupación edificó cincuenta viviendas en el barrio de Bagaza de la mano de Ismael de Gorostiza, arquitecto director de las obras. Constituida a finales de 1923, estuvo integrada por obreros y empleados baracaldeses, fundamentalmente, de Altos Hornos de Vizcaya.</p>
<p>El presupuesto de las obras alcanzó la cifra de 520.917,80 pesetas, aportando los socios 98.320 pesetas y 51.283 horas en forma de trabajo personal. Por otro lado, la Caja de Ahorros Vizcaína les proporcionó un préstamo de 350.000 pesetas y el Estado un crédito 354.624,78 pesetas (equivalente al 68% del coste total), así como una prima de construcción de 104.183,46 pesetas que permitieron amortizar el préstamo concedido por la Caja.</p>
<p>El solar seleccionado, contiguo a las vías del ferrocarril de la Franco Belga y próximo al campo de fútbol de la localidad. El primer plan de trabajo propuso la construcción de una barriada paralela a las vías del tren. Pero su mala orientación con respecto a los vientos predominantes en la zona, N.O., hizo que esta opción se desestimara, disponiéndose de forma perpendicular en junio de 1923. Agrupadas las viviendas en series de cuatro, la entrada se realizó a través de un pequeño porche en forma de arco compartido por cada dos de ellas. Las cincuenta casas, de un solo tipo, contaron con planta baja, en la que se repartieron la cocina, el comedor con armario empotrado, el retrete y la escalera; y piso superior donde se distribuyeron los tres dormitorios y dos armarios empotrados. Además, en su fachada posterior se disfrutó de un huerto de 46,80 metros<sup>2</sup>.</p>
<p>4.4.- <u>La Sociedad Cooperativa Obrera para Casas Baratas de Obreros de Altos Hornos de</u></p>
<p><u>Vizcaya</u>.</p>
<p>Llevaba el nombre de la empresa donde trabajaban los treinta socios que la componían. Organizada en 1923, optó por seleccionar el barrio de Arteagabeitia como emplazamiento, comprando 2.802,34 metros<sup>2</sup> a Mauricio Castaños por 0,20 pesetas/pie<sup>2</sup>. En estos terrenos, próximos a la carretera provincial que se dirigía del barrio de Landaburu a Retuerto, se erigieron 30 viviendas unifamiliares, ideadas, también, por Ismael de Gorostiza. El importe final de las obras (305.432,28 pesetas) fue sufragado por las contribuciones de los socios en metálico (40.741 pesetas) y en trabajo (41.568 horas), así como por las ayudas que entidades privadas y públicas les proporcionaron.</p>
<p>Agrupadas en dos filas de quince casas unidas, todas las viviendas se diseñaron (julio 1923) del mismo tipo ya que los fines y la calidad de los socios eran idénticos. Distribuidas en torno a una calle central, la sencillez fue su nota característica, disponiendo de un patio-jardín en su parte trasera. Mientras en su interior, la cocina, el comedor con un armario empotrado, el retrete y la escalera se distribuyeron a lo largo de la planta baja; en el piso superior lo hacían tres dormitorios y dos armarios roperos empotrados. Un dato significativo de la vida de esta sociedad fue su adscripción en febrero de 1934 a la Cooperativa Socialista de Casas Baratas Pablo Iglesias.</p>
<p>4.5.- <u>La Sociedad Cooperativa Obrera de Casas Baratas La Familiar</u></p>
<p>Fundada a mediados de 1923 por 82 obreros y empleados de Altos Hornos de Vizcaya, comenzó su andadura de forma ajena a la ley, por lo que sus primeros pasos fueron difíciles. El proyecto fue aprobado por el Ayuntamiento en pleno el 28 de agosto de 1923, pero una serie de errores en su diseño hicieron que su solicitud no fuera aceptada en un primer momento por el Instituto de Reformas Sociales.</p>
<p>Sin embargo, ha de señalarse que esta iniciativa comenzó su periplo unos años antes, en 1919, cuando Altos Hornos de Vizcaya encargó a Manuel Mª de Smith la realización del proyecto. Este cometido viene a coincidir con aquel primer documento encontrado en el Archivo Municipal de Baracaldo que utiliza el parámetro “Casa Barata” en él se incluyen una petición para construir un grupo de viviendas, así como varios planos de fachada y planta. Una petición a la que el Ayuntamiento respondió favorablemente.</p>
<p>Para su ejecución fue necesaria la compra de una finca con 9.347,83 metros<sup>2</sup> en el barrio de Beurco, próximos al río Galindo y lindantes con el ferrocarril de la Franco-Belga. En ellos se proyectaron 82 casas distribuidas en siete filas separadas por amplias calles transversales, destinándose el 60% de la superficie como áreas abiertas. Las viviendas de dos plantas, salvo dos que poseían un único piso bajo, disfrutaban de cocina, comedor, un dormitorio, retrete y escalera en el piso bajo; y tres dormitorios en el piso superior. Por su parte, las viviendas con una sola planta disponían de cocina, retrete y varios dormitorios. El proyecto se completó con la ejecución de un edificio social, hoy en día desaparecido.</p>
<p>4.6.- <u>La Sociedad Cooperativa El Hogar Propio</u></p>
<p>También en 1923 la Sociedad Cooperativa El Hogar Propio, constituida por catorce socios</p>
<p>fundadores, presentaba a través de Ismael de Gorostiza otro proyecto de Casas Baratas. Integrada por cuarenta y cinco oficinistas, en su mayoría, de Altos Hornos de Vizcaya, inició sus operaciones adquiriendo unos terrenos en Zaballa, por 88.000 pesetas a 0,7896 pesetas el pie cuadrado.</p>
<p>La realización del proyecto supuso un desembolso de 573.303,09 pesetas, reuniéndose con las cotizaciones en metálico de los socios 90.000 pesetas. Y a diferencia del resto de sociedades sus miembros no efectuaron ningún tipo de prestación en forma de trabajo, aunque si subscribieron obligaciones sin interés, por un valor de 72.300 pesetas.</p>
<p>La ubicación de las viviendas en forma de U, siguió la disposición del solar, conformando las calles de La Virtud, El Hogar Propio y El Orden. Éstas presentaban un pequeño jardín delantero y un huerto zaguero que conservó los árboles frutales y eucaliptos adquiridos con la finca, así como, una triple tipología.</p>
<p>Se levantaron diecinueve casas de tipo A que presentaban en su planta baja cocina, comedor, dos dormitorios, retrete y escalera; en el piso superior se repartían cuatro dormitorios. Por su parte, las veinticuatro viviendas de tipo B disfrutaban en su planta baja de cocina, comedor, un dormitorio, retrete y la escalera; en la planta superior se disponían tres dormitorios. Por último, las dos únicas viviendas de tipo C eran en las que se disfrutaba de un mayor número de dependencias. En la planta baja se distribuían la cocina, el comedor, dos dormitorios, el retrete y la escalera. Mientras en el piso superior se emplazaban cuatro dormitorios.</p>
<p>Definitivamente, esta iniciativa resultó ser la más privilegiada de toda la localidad, no sólo por su céntrico emplazamiento sino también por la tipología constructiva y el tipo de individuos a las que iba dirigida: familias de la aristocracia obrera, los oficinistas de Altos Hornos de Vizcaya. Además, la superficie construida alcanzó los 28.303 pies<sup>2</sup> y el resto 94.872 pies<sup>2.</sup></p>
<p>4.7.- <u>La Sociedad Cooperativa Constructora de Casas Baratas El Porvenir</u></p>
<p>Se fundó en abril de 1924 con obreros de Altos Hornos de Vizcaya. El emplazamiento elegido fue el barrio de Arteagabeitia, en una superficie total de 4.303,95 metros<sup>2</sup>. Adquirida la finca a Domingo Mendizabal por 0,40 pesetas/pie<sup>2</sup> se procedió a erigir treinta y cinco viviendas. Separadas por una amplia calle principal y cortadas por otra transversal las 35 construcciones se dispusieron de forma paralela a la Cooperativa vecina, siendo organizadas en dos filas por Ismael de Gorostiza en 1924.</p>
<p>El coste de la operación supuso una inversión de 405.756,63 pesetas, aunque inicialmente fue presupuestado en 374.483,99 pesetas. Los socios financiaron su edificación con dinero (60.947 pesetas) y trabajo (50.194 horas), acondicionando la zona y realizando las tareas de cimentación. Obtuvieron de la Diputación de Vizcaya un préstamo de 254.621 pesetas y una prima de 37.448,40 pesetas, así como una pequeña subvención de 7.475,55 pesetas concedida por el Ayuntamiento. Cifras a las que se deben agregar otro préstamo de 256.410,77 pesetas y otra prima de 78.896,88 pesetas, con un origen estatal.</p>
<p>Próximas a la carretera provincial que unía el barrio de Landaburu con el del Regato, las viviendas del Porvenir se diseñaron con planta baja en la que se disponía el portal, el comedor, la cocina, el retrete, la despensa y la escalera; planta superior con tres dormitorios y un armario ropero; y desván. Además, en la fachada posterior se proyectó un pequeño huerto, resultando que la superficie descubierta en esta barriada alcanzaba el 65% de los terrenos iniciales (35.870,77 pies<sup>2</sup>), el resto se correspondía con la superficie edificada (19.564,65 pies<sup>2</sup>).</p>
<p>4.8.- <u>La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas La Esperanza</u></p>
<p>La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas La Esperanza edificó treinta y dos viviendas unifamiliares entre 1925 y 1926 en el barrio de Arteagabeitia. Si bien, eran treinta y seis los socios inicialmente adscritos al proyecto. Para llevarlo a cabo se compraron a Filomena Burzaco Santurtun 4.580,74 metros<sup>2</sup> por 29.500 pesetas a 0,50 pesetas/pie<sup>2</sup>, junto a las ya citadas Sociedades Cooperativas del Porvenir y de Obreros de Altos Hornos de Vizcaya y a la carretera provincial que unía el barrio de Landaburu con el del Regato.</p>
<p>Las obras, proyectadas y dirigidas por Ismael de Gorostiza, fueron liquidadas con la cifra de 372.945,10 pesetas. Para ello contaron con: un crédito de la Caja de Ahorros Vizcaína (275.078,98 pesetas); otro préstamo de la Diputación de Vizcaya de 275.078,98 pesetas y una prima de construcción de 36.642 pesetas; una pequeña subvención del consistorio local de 7.458,90 pesetas (2% del importe de la construcción); y el amparo estatal en forma de empréstito (376.881,16 pesetas) y prima (111.927,76 pesetas).</p>
<p>El permiso de habitabilidad le fue otorgado a finales de noviembre de 1926, disfrutando de un pequeño huerto trasero; hall, comedor, dormitorio, cocina, despensa y retrete en la planta baja; y en la superior tres dormitorios y un armario ropero. Formaron tres filas de casas, dos de ellas agrupada mediante los huertos zagueros, creando una especie de manzana 1299. Inauguradas en 1927, su coste final osciló entre las 11.470 pesetas de las viviendas medianera y las 12.943 de las situadas en las esquinas.</p>
<p>4.9.- <u>La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas La Voluntad</u></p>
<p>Integrada por obreros de Altos Hornos de Vizcaya en 1929 erigió treinta y tres casas familiares en el barrio Bagaza. Adaptándose a la forma triangular del terreno, las construcciones formaron dos manzanas, dejando en su interior los huertos-jardines de cada vivienda y una gran plaza común, a la que se accedía por unos pequeños pasos por dos de sus calles. Con un presupuesto inicial de 310.000 pesetas en obras de edificación, se le concedió el permiso de habitabilidad en marzo de 1929.</p>
<p>Para su desarrollo fue necesaria la contratación de Ismael de Gorostiza como arquitecto director y la compra a Mariano Menchaca de 7.484 metros<sup>2</sup> por 96.403 pesetas, realizándose la operación al precio de 1 peseta por pie cuadrado. Un coste algo más elevado con respecto a otras iniciativas.,</p>
<p>Diseñadas en 1926 con un huerto posterior contaron además con un jardincillo en su fachada principal, disponiéndose tres dormitorios en el piso alto y en la planta baja la cocina, el comedor, un dormitorio y el retrete con ducha, he aquí la novedad. A diferencia del resto de iniciativas de la localidad que sólo dispusieron de retrete, estas construcciones gozaron de ducha, siguiendo las indicaciones de los higienistas de la época.</p>
<p>4.10.- <u>La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas Numancia</u></p>
<p>Sus estatutos fueron aprobados por la Junta de Casas Baratas en mayo de 1931 y eligió como emplazamiento también el barrio de Bagaza.</p>
<p>En total, 25 viviendas para idéntico número de asociados proyectadas en una finca de 3.364,48 metros<sup>2</sup> adquiridos por 40.000 pesetas. En cada rellano se diseñaron dos viviendas que disfrutaban de comedor, cocina, retrete, tres dormitorios y despensa. Pero, además, el importantísimo tránsito de la vivienda unifamiliar a las casas de vecindad vino asociado a una disminución de la superficie requerida, empleándose tan sólo 1.265,80 metros<sup>2</sup> con un valor de 15.031,82 pesetas. Paralelamente, otro hecho destacable fue el incremento del espacio edificado alcanzando el 58,95 % (745,80 metros<sup>2</sup>, mientras las superficies libres se reducían al 41,05% (519,35 metros<sup>2</sup>).</p>
<p>Para llevar a buen puerto esta empresa los socios realizaron aportaciones económicas semanales y anuales, así como también llevaron a cabo tareas de explanación de los terrenos y de cimentación.</p>
<p>4.11.- <u>La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas Villa Róntegui</u></p>
<p>Se había constituido como cooperativa con obreros, en su mayoría de Altos Hornos de Vizcaya, unos años antes, en 1929, por iniciativa de Valeriano Serna. El lugar elegido para instalar sus viviendas en esta ocasión fue la ladera sur del monte de Róntegui. Concretamente la propiedad conocida como la casería “Echachu”.</p>
<p>Los terrenos adquiridos a Juan Arteche estaban integrados por 22.302,70 metros<sup>2</sup> por los que se estipuló un precio de 67.500 pesetas. Un precio económico si se tiene en cuenta su accidentado y periférico emplazamiento</p>
<p>El proyecto elaborado por Ismael de Gorostiza en octubre de 1930 constó de veintisiete viviendas, formando una hilera, de idénticas características con un huerto posterior de similares dimensiones dedicado al cultivo. En ellas el pequeño sótano albergó un lavadero y un lugar para los aperos de labranza; la planta baja, la cocina, el comedor, el retrete y un dormitorio; por último, en el piso superior se dispusieron tres habitaciones más. La superficie construida sólo supuso el 6,43% (1.434,77 metros<sup>2</sup>).</p>
<p>Los socios participaron activamente en el proceso de la explanación de la calle, en la apertura de los cimientos y en la extracción de piedra para la cimentación. Aún así, el presupuesto de las obras se cifró en 462.865,87 pesetas, consiguiendo los respectivos permisos de habitabilidad en 1932.</p>
<p>Sorteadas las viviendas el 20 de diciembre de 1931 en el Salón de Sesiones del Consistorio local, gozaron del favor municipal. Pese a que no se alcanzó la cifra mínima de treinta viviendas señaladas por la sesión plenaria del 12 de marzo de 1924, el Ayuntamiento dispuso un ramal de saneamiento que enlazó la red general con la primera casa del grupo. También gozaron de un préstamo de la Caja de Ahorros y Monte Piedad Municipal de Bilbao por valor de 247.730 pesetas al 5% de interés (1931), así como de una prima de construcción de la Diputación de 18.275,43 pesetas</p>
<p>4.12.- <u>La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas La Felicidad</u></p>
<p>Inició sus primeras operaciones en 1929 y un año después Ismael de Gorostiza presentó un primer proyecto integrado por cuarenta y tres casas familiares de planta baja y piso superior. En su interior se distribuían la sala-comedor, la cocina, el retrete, un dormitorio y la despensa bajo el hueco de la escalera en el piso inferior; y tres habitaciones en el superior. Para llevar a cabo esta iniciativa sus socios, en su mayoría trabajadores de Altos Hornos de Vizcaya, adquirieron 7.853,84 metros<sup>2</sup> (101.209,30 pies2) en el barrio de Lasesarre. La finca conocida como “La Larga” fue comprada a José John por 97.000 pesetas en 1929 a 0,95 pesetas el pie<sup>2</sup>.</p>
<p>Finalmente, sus 48 viviendas obtuvieron la calificación definitiva de Casa Barata en abril de 1933, tras un intento fallido en 1932. Año, este último, en el que habían sido inauguradas y sorteadas el 21 de febrero, en el salón de fiestas de la Sucursal en Baracaldo del Monte Piedad de Bilbao, contando con la presencia del alcalde de la localidad, Simón Beltrán. En su realización se ocuparon 4.317,33 metros<sup>2</sup>, empleándose el 46% en la edificación (1.982,52 metros<sup>2</sup> ) y el 36% (1.556,20 metros<sup>2</sup>) en calles.</p>
<p>4.13.- <u>La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas El Ahorro</u></p>
<p>Sus cuarenta alojamientos fueron distribuidos en cinco casas de vecindad de tres alturas y planta baja y emplazadas junto a las de la Providencia, en San Vicente. El diseño interior de los inmuebles contempló la disposición de dos viviendas por planta, en cada una de las cuales se organizaron la sala y dos dormitorios en la fachada principal; el comedor, la cocina y el retrete, en la parte zaguera del edificio; así como la despensa al fondo del pasillo. Ismael de Gorostiza realizó el proyecto en 1929 y dirigió las obras en el barrio de Zaballa, presupuestadas inicialmente en 250.000 pesetas, e inauguradas en 1931, tras su sorteo el 8 de febrero.</p>
<p>4.14.- <u>La Sociedad Cooperativa de Construcción de Casas Económicas La Armonía</u></p>
<p>Siguió el ejemplo de las Casas Baratas precedentes, Adoptó la tipología de pisos de vecindad de tres y cuatro alturas con planta baja. Eran cinco casas situadas en Arteagabeitia; sus terrenos 1.979,85 metros<sup>2</sup> fueron adquiridos en 1926 a Filomena Burzaco Santurtun por 44.662,70. El precio de compra estipulado fue 1,60 pesetas/pie<sup>2</sup>.</p>
<p>Adaptándose al terreno, la construcción tomo forma de U, dejando entre sí un patio común. Por contra en el interior, las viviendas disfrutaban mayoritariamente de seis piezas (cuatro dormitorios, sala y cocina), aunque también las había de cinco, con retrete, y en determinadas ocasiones despensa.</p>
<p>Las obras dieron principio sin los auxilios estatales. Hecho que determinó la contratación de dos hipotecas con la Caja de Ahorros y Monte Piedad Municipal de Bilbao por el concepto de 310.000 pesetas. Además, las cuotas semanales de los socios permitieron abonar las 44.662,70 pesetas iniciales de la compra de los terrenos y 89.000 pesetas que costearon parte del comienzo de los trabajos de construcción. Unas labores, como la explanación y cimentación, realizadas con el esfuerzo personal de los socios.</p>
<p>Sorteados los alojamientos el 25 de mayo de 1930, tres días antes de conseguir el permiso de habitabilidad, fueron entregados a sus ocupantes en alquiler hasta que fueron abonadas las deudas sociales.</p>
<p>4.15.- <u>La Sociedad Cooperativa de Casas Baratas de Alonsótegui</u></p>
<p>Erigió bajo la dirección de Faustino de Basterra y Zabalaaurtena entre 1934 y 1936 catorce viviendas de planta baja y piso superior en el barrio del mismo nombre (en la Vega de Barrencalle), que les fueron otorgadas a sus beneficiarios mediante sorteo.</p>
<p>Sus once primeras construcciones próximas al río Cadagua y la carretera de Bilbao a Valmaseda, fueron aprobadas en mayo de 1935. En un primer momento, se levantaron siete de ellas, cinco dobles y dos unifamiliares en el extremo y posteriormente, se le añadieron dos más de carácter aislado. Levantadas en una superficie de 2.010,53 metros<sup>2</sup>, sus terrenos fueron comprados por 8.118,60 pesetas.</p>
<p>Ocupadas por familias de obreros de diversos oficios (peluqueros, panaderos, etc&#8230;) oriundos de Alonsotegui, pero que trabajaban en otros lugares disfrutaron de unas viviendas que contaron con: un pequeño huerto posterior y un jardín en su fachada principal; hall, cocina, comedor y retrete en su planta baja; y tres dormitorios en su piso superior. Un gran soportal en forma de gran arco preside la entrada de estos inmuebles, edificados por la Sociedad Cooperativas de Casas Baratas Alonsótegui.</p>
<p>4.16.- <u>Otras cooperativas en el municipio</u></p>
<p>En la década de los treinta se sucedieron un conjunto de iniciativas que no llegaron a plasmarse físicamente. Este es el caso de las Sociedades Cooperativas de Casas Baratas Reina Cristina, Villa Retuerto, La Residencia de España y Olaechea de las que apenas se poseen datos.</p>
<p><u>Reina Cristina</u> estuvo integrada por catorce empleados de diversas factorías baracaldesas y se vio afectada por la supresión de ayudas estatales del Real Decreto del 31 de julio de 1929. El proyecto (septiembre de 1929) redactado por Ismael de Gorostiza pretendía erigir en el lado Norte del monte de Róntegui igual número de casas familiares con hall, despacho, sala-comedor, cocina, galería, retrete y despensa en la planta baja y cuatro dormitorios, espaciosa galería y cuarto de baño en el piso superior. Los terrenos con una extensión de 3.102,41 metros<sup>2</sup> adquiridos por 44.976,96 pesetas permitirían proyectar tres calles en cuyo interior se dispondría una amplia superficie interior en la que tendrían cabida un patio y un jardín.</p>
<p>De la segunda, <u>Villa Retuerto</u>, sólo se realizó una breve mención en una de las sesiones de la Junta de Casas Baratas, el 6 de mayo de 1931. Aunque un anuario de la provincia de Vizcaya efectuado en 1930 también la recogió en su apartado de asociaciones.</p>
<p>De <u>La Residencia de España</u> se sabe que en la sesión subsidiaria de la Junta de Casas Baratas del 3 de mayo de 1932 se desestimó una instancia remitida por su representante, Nicanor Ortíz de Zárate. Con esta medida se le denegó la certificación de Casa Barata y, en consecuencia, la concesión de cualquier subvención estatal.</p>
<p>Mención aparte merece las viviendas de <u>la Providencia de España</u>, Cooperativa de Capitalización y Crédito que pese a adoptar la forma de cooperativa no lograron la categoría de Casa Barata. Si recibió, no obstante, el soporte financiero en forma de préstamos hipotecarios, de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Bilbao. 87.000 pesetas en 1929 y 130.000 pesetas un año después 1930, para sus dos áreas de actuación, Landaburu y Beurco, respectivamente. De la primera de sus actuaciones apenas si se sabe que su objetivo fue erigir 20 casas. De la segunda, la de Beurco, se conoce que fue ejecutada en dos fases bajo la dirección de Ismael de Gorostiza (1927), dando como resultado 22 viviendas unifamiliares alineadas separada por un vial de 7 metros. Si bien en un principio, parece ser que el maestro de obras Manuel Camaron fue el encargado de proyectar 31 alojamientos en 1923.</p>
<p>También se registraron en la anteiglesia dos actuaciones con el sello del <u>Banco de Ahorro y la Construcción</u> con un radio de acción nacional y sin conseguir los beneficios de las Casas Baratas. Sus dos propuestas respondieron a una construcción bifamiliar en el barrio de Arteagabeitia (1928) y una vivienda unifamiliar en Zaballa (1930) bajo la dirección de Julio Sáenz de Bares.</p>
<p><strong>7.5.- La Ciudad Jardín de Lecubarri: un proyecto de los Hermanos Calvo</strong></p>
<p>En 1923 la sociedad anónima Propiedades Urbanas con sede en Bilbao solicitó del Ayuntamiento el permiso correspondiente para erigir en Vitoricha-Luchana una auténtica la Ciudad Jardín de Lecubarri integrada por 121 viviendas unifamiliares, biblioteca, baños, gimnasio y escuela. Tras la iniciativa aparecían los hermanos Calvo, agentes de la propiedad urbana de Bilbao, y Hermenegildo José Murga y Acebal, arquitecto y presidente de la sociedad por estas fechas.</p>
<p>Para que el proyecto de Lecubarri alcanzase sus objetivos era imprescindible la participación del Ayuntamiento que según los promotores debía aportar: la urbanización y el saneamiento de los terrenos; una subvención del 10% sobre el valor total de la obra; y el inicio del expediente necesario para obtener la subvención de la Diputación de un 25% del coste total de la construcción. Sin embargo, el Consistorio rehusó el ofrecimiento en tanto en cuanto las futuras viviendas no obtuviesen la calificación de Casas Baratas. Una calificación que nunca obtuvieron y que forzó la venta de los inmuebles erigidos y de lotes de terrenos sin edificar, así como un conato de cesión con condiciones de las calles particulares resultantes que el Ayuntamiento rehusó. Del mismo modo, fue necesario elaborar un nuevo plano de parcelación que se ajustase al Plan de Urbanización, Reforma y Extensión de Baracaldo ideado por Ismael de Gorostiza en 1926.</p>
<p>Con el nuevo plano proyectado por Hermenegildo José Murga se disminuyó la superficie edificable mientras que se amplió el espacio libre ocupado por los viales. Las sencillas construcciones levantadas en Lecubarri sin elementos decorativos destacables conformaron un barrio obrero de dos, tres y cuatro alturas, salpicado de vez cuando por algún que otro chalet. Las viviendas resultantes de iniciativa privada oscilaron entre los 50 y 75 metros<sup>2</sup>, disponiendo en su interior de retrete (baño, excepcionalmente); cocina; uno, dos o tres dormitorios, esta última opción en escasas situaciones; y comedor en determinadas ocasiones.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mª del Mar Domingo Hernández</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 21 (BEURKO: un  barrio transformado)</title>
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		<pubDate>Sat, 10 Oct 2026 06:59:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Demografía]]></category>
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<p>El barrio de Beurko, perteneciente a la anteiglesia de Barakaldo, ha sufrido en los últimos años una transformación tan intensa que es difícil reconocer en él aquel que se levantó en los años sesenta del siglo XX. Intentaré plasmar el cambio desde que era un área agrícola de marismas y abedules, con apenas un puñado de caseríos, hasta convertirse en los años sesenta en un barrio de gran importancia en la historia de Barakaldo<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>.</p>
<ol>
<li><strong> El barrio de Beurko</strong></li>
<li>a) Etimología de Beurko</li>
</ol>
<p>No existe unanimidad en la etimología de Beurko, aunque todos los autores coinciden en su origen vasco. Las primeras noticias datan de los siglos XV – XVI. <strong>López Mendizábal</strong> en sus “Etimologías de apellidos vascos”, ubica el apellido Beurko en Bizkaia en el siglo XVI y, concreta la fecha en Guipúzcoa en 1576. Según este autor tendría el significado de <u>“Lugar de Abedules”</u> (de urki)<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>. <strong>Jaime de Querexeta</strong> en su “Diccionario onomástico y heráldico vasco” coincide con Mendizábal, en las fechas y el significado<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>. Teniendo en cuenta que Beurko era una zona de arboledas, podría ser una aportación válida. Sin embargo, <strong>Endika Mogrobejo</strong>, en su “Diccionario etimológico de apellidos vascos”, aporta un nuevo significado, <u>“agua de abajo”</u>, el cual parece también correcto, puesto que este barrio se ubica limitando con el río Galindo. En la “<strong>Enciclopedia general ilustrada del País Vasco</strong> (Diccionario Enciclopédico Vasco)” de la editorial Auñamendi, se menciona que en algunos documentos del siglo XV, Beurko aparece con la denominación de <u>Beurto</u>, que según este mismo diccionario se referiría a la <u>Vega de Sestao</u>. Esta última aportación sería complementaria a la de Endika Mogrobejo, pues el barrio de Beurko limita con Sestao a través del río Galindo.</p>
<p>Por otro lado, la primera referencia sobre Beurko Viejo (parte más antigua del barrio), data del siglo XVI, concretamente, de 1528<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>, cuando se le denomina “Lugar de Beurco”.&nbsp; En el siglo XVII pasa a denominarse “Barrio de Beurco”, incluyéndose Beurko Viejo en el callejero de Barakaldo como calle en 1900.</p>
<ol>
<li>b) El entorno físico</li>
</ol>
<p>El barrio de Beurko se localiza en la zona norte de Barakaldo, limitando con el río Castaños-Galindo por el norte y por el oeste, con la calle Bagatza por el Este y con la calle La Bondad por el Sur. Pertenece, a nivel religioso, a la Parroquia de Santa Teresa de Jesús aunque, hasta mediados del siglo XX, su población tenía como Parroquia a la de San Vicente, matriz de todo el entorno.</p>
<p>Partiendo de la zona aledaña a los ríos Galindo y Castaños, prácticamente llana (zona de huertas antiguamente, Beurko Viejo) el barrio va ascendiendo suavemente hacia el sur, el centro del pueblo, hasta alcanzar su cota máxima en las proximidades de la iglesia de Santa Teresa, límite de los barrios de Beurko y Bagatza.</p>
<p>En cuanto a la extensión territorial del barrio, actualmente es de 0,384 km<sup>2</sup>, convirtiéndose así en uno de los barrios de menor extensión de Barakaldo, junto con Rontegui y el Centro, que no superan los 0,400 km<sup>2 </sup>en total.</p>
<ol>
<li>c) Evolución demográfica</li>
</ol>
<p>La mejor manera de conocer la evolución de un barrio es adentrarnos en su población, en relación con el desarrollo urbano que ha sufrido. Los primeros datos de la población del barrio de Beurko, los encontramos en las fogueraciones del siglo XVIII<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>.</p>
<p>De este siglo tenemos algunos datos referentes al número de casas y sus dueños, que como se verá más adelante no varían mucho a lo largo del siglo XIX; el mayor crecimiento del barrio no se dará hasta mediados del siglo XX.</p>
<p>La primera <strong>fogueración</strong> de la que tengo datos es la de <strong>1704,</strong> en la que se recogen ocho “fogueras”, a nombre de los siguientes habitantes del barrio: Fernando Llarena, Juan Garai, Mateo Barroeta, Aparicio Ugarte, Antonio Urquijo, Pedro Uriarte, Domingo Beurco y Martín Retuerto.</p>
<p>En la siguiente <strong>fogueración</strong>, la de <strong>1745</strong>, el número de “fogueras” ha aumentado a doce, propiedad de: Luis Valle-Salazar y Ana María Llarena (dos casas), Juan Garai, Antonio Garai, José Allende (administra la casa), Juan de Ventura Urquijo, Esteban Careaga, Bartolomé Larrea, Domingo Garai, Martín Beurco, Juan Retuerto y Bartolomé Loizaga. A finales del siglo XVIII (<strong>fogueración de 1796</strong>) el barrio de Beurko contaría con unas catorce casas (Cruze: Antonio Arana; Aguirre: Antonio Maguna; Antonio Beurco; La de José Garai; La de Josefa Palacios; Casa -torre Beurco: Catalina Llarena; Jacinto Bátiz; Claudio Segobia; Agustín Carreras; Francisco Xabier Retuerto (3)…<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a>); y una taberna, propiedad de la anteiglesia, la taberna de Beurco.</p>
<p>Se observa un crecimiento lento pero continuado de la población del barrio en el siglo XVIII, pues todavía no ha habido un despunte demográfico, el cual no se producirá hasta el inicio del siglo XX, con la industrialización de la margen izquierda de la ría del Nervión y la construcción de las casas para los obreros de la zona.</p>
<p>Del siglo XIX, los datos de los que dispongo<a href="#_ftn8" name="_ftnref8">[8]</a> son escasos, y confusos; los recuentos demográficos se realizan a veces conjuntamente con los barrios de Bagatza y El Desierto.</p>
<p>En 1825 Beurko contaba con una población de 291 habitantes<a href="#_ftn9" name="_ftnref9">[9]</a>, de los que 10 vecinos serían inmigrantes, venidos al barrio de otras zonas de España (cifra de inmigración bastante baja; algo más de un 3,43% de la población del barrio era inmigrante). El resto de datos de los que dispongo de esta centuria son referentes al número de casas, que sería de 122 en 1864, y de 56 en 1882.</p>
<p>Adentrándonos en el siglo XX, contamos con los datos de población del nomenclátor de los años 1900 y 1910<a href="#_ftn10" name="_ftnref10">[10]</a>.</p>
<p>En 1900 el número de casas habitadas es de 21, por lo que el número con respecto al siglo XVIII no ha variado prácticamente, aunque sí en habitantes, cuando la población del barrio es ya de 162 (población de hecho).</p>
<p>En 1910, el número de casas habitadas a un total de 31 en el barrio, con una población de hecho de 203 habitantes (según el nomenclátor de 1916).</p>
<p>De los años 1910 a 1980 carezco de datos, pero se podría decir que el barrio siguió creciendo en este periodo, con la construcción de nuevas viviendas en 1925 (Grupo “La Familiar”, con 82 casas).</p>
<p>En los años cincuenta del siglo XX se edifican los bloques de los Grupos Primero, Segundo y Tercero de Beurko, que añaden 890 viviendas al barrio, es decir, unos 3560<a href="#_ftn11" name="_ftnref11">[11]</a> habitantes; por lo que si a esta cifra añadimos los habitantes aportados por la familiar en los años veinte del siglo XX, unos 328, en 1960, el barrio contaría con unos 4.000 habitantes.</p>
<p><strong>&nbsp;</strong>Adentrándonos en datos más actuales del barrio (1980 – 2008), las cifras demográficas se mantienen en los datos aproximados de los años sesenta antes mencionadas. Gracias a la reciente construcción de viviendas modernas en la zona, se ha dado al barrio un aspecto totalmente renovado, sustituyendo las edificaciones anteriores, y aumentando el número de viviendas. Dispongo de datos demográficos a partir de los años ochenta<a href="#_ftn12" name="_ftnref12">[12]</a>, hasta la actualidad, a fecha marzo de 2008.</p>
<p>A través del siguiente gráfico podemos ver la evolución demográfica del barrio desde 1980 hasta 2006, centrándome a continuación en los datos del 2008, de los que tengo cifras referentes a la población por sexos.</p>
<p>Como podemos ver en el gráfico, el máximo de habitantes del barrio se da en 1981, situándose en 4521 habitantes y, el mínimo en 2853 habitantes en 2001. El resto de cifras oscilan en torno a los 4000 habitantes<a href="#_ftn13" name="_ftnref13">[13]</a>, sin superarlos en ninguna ocasión.</p>
<p>La disminución entre 1996 y 2001, se explica por el abandono de las casas de los grupos de Beurko Primero y Segundo, debido a la aluminosis de los edificios, que conllevaría a su derribo en 2002 y 2005.</p>
<p>Así, en 2006, el barrio recupera las cifras de los años noventa, al iniciarse la entrega de los nuevos pisos de Beurko Berria, y el realojo de sus habitantes, así como de la llegada de nuevos. Desde la construcción de las viviendas de los años cincuenta, la cifra de población total se mantiene, no sobrepasando los 4.000 vecinos.</p>
<p>Por último, para finalizar con el apartado demográfico, incluiré los datos actuales, del presente año, distinguiendo entre sexo y edad de los habitantes del barrio y añadiendo la correspondiente pirámide de población.</p>
<p>La población total del barrio del Beurko en 2008 es de 3736 habitantes<a href="#_ftn14" name="_ftnref14">[14]</a>, distribuyéndose por sexos de la siguiente manera:</p>
<p>La población femenina supera, según datos de 2008, a la masculina, en 154 efectivos. Sin embargo, este predominio femenino, se da sólo a partir de las edades adultas, pues entre la población infantil predominan los varones.</p>
<p>Así, a partir de la edad de ochenta años, los efectivos femeninos duplican prácticamente a los masculinos, desapareciendo la representación de los hombres a partir de los 99 años.</p>
<p>Con este pequeño apunte sobre la demografía actual del barrio, cierro el capítulo referente a la evolución demográfica, adentrándome en el siguiente apartado en la evolución urbanística.</p>
<ol>
<li>d) Evolución urbanística</li>
</ol>
<p>Existe poca documentación sobre planos de Barakaldo antiguos (anteriores a los años 70 del siglo XX) y, más aún si cabe para encontrar planos del barrio de Beurko. Debido a ello, y a que durante la guerra carlista el archivo de la anteiglesia se quemó, he encontrado pocos planos.</p>
<p>Procederé por tanto, a un estudio comparativo, partiendo de unos planos generales de Barakaldo del siglo XVIII y XIX, para continuar más en profundidad, con la comparación de los planos del siglo XX, desde 1937 hasta la actualidad.</p>
<p>El primer plano que tengo de Barakaldo, data del siglo XVIII, concretamente de 1795, y se trata de un croquis manual elaborado por el entonces alcalde de la anteiglesia Silverio Retuerto.</p>
<p>En 1795, el barrio de Beurko era prácticamente una zona sin edificaciones, así, en el plano no aparecen representadas ninguna en la zona donde se localiza el barrio. Sí aparece representada una iglesia próxima, que se trataría de la iglesia de San Bartolomé, a donde probablemente iban los vecinos de Beurko.</p>
<p>Sin embargo, como e mencionado en el apartado sobre la evolución demográfica del barrio, en 1796, en Beurko había 12 casas y una taberna. Era una zona agraria, con arboledas de abedules, con casas unifamiliares dispersas por el territorio.</p>
<p>En el mapa de Barakaldo y alrededores del siglo XIX aparecen representadas algunas casas en Beurko, puesto que en este año 1857, el barrio contaría con un número de habitantes considerable, aunque sigue siendo una zona eminentemente rural, de casas de una o dos plantas en su mayoría.</p>
<p>Partiendo de esta división, analizaremos el plano del barrio, desde el más antiguo del que dispongo de planificación urbana (1956), hasta el más reciente, el actual. El criterio que he seguido para la división por zonas del plano es funcional; así, la zona uno, sería la dedicada a residencia, la zona dos a servicios (en su mayor parte colegios) y, por último, la tres, a industria. Es en ésta última donde perduran parte de las construcciones antiguas de lo que se podría considerar el casco histórico del barrio, actualmente zona industrial.</p>
<p>De 1956 data el primer plano del siglo XX de Barakaldo del que dispongo, en el que se recogen los cambios sufridos en la anteiglesia desde antes de 1937 hasta 1956, en distintos colores, y las planificaciones previstas en la localidad. Fue un plano elaborado durante el mandato del alcalde Jose María Llaneza y Zabaleta (1937 – 1963). Partiendo de este plano, iré analizando la evolución del barrio, según la división antes mencionada.</p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong><u>ZONA 1</u></strong></p>
<p>En el plano de 1956, se marcan las edificaciones anteriores a 1937 y las posteriores, en color amarillo y rojo, respectivamente.</p>
<p>El plano de esta zona es ortogonal, tanto en las zonas posteriores a 1937 como en las zonas anteriores a ese año. En rojo podemos ver los Grupos Primero, Segundo y Tercero de Beurko, edificados en los años cincuenta, y en amarillo La Familiar, construida en 1925.</p>
<p>Empezaré el análisis del plano por la zona más antigua. La zona en amarillo corresponde a “La Familiar”, un conjunto de casas unifamiliares&nbsp;&nbsp; dispuestas en siete hileras paralelas. Estas casas, 82 en total, se construyeron entre los años 1923 y 1925, por iniciativa de 80 socios, en su mayoría de Altos Hornos de Vizcaya, en un lateral de la vía minera de la Franco – Belga, que separaba las viviendas de la zona industrial y la ribera del río.</p>
<p>Los arquitectos de este grupo de casas baratas fueron Manuel Camarón y Santos Zunzunegui<a href="#_ftn15" name="_ftnref15">[15]</a>.</p>
<p>Son casas de dos plantas, con un pequeño jardín entre las calles que las separan. Son de construcción sencilla, de población obrera, cuyos lugares de trabajo eran las empresas de la zona.</p>
<p>Junto a este grupo de casas baratas encontramos algunos caseríos, representados en el plano en color amarillo en los laterales de “La Familiar”. Estas casitas dejan en el barrio la huella de la industrialización, y del auge que tuvieron las llamadas casas baratas en las zonas mineras.</p>
<p>En cuanto a las viviendas representadas en color rojo, se trata de los grupos de Beurko Primero, Segundo y Tercero, viviendas construidas en los años cincuenta del siglo XX, de edificación sencilla, para los obreros de la zona.&nbsp;</p>
<p>Estos tres grupos de edificaciones disponen sus edificios de manera paralela unos a otros, adaptándose a las características de la zona. Así, los tres grupos ofrecen un plano regular, aunque el Grupo Tercero tiene edificios de otra característica constructiva, que no pertenecen al grupo de Beurko, por lo que sus edificios se disponen con calles más pequeñas, de tamaño desigual.</p>
<p>La disposición de los edificios del Grupo Primero y Segundo consiste en la distribución de los mismos en torno a una calle central más ancha, en el caso de Beurko Segundo, y una plaza central, en el caso de Beurko Primero.&nbsp;</p>
<p>Los edificios quedan a ambos lados, de forma paralela unos a otros, con calles peatonales con una separación entre los distintos bloques de unos 15 – 20 metros. En el caso de Beurko Tercero, los bloques de viviendas se distribuyen de manera paralela, al igual que el los otros dos grupos, ubicándose una plaza en torno a ellos, con una forma rectangular.</p>
<p>Estos grupos de viviendas se construyeron con motivo de la transformación industrial del barrio y la necesidad de vivienda obrera en los años cincuenta.</p>
<p>En Barakaldo, gracias a estas edificaciones, se pasó a disponer de 20.671 viviendas<a href="#_ftn16" name="_ftnref16">[16]</a> para los 81.281 habitantes que había en Barakaldo en 1962.&nbsp; Estos tres grupos de viviendas tuvieron en total un coste de casi 54 millones de pesetas<a href="#_ftn17" name="_ftnref17">[17]</a>.</p>
<p>Estos grupos tenían edificios de cuatro plantas más bajos, todos ellos viviendas, salvo una tienda de ultramarinos<a href="#_ftn18" name="_ftnref18">[18]</a> en frente del colegio San Vicente de Paúl, en el Grupo Segundo.&nbsp; Estos grupos de viviendas tuvieron una remodelación en sus calles en los años ochenta, con zonas ajardinadas, bancos nuevos, baldosas en las calles… en contraste con las calles sin pavimentar que tuvieron hasta entonces. El plano de estos grupos de edificios no cambió, sin embargo, hasta los años noventa, cuando empiezan a verse los primeros síntomas de la aluminosis<a href="#_ftn19" name="_ftnref19">[19]</a>, descubierta por primera vez al reformar un bajo para instalar una peluquería<a href="#_ftn20" name="_ftnref20">[20]</a>.</p>
<p>Continuaremos por tanto el análisis del plano de la zona uno con el plano de 1993, en el cual vemos que el plano de esta zona no ha variado prácticamente.</p>
<p>Como podemos ver en el plano de detalle de 1993, no ha variado la morfología urbana, salvo la introducción de zonas ajardinadas. En este plano ya contamos con el nombre de las calles, destacando entre las mimas las calles Espronceda (dispuesta entre los tres grupos de Beurko) y la calle Zorrilla (separa a los grupos de Beurko de “La Familiar»).</p>
<p>Por último, para terminar de analizar la zona uno, compararemos los planos anteriores con el actual, para ver la transformación que ha sufrido el barrio. El plano actual, es un plano ortogonal, en el que se conserva tan sólo de la parte obrera del barrio, “La Familiar” y parte del Grupo Tercero.</p>
<p>Cabe decir en primer lugar que la calle de La Familiar ha sido sustituida por el paseo Dolores Ibarruri (antigua caja del ferrocarril de la Luchana Mining).</p>
<p>Por otra parte, de los tres grupos de Beurko, actualmente han desaparecido dos, los Grupos Primero y Segundo (fueron derruidos en dos fases, en 2002 y 2005, respectivamente), y parte del Grupo Tercero, que han sido sustituidos por un grupo de edificación moderna.</p>
<p>En el lugar donde estaban estos dos grupos de viviendas, se levanta el complejo de edificios del Boulevar de Beurko, en el denominado Beurko Berria, según el nuevo plan urbanístico, que se incluyó en el callejero en 2001.</p>
<p>Estos nuevos bloques de edificios se distribuyen en función de las características de la zona, y del espacio dejado por el derribo de los bloques anteriores. Así, en el lugar donde estaba el Grupo Primero, limitando con las calles Luis de Castrejana, Avenida Miranda y Arauti, dejando en el centro un espacio dedicado a jardines, plaza y zona de juego, se alzan los edificios de la primera fase del Boulevar de Beurko.</p>
<p>En caso del Grupo Segundo, los nuevos bloques limitan con las calles Zorrilla, Arauti, Espronceda, María de Maeztu, y Luis de Castrejana. La altura de los bloques es de doce plantas más bajos.</p>
<p>En cuanto al Grupo Tercero, parte ha sido derruido y sustituido por edificios de la mismas características que los citados anteriormente, en forma de tres torres, en el cruce de las calles Espronceda y María de Maeztu.</p>
<p>Estos edificios modernos, rompen con el paisaje de viviendas baratas y obreras anteriores, pasando a ser viviendas más grandes, destinadas a gente de la clase media, dejando atrás el estilo de los bloques obreros.</p>
<p><strong><u>ZONA 2</u></strong></p>
<p>La zona dos comprende en la actualidad el área de servicios (colegios). Partiremos al igual que en la zona uno, del plano de 1956. Hasta 1956 ésta es una zona de arboledas, sin construcciones.</p>
<p>El primer edificio que se construirá será el Colegio San Vicente de Paúl, trasladado en 1962 a este barrio desde su antigua ubicación en el barrio de El Desierto donde estaba desde 1944. Este edificio es propiedad de la Congregación de la Misión (Padres Paúles) y se localiza en la calle Arauti nº1.</p>
<p>Hasta 1962, el colegio se localizaba en la plaza del Desierto, tras ceder a los Padres Paúles el alcalde de la anteiglesia, José María Llaneza, parte de los os locales de la escuela de Artes y Oficios. Con el nuevo colegio de los Paúles se cubrieron las necesidades del barrio en materia educativa, pues según las matrículas realizadas en el colegio a fecha de 31 de diciembre de 1961 (primer año de funcionamiento), albergaría a 553 estudiantes<a href="#_ftn21" name="_ftnref21">[21]</a>. El edificio consta de tres pabellones, situados en forma de u: dos destinados a las clases y uno como vivienda de los Padres Paúles. El edificio central es el único de cinco plantas, siendo los otros dos bloques de cuatro. A ello hay que añadir dos patios, de grandes dimensiones, que completan este complejo educativo, en los cuales se realizaban numerosas actividades deportivas.</p>
<p>En este colegio se estudia la enseñanza media, PREU y COU<a href="#_ftn22" name="_ftnref22">[22]</a>. Es uno de los pocos colegios en los que se imparte el bachillerato, junto con el de las Religiosas Dominicas de Burceña, que cuenta con 430 alumnas<a href="#_ftn23" name="_ftnref23">[23]</a>.</p>
<p>A partir de este momento, la zona en la que se ubica el colegio San Vicente de Paúl se convertirá en un área cuya función principal es la educativa. Esto queda reflejado en el plano de 1993, donde el área educativa está ya configurada.</p>
<p>Para el año 1993, quedan constituidas nuevas infraestructuras educativas, completándose el complejo escolar con la Escuela Universitaria Técnica Minera, la Escuela de Maestría Minera, el Colegio Público de Beurko, el Instituto de Beurko y la ikastola Ibaibe.</p>
<p>La Escuela Universitaria Técnica Minera se denomina en la actualidad Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica de Minas y de Obras Públicas<a href="#_ftn24" name="_ftnref24">[24]</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por otra parte, el Colegio Público de Beurko, se ubica a continuación del colegio de los Paúles, en la calle Arauti. Estas escuelas estaban destinadas a la educación infantil y primaria.</p>
<p>Son edificios de ladrillo de dos alturas, con soportales. La planta de los mismos es hexagonal, adosadas unos a otros. Tienen ventanas en colores rojizos. Alrededor de los edificios hay un recinto que se utiliza como espacio de recreo.</p>
<p>Por último, la ikastola Ibaibe, se localiza en la misma área que los edificios de Ingeniería Minera, separados entre sí por una verja metálica que rodea la ikastola.</p>
<p>En el plano actual vemos como esta zona no ha variado, salvo el cambio que se ha dado en el Colegio Público de Beurko, que se ha convertido en la Escuela de Teatro BAI, conservando los edificios originales.</p>
<p>En el Colegio San Vicente de Paúl se ha llevado a cabo la sustitución del antiguo pabellón deportivo (1980) por uno de reciente construcción, inaugurado en abril del año en curso (2008).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><u>ZONA 3</u></strong></p>
<p>Esta zona del barrio era, hasta mediados del siglo XX, una zona de huertas y arboledas, por lo que me centraré en el estudio de los planos más recientes, incluyendo como anexo al trabajo el estudio de uno de los caseríos que se conserva actualmente.</p>
<p>En el plano de 1956 tan sólo aparecen representados algunos caseríos en color amarillo, dispersos por el territorio y próximos al complejo de “La Familiar”. En el plano de 1993 podemos observar como estas casitas han desparecido en su mayoría, siendo sustituidas por empresas. Tan sólo sobreviven tres caseríos.</p>
<p>El paisaje de esta zona es muy distinto al de las otras dos, debido al gran número de industrias que se localizan en este lugar, otorgando a la zona de Beurko Viejo su función principal.</p>
<p>El tipo de empresas de esta zona varía, desde empresas dedicadas al automóvil hasta residencias de ancianos actualmente, éstas últimas ubicadas en el límite con el barrio de Bagatza en la calle homónima. Este aspecto no variará prácticamente, aunque sí se ampliará el número de empresas.</p>
<p>El polígono industrial en el plano actual se ha consolidado, estando ocupada toda el área.</p>
<p>Rodeando esta zona está río Galindo, a la orilla del cual se ha construido un paseo y jardines, que aportan a la zona un espacio de ocio para pasear.</p>
<p>Por último, para finalizar con este apartado, añadiré algunas fotografías sobre las empresas de la zona.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><u>Conclusiones</u></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para finalizar, formularé unas breves conclusiones acerca del trabajo y se la evolución sufrida en el barrio de Beurko.</p>
<p>Beurko, actualmente reúne entre sus límites las tres funciones principales en cuanto al uso de los suelos, como son la industrial, la residencial y la de servicios, distribuidas de manera organizada y delimitada.</p>
<p>Una de las funciones de las que carece el barrio es la administrativa, que se localiza en la zona centro de Barakaldo, con el ayuntamiento y el palacio de Justicia.</p>
<p>La mayor transformación que ha sufrido el barrio en los últimos años ha sido en la zona 1, donde han sido sustituidos los antiguos edificios de viviendas obreras por unos de construcción moderna.</p>
<p>Quizás, uno de los lugares más emblemáticos del barrio sea la zona en la que perviven algunos de los caseríos de los siglos XVIII –XX, que nos acercan un poco más al antiguo barrio, pues son los últimos vestigios que quedan de éste.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Recoge este itinerario, en lo fundamental, un trabajo de Leticia TOBALINA, sin publicar.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> LOPÉZ MENDIZÁBAL, I.: “Etimologías de apellidos vascos”. Ediciones del colegio. Buenos Aires. 1958. Pág. 382.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> QUEREXETA, Jaime de: “Diccionario onomástico y heráldico vasco2<u>.</u> Biblioteca de La Gran Enciclopedia Vasca. Bilbao, 1971. Tomo II. Pág.65.</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> CORTAZAR, J.: Barakaldo. “Memoria de nuestras calles”. Ayuntamiento de Barakaldo, Barakaldo, 2007.Pág. 24.</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Estas fogueraciones han sido editadas por Jaime de Kerexeta, en QUEREXETA, Jaime de: Fogueraciones de Bizkaia del siglo XVIII, Instituto Labayru-BBk, Bilbao, 1992. Pág. 58 (1704), 272 (1745) y 512 (1796).</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> La fogueración de Beurko de 1796 está contabilizada junto la de Bagatza, por lo que además de las fogueras citadas, faltaría incluir las siguientes: La de la Ribera: Sebastián Uraga; Margarita Castaños; Luis Egusqui-Aguirre; An. Olaso; la de Juan Careaga.</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> Para la elaboración del gráfico he utilizado los datos de las fogueraciones del siglo XVIII, tomando como variable cinco miembros por foguera, para poder obtener unas cifras orientativas sobre la población del barrio en ese siglo.</p>
<p><a href="#_ftnref8" name="_ftn8">[8]</a> Los datos del siglo XIX encontrados creo que no son lo bastante fiables como para incluirlos en un gráfico, pues a veces los datos demográficos del barrio de Beurko aparecen contabilizados junto con los del barrio de Bagaza o El Desierto, por lo que me limito a citarlos. IBÁÑEZ, Maite: <u>Monografías de pueblos de Bizkaia. Barakaldo.</u> Diputación Foral de Bizkaia, 1994. Pág. 250.</p>
<p><a href="#_ftnref9" name="_ftn9">[9]</a> Dato de IBAÑEZ, Maite: <u>Monografías de pueblos de Bizkaia. Barakaldo.</u> Diputación Foral de Bizkaia, 1994. Pág.60.</p>
<p><a href="#_ftnref10" name="_ftn10">[10]</a> Los datos de 1900 y 1910 han sido sacados de: INSTITUTO GEOGRÁFICO Y ESTADÍSTICA: Nomenclátor de las ciudades, villas, lugares, aldeas y demás entidades de población de España. TOMO II Dirección general del instituto geográfico y estadístico (referencia de los datos a 31 de diciembre de 1900). Madrid, 1904, Pág. 613 y, INSTITUTO GEOGRÁFICO Y ESTADÍSTICA: Nomenclátor de las ciudades, villas, lugares, aldeas y demás entidades de población de España. TOMO II Dirección general del instituto geográfico y estadístico (referencia de los datos a 31 de diciembre de 1910). Madrid, 1916. (Datos referentes a la población de hecho).</p>
<p><a href="#_ftnref11" name="_ftn11">[11]</a> Para hallar el número de habitantes de los grupos 1º, 2º y 3º de Beurko, y de la Familiar, he utilizado como variable, cuatro, por tratarse de pisos de menor tamaño y familias obreras.</p>
<p><a href="#_ftnref12" name="_ftn12">[12]</a> He tenido bastantes dificultades para encontrar datos anteriores a los años ochenta: en el ayuntamiento carecían de datos informatizados anteriores este decenio, página de la Diputación Foral de Bizkaia y, en los libros no he encontrado datos acerca del barrio, sino generales a Barakaldo.</p>
<p><a href="#_ftnref13" name="_ftn13">[13]</a> Datos obtenidos en el Ayuntamiento de Barakaldo.</p>
<p><a href="#_ftnref14" name="_ftn14">[14]</a> Datos obtenidos en el ayuntamiento de Barakaldo (departamento de Estadística).</p>
<p><a href="#_ftnref15" name="_ftn15">[15]</a> OLABUENAGA, M. (coord.): Seminario sobre la historia de Barakaldo<u>.</u> Ezagutu Barakaldo, Barakaldo, 1998 – 2002.</p>
<p><a href="#_ftnref16" name="_ftn16">[16]</a> AYUNTAMIENTO DE BARAKALDO: 25 años bajo el signo de Franco. Barakaldo 1937 – 1962. Barakaldo, 1962. Pág. 61</p>
<p><a href="#_ftnref17" name="_ftn17">[17]</a> Datos sacados de la página de costes del ayuntamiento en 1962 en: AYUNTAMIENTO DE BARAKALDO: 25 años bajo el signo de Franco. Barakaldo 1937 – 1962. Barakaldo, 1962. Pág. 146.</p>
<p><a href="#_ftnref18" name="_ftn18">[18]</a> Datos obtenidos de los testimonios de la gente del barrio de Beurko.</p>
<p><a href="#_ftnref19" name="_ftn19">[19]</a> Alteración experimentada por los elementos estructurales de un edificio construido con cemento aluminoso por acción del calor y la humedad, consistente en una pérdida de estabilidad del cemento que puede acarrear la destrucción del elemento. En LA GRAN ENCICLOPEDIA, TOMO I. Editorial Vocento, 2005. Voz: aluminosis. Pág 330.</p>
<p><a href="#_ftnref20" name="_ftn20">[20]</a> Datos obtenidos de los vecinos del barrio.</p>
<p><a href="#_ftnref21" name="_ftn21">[21]</a> AYUNTAMIENTO DE BARAKALDO:<u> 25 años bajo el signo de Franco. Barakaldo 1937 – 1962.</u> Barakaldo, 1962. Pág. 83.</p>
<p><a href="#_ftnref22" name="_ftn22">[22]</a> <a href="http://www.paulesbarakaldo.com">www.paulesbarakaldo.com</a></p>
<p><a href="#_ftnref23" name="_ftn23">[23]</a> AYUNTAMIENTO DE BARAKALDO: <u>25 años bajo el signo de Franco.</u> <u>Barakaldo 1937 – 1962</u>. Barakaldo, 1962. Pág. 84</p>
<p><a href="#_ftnref24" name="_ftn24">[24]</a> Actualmente (2017), cerrada.</p>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 20 (Un ferrocarril de Barakaldo: Luchana Mining)</title>
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		<pubDate>Mon, 05 Oct 2026 06:56:28 +0000</pubDate>
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<p>La <em>Luchana Mining Company Limited </em>fue una sociedad domiciliada en Londres, de capital íntegramente inglés que, el 9 de Diciembre de 1871, logró la concesión para la explotación de alguna de las minas de hierro sitas en El Regato (Barakaldo) y en La Arboleda (Trapagaran).</p>
<p>Los propietarios de las minas de hierro, situadas en las inmediaciones del El Regato -barrio de Barakaldo-, planearon la construcción de un ferrocarril -nace en un lugar próximo al embarcadero de La Orconera y, a algo más de un kilómetro de su origen, lo cruza por debajo, para continuar hacia el barrio de Retuerto y siguiendo por Gorostiza, continuar hasta El Regato, para poder explotar las minas situadas al SO., de la gran masa de Matamoros-, que pudiera satisfacer las necesidades de un transporte fácil y económico, para lo cual solicitaron, en agosto de 1871,la competente autorización para hacer los estudios necesarios.</p>
<p>Obtenida la concesión a nombre de Juan Bailey Davies, de forma provi­sional por la Real Orden de 5 de octubre de 1872 -que fue confirmada, es decir, la concesión se hizo firme con la Real Orden de 10 mayo de 1875-, las obras comenzaron en mayo de 1872 y, a pesar de las interrupciones causadas por el estado de guerra latente que se vivía, en diciembre del mismo año las locomotoras circulaban por la vía, completamente terminada hasta El Regato<a href="#_ftn8" name="_ftnref8">[8]</a>. Posteriormente, la Compañía concesionaria adquirió las minas situadas en los montes del <em>«Cuadro» </em>y se trató de prolongar la vía hasta ese lugar.</p>
<p>Al hacer el estudio del trazado, desde el punto de partida, en la primera sección, o sea desde la torre de Luchana, se presentaron dos alternativas para cruzar el río Castaños, que separaba los extremos que se trataba de atravesar: a primera vista, la mejor solución parecía optar por cruzarlo cerca de su unión con el del Cuadro, mientras que la otra alternativa consistía en hacerlo en las inmediaciones del valle del El Regato.</p>
<p>La primera solución permitía ceñir el trazado a la ladera derecha del Castaños, pero presentaba los siguientes inconvenientes: en primer lugar, una fuerte pendiente; en segundo lugar, la traza horizontal necesaria para disponer la estación en El Regato habría exigido obras de bastante importan­cia sobre el mismo río; en tercer lugar, estas desventajas iban en contra de la conveniencia de optar por curvas de radio muy pequeño, para poder ceñirse mejor a los accidentes del terreno y cruzar barrancos que separaban los montes de La Cortera, Saracho y La Tejera, con obras poco costosas y de fácil construcción, lo que hizo desistir de esta solución, la cual, si bien permitía, en el trazado, un desarrollo suficiente para que las pendientes fueran aceptables, no compensaba los inconvenientes con que hubiera tenido que luchar para la más rápida y económica construcción y aún para la fácil y cómoda explotación de la línea.</p>
<p>Por lo tanto se desecha esta solución y se opta por la segunda alternativa. Se escoge, como el lugar más idóneo, para cruzar el río Castaños, las inmediaciones del puente <em>«Mengolea», </em>ciñendo la vía a la parte baja del monte, lo que permitió fijar la primera estación de la montaña al pie mismo de las minas. Según este trazado, el ferrocarril sigue arrancando del punto conocido como Torre de Luchana -situada en los terrenos de la vertiente me­ridional del monte Rontegui-, a una altura conveniente -12 metros- sobre el nivel de las mareas medias y, después de cruzar la carretera de Santurce a Bilbao y la que conducía a Castro, salvaba el río Castaños en el citado punto de Mengolea. Pasado este punto, la línea va recorriendo, ciñéndose a sus laderas, los montes de <em>«Solacampa, Mesperuza, Caparsa, Pasages y otros, salvando los barrancos de Urculloregueta, Maruca, Igulis, Uraya, Aranguren, Vidugues y Maserca», </em>hasta llegar a la estación de El Regato, situada en las inmediaciones de la confluencia del barranco del Cuadro con el río Castaños.</p>
<p>La prolongación hasta las minas de monte Cuadro, adquiridas por la Compañía concesionaria del ferrocarril &#8211;<strong>la Luchana Mining Company, </strong>constituida a iniciativa de Sir W. Armstrong y de los Señores Bolckow Vaughan y Compañía-, presentaba bastantes dificultades: por una parte, la propia naturaleza del terreno -la nueva zona minera a servir estaba emplazada en el propio barranco o arroyo del Cuadro-, a la que se añadía, por otra parte, un problema general a la zona: los fuertes desniveles. En una distancia de 3.100 metros había que superar una diferencia de nivel de 251 metros, siendo imposible encontrar, en las laderas del barranco, el espacio necesario para desarrollar una línea por la que pudieran transitar las locomotoras. En esta tesitura, la solución a adoptar consistía en los planos inclinados, optando por fijar un plano inclinado que salvara el barranco de Imitiola, entre la estación del El Regato y la mina <em>«Juliana», </em>desde donde arrancaba la segunda sección -de ancho de vía de 0,75 metros, según señala Alzola-, ciñéndose la línea a la ladera izquierda del barranco del Cuadro para cruzar, en jurisdic­ción de los siete consejos de Somorrostro, los barrancos de Casa-Nueva y Logoriga y, atravesando en túnel el paso de las Esquinas, llegar a la estación de término en la mina «Manuela», la última que había de servirse por esta línea.</p>
<p>En conjunto, la línea estaba formada por los 6.953,45 metros de longitud de la primera sección; los 2.745,54 metros de la segunda sección, entre la cabecera del plano inclinado que une ambas secciones, dando un total de 10.591,54 metros, sin contar con los apartaderos establecidos para el servicio de las minas ni con las vías sentada en el muelle de la ría.</p>
<p>No fueron de gran importancia las obras construidas para el estableci­miento de este ferrocarril, puesto que, a excepción de los pasos inferiores para salvar la carretera de Bilbao a Portugalete en el origen mismo de la línea; el ferrocarril de la Orconera; el río Castaños; el camino del El Regato y el cauce de un molino, cuyas obras tienen los estribos de fábrica y los tramos de hierro de 8 y 10 metros de luz máxima, las restantes obras hasta un número de 31, son en su totalidad de pequeñas dimensiones. Es cierto que la extraordinaria inclinación del terreno exigió con frecuencia la construcción de muros, en su mayor parte de mampostería ordinaria, pero no presentaron ninguna particularidad interesante. Tampoco reviste una notable importan­cia el túnel de las Esquinas, que se reduce a una longitud de 30 metros.</p>
<p>La línea se construyó para doble vía; el ancho de vía era de 1,20 metros y el de entrevía, 1,50 metros. En la colocación de la misma, se optó por el sistema llamado de junta al aire, en el cual la unión de los carriles se verificaba por medio de bridas. El carril empleado era de 32 kilogramos de peso -el más consistente de los utilizados en estas fechas- por metro lineal, sistema Vignoles y las traviesas .colocadas a 0,90 metros unas de otras-tenían dos metros de longitud. El material de hierro invertido en la vía ascendía a 1.536 toneladas de carriles, 64 de bridas y los tornillos y escarpias pesaban 69 toneladas, en los que se incluían los cambios de vía y plataformas necesarias para el servicio.</p>
<p>El material móvil estaba compuesto por ocho locomotoras y 500 vago­nes, con el que se calculaba poder transportar, anualmente, 750.000 tonela­das de mineral, pero, proyectada su prolongación para poder aprovechar toda la cuenca minera de El Regato, las obras estuvieron paralizadas durante varios años, motivada, por una parte, por la mala calidad de la mina de esta zona y, por la otra, por la mala elección, que se desarrollaba a espaldas del monte de Triano. En consecuencia, hubo que esperar hasta 1887 para que iniciara su explotación y, su costo, sin incluir el del muelle y cargaderos, parece que ascendió a 1.355.550 pesetas, según datos de Gandolfi.</p>
<p>Fue un ferrocarril popular en los barrios por los que atravesaba; especialmente en Luchana, cuyos vecinos sentían como si fuera de casa la fa­mosa máquina <em>pochí, </em>a la que hasta dedicaron una pequeña estrofa jotera:</p>
<p><em>«De beber agua en barril</em></p>
<p><em>ya me duelen los….</em></p>
<p><em>De beber agua en barril</em></p>
<p><em>y de subir al Regato</em></p>
<p><em>en la máquina Pochí”</em></p>
<p>Al cabo de 40 años escasos, la empresa lan­guideció al compás del mineral de sus minas, y el 29 de Noviembre de 1926, la Compañía, anunciaba la definitiva paralización del ferrocarril, que, a los seis meses, fue vendido a los propietarios de la mina <em>Elvira, </em>únicos con quien tenía un contrato de transporte de mineral en vigor, ajeno a Lucha­na. Los motivos que se alegaron para el cierre fueron las “circunstancias­ del negocio», quizá la pro­longada huelga general&nbsp; del año 26 en Inglaterra, su principal mercado, el agotamiento o baja rentabilidad de sus minas.</p>
<p>La Sociedad Altos Hornos de Vizcaya, para afianzar más su desarrollo, asegurándose al propio tiempo el abastecimiento de sus primeras ma­terias, mediante escritura pública de 6 de Julio de 1927, adquirió el ferrocarril, fincas, terrenos y minas de la compañía inglesa <em>Luchana Mining, </em>en la cantidad de 325.000 libras esterlinas, que fueron satisfechas al contado en el acto de la firma de la escritura. Tal adquisición tenía especialísimo interés para Altos Hornos, porque permitía dispo­ner de más de quince millones de toneladas de caliza de la que hacía un consumo anual de ciento ochenta mil tonela­das.</p>
<p>La vía se levantó y, aprovechando gran parte de esos terrenos, sobre todo los del cargadero y de la estación de Luchana y anexos, se instaló la Sefanitro. El cargadero de mineral de la <em>Luchana Mining, </em>muy modificado y reformado, sirvió y sirve para la carga y descarga de materiales de esta nueva Sociedad.</p>
<p>Las obras de fábrica no eran importantes, excepto los pasos inferiores para salvar la carretera&nbsp; de Bilbao a Portugalete, el cruce con el Ferrocarril de la Orconera, el rio Castaños&nbsp; y el camino del Regato. En total se construyeron 31 cruces metálicos de escasa entidad siendo el de mayor longitud, de 10 ml. En las Esquinas, junto al extremo de la misma se construyó un túnel de 30 ml. El carril empleado inicialmente era de 20m Kg/ml, pasó con el tiempo al&nbsp; de 32 kg/ml del tipo Vignole, empleando 1.536 Tm de carril.</p>
<p>En 1887 la compañía arrendó las minas y se dedicó fundamentalmente a atender el ferrocarril que las uniría con el embarcadero de la Ría. No obstante la Luchana Mining en su época de explotación minera y antes de disponer de lavadero propio, utilizó temporalmente el de la Mina Lejana, propiedad de Luis Ocharán. Siguiendo con sus actividades mineras, consiguió agrupar gran cantidad de concesiones&nbsp; en el Barranco del Cuadro, situado a caballo de los términos municipales de Trapagan, Ortuella y Galdamés, con las minas Capela, Plácido, Pikwik, Manuela, Juliana 1ª y Juliana 2ª, y Paquita, situadas en el Coto Arrabal. Para el tratamiento del mineral firmó con Antonio López, la utilización conjunta del lavadero de este último en la Mina Javier, igual contrato suscribió con T. Otaduy&nbsp; propietario de la mina Marta, para el lavado conjunto de 480 Tm/dia de Mineral.</p>
<p>La carga de Mineral, en el embarcadero de la ría arrojó los siguientes datos: 1983 (164.758 Tm), 1905 (199.608 Tm) y 1906 (181.211 Tm).</p>
<p>El 29 de diciembre de 1926 la compañía abandonó la explotación, sin motivo aparente, puesto que sus yacimientos no se encontraban agotados. Siendo adquiridas sus pertenencias y derechos junto con el ferrocarril, por Altos Hornos de Vizcaya que elevó a escritura pública el 6 de junio de 1927 la compra a la Luchana Mining por 325.000 pts &nbsp;al contado. La compra obedecía a su interés en el aprovisionamiento de calizas de las que AHV hacia un consumo anual de 180.000 Tm.&nbsp; No obstante debemos indicar que la especializada Revista Minera, en su tomo 78, año 1927, página 358, indica que la operación se cerró por 1.100.000 pts (equivalentes a 35.000 £). Una vez adquirida la instalación la compañía AHV, cedió la explotación a Retolaza, extrayendo carbonatos y calizas&nbsp; hasta 1940, abandonando por baja rentabilidad la explotación. La vía de este ferrocarril se levantó en 1940.</p>
<p>El material móvil (citado en la Revista de Obras Públicas del 1º de mayo de 1875) quedó integrado por 8 locomotoras y 500 vagones, previstos para un transporte anual de 750.000 Tm de mineral<a href="#_ftn9" name="_ftnref9">[9]</a>.</p>
<p>Haremos la descripción del recorrido desde la Mina hasta la Ría dividiendo el itinerario en tres tramos por entender que son significativamente diferentes.</p>
<p><strong>1.- El Tramo Alto</strong></p>
<p>Se construyó en 1887 para transportar el hierro de las minas Pickuy, La Lejana y Las Manuelas (nombre con el que se conocía este ferrocarril). Todas ellas estaban situadas en el término municipal de Ortuella. Tenía una longitud de 2.476 metros y un ancho de vía de 0,75 m. por lo que, para algunos autores más que un ferrocarril es una vía auxiliar.</p>
<p>Discurría por el fondo del barranco El Cuadro dejándolo poco antes de La Górriga (ubicado en la zona trasera del cementerio de La Arboleda). Desde aquí, a través de algunas trincheras o por la misma ladera del Pantano de Oiola, llegaba hasta Arnábal. Al no ser rentable la explotación de las minas de las que se abastecía fue abandonado en 1928. Es un tramo en el que se conserva algunas bocaminas, un plano inclinado, restos de la Górriga y las trincheras previas al descampado de Arnábal donde, se fue consolidando el barrio minero del mismo nombre<a href="#_ftn10" name="_ftnref10">[10]</a>.</p>
<p><strong>&nbsp;2.- </strong><strong>El Tramo Medio</strong></p>
<p>Componía este tramo el “PLANO INCLINADO” construido en 1885 para conectar el “Ferrocarril de Las Manuelas” y el “Ferrocarril del Regato”. El desnivel entre ambos es de 251 metros y la distancia de 3.100. Está compuesto de dos secciones.</p>
<ul>
<li>La primera de ellas arrancaba en Arnábal (donde tenía su depósito de minerales el Ferrocarril de Las Manuelas”) y por una fuerte pendiente descendía hasta las cercanías de “Tres Castaños”.</li>
<li>La segunda sección (ocupada hoy día por la carretera que desciende del Pantano de Oiola) llegaba hasta los depósitos que la Compañía tenía en El Regato. Su desnivel no es tan pronunciado como el anterior aunque su longitud es mayor.</li>
</ul>
<p>De este tramo se pueden observar los restos del poblado minero de Arnábal y la sección del plano inclinado. También es posible acceder (en Tres Castaños) a la llamada “Cueva del Elefante”. Todo el tramo fue abandonado en 1928.</p>
<p><strong>3.- El Tramo Bajo</strong></p>
<p>Se construyó en 1872 para unir las minas de El Regato y el cargadero de Luchana. Tenía una longitud de 6.752 metros y un ancho de vía de un metro.</p>
<p>Desde El Regato, donde tenía su estación (encajada entre el barranco del Cuadro y el rio Castaños), con sus edificios para oficinas, almacén, depósitos de mineral, pabellón de locomotoras, etc., discurría por la actual carretera hasta Gorostiza (Caserío Monto). A partir de allí aún es visible su caja que atraviesa los viaductos de Mesperuza y Bengolea con dos hermosos y visibles puentes.</p>
<p>Traspasando la actual carretera de Retuerto se adentraba, a través de varios puentes,&nbsp; en el barrio de Vitoricha, una vez superada la vega de Ansio. Esta parte fue ocupada por Sefanitro. Un kilómetro antes del cargadero estaba la estación de dicho nombre con sus talle­res, cochera de locomotoras, básculas, etc.</p>
<p>Junto a la Ría (en Luchana) tenía la Compañía su hermoso cargadero, en el barrio de Luchana-Baracaldo, a unos seis kilómetros del centro de Bilbao y otros tantos del puerto exterior. El muelle&nbsp;disponía de un tablero de 210 ml, apoyado en cuatro series de pilotes sobre el que se instalaron tres vías&nbsp; de servicio, unidas a las tolvas de descarga de mineral, separadas 70 ml unas de otras. El muelle se une a la línea principal mediante una curva de 100 ml de radio.</p>
<p>Dicho cargadero, cuya capacidad de carga era de 1800 toneladas fue inaugurado el 13 de Enero de 1887 con una carga de 802 toneladas de mineral de hierro procedente de las minas de la Compañía, en el vapor Bercka; en la misma fecha quedó, así mismo, inaugurada la línea férrea.</p>
<p>De este cargadero se conserva muy poco. Todo el tramo fue desmantelado en torno a 1945.</p>
<p>En cuanto a los tráficos aportados en esta línea al conjunto del transporte podemos verlo en el siguiente Cuadro:</p>
<p>&nbsp;</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="113">&nbsp;</td>
<td colspan="2" width="151">1876 a 1891</td>
<td colspan="2" width="161">1892 a 1901</td>
<td colspan="2" width="141">1902 a 1913</td>
</tr>
<tr>
<td width="113">&nbsp;</td>
<td width="85">Miles Tm</td>
<td width="66">%</td>
<td width="95">Miles Tm</td>
<td width="66">%</td>
<td width="85">Miles Tm</td>
<td width="56">%</td>
</tr>
<tr>
<td width="113">Triano</td>
<td width="85">17.556,4</td>
<td width="66">39,0</td>
<td width="95">14.220,7</td>
<td width="66">33,7</td>
<td width="85">10.708,9</td>
<td width="56">27,3</td>
</tr>
<tr>
<td width="113">Orconera</td>
<td width="85">12.382,5</td>
<td width="66">27,2</td>
<td width="95">12.259,1</td>
<td width="66">29,0</td>
<td width="85">11.549,0</td>
<td width="56">29,2</td>
</tr>
<tr>
<td width="113">Galdames</td>
<td width="85">9.822,3</td>
<td width="66">21,6</td>
<td width="95">8.496,8</td>
<td width="66">20,1</td>
<td width="85">8.947,6</td>
<td width="56">22,6</td>
</tr>
<tr>
<td width="113">Franco-Belga</td>
<td width="85">4.734,4</td>
<td width="66">10,4</td>
<td width="95">6.116,5</td>
<td width="66">14,5</td>
<td width="85">6.092,2</td>
<td width="56">15,4</td>
</tr>
<tr>
<td width="113"><strong>Luchana</strong></td>
<td width="85"><strong>816,6</strong></td>
<td width="66"><strong>1,8</strong></td>
<td width="95"><strong>1.136,8</strong></td>
<td width="66"><strong>2,7</strong></td>
<td width="85"><strong>2.212,07</strong></td>
<td width="56"><strong>5,6</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Los primeros antecedentes ferroviarios en nuestra comunidad autónoma se registran en1832. El estallido de la Primera Guerra Carlista, así como la posterior abolición de los fueros paralizaron el desarrollo del proyecto. Las leyes de Banca y de Ferrocarriles, aprobadas por el gobierno del Bienio Liberal en 1855 y 1856, permitieron el desarrollo de importantes empresas. En 1858 se fundó en la capital vizcaína el Banco de Bilbao para financiar las obras de construcción del ferrocarril de Tudela a Bilbao (1863). En la zona minera de Vizcaya surgieron iniciativas para comunicar las minas mejor, lo que permitiría la exportación masiva de minerales cuyos beneficios facilitaron más tarde la consolidación de un importante tejido industrial (ferrocarril de Triano que se abre al servicio público el 16 de abril de 1865). El éxito del Ferrocarril de Triano&nbsp; y su insuficiencia para atender a toda la cuenca minera hizo que en 1871 comenzasen a construirse dos nuevos ferrocarriles impulsados por las empresas mineras como es el caso de Luchana Mining (1872), Sestao-Galdames (1876), Orconera (1877) y la Franco-Belga (1880).</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Ángel Ormaechea “Los Ferrocarriles mineros” pp. 93-95.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> El primer ferrocarril fue construido por la Diputación Provincial de Bizkaia el 16 de abril de 1865, uniendo Ortuella con el Desierto y con una longitud de 12.876 mts. usando vías de 1,67 mts. de ancho. Fue el llamado ferrocarril de Triano, que llegó a transportar el 34% del mineral producido (1876-1901).</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Ángel Ormaechea “Los Ferrocarriles mineros” pp. 101-105</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Ángel Ormaechea “Los Ferrocarriles mineros” pp. 95-101</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Ángel Ormaechea “Los Ferrocarriles mineros” pp. 105-108</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> Un completo recorrido textual y fotográfico puede verse en www.ezagutubarakaldo.net</p>
<p><a href="#_ftnref8" name="_ftn8">[8]</a> El proyecto fue obra del ingeniero Agapito Marco Martínez, quien año después diseñaría el de Franco-Belga.</p>
<p><a href="#_ftnref9" name="_ftn9">[9]</a> <a href="http://www.spanishrailway.com">http://www.spanishrailway.com</a></p>
<p><a href="#_ftnref10" name="_ftn10">[10]</a> Ubicado en las faldas del monte Mendíbil y junto a la Mina Juliana. Nace, como otros muchos, en los tiempos de la explotación masiva de mineral de hierro. El acceso más cómodo (dentro de la incomodidad) era desde el barrio de El Regato, a través de los planos inclinados, o por La Arboleda en dirección al Mendibil. Tras la compra de las minas de la zona por la Luchana Mining se inicia la explotación del mineral. Para ello se construye el ferrocarril que, sobre todo, extraerá el mineral de las minas Julianas (a caballo entre Trapagarán y Barakaldo). En esta zona de confluencia se levantará el poblado minero de Arnábal. Las primeras construcciones se sitúan en torno a 1880. Este barrio logrará ser el más importante de la zona (La Arboleda, Matamoros, Orconera, El Regato, Burzaco, Las Barrietas, Parcocha-Barrionuevo, Górriga, La Escontrilla, La Reineta &#8230;). Albergó en su caserío a cerca de quinientas personas y tuvo, además de las instalaciones mineras, una Escuela para niños y niñas y una casa-cuartel de la Guardia Civil. Presentaba, según el plano que se conserva en el Archivo Foral de Bizkaia, dos núcleos. El de la zona baja en la que, además de la Escuela y Casa de los Guardas, estaban las instalaciones del ferrocarril. Aquí confluían el “tren” minero de las Manuelas y el plano inclinado de las Julianas. Al mismo tiempo arrancaba un nuevo plano inclinado que trasportaba todo el mineral hasta El Regato desde donde era llevado (ferrocarril de la Luchana) hasta los embarcaderos que la misma Compañía poseía junto a la Ría. De toda esta zona no queda ningún resto de edificación en pie. El segundo núcleo, en una cota más elevada y próxima a las minas, lo configuraba el espacio de las viviendas obreras y del cuartel de la Guardia Civil. Lo componían seis bloques. En nuestros días únicamente se aprecian algunos muretes de las construcciones. El abandono temprano de las minas, el desmantelamiento del ferrocarril de la Luchana, su difícil ubicación y los deficitarios accesos motivaron el desmantelamiento del poblado, iniciado hacia 1930. Hoy día es irreconocible pues apenas algunos muros dan constancia de este importante foco minero.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 19 (En la sociedad del primer tercio del s. XX)</title>
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		<pubDate>Wed, 30 Sep 2026 06:53:41 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div>La monolítica sociedad barakaldesa comenzó a quebrarse a mediados del siglo XIX con la implantación de las modernas industrias. Será, sin embargo, en el primer tercio del XX cuando los cambios sean evidentes. Podemos decir que se nos muestra una nueva realidad en la que tanto las mujeres como los hombres del entorno acceden a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p>La monolítica sociedad barakaldesa comenzó a quebrarse a mediados del siglo XIX con la implantación de las modernas industrias. Será, sin embargo, en el primer tercio del XX cuando los cambios sean evidentes. Podemos decir que se nos muestra una nueva realidad en la que tanto las mujeres como los hombres del entorno acceden a unas formas de vida desconocidas hasta el momento. Nos dejamos guiar en este recorrido de la mano de Mikel Aizpuru<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>.</p>
<ol>
<li><strong> La sociabilidad femenina</strong></li>
</ol>
<p>La sociabilidad de la mujer fue la que conoció los cambios más espectacula­res a lo largo del siglo XX, aunque con oscilaciones muy importantes. Si a comienzos de siglo los espacios femeninos se reducían a los directamente rela­cionados con las funciones subalternas que se les atribuían por parte de los hombres (el hogar y actividades derivadas, lavadero, costura y ayuda entre vecinas, y el ámbito religioso), a medida que pasaron los años, veremos cómo aparecieron nuevas formas asociativas entre las mujeres. Hay que recordar que el mundo femenino no está compuesto únicamente por mujeres, toda vez que niños y ancianos forman parte del mismo en la medida en que era responsabi­lidad femenina la socialización de los primeros y el cuidado de los segundos. Las mujeres han sido y son, aún todavía, las principales conservadoras de las redes de parentesco familiares, fundamentales para comprender la vida cotidia­na de cualquier persona. Su papel también ha sido esencial para entender la inmigración a Barakaldo, ya que, frecuentemente, se realizaba mediante bloques familiares o como mínimo, de la misma localidad.</p>
<p>Las tareas domésticas proporcionaron el ámbito de relación preferente de las mujeres. La ayuda entre vecinas era imprescindible para poder sobrevivir en un contexto de total precariedad. Así, en los momentos más críticos, como la enfermedad, muerte o prisión (pensemos en los años inmediatamente posterio­res a la Guerra Civil o los detenidos en las huelgas), las mujeres cargaron sobre sí el peso de encauzar la ayuda para los caídos en desgracia. La compra de los productos necesarios en tiendas y mercados supuso un segundo espacio que unía a muchas mujeres como consumidoras. Las mujeres fueron las principales agentes de las protestas contra la crisis de subsistencias y las que más sufrían las consecuencias del paro obrero o de las huelgas. Un ejemplo de ello fue el mitin celebrado el 3 de abril de 1915 en El Regato contra la carestía de las sub­sistencias y para pedir trabajo, al que acudieron 200 personas, en su mayoría mujeres; y las manifestaciones de 1919 con idéntico propósito. Algunas fábri­cas que empleaban preferentemente personal femenino, Rica Hermanos de Alonsótegui por ejemplo, desarrollaron, asimismo, redes de sociabilidad y soli­daridad que sobrepasaban el simple ámbito de trabajo.</p>
<p>Lavaderos, fuentes y talleres de costura constituyeron tres de los principales núcleos de relación femenina antes de la Guerra Civil. Los lavaderos, instala­dos en distintas zonas de Barakaldo, concentraban a las mujeres dos o tres veces por semana, y eran fuente de informaciones diversas que iban desde la simple maledicencia hasta la transmisión de noticias y datos necesarios para la vida cotidiana. Las fuentes, indispensables para el acopio de agua en una época en la que muchas casas carecían de suministro constante, cumplían idénticas funciones. Los talleres de costura reunían a jóvenes que aprendían a coser antes de casarse o que lo hacían de forma profesional. Las cuadrillas de costureras eran parte importante de fiestas y carnavales, pero también se convirtieron en foco difusor de todo tipo de noticias y costumbres. Así, en una fotografía del periódico local de los años 20, El Galindo, se nos muestra a un grupo de modis­tillas escuchando atentamente a una de sus compañeras que está leyendo en voz alta una revista.</p>
<p>Por lo que hace a la sociabilidad organizada, el periódico anarquista El LÁTIGO<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a> en su número 14 (12 de abril de 1913) daba cuenta de la existencia del Grupo Femenino Luz y Armonía en Barakaldo. Por las mismas fechas publicó un artículo de Amalia Fraguela animando a las mujeres baracaldesas a unirse para buscar el pan «para nuestros hijos derribando las instituciones políticas y reli­giosas mediante las cuales los parásitos roban el pan nuestro. No tenemos constancia de que dicho grupo tuviese continuación, y sólo 6 años más tarde, en 1919, se solicita permiso para celebrar una reunión en la Casa del Pueblo para tratar de la Sociedad de Mujeres que se proyectaba constituir en la antei­glesia. Durante la República, conocemos la existencia de Emakume Abertzale Batza que llegó a reunir a 880 mujeres nacionalistas, y de la Juventud Femenina Radical de Barakaldo. Esta última animaba a las republicanas a luchar contra el clericalismo. Todos los grupos políticos baracaldeses contaron con secciones femeninas más o menos activas o numerosas. Pese a ello, hasta los años 60, la principal institución que consiguió motivar y articular a las mujeres baracaldesas fue la Iglesia Católica, a través de diversas organizacio­nes piadosas o sectoriales.</p>
<ol start="2">
<li><strong> La sociabilidad masculina</strong></li>
</ol>
<p>Todos los autores coinciden al afirmar la importancia de la taberna y, en gene­ral, de los establecimientos de bebidas, como el lugar por excelencia donde transcurría buena parte de la vida de los trabajadores masculinos. Las malas condiciones de la vivienda contribuyeron a convertir a la taberna y el café en los lugares de ocio propios de las clases populares. Allí acudía la mayor parte de la población obrera para pasar su escaso tiempo libre, jugando, bebiendo y cantando colectivamente, evadiéndose de la realidad. También podía constituir un espacio de formación y de discusión político-social, a través del debate o la lectura o, más frecuentemente, a principios de siglo, la audición de periódicos políticos, deportivos o «sociales». De este modo, la taberna era el ámbito donde se creaban y reproducían referentes culturales básicos (músicas y canciones, estereotipos, ideología y creencias dominantes, etcétera) en la vida cotidiana de los obreros. Existía toda una jerarquía en este ámbito, que iba desde las más humildes tabernas frecuentadas por los peones, hasta los cafés a los que acudían artesanos, trabajadores cualificados y empleados. El mismo ayuntamiento refor­zaba la diferenciación, al establecer, en 1914, que las tabernas cerrasen a las 10 de la noche (a las 9 desde octubre a marzo), mientras que los Salones-cafés lo hiciesen a las 11 y 9, dependiendo del mes.</p>
<p>Aunque la taberna no fuera el único escenario del ocio obrero (también se desarrollaron, por ejemplo, las salas de billar, donde acudían trabajadores y aprendices jóvenes), se demostró que era la más adecuada a las posibilidades de ocio de la clase obrera, tanto en lo referente a horarios como a posibilidades económicas, limitaciones que sí presentaban otros espacios. La taberna no era únicamente el lugar donde se bebía o se jugaba. El tabernero podía servir de prestamista, de contratador de empleo, de amigo e, incluso, de cómplice políti­co. En la taberna se celebraban todos o casi todos los acontecimientos de la vida: los ritos de paso, el cobro de la paga, las alegrías y las penas. López Llamosas lo expresaba de forma tajante: «En ella se cita la gente; en ellas da pie a que se la trate por sí misma, que es como mejor nos gusta ser tratados; en ellas se abre espita a la paz, al sosiego de la comunidad. Su misión en la comar­ca, en lo que afecta al orden social, es vital». Es más, la taberna podía susti­tuir al centro social en momentos de represión política o en épocas de penuria que impedían a los socios dotarse de un espacio propio. Diversas sociedades baracaldesas celebraban sus reuniones en cafés y restaurantes; ya casi en nues­tros días, en 1976, la Asociación de Familias de El Regato tenía su sede en el restaurante Ezkauriatza, mientras que la Asociación de Vecinos Bide Onera de Beurko residía en el bar Ocón.</p>
<p>Los establecimientos de bebidas también fueron el núcleo en torno al cual se desarrollaron diversas formas de conflictividad social, más próximas a la delin­cuencia común que a la protesta organizada o espontánea de las clases popula­res y trabajadoras. El abuso en el consumo del alcohol, tanto dentro como fuera del lugar de trabajo, favoreció las peleas y los desórdenes callejeros. La existen­cia de una alta concentración de trabajadores masculinos solteros y la cercanía del puerto propició asimismo la aparición de centros de prostitución». Diversos periódicos de los años 20 denunciaron el incremento de las casas de citas, tanto en Barakaldo, como en la vecina Erandio, tras un aumento del control de las mismas en Bilbao. Marineros y mineros, especialmente, frecuentaban estable­cimientos de esa índole situados en la parte baja de la anteiglesia. En las épocas de bonanza económica no faltaron tampoco las salas de juego. Todo un submun­do se estableció en Barakaldo a la sombra de la industrialización, encontrando en la inadaptación de muchos de los protagonistas de ésta, en las duras condi­ciones de trabajo de los mismos y en la debilidad del control social existente en la anteiglesia, el caldo de cultivo necesario para su desarrollo.</p>
<p>Aún más, incluso las presiones externas para modificar los hábitos de consu­mo del tiempo libre popular y las frecuentes alusiones en la prensa baracalde­sa a la cantidad de bares y tabernas, a las grandes cantidades de vino que se consumían en la anteiglesia, y a la mala calidad del mismo, poco pudieron hacer contra la taberna. Los mismos espacios (casinos, centros regionales, bat­zokis, ateneos o casas del pueblo) que pretendían ofrecer una propuesta alter­nativa de vivir el tiempo libre alejada de la taberna; esto es, los centros vincu­lados a actividades o identificaciones políticas, sindicales, sociales, a aficiones o instrucciones, también tuvieron que recurrir a un espacio dedicado a café o bar, para poder atraer nuevos socios.</p>
<p>Deporte organizado y excursionismo eran ofertas impulsadas por sectores enfrentados ideológicamente pero que coincidieron en su deseo de separar a los trabajadores de formas de ocio vinculadas con el alcohol, los juegos de azar y en ocasiones la prostitución, alejadas del modelo de vida establecido por la doctrina cristiana, pero también del ideal de «obrero consciente», impulsado por socialistas y, sobre todo, por los militantes anarquistas. Otras instancias, como la Diputación insistieron, desde muy temprano, en las degradantes consecuencias físicas del alcoholismo&#8217;.</p>
<p><strong>3.- La Educación</strong></p>
<p>Durante más de una década los proyec­tos para ampliar o crear nuevos centros no pudieron realizarse. Los salarios reales de los trabajadores habían bajado durante la época de la Gran Guerra (1914/18), así co­mo su capacidad de ahorro y gasto, y la cri­sis económica (1920/23) que la sucedió tra­jo consigo un agravamiento de la situación. Si en los momentos de expansión económi­ca los presupuestos de instrucción habían sido bajos, mucho más lo serán en épocas de crisis.</p>
<p>Pero de los 25.000 habitantes de 1919 se había pasado a las 30.000 almas de 1926. El descenso de la mortalidad infantil y la am­pliación de la escolarización obligatoria has­ta los 14 años en 1923 incrementaron la de­manda de plazas escolares. Desde las pági­nas del semanario <em>El Galindo </em>(1924), varios maestros desarrollaron una campaña de concienciación ciudadana a favor de la crea­ción de escuelas nacionales. Segundo Mu­ñoz, colaborador habitual del semanario, se­ñalaba cómo la política municipal era uno de los problemas más graves de la enseñanza:</p>
<p><em>Locales inhabitables, maestros mal pa­gados, enorme exceso en las matrículas, muchos niños sin escuelas adonde acu­dir, esto es a grandes rasgos el mal que urge remediar a todo trance. Nada que agradecer, sí mucho que censurar, tiene el pueblo respecto a la gestión de los concejales actuales y de las mayorías que hasta la fecha han regido tan deplorable­mente los destinos municipales (EG 16-3­1925).</em></p>
<p>La elaboración del proyecto de <em>Urbaniza­ción, Reforma y Extensión de Baracaldo </em>(1925), que preveía un vasto programa de obras públicas (plaza de mercado, traída de aguas y, sobre todo, escuelas) se puso en marcha a partir de 1927 con los fondos del Instituto Nacional de Previsión, administra­dos por la Caja de Ahorros Vizcaína, a la que el Ayuntamiento solicitó un importante crédito.</p>
<p>Por primera vez, y gracias a la conjunción de estos factores, se aprobó la creación de escuelas con la subvención del Estado y el préstamo de la CAV, aunque por lo compli­cado de la tramitación las obras no conclui­rán hasta el período republicano. En apenas cuatro años se duplicaron las aulas exis­tentes (29), y se avanzó en la graduación de la enseñanza: Arteagabeitia, San Vicente -recién construidas- y Rajeta y las munici­pales de Vilallonga<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>.</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> AIZPURU, Mikel. <em>Barakaldo. Una ciudad industrial. Auge y consolidación (1900-1937)</em>, Bilbao: Beta III Milenio, 2010.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Ver el recorrido 47.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Pedro SIMÓN “La enseñanza pública en Barakaldo 1857-1957”. ARBELA, 2000, pp.23-28</p>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 18 (el Censo de 1858)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 25 Sep 2026 06:50:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Recorridos]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div>La afición a “censar” o “listar” la población de un determinado lugar no es patrimonio de la actualidad. Unos buenos ejemplos podemos encontrarlos en la Biblia donde, por diferentes motivos, aparecen sistemáticamente “recuentos” familiares, locales… Serán los romanos quienes, por efectos fiscales, sistematicen la costumbre. Conocemos, por otra parte, las famosas fogueraciones o recuentos de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p>La afición a “censar” o “listar” la población de un determinado lugar no es patrimonio de la actualidad. Unos buenos ejemplos podemos encontrarlos en la Biblia donde, por diferentes motivos, aparecen sistemáticamente “recuentos” familiares, locales… Serán los romanos quienes, por efectos fiscales, sistematicen la costumbre. Conocemos, por otra parte, las famosas fogueraciones o recuentos de “casas”<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>&nbsp; de las que, para Bizkaia<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>, disponemos una serie completa del siglo XVIII (años 1704, 1745 y 1796)<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>.</p>
<p>Los censos de población modernos no sólo hacen referencia al recuento de una población sino que se aprovechan para obtener una serie de datos relativos a sus habitantes tanto demográficos como económicos o sociales. Son, por ello, una fuente importante para cualquier estudio de detalle de una población. Exponemos en este recorrido el censo de 1856 (el primero de los modernos realizado en España) con los datos referente a la anteiglesia<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a> y algunos comentarios a cada uno de los apartados<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a> anotando que el Censo no alcanza «la seguridad de una exactitud completa», debido a la falta de experiencia en este tipo de trabajos; este censo es considerado como ensayo y punto de partida de los realizados con posterioridad.</p>
<p><strong>I.- P O R&nbsp;&nbsp; N A T U R A L E Z A&nbsp;&nbsp; Y&nbsp;&nbsp; S E X O</strong></p>
<table width="567">
<tbody>
<tr>
<td colspan="4" width="189"><strong>NACIONALES</strong></td>
<td colspan="4" width="189"><strong>EXTRANJEROS</strong></td>
<td colspan="2" width="104"><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>TOTAL DE</strong></td>
<td rowspan="3" width="85"><strong>TOTAL GENERAL</strong></td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2" width="95"><strong>Establecidos</strong></td>
<td colspan="2" width="94"><strong>Transeúntes</strong></td>
<td colspan="2" width="95"><strong>Establecidos</strong></td>
<td colspan="2" width="94"><strong>Transeúntes</strong></td>
<td colspan="2" width="104"><strong>&nbsp;</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="47"><strong>Var.</strong></td>
<td width="47"><strong>Hem</strong></td>
<td width="38"><strong>Var</strong></td>
<td width="57"><strong>Hem</strong></td>
<td width="47"><strong>Var</strong></td>
<td width="47"><strong>Hem</strong></td>
<td width="38"><strong>Var</strong></td>
<td width="57"><strong>Hem</strong></td>
<td width="47"><strong>Var.</strong></td>
<td width="57"><strong>Hem</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="47"><strong>1306</strong></td>
<td width="47"><strong>1350</strong></td>
<td width="38"><strong>6</strong></td>
<td width="57"><strong>4</strong></td>
<td width="47"><strong>16</strong></td>
<td width="47"><strong>6</strong></td>
<td width="38"><strong>0</strong></td>
<td width="57"><strong>0</strong></td>
<td width="47"><strong>1328</strong></td>
<td width="57"><strong>1360</strong></td>
<td width="85"><strong>2688</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>A tenor de estos datos la población de Barakaldo estaba compuesta por 2.688 personas, siempre referido a la población de hecho. Los Varones son 1.328 y las Hembras 1.360, una escasa diferencia (32) en favor de las mujeres. El porcentaje de “nacionales” sobre los “extranjeros” es abrumador en favor de los primeros (99,18% contra 0,82%). La inmensa mayoría del conjunto poblacional se considera “establecida” (99,62%) siendo muy pocos los “transeúntes” (0,38%).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>II.- POR ESTADO CIVIL</strong></p>
<table width="567">
<tbody>
<tr>
<td colspan="3" width="146"><strong>VARONES</strong></td>
<td colspan="3" width="156"><strong>HEMBRAS</strong></td>
<td colspan="3" width="170"><strong>TOTAL DE </strong></p>
<p><strong>AMBOS SEXOS</strong></td>
<td rowspan="2" width="94"><strong>TOTAL GENERAL</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="47"><strong>Solt</strong></td>
<td width="47"><strong>Cas</strong></td>
<td width="52"><strong>Viu</strong></td>
<td width="52"><strong>Solt</strong></td>
<td width="47"><strong>Cas</strong></td>
<td width="57"><strong>Viu</strong></td>
<td width="57"><strong>Solt</strong></td>
<td width="57"><strong>Cas</strong></td>
<td width="57"><strong>Viu</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="47"><strong>748</strong></td>
<td width="47"><strong>514</strong></td>
<td width="52"><strong>66</strong></td>
<td width="52"><strong>737</strong></td>
<td width="47"><strong>508</strong></td>
<td width="57"><strong>115</strong></td>
<td width="57"><strong>1485</strong></td>
<td width="57"><strong>1022</strong></td>
<td width="57"><strong>181</strong></td>
<td width="94"><strong>2688</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>El total de ambos sexos nos muestra que el 55, 24% permanecen solteros/as. Debemos matizar la cifra por cuanto los menores de 20 años son, según el mismo censo, 1.254 personas lo que supone el 84,44% de este corte poblacional. Es decir, el porcentaje de solteros mayores de 19 años sería el 15,56% (231 personas). Los casados/as representarían el 38,08% y los viudos/as el 6,73%.</p>
<p>Los varones presentan los siguientes porcentajes: 748 solteros (56,32%, de los que son menores de 20 años 658 -87, 96%-), 514 casados (38,70%) y 66 viudos (4,96%). Las hembras presentan los siguientes porcentajes: 737 solteras (54,19% de las que son menores de 20 años 596 -80,86%-), 508 casadas (37,35%) y 115 viudas (8,45%). El porcentaje de viudez es notablemente superior en las mujeres (8,45%) que en los hombres (4,96%).</p>
<p><strong>III.- POR EDADES</strong></p>
<table width="579">
<tbody>
<tr>
<td colspan="2" width="92"><strong>51-60</strong></td>
<td colspan="2" width="124"><strong>61-70</strong></td>
<td colspan="2" width="132"><strong>71-80</strong></td>
<td colspan="2" width="123"><strong>+80</strong></td>
<td width="109"><strong>TOTAL</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="46">V</td>
<td width="46">H</td>
<td width="56">V</td>
<td width="68">H</td>
<td width="65">V</td>
<td width="66">H</td>
<td width="56">V</td>
<td width="67">H</td>
<td width="109">&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td width="46"><strong>90</strong></td>
<td width="46"><strong>92</strong></td>
<td width="56"><strong>53</strong></td>
<td width="68"><strong>56</strong></td>
<td width="65"><strong>12</strong></td>
<td width="66"><strong>16</strong></td>
<td width="56"><strong>2</strong></td>
<td width="67"><strong>3</strong></td>
<td width="109"><strong>2688</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;&nbsp;</p>
<table width="576">
<tbody>
<tr>
<td colspan="2" width="95"><strong>0-10</strong></td>
<td colspan="2" width="123"><strong>11-19</strong></td>
<td colspan="2" width="132"><strong>20-30</strong></td>
<td colspan="2" width="123"><strong>31-40</strong></td>
<td colspan="2" width="104"><strong>41-50</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="47">V</td>
<td width="47">H</td>
<td width="57">V</td>
<td width="66">H</td>
<td width="66">V</td>
<td width="66">H</td>
<td width="57">V</td>
<td width="66">H</td>
<td width="50">V</td>
<td width="54">H</td>
</tr>
<tr>
<td width="47"><strong>391</strong></td>
<td width="47"><strong>368</strong></td>
<td width="57"><strong>247</strong></td>
<td width="66"><strong>228</strong></td>
<td width="66"><strong>220 </strong></td>
<td width="66"><strong>295</strong></td>
<td width="57"><strong>190</strong></td>
<td width="66"><strong>182</strong></td>
<td width="50"><strong>123</strong></td>
<td width="54"><strong>120</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Los datos extraídos del Censo quedan reflejados en la pirámide poblacional correspondiente. Una pirámide expansiva que nos lleva a una demografía de ciclo antiguo.</p>
<p>Encontramos pocos datos significativos: una amplia base Infantil que va disminuyendo proporcionalmente según avanzamos los cortes de edad. Sorprende el volumen poblacional femenino entre 20-30 años quizá derivada de la mortandad masculina en la 1ª guerra carlista.</p>
<p>La población Infantil (0-10) supone el 28,23%; la población Juvenil (11-10) el 17,67%; la población Adulta Joven el 32,99%; la población Adulta Mayor (41-60) el 15,815 y, por último, la población Adulta el 5,28%. Una población eminentemente en edad de trabajar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>IV.- POR INSTRUCCIÓN</strong></p>
<table width="567">
<tbody>
<tr>
<td colspan="2" width="161"><strong>QUE SABEN LEER Y NO ESCRIBIR</strong></td>
<td colspan="2" width="157"><strong>QUE SABEN LEER</strong></p>
<p><strong>Y ESCRIBIR</strong></td>
<td colspan="2" width="155"><strong>QUE NO</strong></p>
<p><strong>SABEN LEER</strong></td>
<td width="94"><strong>TOTAL GENERAL</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="76">Varones</td>
<td width="85">Hembras</td>
<td width="73">Varones</td>
<td width="84">Hembras</td>
<td width="75">Varones</td>
<td width="81">Hembras</td>
<td width="94">&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td width="76"><strong>90</strong></td>
<td width="85"><strong>93</strong></td>
<td width="73"><strong>412</strong></td>
<td width="84"><strong>122</strong></td>
<td width="75"><strong>826</strong></td>
<td width="81"><strong>1145</strong></td>
<td width="94"><strong>2688</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>De los datos que nos ofrece el censo podemos extraer las siguientes conclusiones: el número de analfabetos representa el 73,32% (casi tres cuartas partes de la población de la anteiglesia) de los cuales el 58,10% corresponde a las mujeres y el 41,90 a los hombres). El de los semianalfabetos que saben leer pero no escribir supone un 6,82% estando bastante nivelado el porcentaje de hombres (49,18%) y de mujeres (50,82%). Los alfabetos, por último, representan un 19,86% superando notablemente el porcentaje de hombres (77,15%) al de las mujeres (22,85%).</p>
<p><strong>V.- POR PROFESIONES, OFICIOS, OCUPACIONES</strong></p>
<table width="567">
<tbody>
<tr>
<td width="189"><strong>ECLESIÁSTICOS</strong></td>
<td width="66"><strong>5</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>PROPIETARIOS</strong></td>
<td width="57"><strong>130</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>EMPLEADOS</strong></td>
<td width="66"><strong>1</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>ARRENDATARIOS</strong></td>
<td width="57"><strong>263</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>EJÉRCITO</strong></td>
<td width="66"><strong>1</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>COMERCIANTES</strong></td>
<td width="57"><strong>1</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>MARINERO</strong></td>
<td width="66"><strong>1</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>INDUSTRIALES</strong></td>
<td width="57"><strong>8</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>MÉDICO Y CIRUJANOS</strong></td>
<td width="66"><strong>2</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>ARTESANOS</strong></td>
<td width="57"><strong>32</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>VETERINARIO</strong></td>
<td width="66"><strong>1</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>ARTESANAS</strong></td>
<td width="57"><strong>14</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>ARQUITECTO</strong></td>
<td width="66"><strong>1</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>JORNALEROS DEL CAMPO</strong></td>
<td width="57"><strong>530</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>MAESTROS</strong></td>
<td width="66"><strong>2</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>SIRVIENTES</strong></td>
<td width="57"><strong>35</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>SORDOMUDA</strong></td>
<td width="66"><strong>1</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>SIRVIENTAS</strong></td>
<td width="57"><strong>54</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>CIEGOS</strong></td>
<td width="66"><strong>3</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>NIÑOS QUE VAN A LA ESCUELA</strong></td>
<td width="57"><strong>167</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>CIEGAS</strong></td>
<td width="66"><strong>2</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>NIÑAS QUE VAN A&nbsp; LA ESCUELA</strong></td>
<td width="57"><strong>103</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>POBRES DE SOLEMNIDAD</strong></td>
<td width="66"><strong>5</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>ESTUDIANTES 2ª ENSEÑANZA</strong></td>
<td width="57"><strong>3</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="189"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="66"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="19"><strong>&nbsp;</strong></td>
<td width="236"><strong>FORMACIÓN EN FÁBRICA</strong></td>
<td width="57"><strong>1</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Datos sumamente interesantes aunque un tanto complejos. Resaltamos algunos por considerarlos significativos.&nbsp; 1) El número de niños/as que van a la Escuela (por cuanto quienes acceden a la 2ª enseñanza son mínimos) es de 270 siendo el porcentaje de niños (61,85%) bastante superior al de las niñas (38,15%). Quizá por ello el porcentaje de quienes van a servir (89) sea mayor en las mujeres (60,67%) que en los hombres (39, 33%). 2) La mayoría de la población trabajadora (530) son jornaleros del campo que se dedicarían al cultivo del trigo, del maíz<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a> y de la vid. 3) Sorprende la inexistencia de “obreros” por cuanto ya existían la Fábrica de Puerto Rico o Santa Águeda (fundada en 1862), a cargo de Facundo Chalbaud y la de Punta o Nuestra Señora del Carmen, dirigida por los Ybarra y fundada en 1854. Sólo el Carmen en 1864 (pocos años más tarde del censo) daba trabajo a 500 operarios<a href="#_ftn7" name="_ftnref7">[7]</a>. Pocos años más tarde (1877) había un total de 824 obreros, lo que venía a representar el 16% de la población total. 4) Los artesanos/as son 46 representado un buen porcentaje para una anteiglesia que, saliendo del sector primario, comienza su actividad industrial.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> En ellos, bien por barrios bien por calles, se va dando cuenta de las “casas y propietarios que habitan en el lugar añadiendo, en ocasiones, alguna circunstancia (casa, casería, casa-torre,&nbsp; molino, monasterio, ferrería, aceña, palacio, capellanía, rentería, casa-taberna…).</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Jaime de Kerexeta: “Fogueraciones de Bizkaia del siglo XVIII”, Labayru Ikastegia, 1993</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Esto no quiere decir que no existan anteriores recuentos. Así, por ejemplo, en 1511 (“Matrícula de las Merindades”) se asigna a Barakaldo 114 fogueras o en el “Censo de Tomás González” (fines del siglo XVI), 300 fogueras. “Bizcaya en la Edad Media” (I, 288-289), José A. García de Cortázar y otros.</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> No se incluye Alonsotegui. Esta anteiglesia ha pasado por varios estados a lo largo de la historia. Desde el siglo XIV hasta comienzos del siglo XVI perteneció a Arrigorriaga. Desde aquí hasta 1888 fue una anteiglesia independiente y desde esa fecha hasta 1991 formó parte de Barakaldo, año en el que se independizó de nuevo pero esta vez englobando al barakaldés barrio de Irauregi. A pesar de ello, en el texto estudiamos las ferrerías de Irauregi como parte de Barakaldo, no de Alonsotegi. AMB.</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> “Entre los países occidentales, España se incorpora con cierto retraso a la confección de sus primeros censos modernos de población. La Comisión de Estadística general del Reino –creada en 1856– se muestra muy lejos de la autoindulgencia respecto a los resultados de sus trabajos geodemográficos iniciales. Para sus dos primeros censos (1857 y 1860) la Comisión sólo ofrece la población de hecho, no define adecuadamente la valoración de la población económicamente activa, y, sobre todo, confiesa su insuficiente credibilidad respecto a la exhaustividad de la población empadronada”. Un excelente trabajo sobre este censo, del que son las líneas anteriores, puede leerse en “Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles” nº 70, 2016. Sus autores son Vicente GOZÁLVEZ y Gabino MARTIN-SERRANO.</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Todavía en 1871 las hectáreas cultivadas en la anteiglesia de trigo eran 123 y de maíz 246. Mayte IBÁÑEZ&nbsp; “Barakaldo” p. 77.</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> J.E. DELMAS “Guía Histórico-Descriptiva del viajero en el Señorío de Vizcaya”. Bilbao, 1994. Citado por Mayte IBÁÑEZ en “Barakaldo” p. 144.</p>
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		<item>
		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 17 (y llegó la 1ª Guerra Carlista: 1833-1839)</title>
		<link>http://ezagutubarakaldo.net/recorrido-17-y-llego-la-1a-guerra-carlista-1833-1839/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 Sep 2026 06:47:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Recorridos]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div>Por llamarlas de alguna manera diremos que se corresponden con acontecimientos militares en los que el Carlismo tuvo una singular importancia. Concernientes al siglo XIX los historiadores hablan de tres guerras aunque dos son las de más profundas repercusiones: la conocida como «de los siete años» (1833-1840) y la comprendida en el período 1872-1878[1]. El [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p>Por llamarlas de alguna manera diremos que se corresponden con acontecimientos militares en los que el Carlismo tuvo una singular importancia. Concernientes al siglo XIX los historiadores hablan de tres guerras aunque dos son las de más profundas repercusiones: la conocida como «de los siete años» (1833-1840) y la comprendida en el período 1872-1878<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>.</p>
<p>El Carlismo, aunque no originariamente vasco, halló en las Provincias Vascongadas y Navarra el terreno abonado para prender con fuerza y perdurar. En estos territorios la ideología que representa el carlismo queda configurada por cuatro elementos: el integrismo religioso (el liberalismo era visto como ateo y anticlerical), la reacción absolutista (como soporte de la sociedad estamental y de los privilegios inherentes a ella), la defensa del sistema foral (frente a un liberalismo uniformador del Sistema jurídico) y la conservación del régimen señorial de la propiedad de la tierra (pronto atacada por las desamortizaciones liberales).</p>
<p>Tratando de resumir: los enfrentamiento entre liberales y carlistas en el siglo XIX encierran cuatro aspectos: el dinástico (isabelinos contra carlistas), el social (campesinos, artesanos y pequeña nobleza contra nobleza y burguesía comercial), el religioso (partidarios de reformas contra católicos intransigentes) y el político (estado uniformemente jurídico y centralizado contra pervivencia de los regímenes forales) Quede claro, por tanto, que no debemos entender las guerras carlistas como guerras vascas, mucho menos de liberación, ni tan siquiera como guerras en la que la defensa foral fuese el factor decisivo.</p>
<p>La primera guerra estalla a la muerte de Fernando VII en 1833. Pronto las capitales vascas quedarán en manos liberales siendo el mundo rural controlado por las partidas carlistas. Los dos primeros enfrentamientos entre tropas se dieron en Orduña y Ampuero sonriendo la victoria a los liberales<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>. El 31 de agosto de 1839 se llegaba en Vergara al célebre Convenio entre Espartero y Maroto que marcaría las líneas maestras de la rendición carlista aunque la guerra finalizó en mayo de 1840.</p>
<p>La segunda gran guerra (quedan al margen algunos movimientos entre 1846 y 1849) se inicia en abril de 1872 cuando Carlos VII daba la orden de tomar las armas. Este movimiento fue sofocado pero, tras la proclamación de la Primera República en febrero de 1873, se reavivó. Finalizará el 28 de Febrero de 1876, restaurada ya la monarquía de borbónica en la figura de Alfonso XII, con una nueva derrota carlista.</p>
<p><u>1.- &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El impacto de la Primera Guerra Carlista en Barakaldo (1833-1839)</u></p>
<ul>
<li>Algunos datos del conflicto.</li>
</ul>
<p>Muere Fernando VII el 29 de Septiembre de <u>1833</u>. Su hermano, el Infante Carlos Carlos Mª Isidro, no acepta la sucesión de Isabel y se proclama legítimo sucesor. El conflicto armado ha comenzado. Los levantamientos se suceden en muchos lugares de España en especial en Valencia, Cataluña, Aragón, País Vasco y Navarra. Para noviembre están todos los focos controlados por las tropas del Gobierno excepto en el País Vasco y Navarra. De este modo ambos espacios se convierten en los centros de atención del conflicto.</p>
<p>El 3 de octubre del mismo año se inicia el levantamiento en Bilbao al conocerse la noticia de que el Rey había muerto. Los voluntarios realistas, junto con los miqueletes de la Diputación, con el brigadier D. Fernando Zavala<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>, D. José Mª Orbe y Elío (Marqués de Valdespina), D. Francisco Javier de Bátiz y otros, toman la iniciativa del movimiento. Zavala se esfuerza por levantar a la población y organizar un ejército<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>.</p>
<p>Al mismo tiempo recorren los alrededores para reclutar gente y proclamar a don Carlos. Entre los lugares visitados están Portugalete, Abando, Begoña, Baracaldo, Somorrostro, Sopuerta y Balmaseda. La posesión de Bilbao será el centro de todas las operaciones que se desarrollen en el entorno. En este sentido Barakaldo no es sino una pequeña pieza en el entramado ofensivo-defensivo que se desarrollará en los próximos años.</p>
<p>En Barakaldo únicamente responderán a la llamada carlista el capitán Francisco de Olaso y el presbítero de la parroquia de San Vicente<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>, Ramón Emeterio Ruiz. Posteriormente lo harán algunos otros de manera forzada y, cuando pudieron, desertaron<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a> y volvieron a sus casas. A varios Olaso (Máximo, Bruno y Braulio) se les acusará (25 de Marzo de 1838) de adherirse a las tropas&nbsp; carlistas certificando el ayuntamiento que únicamente lo había hecho Braulio «aunque llevado forzosamente».</p>
<p>Los carlistas dominaban la zona de Trápaga y sus montes mientras los liberales controlaban Barakaldo merced a sus guarniciones de Burceña, Desierto (Convento carmelita) y Luchana (Fortaleza). Los liberales, abandonada la villa por parte de los carlistas, controlan Bilbao el 25 de Noviembre fortificando toda la ría merced a la intervención del general Sarsfield: Banderas, Desierto, Luchana, Burceña, Capuchinos. San Mamés… Una de las más importantes será el antiguo Monasterio de Burceña “enormemente recio, capaz de resistir al cañón”.&nbsp; A los pocos días, la nueva Diputación se dirigirá a la Reina Gobernadora atribuyendo el alzamiento a treinta seglares y al clero secular y regular, pero más especialmente a la comunidad del Convento de San Francisco que había elaborado más de dos millones de cartuchos.</p>
<p>En Enero de <u>1834</u> Espartero fortifica Portugalete y Olaveaga. En Marzo del mismo año los carlistas al mando de Cástor de Andéchaga sitian Portugalete lo que obliga a Espartero (que se hallaba en Durango) a socorrer la villa superando la oposición carlista del puente colgante de Burceña. La escaramuza supuso para los carlistas ochenta muertos, la pérdida de varios prisioneros, armamento, caballos y equipajes. En Octubre de 1834 los liberales ocupan el Monasterio Mercedario de Burceña por medio de un contingente de unos 300 voluntarios al que se denominó «Miqueletes cazadores vizcaínos de Isabel II» al mando del coronel Echaluce. Los monjes vivirán en Bilbao hasta 1836.</p>
<p>En marzo de <u>1835</u>, el Carlista Eraso reuniendo fuerzas en las inmediaciones de Bilbao bloqueaba la villa dificultando el acceso de todo tipo de artículos necesarios obligando al gobernador no sólo a proteger la villa sino a emplear parte de su guarnición a proteger los convoyes. En junio, los carlistas, al mando de Zumalacarregui, bloquean definitivamente Bilbao aunque no pueden cerrar totalmente el paso del Nervión por la ayuda que prestaban los vapores de guerra franceses e ingleses. Desde Begoña intimó la rendición de la villa: “…<em>tres horas quedan a usía para decidirse</em>… 12 de junio de 1835”<a href="#_ftn7" name="_ftnref7">[7]</a>. No contestó Mirasol y se rompió el fuego por los carlistas al alba del día 13. El día 15 es herido Zumalacarregui y retirado a su cuartel de Bolueta y, de allí, a Cegama donde falleció el día 25. Los intentos liberales de llegar a Bilbao por la ría para introducir víveres y municiones resultaron baldíos. El día 24 de junio también resultó infructuoso el intento de acceso por el puente de Castrejana. Por fin romperán el sitio el día 1 de julio entrando las tropas liberales a las dos y media sin apenas oposición. Los carlistas se retiran de todo el entorno bilbaino.</p>
<p>En Octubre de <u>1836</u> se inicia la segunda ofensiva carlista para recuperar Bilbao que no tuvo éxito retirándose los sitiadores a finales de mes aunque controlando parte de la ría. No fue sino una suspensión porque, a primeros de noviembre, se inició el tercer sitio de la villa. Ocupan, en esta ocasión, los fuertes de Banderas, Capuchinos y San Mamés (especialmente importante para el control de la ría), al mismo tiempo que controlan el puente de Castrejana (al mando de Sopeña). El 12 de Noviembre los defensores liberales del fuerte de Burceña piden capitulación (ciento treinta y cuatro prisioneros, dos cañones con abundante munición, varios miles de cartuchos y no pocos víveres constituyen el botín). Lo mismo ocurre con el fuerte de Luchana aunque el botín obtenido fue escaso retirándose la guarnición liberal hacia el fuerte del Desierto que resiste protegido por dos comandantes ingleses al servicio de la reina que desembarcan todo el material de guerra de uno de los barcos. El socorro de Bilbao será una prioridad para los liberales, asentados en Portugalete.</p>
<p>El 25 de Noviembre, ante el empuje de las tropas de Espartero que atraviesan el Galindo por un puente de barcas, Castor de Andechaga (militar carlista) abandona el convento de Burceña quemando el monasterio que será ocupado por los liberales aunque los carlistas seguirán ocupando los altos de Santa Águeda y Castrejana sobre el río Cadagua (desde donde protegen el estratégico puente del “diablo”). Espartero fracasa en su intento de atravesar el puente (200 o 300 muertos en el intento) y se repliega a Portugalete no sin incendiar, en su retirada, bastantes casas de Barakaldo en cuya vega acampó.</p>
<p>El 12 de Diciembre realiza Espartero el último intento de socorrer Bilbao por la margen izquierda. Tras hacer un puente sobre el Galindo intenta pasar por el puente de Castrejana. Fracasa de nuevo. Ante ello se decide la intervención por la margen derecha que le llevará en las navidades a lograr su objetivo. Tras la batalla del puente de Luchana<a href="#_ftn8" name="_ftnref8">[8]</a> (apoyado por las baterías de los barcos ingleses y la instalada en la vieja torre de Luchana), entrará en Bilbao (25 de Diciembre de 1836). El Gobierno isabelino dará a la villa el título de Invicta, a la municipalidad el tratamiento de Excelencia y hará a Espartero conde de Luchana y vizconde de Banderas. En estas últimas fechas unos y otros (bastante más los liberales aunque los atropellos de Castor de Andechaga también están registrados) provocarán grandes destrozos en Barakaldo: destrucción de cerca de cien viviendas, saqueo de cerca de otras trescientas y del archivo municipal y robo de todo tipo de bienes de la Parroquia. Con la “liberación” de Bilbao concluye la guerra en el entorno de Barakaldo.</p>
<p>La guerra finaliza formalmente con la firma del Convenio de Vergara el 31 de agosto de <u>1839</u> aunque en algunos lugares del Maestrazgo y Cataluña ocurrirá un año más tarde (mayo-julio de 1840). En el Convenio se garantiza la conservación de empleos y grados militares de los carlistas en tanto que estos aceptan a Isabel como reina. Respecto a los Fueros Espartero se compromete a defender su permanencia ante las Cortes.</p>
<p>La ruina del municipio es total: casas quemadas, pérdida de hombres, gabarras, caballerías y otros bienes, hambre y enfermedad y, para mayor desgracia, inundaciones de las vegas. Este último suceso motivará el descenso considerable de la producción agraria y, con ello, la riqueza del pueblo. Además la desamortización civil (con la venta de propios y comunes) privará de leña y pastos a la mayoría de vecinos ennegreciendo aún más, el futuro económico<a href="#_ftn9" name="_ftnref9">[9]</a>.</p>
<p>1.2. Efectos de la contienda</p>
<p>La destrucción del Archivo Municipal es la causa de la ausencia, entre otros, de los Libros de Actas de la Anteiglesia hasta Enero de 1837 en que se inicia el primero de los conservados. Cuatro son las referencias conservadas en legajos sueltos y que hacen referencia a 1834. Las cuatro se refieren a cuestiones económicas.</p>
<p>En <strong><u>Abril</u></strong> un oficio del Corregidor exige a Barakaldo y Sestao respondan de la aprensión de un barco con equipajes militares y otros efectos por parte de Castor de Andechaga. Ambos municipios se disculpan diciendo que ellos no tienen nada que ver con la aprensión. En <strong><u>Mayo</u></strong>, desde Bilbao, se pide al municipio que pague la parte que le corresponde por los gastos que ocasiona la tropa isabelina amenazando con la intervención de la fuerza armada. Para satisfacer esta petición se hace una derrama vecinal. En <strong><u>Noviembre</u></strong> el vecino Juan de Zugasti reclama se le pague el importe de cuatro bueyes ya cebados y dos a medio engordar y dos vacas a Ramona de Urcullu y Atanasia de Zabaleta. <strong><u>Sin fecha concreta</u></strong>, pero de este mismo año, es un interesante expediente promovido por Santiago de Castaños acreditativo de que los carlistas le quemaron una casa en el Regato con todos los muebles, granos y demás que había en ellos. Uno de los testigos que firman dice: «<em>a cosa de las diez y media de la noche del catorce de Junio se presentó en casa del testigo el cabecilla Castor con unos treinta facciosos armados y le intimó a que bajo pena de la vida fuese con cinco de dichos armados a enseñarles la casa perteneciente a Don Francisco Domingo de Echevarri que se halla en el Barrio de Larrea de la referida anteiglesia de Barakaldo y en efecto los acompañó: que después que los facciosos dieron fuego a la casa tuvo que ir con ellos al barrio del Regato y presenció el testigo que el citado cabecilla Castor dio orden a los treinta armados que tenía para que prendieran fuego a la casa propia de Santiago de Castaños prohibiendo bajo pena de la vida que no se sacara de ella los granos, vinos, remientas de labranza ni muebles pertenecidos al referido Castaños; que se cumplió por los facciosos exactamente</em>”.</p>
<p>1.2.1. Los años siguientes son un cúmulo de peticiones por parte de ambos bandos de todo tipo de prestaciones: relación de mozos solteros o padres que tienen hijos en la guerra, dinero, hombres y parejas de bueyes para hacer fortificaciones, caballerías para el transporte de bagajes, cargas de leña, mozos para la guerra, suministros de raciones de pan; carne y habichuelas; cargas de pienso y forraje; herramientas (palas, azadas, hachas, palancas&#8230;), azumbres de chacolí, fanegas de sal, pares de zapatos, vendas e hilos para los heridos. Alguna, incluso, bastante curiosa como la recogida el 4 de Agosto de 1839: <em>«Satisfacer como se pueda el pedido del Gobernador del Desierto que exige para los cuatro oficiales varios efectos como son tres pucheros u ollas, una sartén, platos de Talavera, una fuente, dos tazas, una botella, dos jícaras, una chocolatera, una palangana, dos cubiertos de metal y un cántaro». Todo, y mucho más, derivado no sólo de las acciones directas de la guerra sino de tener a ambos ejércitos acantonados en los distintos barrios del municipio. Esta situación motivará, en ocasiones, que se disculpen para no atender peticiones de ambos bandos. Así, por ejemplo cuando Cástor de Andéchaga solicite que un paisano lleve las ropas para que la tropa se pueda mudar se le responda (5 marzo de 1837) que debe enviarse un soldado para que le acompañe porque el paisano está expuesto a que se lo quiten»</em>.</p>
<p>Lo mismo ocurre con una petición de enviar a Bilbao cargas de argoma para cocer cal para las fortificaciones, a lo que se responde (7 mayo 1837) <em>«no poder hacerlo porque los llamados guerrilleros impiden conducirlo»</em>.</p>
<p>Que las requisas o pedidos lo hacían ambos bandos no tiene ninguna duda. En Acta de 8 de Enero de 1838 se afirma que los carlistas de Sodupe solicitan 40 cajas para sacar tierra y treinta azadas so pena de cien ducados de multa. La respuesta es que <em>«se tenga presente que el gobernador del Desierto (liberal) que está inmediato hace igual pedido tanto en hombres como en cosas y que tenga en consideración, por tanto, de no cargarle a este pueblo porque no puede suministras a ambas fuerzas»</em>. Respuesta que no acepta ninguno de los dos contendientes como se ve en el acta del 4 de marzo en que ambos amenazan con enviar tropa si no se cumple con el pedido.</p>
<p>1.2.2. Al margen de lo conseguido directamente de los vecinos (frecuentemente por la fuerza aunque se les dará un recibo para que lo cobren en la Casa Consistorial) lo más socorrido era que cada bando dirigiese su petición al Ayuntamiento amenazando a este, en caso de no cumplir con lo solicitado, con enviar tropas (21 de agosto de 1839), con imponerle sanciones en especie (1500 pares de zapatos el 29 de julio de 1838, 21 caballerías el 10 de agosto de 1838, 10 caballerías y Jergones) o monetarias (200 ducados el 27 enero de 1837) o con llevarse detenidos como rehenes a los miembros de la corporación (como ocurre el 21 de Octubre de 1838 en la que el gobernador de Portugalete se lleva a Jacinto de Burzaco y Pedro de Alday «por no pagar una deuda que tiene la anteiglesia»; lo mismo el 22 de abril de 1839 en que se paga una cantidad de dinero por la libertad de José Mª de Lezana, segundo fiel regidor, preso en el fuerte del Desierto por algún debido que se adeuda al Gobernador).</p>
<p>1.2.3. Si la producción necesaria para alimentar la población de la anteiglesia no era suficiente y, desde siempre, se debían importar mercancías, el desarrollo de la guerra y los pedidos continuos llevarán el hambre a la misma. Determinadas afirmaciones recogidas en los Libros de Actas Municipales nos hablan de esta realidad: el 18 de Junio de 1837 ante un pedido de Gordejuela de suministrar raciones se responde “no poder hacerlo porque la anteiglesia se halla en una situación deplorable, con los incendios y saqueos que ha sufrido y se halla sin alimentos todo el vecindario». El mismo año, 19 de agosto a un pedido de paja para Bilbao se responde «que en esta Anteiglesia no se halla tanta paja como se pide en atención a que con motivo de haber pasado la columna no haber sembrado los vecinos el trigo que debía sembrarse y que tampoco se ha cogido por la mucha tempestad tenida en el invierno y los exorbitantes calores y sequía que se experimentó»; el 14 de Septiembre del mismo año: «en atención a la situación en que este pueblo se halla con los dos saqueos últimos que ha sufrido en este mismo año hasta llegar el caso de dejar los hombres desnudos y que la mayor parte de los vecinos tienen que perecer de hambre»: el 19 de mayo de 1839 se pide al acreedor Clemente de Iturriaga aplace el cobro «haciéndole presente la situación del pueblo que se halla en la mayor miseria» y aun el 19 de agosto de 1840 se responde a la Diputación «no poder satisfacer dado el estado de escasez en que se halla el vecindario por lo mucho sufrido en la última guerra».</p>
<p>1.2.4. Otra consecuencia de la guerra serán las destrucciones:</p>
<p>► 1837, 25 de octubre: «<em>Los terrenos de las casas quemadas y destrozadas se hallan la mayor parte sin laborarse y cultivarse y otros del pueblo se han perdido llevándolas los aguaduchos Este es el motivo por el que los pocos terrenos que se manejan no producen ni la tercera parte que debían producir</em>«.</p>
<p>►1837, 25 de octubre: en un resumen de la situación se indica: SAN VICENTE (casas 52: quemadas 10 -una en San Bartolomé-), BEURCO (62, quemadas 26), BURCEÑA (69, quemadas 22), RETUERTO (67, quemadas 8); LANDABURU (46, quemadas 34). REGATO (89 más dos fanderías y dos molinos, quemadas 13 casas y un molino del Sr. Cobreros) e IRAÚREGUI (71, quemadas 4). TOTAL CASAS: 456; TOTAL QUEMADAS: 117.</p>
<p>►1840, 24 de agosto: relación de edificios totalmente arruinados, presentada a la Diputación General: RETUERTO (total casas 76, quemadas, 5); SAN VICENTE (48, 10), lRAÚREGUI (39, 3), BEURCO (47, 24), EL REGATO (59, 14), BURCEÑA (40, 18) y LANDABURU-VITORICHA (43, 26). TOTALES: 352, 100. Igualmente de las casas saqueadas: RETUERTO 84; REGATO, 84; BURCEÑA, 17; YRÁURGUI, 54; LANDADURU, 24; SAN VICENTE, 46; BEURCO, 28, y de los árboles cortados: 1090. Sus dueños: Paulino de Echavarri: 739; Pedro Novia de Salcedo<sup>&#8211;</sup> 143; Julián de Arzadun: 78; Juan Ramón Arana: 50; Ramón de Gastaca: 37; José Mª de Vildosola: 34 y Nicasio de Cobreros: 9.</p>
<p>►Algunas situaciones curiosas</p>
<p><u>La Ermita de San Bartolomé</u>:</p>
<p>1838; 11 noviembre: Manuel de Loizaga expone que le han incendiado la casa y que sólo ha podido levantar la mitad. Para el resto solicita se le permita utilizar los materiales de la Ermita de San Bartolomé, que se está cayendo. No se accede a la petición pero parece por otra acta que varios vecinos habían hecho acopio de tejas y demás materiales sin autorización.</p>
<p>1838, 18 noviembre: Mateo de Ardanza hace la misma solicitud para hacer una choza en la que abrigarse con su familia teniendo en cuenta que se halla en la intemperie. Acuerda el ayuntamiento que en el mismo sitio dentro de la ermita puede hacer la choza que desea y que cuide de lo que hubiese dentro del edificio.</p>
<p><u>Los caminos</u>:</p>
<p>1840, 8 de junio: debido al mal estado de los caminos de decide que los mismos vecinos reparen lo que sea más urgente, nombrado un hombre de cada barriada que cuide de que los vecinos trabajen en aquello que justamente deben reponer y lo que corresponde al calce de Mingolea se le dé parte al dueño del molino para que reponga el mal paso y la compuerta que le corresponde.</p>
<p><u>El Monasterio Mercedario de Burceña</u>:</p>
<p>Desde su fundación el 4 de mayo de 1384 los monjes se dedicarían al culto y la recolección de limosnas para la redención de cautivos. Es de suponer que también atenderían espiritualmente a los habitantes de las cercanías. Lo cierto es que fueron aumentando notablemente su patrimonio. La intervención armada de algunos de sus monjes en la llamada “guerra de la Convención” fue fatal para el futuro del monasterio. El 1 de septiembre de 1808 Napoleón les incoa un proceso judicial y, a poco tiempo, los expulsa del monasterio. En enero de 1812 por orden de Touvenaud se saca toda la madera del edificio aunque en 1822 alguien pinta el monasterio todavía entero con su alta torre. Su destrucción se dio seguramente en el trascurso de la I guerra Carlista (1836) ya que en 1840 el Monasterio está en ruinas<a href="#_ftn10" name="_ftnref10">[10]</a>.</p>
<p>En 1831 la situación en Burceña es la siguiente: “Los religiosos pertenecientes al convento de la Real y militar Orden de la Merced calzado de Bur­ceña, son los siguientes: Fray Pedro de Abaitúa, maestro en Sagrada Teología, na­tural del pueblo de Berritz, obispado de Calahorra, residen­te al presente en el de Abando, de edad de 62 años; Fray Evaristo Merino, predicador jubilado, natural de Don Benito, obispado de Plasencia, de edad de 70 años; Fray Antonio Fernández, cantor jubilado, natural de San­tander, de edad de 68 años; Fray Julián de Arnoriaga, predicador eventual natural de la villa de Marquina, obispado de Calahorra, de edad de 33 años; Fray Pedro Pérez de la Castellana, natural de Tembleque, arzobispado de Toledo, de edad de 46 años; Fray Angel de Goya, natural de Bilbao, edad de 30 años. El religioso lego Fray Serapio López Vallejo, natural de Echavarri de Cuartango, provincia de Alava, su edad 58 años y finalmente el religioso lego Fray José de Zubillaga, natu­ral de Marquina de edad de 21 años.</p>
<p>Además de los expresados han sido también conventuales de Burceña los padres Fray Benito Rodríguez, vicario de las religiosas de Escoriaza; Fray Joaquín García de las de Marquina, Fray Juan Alcalde de las de Berriz; Fray Ramón Rodríguez de las de Guernica; Fray Pedro González de las de Orozco y Fray Manuel Espinosa de las de Abando. Y finalmente son conventuales de Burceña el Padre Fray José de Astorquia, que desde el 14 de julio de 1833 se halla en Ibarruri en compañía de su hermano cura, y el Padre Fray Ramón de Alzaga que el 17 de febrero último salió de aquí, según dijo con pasaporte para Viguera. Estos padres no gustan continuar en la casa, en que actualmente nos hallamos por los muchos inconvenientes que exponen, como informará a V. Fray José. Abando, 27 de mayo de 1836”<a href="#_ftn11" name="_ftnref11">[11]</a>.</p>
<p>De la compra de bienes procedentes del Monasterio de Burceña se beneficiarán una serie de “apellidos” clave para el futuro de Barakaldo: Pedro Uhagón (200.352 r.v.), Manuel Bárbara (484.918 r.v.), Santiago Ruiz de Olano (49.500 r.v.), Francisco de las Ribas (450.000 r.v.), Rufino Ybarra (38.200 r.v.), Mamerto Oleada (157.300 r.v.) … adquiriendo tierras, viñas, casas, caseríos, molinos …<a href="#_ftn12" name="_ftnref12">[12]</a>.</p>
<p><u>El Convento carmelitano de “San José de la Isla” (Sestao)</u>.</p>
<p>Tras comprar el terreno por los carmelitas en 1718, es construido aprovechando la antigua ermita de San Nicolás de Bari. En 1805 la Junta de Sanidad del Puerto decretó que las “ermitas” que configuraban el convento&nbsp; fuesen destinadas a Lazareto. Los frailes se dispersaron en 1808 con motivo de la prohibición de conventos de José Bonaparte aunque volvieron en 1813. El día 18 de septiembre de 1834 salen definitivamente los frailes del Desierto que fue ocupado por las tropas liberales que hicieron de él un fuerte inexpugnable.</p>
<p>1.2.5. Por último nos encontramos con un tema de suma gravedad. A una economía bajo mínimos por efecto, como ya dijimos, de la escasez ordinaria debemos añadir los efectos propiciados por la guerra: tierras sin cultivar, muertes y casas quemadas o saqueadas. No acaban aquí las desgracias: los «aguaduchos» inundaron las tierras cultivables de la vega de la Punta con lo que poco se pudo sacar de las cosechas. Añadamos, por último, los gastos a los que se vieron sometidos los vecinos (a nivel particular o municipal) derivados de las peticiones directas de moneda por parte de los contendientes o el importe de bagajes, raciones, trabajos, caballerías&#8230;</p>
<p>En un documento titulado ESTADO GENERAL de la deuda de Barakaldo, de los víveres y utensilios suministrados a las tropas de la Reina y al ejército carlista desde octubre de 1834 hasta septiembre de 1839 se dice:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Deuda anterior a la guerra:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 261. 334 r. y 22 mr</p>
<p>Suministros a las tropas de la reina:</p>
<p>Víveres:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 227.788 r. 10 mr</p>
<p>Utensilios:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 1. 237 r.</p>
<p>Suministros a las tropas carlistas:</p>
<p>Víveres:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 263.523 r. 95 mr</p>
<p>Utensilios&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;9.181 r. 138 mr</p>
<p>Bagajes y demás gastos&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 488.799 r 4 mr</p>
<p>Total gastos guerra:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 990.528 r</p>
<p>Cobrado por contribuciones&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 452.307 r</p>
<p>Deuda al finalizar la guerra &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 808. 070 r 6 mr</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>1.2.6. Para hacer frente a estos gastos motivados por el conflicto se recurrió a diferentes mecanismos como son las derramas vecinales, el aporte de los principales propietarios, diversos préstamos de particulares o instituciones o venta de propios<a href="#_ftn13" name="_ftnref13">[13]</a>. Esta es una de las causas de la disminución de los bienes patrimoniales del municipio y, al mismo tiempo, del enriquecimiento de unos cuantos vecinos y no vecinos de la anteiglesia. En 1837 se gira la siguiente contribución con motivo de la Guerra Civil:</p>
<p>&nbsp;</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="113">Barrios</td>
<td width="129">Contribuyentes</td>
<td width="103">Reales</td>
<td width="158">Media/ contribuyente</td>
</tr>
<tr>
<td width="113"><strong>Landaburu</strong></td>
<td width="129">77</td>
<td width="103">49.836</td>
<td width="158">647</td>
</tr>
<tr>
<td width="113"><strong>Beurco</strong></td>
<td width="129">51</td>
<td width="103">58.782</td>
<td width="158">1152</td>
</tr>
<tr>
<td width="113"><strong>Regato</strong></td>
<td width="129">71</td>
<td width="103">51.021</td>
<td width="158">718</td>
</tr>
<tr>
<td width="113"><strong>Burceña</strong></td>
<td width="129">87</td>
<td width="103">57.441</td>
<td width="158">660</td>
</tr>
<tr>
<td width="113"><strong>Retuerto</strong></td>
<td width="129">86</td>
<td width="103">65.916</td>
<td width="158">766</td>
</tr>
<tr>
<td width="113"><strong>San Vicente</strong></td>
<td width="129">96</td>
<td width="103">42.884</td>
<td width="158">446</td>
</tr>
<tr>
<td width="113"><strong>Iráuregui</strong></td>
<td width="129">56</td>
<td width="103">50.779</td>
<td width="158">906</td>
</tr>
<tr>
<td width="113">TOTAL</td>
<td width="129">524</td>
<td width="103">376.659 718</td>
<td width="158">&nbsp;</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un jornal diario sería de 9,94 reales diarios para un hombre que multiplicado por 267 días de trabajo útil al año da un total de 2.653 reales. Una familia con dos hijos viene a gastar en alimentación anual 1.660 reales .Nada tiene de extraño que una vez finalizada la contienda las reclamaciones de vecinos y acreedores inunde al ayuntamiento. El 8 de junio de 1840 se presentan unos cuantos memoriales reclamando deudas: Juan Bautista de Barnechea (azumbres de chacolí), Antonio de Urcullu (por bagajes), Juan Bautista de Tapia y consorte (dinero adelantado), José de Astoviza (por dos novillos), Casimiro de Loizaga (por réditos de cuatro años)&#8230; Aún el 1 de enero de 1878 se acuerda ver el modo y forma de dar debido cumplimiento al acuerdo de la Junta Municipal sobre pago de treinta mil reales a los acreedores de esta anteiglesia por suministros a las fuerzas en la guerra civil de 1836 a 1839&#8230;</p>
<p>1.2.7. Otros acontecimientos no menos relevantes</p>
<p><u>Peticiones por muertes en la guerra:</u> &nbsp;(1837, 19 de enero): se asignan cuatro reales de vellón diarios a Domingo de Garay por el fallecimiento de su hijo Pedro en la acción de Alaba el día 16 de enero y a Catalina de Santurtun por el de su hijo Domingo de Loizaga de las heridas en la acción de Medina». (1838): gracia concedida por su Majestad a Pedro del Horno y a Margarita de Careaga de la pensión de una ración de pan y otra de carne por el fallecimiento de su hijo Tomás, sargento segundo en la acción de Sopuerta el 4 de Marzo de 1834. Lo mismo para Ramón de Urcullu y su mujer Ramona de Cantarranas por el fallecimiento de su hijo Lucas sargento 2° en la acción de Cruces el 22 de Marzo de 1834 (1839): solicitud de varios vecinos de exención de trabajos e impuestos por las muerte de sus hijos en la guerra: Juan de Gorostiza, Antonio de Urcullu, Miguel de Loizaga, Sinforiano? de Chavarria. Antonio de Urcullu y Santurtun expone que su hijo Santiago ha fallecido en la presente guerra en defensa de la justa causa del Rey Nuestro Señor&#8230; solicita alguna consideración de! Ayuntamiento&#8230; como ha ocurrido con otro. Se le hace la gracia de dejarle exento de las contribuciones y repartos. Juan José de Peron solicita exención de impuestos por habérsele muerto Alejo en la guerra.</p>
<p><a href="http://1.2.7.2.Cuestiones">Cuestiones</a><u> religiosas</u>: Dos breves y significativas referencias: el 2 de febrero de 1838 se indica que sólo se dice misa en El Regato por escasez de sacerdotes y el 6 de Octubre de 1839 se referencian tres memoriales solicitando beneficios vacantes: Pedro Madariaga (que habilitará a su costa para celebrar una de las capillas de la Iglesia de Burceña), Tiburcio de Olavaria y José Mª de Exeña?, capuchino.</p>
<p><a href="http://1.2.7.3.Ayudas">Ayudas</a><u> a otras necesidades</u>:</p>
<p>El 5 de marzo de 1837 Domingo de Villanueva solicita no ir al reparto por tener a su madre encamada desde hace cuatro meses; el 14 de mayo se indica que muchos de los mozos que se hallan en el servicio vuelven al pueblo enfermos, algunos de gravedad y se acuerda se les suministren mientras se restablecen dos reales diarios. Por último, el 3 de Mayo de 1840: Francisco de Larramendi envía un memorial en que solicita la ayuda habitual para los casos de que alguna mujer dé a luz dos gemelos. No se accede en vista de la escasez de fondos y de las deudas que tiene a anteiglesia.</p>
<p><strong><u>EN DEFINITIVA</u></strong>: tras la Primera Guerra Carlista: disminuye la población, un tercio de las casas están destruidas, otro tercio saqueadas, muchos particulares aparecen arruinados y las arcas municipales en la bancarrota más absoluta<a href="#_ftn14" name="_ftnref14">[14]</a>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Este recorrido fue publicado en su integridad en ARBELA, 2002, pp..27-39</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> RODRÍGUEZ, F., “Crónica del Señorío de Vizcaya”, Madrid, 1865, p.401</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> El Barón Guillermo Von Rahden en “<em>Andanzas de un veterano de la Guerra de España (1833-1840)”</em> indica que el general Zabala nunca quiso someterse a Zumalacarregui. Además que era una cabeza algo ligera y que no gozaba de simpatías (p.71). Vide PIRALA, A.: “<em>Historia de la Guerra Civil</em>” I, 195.</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> LÁZARO, R.Mª: <em>La otra cara del carlismo vasconavarro (Vizcaya bajo los carlistas, 1833-1839)</em>. Zaragoza, 1991. p.25</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> La participación activa del clero barakaldés no es nada extraña en los enfrentamientos del s. XIX. Incluso con motivo de la guerra de la Convención contra Francia (1794) se enrolaron 8 religiosos de la Merced de Burceña. Labayru, J., <em>Historia del Señorío de Vizcaya</em>, VI, 569.</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> LÁZARO, R.Mª en “La otra cara…” señala que en 1835 había 22 desertores de Barakaldo.</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> PIRALA, A.: “Historia de la Guerra Civil” II, p.17</p>
<p><a href="#_ftnref8" name="_ftn8">[8]</a> En “Lutxana” pp. 75-94 se describe todo lo relacionado con la batalla de Lutxana a partir de este momento. Igualmente en PIRALA, A.: “Historia de la Guerra Civil” III, pp. 571-591.</p>
<p><a href="#_ftnref9" name="_ftn9">[9]</a> SIMON, P.: San Vicente de Barakaldo, BBK, 2001, p. 139.</p>
<p><a href="#_ftnref10" name="_ftn10">[10]</a> CASTILLO, D., “Lugares significativos de la historia de Barakaldo”. Arbela,2001, pp.35-42</p>
<p><a href="#_ftnref11" name="_ftn11">[11]</a> Archivo Histórico Provincial de Bilbao, Caja 224, Burceña. Citado por Mutiloa, pp. 71-72.</p>
<p><a href="#_ftnref12" name="_ftn12">[12]</a> MUTILOA, JM., o.p. p. 77, 82, 116, 117&#8230;&nbsp; Contiene las ventas de los años 1837-1839-1840-1843 …</p>
<p><a href="#_ftnref13" name="_ftn13">[13]</a> Ya en años anteriores (consecuencias de la Guerra de la Independencia) se había procedido a la venta de diversos bienes. En 1808 se vende el molino de Rotabarria por 80.214 rls.; entre los años 1809-10 se enajenan 86.779 de terreno entre 133 personas que lo dedicarían al cultivo de trigo, maíz, viñedos, hortalizas y frutales, principalmente. Un año después ingresan en las arcas concejiles un total de 93.837 rls. en concepto de venta de vegas y terrenos de monte. Los lugares de los que se enajenó la mayor parte fueron Ansio y la Ribera de San Bartolomé. Mayte IBAÑEZ “Barakaldo”, pág. 123</p>
<p><a href="#_ftnref14" name="_ftn14">[14]</a> Rosa LÁZARO en “La otra cara…” p. 223 recoge los datos de Barakaldo referentes a Suministros y Bagajes reconocidos oficialmente por el Gobierno de Madrid con fecha 18 de abril de 1850 serían: suministros a tropas Nacionales (280.901 r. y 12 mr.), suministros a los Carlistas (216.826 r. y 33 mr.) y Bagajes y servicios personales (314.408 r. y 8 mr.). TOTAL: 812.136 r y 19 mr.).</p>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 16 (Juntos pero no revueltos: 1650)</title>
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		<pubDate>Tue, 15 Sep 2026 06:43:50 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div>&#160;Estudiar la sociedad de un entorno es una tarea sumamente interesante porque supone adentrarse en las entrañas de su elemento fundamental: las personas. En este recorrido vamos a detenernos en la sociedad barakaldesa de mediados del siglo XVII que refleja no sólo el momento sino los siglos siguientes e, incluso, se adentra hasta el último [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p><strong>&nbsp;</strong>Estudiar la sociedad de un entorno es una tarea sumamente interesante porque supone adentrarse en las entrañas de su elemento fundamental: las personas. En este recorrido vamos a detenernos en la sociedad barakaldesa de mediados del siglo XVII que refleja no sólo el momento sino los siglos siguientes e, incluso, se adentra hasta el último tercio del XIX. Lo hacemos basados en las actas del escribano Santos Vélez de Guevara<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>.</p>
<p><strong>1.- LOS PODEROSOS</strong></p>
<p>Dentro del estrato de los poderosos, es preciso diferenciar entre aquellos que lo eran por motivos de linaje o vínculos familiares o cuya posición social estaba establecida hace algún siglo, en ambos casos como nobles, militares o clérigos, y por otro lado los comerciantes, cuya acumulación de beneficios pecuniarios y posesiones les hacía tener un papel representativo y ser tenidos en cuenta en los quehaceres de los barakaldeses de aquellos años.</p>
<p><u>La clase alta</u></p>
<p>Retornando a las actas del escribano de Santos Vélez de Guevara en 1650, podemos observar cómo Antonio de Sobiñas Irauregi era una personalidad con un gran peso específico en el Barakaldo de entonces, reflejado en el hecho de ser fiel<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a> de la anteiglesia y parte fundamental en la toma de decisiones con respecto a diversas adjudicaciones, arrendamientos, posesiones&#8230;</p>
<p>Citaré a continuación algunos casos que muestran esta importancia: el 29 de mayo (de 1650, como lo serán todas las que mencione), aparecen don Antonio de Sobiñas Irauregi y el capitán Joan de Urkullu como fieles regidores en el poder que los vecinos de Barakaldo dieron a don Juan de Beurko Larrea y a don Lope de Larrinaga Anunzibai para que juntamente con los anteriormente mencionados, hagan concierto y escritura con la persona que quisiese abastecer de carne a la anteiglesia y, así mismo, para que también con los fieles vean las calzadas y malos pasos que se deben aderezar y acondicionar. El 25 de septiembre aparece en la relación de las condiciones en que se ha de hacer el arrendamiento de la mitad de la ferrería y mitad de los molinos de Bengolea pertenecientes a María Ventura de Irauregi (sobrina suya menor de edad), cuyo tutor y curador es Antonio de Sobiñas Irauregi. El 2 de octubre la anteiglesia de Barakaldo da poder a Antonio de Sobiñas para que vaya a las Juntas de Gernika.&nbsp; En el cementerio de la iglesia están presentes los fieles y la mayor parte de los vecinos de Barakaldo y dicen que <em>“&#8230;able según y como le pareciere y fuere en servicio de dios nuestro señor&#8230;”.</em></p>
<p><em>&nbsp;</em><u>El Clero</u></p>
<ol>
<li>Los beneficiados de la Iglesia de San Vicente</li>
</ol>
<p>Referente al clero diremos que, en Bizkaia, tenía gran poder y las diferencias entre el alto y bajo clero no eran muy patentes.</p>
<p>Un caso que refleja este poder se podría ver en el testamento de Joan abad de Alzaga, fechado a 12 de octubre: 8. <em>“&#8230;digo y declaro que tengo cierta quenta como arrendatario de la casa de beurco donde bive Joan de alçaga mi padre; el alferez Joseph de beurco Larrea [&#8230;] de un censo de doscientos ducados de principal que se le deben y con sesenta y seis reales que le de pedro de labrostegui [&#8230;] y otros cinquenta y tres reales y doce maravedis que asi bien libre en don antonio de sobiñas por tantos que como le da la terçia parte de los diezmos desta dha anteiglesia me debe pagar como a tercio beneficio por la carga que tiene de curato y misa capitular&#8230;”. </em>16. <em>“&#8230;digo que por quanto el dho joan de alçaga y francisca de beurco mis padres al tpo que ubiesen casado a Aparicio de alçaga su hijo y mi hermano con mari ochoa de larrasolo su muger donaron y dotaron la su casa y caseria de beurco y sus perteneçidos con mas la casanueba en que al presente bivo con su huerta y parral que esta junto a ella y otra pieça en el lugar de baybe [&#8230;]”.</em></p>
<p>Joan abad de Alzaga pudo estar probablemente casado y enviudar con posterioridad, o caer en barraganía<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>, puesto que como consta en varios puntos, se cita que tenía hijas: 10.<em>“&#8230;mando que se le den y paguen a francisca de alçaga mi hija que la reconozco [&#8230;] para ayuda de alimentos”</em>. 19. <em>“&#8230;mando a la dha concepcion de alçaga mi hija por bia de alimentos dos arcas que tengo en mi casa”. “Para cumplir y pagar este mi testamento [&#8230;] nombro por mis testamentarios alvaceas y cumplidores a el Lizenciado Antonio de Retuerto clerigo presbítero beneficiado de esta dha anteyglesia y al dho jhoan de aranaga mi sobrino [&#8230;] para que entren en todos mis vienes y los bendan y rematen en almoneda y fuera de ella [&#8230;] y cumplan de su balor de este mi testamento [&#8230;] Y cumplido y pagado lo remanente que quedare de ellos ynstituyo y mando sea y se me agan en la dha Yglesia de San bicente sacrifiçios de misas y otras cosas por mi alma a la qual nombro por heredera de los dhos bienes que asi quedaren”</em></p>
<p>Nos referiremos, por otra parte, a la profunda religiosidad existente entre las personas de la época reflejada en numerosos aspectos, por ejemplo los lugares donde realizaban las reuniones importantes de la anteiglesia (en el pórtico o la misma iglesia) así como lo que se transmitía en los testamentos, no sólo de los religiosos, sino también en el ámbito laico, como avanzando en el estudio podremos comprobar. Como ejemplo, citaremos algunos puntos del testamento de Juan abad de Alzaga: 1. <em>“&#8230;Mando mi anima a dios nuestro señor que la crio y redimio con su preciosa sangre y en cuerpo a la tierra de que fue formado”; </em>2. <em>“&#8230;sea sepultado en la yglesia de señor de san vicente de esta dha anteiglesia en la sepultura donde esta enterrada francisca de beurco mi madre y en la yglesia se me aga el entierro y anual obsequias como sea costumbre a persona de mi calidad”; </em>4. <em>“&#8230;mando se me digan en la dha yglesia de sr. san vicente luego que se acabare el novenario de mifallecimiento un treinsenario de misas continuas y por su limosna y stipendio se den al cavildo y beneficiados de ella diez ducados lo quales se paguen de mis vienes”; </em>6. <em>“&#8230;mando se me digan [&#8230;] en las hermitas de san bartolome santa lucia santa agueda t san roque de esta dha anteyglesia una misa en cada una de ellas y se pague [&#8230;] quatro reales de cada una”; </em>7. <em>“&#8230;mando se me digan en la dha yglesia de san vicente por los beneficiados de ella [&#8230;] cinquenta misas reçadas [&#8230;] y se sirvan contentarse con un real de estipendio cada una”.</em></p>
<p>Continuando con el clero, mencionar el acta con fecha de 20 de noviembre en la que Antonio de Sobiñas, tío y curador de María Ventura de Irauregi, patrona y llevadora de los diezmos de Barakaldo, propone que a Juan de Llano, clérigo presbítero de la anteiglesia de Barakaldo, se le conceda medio beneficio de la iglesia por la muerte de Joan abad de Alzaga y Beurko, cura y beneficiado de la misma en Irauregi. Antonio, debido a la muerte de Juan de Abad de Alzaga, propone el nombramiento de un nuevo clérigo presbítero. Así: <em>“Usan como tal patron por mi y la dha mi menor del derecho y facultad que tengo como uno de tres que somos en dha anteyglesia, nonbro y presento al licenciado don joan de llano clerigo presbítero hijo natural y patrimonial de esta dha anteiglesia para que [&#8230;] sea beneficiado de esta&#8230;”. </em>Solicita, asimismo, al Obispo de Calahorra, a cuya diócesis pertenece Barakaldo <em>“&#8230;despachar titulo y colaçion en forma del dho medio beneficio por quanto en suso dho concuren las partes y calidades necessarias&#8230;”</em>, señalando, no obstante que en caso de no ser necesario el título <em>“&#8230;retengo en mi el dho nombramiento para usar del como tal patron&#8230;”. </em>Antonio Sobiñas se lo hace saber al obispo de Calahorra, aunque debido al gran poder que tenía, se reservaba la última palabra y decisión, como podemos observar en la última frase subrayada más arriba.</p>
<p><u>Monasterio de los frailes mercedarios de Burtzeña </u></p>
<p>Barakaldo contaba con un monasterio de frailes mercedarios en Burtzeña. Una de sus funciones originarias fue la redención de presos, aunque también desempeñaban la de recaudadores de censos (actuales préstamos). Así lo podremos ver en el siguiente documento. A fecha de 21 de agosto se da la escritura de redención de un censo que Pedro de Eskauritza de Zorrotza y María Sáez de Urtetegi, vecinos de Abando, tenían con el convento de Burtzeña por valor de 236 reales de principal más los réditos creados.</p>
<p>Declara María Sáez de Urtetegi que <em>“&#8230;avia pagado al dho commendador del dho conbento los dhos doscientos y veinte y seis reales de censo principal y los reditos que se an corrido hasta el dho dia”. “Y el dho comendador dio por rota y cancelada la dha escriptura censsal para que en ningun tpo el dho Combento ni los Religiosos que al presente son y fueren del puedan usar della”.</em></p>
<p>A fecha de 3 de noviembre consta la escritura de censo de 20 ducados de principal y 11 reales de a 34 maravedís cada año que hicieron Francisco de Munoa y Catalina de Arraxeta a favor del convento de mercedarios de Burtzeña, en los siguientes términos: <em>“&#8230;bendemos [&#8230;] hasta que se rediman al padre fray pascoal martinez comendador de este combento de nuestra señora merçed redencion de cautibos de burceña y demas padres [&#8230;] onçe reales de a treinta y quatro maravedís cada uno de censo y renta a quitar en cada un año puestos y pagados en este dcho combento a nuestra costa”. </em>Posteriormente lo repite pero con la cantidad principal: <em>“Los quales dhos onçe reales de çenso y rentales bendemos al dho padre comendador y demas religiosos del dcho combento por preçio y quantia de veinte ducados que hacen dosçientos y veinte reales&#8230;”. </em>Francisco y Catalina ponen como fianza del censo <em>“&#8230;nuestra casa y caseria de munoa con sus biñas mançanales y heredades tierras de pan sembrar robredales y todos a ella perteneçientes [&#8230;] y los ypotecamos con expresa condicion que no se puedan vender dar donar trocar cambiar&#8230;”.</em></p>
<p><em>&nbsp;</em>Debido a ello, el Padre Comendador tiene ciertas prerrogativas respecto a esas posesiones, en caso de mal uso, para asegurar el pago del censo: <em>“Y con condicion que seamos y nuestros herederos y subçesores obligados de conservar dhas ypotecas bien reparadas cultibadas y plantadas de todo lo necesario de suerte que siempre bayan en aumento y no en disminuçion alguna y no lo queriendo hacer asi el dho Padre Commendador del que subçediere en este dcho çenso los puedan haçer reparar y reparen haçiendolos mexoramientos que conviniesen para la seguridad del dho çenso y paga de su reditos y por lo que en ello se gastare nos pueda executar asi como por los reditos&#8230;”.</em></p>
<p>A fecha de 2 de marzo se da poder al fraile predicador Bartolomé de Herrera para que cobre todos aquellos bienes y dineros que pertenecen al convento por herencias, testamentos, donaciones, etc.&nbsp; <em>“&#8230;cobrar y recaudar en juicio y todos y coalesquier maravedis como las limosnas llegadas ya en dineros o pan vino fruta lana lino y otras cosas asi allados como mandados y prometidos en testamentos o cobreçillos en poca o mucha cantidad [&#8230;] como son dinero oro plata sedas gemas paños lienzos de todas suertes y otras cosas de seda lino biejos y nuebos basos de plata y oro y otro metal mercaderias papeles y otras cosas y asimismo los ganados mostrencos baldios y de ¿? esclavos esclavas cavallos yeguas machos mulas bueyes bacas carneros obejas castaños cabras y la de los dhos ganados y otros coalesquier vienes muebles y raices tocantes a los ¿? y redencion de cautibos a bienes otorgados de testamentos cobrecillos y legados en fe y franca de mayorazgo tierras arboles aceñas molinos&#8230;”.</em></p>
<p><em>&nbsp;</em><u>Los comerciantes</u></p>
<p>Otro tipo de poderosos son los comerciantes, cuya importancia les venía por las riquezas y negocios acumulados, y que tenían poder de decisión conjuntamente con los anteriores en variadas ocasiones.</p>
<p>En el Barakaldo de mediados del siglo XVII sería el caso de Francisco de Cristante, probablemente con apellido de origen extranjero. Su firma se ve plasmada en varias actas como testigo y, por otro lado, como negociante. El 6 de febrero se le concedió la sisa<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a> del vino blanco y tinto junto a su mujer María Sánchez de Bengoa por 184 ducados desde el día de la concesión hasta el día de San Martín (11 de noviembre).</p>
<p>Como vamos a poder ver en lo extraído del documento, se hacía, por decirlo de alguna forma, una subasta con el encendido de tres velas, y poco antes de que se apagara la tercera, era cuando había mayor movimiento a la hora de pujar: “En el barrio de Amezaga. Presentes<em>&#8230;don Antonio de Sobiñas e Yrauregi y el capitan Joan de Urcullu fieles de esta dcha anteiglesia [&#8230;] se avian juntado los susodhos y la mayor parte de los vecinos de esta dha anteyglesia al tiempo de la procesion de la misa maior en el cimiterio de la iglesia parrochial de san Vicente de Baracaldo en cruz parada como lo tienen de costumbre&#8230;”. </em>Distribuida la sisa de la siguiente manera: <em>“&#8230;se avia puesto en candela dha sisa [&#8230;] los dos fieles avian puesto la dha sisa en ciento y cinquentaducados&#8230;”</em></p>
<p>Apareció <em>“&#8230;en la segunda candela pareçio franco de christante vecino de la dha anteyglesia y ofreció cientoysesenta ducados&#8230;”. </em>En la tercera candela pujaron Joan de Beurko Larrea que ofreció 180 ducados y Francisco de Cristante que ofreció 164. Este luego puso 184 ganando: <em>“&#8230;y sea como apago naturalmente la dha tercera candela sin que ubiese quien mas diese y los dos fieles y veçinos dieron por echo el dho remate en el dho franco de christanse”. </em>Poder <em>“&#8230;para que puedan cobrar y cobren de todas las tabernas lo que debieren de la dha sisa y los compelan a la paga de ellos por todo rigor&#8230;”</em></p>
<p>Deben pagar la sisa en dos plazos.</p>
<p>El 16 de mayo, Francisco de Cristante realiza un arrendamiento concesionario de la sisa del vino blanco y tinto en Barakaldo hasta el día de san Martín, en noviembre (para lo cual cobra en todas las tabernas y personas que gastan del dicho vino) a Juan de Lakabex desde los términos de la fuente de Castrejana hasta Aguas Altas por 600 reales.</p>
<p>En el barrio de Etxebarria. Condiciones: –Para Juan de Lacabex: <em>“&#8230;en todo el tiempo del dho arrendamiento y por el vino que entrase y se bendiese desde la fuente de Castrejana hasta agua salta diere y pagase el dho juan de lacabex al dho francisco de christante seiscientos reales en moneda de vellon&#8230;”. </em>–Para Francisco de Cristante: <em>“&#8230;se obligaba y obligo [&#8230;] de que tenia por bueno y firme este dho arrendamiento y no se le quitara por el tanto por mas ni menos para si ni otra persona alguna&#8230;”</em>. De esta manera, Juan de Lacabex tendrá <em>“&#8230;el mismo poder y comision que el dho francisco de christante tiene de los fieles y becinos de esta dha anteiglesia para que pueda cobrar lo que les tocare de la dha sisa en el termino y distrito de suxo rreferido”.</em></p>
<p>Siguiendo con el sector poblacional poderoso, pero volviendo a lo laico, en los contratos matrimoniales y en las dotes, también se reflejaba el mayor o menor nivel de riqueza, dependiendo de lo que por escrito dejaran plasmado en un contrato matrimonial o en la dote: El 18 de mayo, y en el contrato matrimonial de <u>Marcos de Arteagabeitia</u> con María de Urkullu, el primero aporta:&nbsp; 1. <em>“La casa y casseria de arteagaveitia con todas sus heredades mançanales frutales robredales tierras de pan sembrar y demas sus pertenecidos que ubieron quedado por fin y muerte de los dhos sus padres que son notorios en esta dha anteyglesia con las cargas siguientes:</em> 50 ducados que la habia dado su madre para que a su muerte se pusiesen cinco misas perpetuas en la iglesia de San Vicente (es un censo que se debe a Francisco de Eguzkiagirre), 29 ducados que se deben a Simon de Escauritza Cruces, 50 ducados que se deben a María Sáenz de Gortazar, segunda mujer de Antonio de Arteagabeitia, 25 ducados que se deben a María Otxoa de Aranguren abuela de Marcos;&nbsp; 6 ducados que se deben a Isabel de Sagasti. 2. <em>“Tres mulas con sus aparejos”. </em>3. <em>“Una baca”. </em>4. 12 ducados que tenía en poder de Miguel de la Sota <em>5.</em><em>“Tres arcas buenas que estan en casa”. </em>6. <em>“Dos arcas grandes que llaman ¿tiopes?”. </em>7. <em>“Seis pieças de ropa blanca y algunos tocadosy otros trastos y axuar”. </em>Al final del documento se añade: <em>“doña maria ochoa de Aranguren abuela del dho marcos de arteagaveitia como tal su nieto y por el amor que le tiene le dona y dota una baca con su cria que tiene la dha maria ochoa con que si se bendiese aya de ser la mitad del balor para susodha y el defeto el aprovechamiento de ella quede para todos los susodhos y los dueños de la casa de arteagaveitia”. </em>Por su parte, <u>Juan de Urkullu (padre de María</u>) aporta: 1. <em>“cien ducados de censo principal que el dho capitan tiene sobre los vienes de pedro de loyçaga”</em>. 2. <em>“la casa y bodega que tiene en la villa de portugalete con el aparato que ubiere de la dha casa y fue de la dha maria del pico”. </em>3. <em>“12 ducados que ya habia entregado a marcos”. </em>4. <em>“una saya blanca de anascote y una almilla de tirela o damasco”. </em>5. <em>“una capa abierta de veinte y doseno como se usa y una saya de bayeta açul nueba”. </em>6. <em>“una almilla de bayeta de segobia nueba y otra almilla de sarxa”. </em>7. <em>“unas enaguas de damasquillo y otras enaguas de carisea colorada”. </em>8. <em>y camisas sabanilla tocas para el adorno de la persona de dha maria”. </em>9. <em>“una sortixa de oro de balor de un doblon”. </em>10. <em>“un rosario de frutilla con engarces de plata y un cordon de pita”. </em>11. <em>“dos arcas la una ¿? castaño con sus cobres y otra menor”. </em>12. <em>“una mesa con un caxon y tres es¿?”. </em>13. <em>“una cama que tiene en su poder que le dio su abuela”. </em>14. <em>“siete pieças de plata blanca las coatro sin entrar en agua”.</em>15. <em>“seis pieças de ropa blanca sin entrar en agua que ¿regala? sebastiana de es escurra su tia”. </em>16. <em>“un bestido calçon y rodoreda del veinte y doseno con medias del corral y sus armas para el dho marcos”. </em>17. <em>“dos manteles finos de lienço de flandes y dos platos de estaño crecidos”</em></p>
<p>Otro caso en el que puede verse el grado de riqueza es en el inventario de los bienes de María de Cantarrana para su testamento, realizado por Sebastián de Cantarrana en presencia del fiel de Barakaldo Martín de Llano a 15 de diciembre: 1. “&#8230;la casa y caseria de burceña con sus heredades mançanales y demas perteneçidos&#8230;”; 2. “&#8230;una cama de pluma que son tres pieças costilos plumion y travesera usados&#8230;”; 3. “&#8230;dos pucheros de ¿? el uno de açumbre y otro de media açumbre&#8230;”; 4. “&#8230;dos arcas de madera de castaño la una mayor la otra menor”; 5. “&#8230;otra arca mediana de castaño y una artesa”; 6. “&#8230;tres libras media de ylo delgado para haçer beatillas y otras quatro libras de ylo grueso”; 7. “&#8230;una sabana labrada de lienço de lamar y una sabanilla de descanso que la dha difunta mando se le diese a mariachu de cantarrana su sobrina&#8230;”; 8. “&#8230;una baticara y una funda de travesa de lienço labradas que se ponen en las andes que asimismo mando la dha difunta se volviesen a la casa de cantarrana&#8230;”; 9. “&#8230;tres pieças de ropa de cama andas que son una sabana y fundas de travesera y cubierta que tanbien se le dieron a catalina de cantarrana&#8230;”; 10. “&#8230;una sabana de lienço de la mas gruesa que tiene por medio una çinta açul y una ylera de toca que asi bien se le dio a apariçia de castaños&#8230;”; 11. “&#8230;una funda de cubierta nueba que tanbien se le dio a agueda de castaños”. Terminamos con un acta fechada en el 3 de mayo en la escritura de admetería<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a> (arrendamiento) que hace Antonio de Aranguren<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a> en la que da a Antonio López de Eskauritza cinco cabezas de ganado vacuno mayores y menores, todas hembras, que están apreciadas por hombres buenos en 36 ducados, por cuatro años: <em>“Y que por el cuidado y trauaxo que hubiere con el dho ganado aya de llebar y llebe la mitad de lo que mejorare y la otra mitad con el dho principal aya de ser para mi el dho antonio de aranguren&#8230;”. </em>Como contrapartida, el concesor de la admetería se obliga a cumplir la siguiente condición: <em>“&#8230;y con lo suso dho me obligo de no le quitar el dho ganado durante el dho tiempo para mi ni otra persona pena de las costas y daños de lo contrario” </em></p>
<p><em>&nbsp;</em></p>
<p><strong>2.- EL CAMPESINADO</strong></p>
<p>Entre los campesinos, obviamente, estaban los acomodados y los modestos. Las diferencias eran fácilmente perceptibles en lo reflejado en las diversas actas, al igual que eran perceptibles las diferencias comparándolas con las actas que reflejaban actuaciones con respecto a los poderosos.</p>
<p>Un caso sería el testamento de Martín de Mesperuza, fechado a 11 de octubre (en la introducción testamentaria se incluye nuevamente una fórmula paradigmática que ahonda en el arraigado carácter religioso de la mentalidad de la época): <em>“&#8230;estando enfermo en la cama de la enfermedad que dios nuestro señor a sido servido de me dar&#8230;”. </em></p>
<p>Asimismo, los primeros puntos de dicho testamento perseveran en el latente arraigo religioso: 1. <em>“Lo primero encomiendo mi anima a dios nuestro señor que la crio y redimio con su preciosa sangre y llebar? a la tierra de que fue formado”; </em>2. <em>“&#8230;mi cuerpo sepultado en el combento de nuestra señora de la merced de burceña en la sepultura de nuestra casa de mesperuça [&#8230;] mando se me aga el nobenario anual y de dos años según y como acostumbra a persona de mi calidad”; </em>3<em>. “&#8230;aparto a las ordenes forçosas y redención de cautibos con un real de plata&#8230;”; </em>4. <em>“&#8230;mando se me digan en la hermita de san bartolome [&#8230;] quatro misas reçadas y se pague su limosna lo acostumbrado de mis vienes”; </em>5. <em>“&#8230;mando se me digan por mi alma en la hermita de sra santa lucia otras quatro reçadas y se pague lo acostumbrado”; </em>6. <em>“&#8230;asi bien mando se me digan por mi alma en la hermita de sra santa agueda otras quatro misas reçadas y se pague de mis vienes su limosna”</em>. En los puntos del 7 al 12 se reflejan sus deudas así como las deudas que otros tienen para con él: 7<em>. “&#8230;debo a juan de baxo de retuerto ciento y cinquenta reales que son trece ducados y siete reales de resto del preçio de una mula que me bendio mando paguen de mis bienes”; </em>8<em>. “&#8230;declaro que si bien debo a pedro de mesperuça [&#8230;] catorce ducados que hacen ciento y cinquenta y quatro reales de resto de una mula que me bendio mando se paguen de mis vienes”; </em>9<em>. “&#8230;digo declaro que me debe domingo del alisal veçino de san salvador del balle de somorrostro treinta y dos ducados de resto de treinta y ocho ducados en que le ube vendido una mula&#8230;”; </em>10. <em>“..digo y declaro que asimismo me debe pascoal de garay veçino de sopuerta veinte y seis ducados y medio de resto del valor de unamula que le bendi&#8230;”; </em>11. <em>“&#8230;digo y declaro que debo a antonio de aranguren [&#8230;] cinquenta reales que me ubo dado para braçeras de carbones y tengo echo leña y picada para hacer dhos carbon&#8230;”; </em>12. <em>“&#8230;digo que me debe maria saenz muger de miguel de rotaeche [&#8230;] treinta y siete reales por la balor de trigo que le ube dado antes que se casase con el dho miguel&#8230;”. </em>En el punto 16 (entre otros), hace una clara referencia a sus herederos, así como de qué manera se va a hacer el reparto (posibles tretas para que el mayorazgo continuara y como consecuencia no se dividieran las propiedades territoriales como sucedía en Castilla):</p>
<ol start="16">
<li><em>“&#8230;el dho mi hijo al que dexo por mi heredero unibersal con que el dho principal no se le aya de dar ni de hasta que llegue en hedad deveinte y dos años cumplidos y entonces pueda disponer de ello a su boluntad [&#8230;] para lo qual asi cumplir dexo y nombro por tutor y curador y albacea testamentario a Joan de mesperuça mi hermano&#8230;” “&#8230;digo [&#8230;] que si dios nuestro señor fuere servido de llevar [&#8230;] al dho bernabe mi hijo ain que llegue ahedad de poder testar mando que [&#8230;] le den y paguen a la dha mathea de escauriça mi legitima mujer por el amor que la tengo veinte ducados y lo demás aya de ser y sea para la dha maria yñiguez de urcullu mi madre para el heredero que ella nombrare. Y es declaraçion que la manda que hago a la dha mi madre de la parte que me toca de la casa y casseria de mesperuça con las dhas cargas sea y se entienda apartando como aparto al dho mi hijo y mis hermanos con un arbol con tierra y rayz el que estuviere mas lexos della conforme al fuero del señorio&#8230;”.</em></li>
</ol>
<p>Yendo en la explicación hacia el estrato poblacional más bajo en cuanto a riquezas, podemos observar el caso de un campesino-ganadero, con un puesto importante en una ferrería, que vendió sus ovejas a un poderoso para luego tomárselas en arrendamiento, lo que demuestra que severas necesidades que le acercarían probablemente a la pobreza, le habrían obligado a llevar a cabo esta decisión. El 27 de marzo, Domingo Etxabarri entrega en admetería de mejoramiento a Pedro de Ibarra, macero mayor de ferrerías, 18 cabezas de ovejas mayores y trece cabezas de ovejas menores por cuatro años. En el barrio de Retuerto: <em>“Por la que dha cabezas las e comprado del susodicho y son las mesmas que tenia en el barrio de susunaga”. </em>Condiciones: <em>Las quales dhas treinta y una cavecas de ovejas mayores y menores doy en admeyteria al dho pedro de ybarra para que las rixa y pastoree como es costumbre echandolas por las mañanas a los pastos y erbaxes comunes y recoxiendo y encorralandolas de noches de manera que siempre bayan en aumento y no en disminucion alguna&#8230;”; “&#8230;no pueda sacar </em>(cabezas de ganado) <em>el susodicho sin consentimiento expreso mio so pena de pagarlo con las costas y daños [&#8230;] por lo qual quedan potecadas las dhas obexas y sus ganancias de manera que no se puedan vender trocar ni enagenar cosa ni parte de ellas&#8230;”. </em>Beneficios: De los beneficios que se saquen, la mitad serán para Pedro de Ibarra y la otra mitad más el principal para Domingo de Etxabarri.</p>
<p><strong>3.- LOS POBRES</strong></p>
<p>Los pobres y pobres de solemnidad (pobres, mendigos, vagabundos&#8230;) ocupaban el nivel más bajo en la sociedad del Barakaldo de entonces. Los escribanos no dejaban mucha constancia en las actas puesto que poco o nada tenían que testar, arrendar&#8230;</p>
<p>A pesar de todo, se hace referencia de ellos en las obras pías como ésta, fechada a 10 de agosto, con una reclamación que hacen Juan de Munoa y Angela de Etxabarri para que esta última cobre el dinero que se estableció en una obra pía fundada por Juan de Amabizkar, vecino de Valladolid y natural de Galdames, valorada en 630 reales destinados a las parientes mujeres huérfanas. Dicen Juan y Ángela que Juan de Amabizkar <em>“&#8230;habia fundado y dexado en el testamento [&#8230;] una memoria y obra pia de seisçientos y treynta rreales para que con ellos tomasen estado las doncellas huerfanas sus parientas y la dicha anjela como unade ellas&#8230;”. </em>Reclaman cómo Ángela, como pariente, tenía derecho a ese dinero: <em>“&#8230;pueda sacar rrecebir y cobrar de la persona o personas a cuyo cargo estuviese la paga de la dha memoria y obra pia los seiscientos y treynta rreales que como tal pariente huerfaba nombrada tocan y pertenecen a la dha anjela&#8230;”. </em>El objetivo era que tuvieran dinero para la dote a la hora de casarse.</p>
<p>Los hospitales en aquella época eran para tener acogidos y “controlados” a los más pobres (mendigos, vagabundos&#8230;), por lo tanto, su función era muy diferente a la que desempeñan los hospitales actuales. Se refleja en el acta con fecha de 29 de diciembre la escritura de arrendamiento de la ermita y la hospedería de santa Águeda a favor de joan de Axkoeta y María Hernández de Goikoetxea, su mujer, desde el 1 de enero por 500 reales de renta, en la que el hospital estaba anexo.</p>
<p><strong>4.- LA MUJER</strong></p>
<p>El papel de la mujer estaba subordinado al del hombre, como consta en la aparición de mujeres en los documentos de la época, normalmente como “esposas de”, “viudas de”, “atutoradas de” (en varios documentos se refleja como ella tiene voluntad de llevar a cabo lo reflejado en ellos sin haber sido obligada, o simplemente, se piden permiso mutuo), lo cual no quiere decir que su función en el caserío y de puertas adentro fuera sumamente importante.</p>
<p>A modo de ejemplo por el que se piden permiso mutuo, tenemos el acta fechada a 24 de marzo, en la escritura de admetería por la cual Pedro de Mesperuza y María Sáenz de Eskauritza reciben de Martín de Llano, vecino de Bilbao y de Barakaldo, y dueño de la casa y solar de Llano, seis cabezas de vacas, tres mayores y tres novillas, y en la que se refleja: Por el cuidado del ganado, el matrimonio <em>“&#8230;ayan de llebar y lleben la mitad de lo que mexoraren durante el dho arrendamiento y la otra mitad [&#8230;] que sea para mi&#8230;”. </em>Ha de pedirse permiso para participar en una escritura oficial: <em>“Y por mi la dha maria saenz [&#8230;] sobre consentimiento que primero y ante todas cosas pido al dho mi marido para otorgar y guiar esta escriptura e yo el dho pedro de mesperuça doy y concedo la dha [&#8230;] a la dha mi muger y me obligo de no¿? rebocar en ningun tiempo y por mi a dha maria saenz&#8230;”.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> En lo fundamental, este recorrido está descrito por Íñigo Andrés Agirrezabala en ARBELA, 2003, pp.16-26.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Hoy en día, por decirlo de alguna forma, sería la figura del alcalde.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> <a href="http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/institución/institución.htm">Institución</a> de la antigua <a href="http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/legislación/legislación.htm">legislación</a> española, que hacía referencia a la <a href="http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/unión/unión.htm">unión</a> sexual de hombre soltero con mujer soltera caracterizada por cierta <a href="http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/vocación/vocación.htm">vocación</a> de permanencia y fidelidad. No se trataba de <a href="http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/unión/unión.htm">unión</a> furtiva y casual, sino que por el contrario revestía cierto carácter de permanencia, aun cuando dicho <a href="http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/vínculo/vínculo.htm">vínculo</a> era disoluble. www.enciclopedia jurídica.com</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> La Sisa era un impuesto aplicable a productos de primera necesidad. Consistía en entregar al comprador una cantidad de género menor al que se pagaba, para hacer frente por parte del vendedor al pago de impuestos o gastos locales, que debía entregar a los recaudadores. Así sobre el vino se sisaba un ochavo (1/8) o un retrochavo (1/8 de los 7/8). La sisa se aplicó sobre el aceite, el vino, el vinagre, la carne, el azúcar. En 1632 se estableció la sisa en los tejidos equivalente a del medio dozavo de la vara de medir. En Castilla nunca se impuso la sisa sobre los granos (cereales) en cambió en Aragón los productos sobre los que recayó la sisa fueron los cereales y la carne. http://www.todacultura.com</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> La admetería es un contrato de arrendamiento de ganados a media ganancia y pérdida, que se estipulaba entre el propietario del ganado y el arrendatario, por un tiempo determinado o bien sin límite de tiempo. Al hacerse el contrato se tasaban los animales, y al finalizar o se renovaba o se vendía el ganado y el admeteiro descontaba el valor inicial dándoselo al dueño y dividiendo las ganancias a medias. “La colegiata de Cenarruza. Gestión y uso de sus seles (siglos XIV al XIX)”. Arantza GOGEASCOECHEA.</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Antonio de Aranguren era otro poderoso de la época como se hace ver además de en esta escritura de admetería, en otros documentos.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 15 (Entre “villanos” anda el juego: barakaldo)</title>
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		<pubDate>Thu, 10 Sep 2026 06:36:39 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div>Decía la letra musicada aquello de “yo, la bandera la llevo en la billetera”[1]. Nos viene la cita al pelo por cuanto la organización de un territorio tiene mucho que ver con la economía tanto pastoril como agraria, tanto industrial como de servicios. Los romanos fueron maestros del sistema y, por ello, dividieron su Imperio [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p>Decía la letra musicada aquello de “<em>yo, la bandera la llevo en la billetera</em>”<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>. Nos viene la cita al pelo por cuanto la organización de un territorio tiene mucho que ver con la economía tanto pastoril como agraria, tanto industrial como de servicios. Los romanos fueron maestros del sistema y, por ello, dividieron su Imperio en Provincias y éstas en Conventos y éstos en Ciudades y éstas en Áreas… Fuera de lo estructurado sólo existe la barbarie, el caos, la nada.</p>
<p>La Edad Media Peninsular (714-1492) es la Historia de una “frontera” (más o menos permeable) que delimita el mundo cristiano (al Norte) y el musulmán (al Sur). Una frontera moldeable desde sus inicios aunque hasta mediados del siglo XI controlada por los musulmanes y, a partir de este momento, con preeminencia cristiana. La conquista de Granada supondrá, en 1492, la supresión política de la misma.</p>
<p>El control político y económico del espacio (abierto o cerrado) será una de las preocupaciones de los gobernantes (reyes o señores). Nace, con ello, la necesidad de poner límites a cada una de las jurisdicciones. Cuando a finales del siglo XII (en Bizkaia)<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a> se establezca la primera de las villas<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a> se iniciará un proceso (finalizado en 1376)<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a> cuya finalidad es dejar bien asentados cada uno de los espacios menores, sean villas o anteiglesias. Las primeras con sus Cartas-puebla<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a> privilegiadas; las segundas con sus Fueros y Ordenanzas municipales<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a>.</p>
<p>No quedó la “margen izquierda” del Nervión exenta de estas realidades. Las posibilidades comerciales que presentaba la ría (en un espacio pacificado y central tanto en el eje norte-sur como en el este-oeste) motivó que los señores privilegiaran asentamientos que les sirviesen de base para sus economías. Así ocurrió con Bilbao<a href="#_ftn7" name="_ftnref7">[7]</a> (1300) y Portugalete (1322). La primera fundada por Lope de Haro y la segunda por María de Haro (sobrina del anterior). Ambos, señores de Bizkaia y magnates de Castilla. En los dos casos bajo el otorgamiento del Fuero de Logroño<a href="#_ftn8" name="_ftnref8">[8]</a>.&nbsp;&nbsp;</p>
<p>El establecimiento de ambas villas en tan corto espacio temporal y espacial condicionará sustancialmente el devenir de la anteiglesia de Barakaldo tanto a nivel territorial como político y económico. Territorialmente quedará embutida entre ambas villas; políticamente le impedirá un desarrollo similar a las villas teniendo varios lugares excelentes para su ubicación (desembocaduras del Cadagua y Galindo)<a href="#_ftn9" name="_ftnref9">[9]</a>; económicamente quedará a expensas de los mercados de ambas villas aunque el fuero de Portugalete favorecerá el desarrollo de múltiples ferrerías.</p>
<p><strong>La Carta-Puebla de Bilbao</strong><a href="#_ftn10" name="_ftnref10">[10]</a> en lo que respecta, fundamentalmente, a sus límites con Barakaldo dice lo siguiente: «<em>En el nombre de Dios et de la Virgen Vienaventurada Santa Maria. Sepan por esta carta quantos la bieren et oieren como yo Diego Lopez de Faro, Señor de Vizcaya, en uno con mi fijo Don Lope Diaz con placer de todos los Vizcaynos fago en Bilbao de parte de Begoña nuebamente población et villa que le dicen el puerto de Bilbao.</em></p>
<p><em>“Et otorgo bos que aiades por terminos desde como toma el puntal del fondon de Zorroza, do se juntan ambas las aguas, ribera del agua arriba que biene de Balmaseda fasta el arroio que biene por somo del&nbsp; campo de Zorrozaga, que es derecho de Percheta, et dende do se taja el arroio&nbsp; de Azordoiaga, et dende ansi como ba arriba fasta el Sel<a href="#_ftn11" name="_ftnref11"><strong>[11]</strong></a> de Eguiluz et a Fagaserria et a Olalueceta et a Bujana de suso, ansi como biene por encima de la sierra et al bado de Echebarria fasta encima la sierra de Ganguren et dende fasta el puntal del fondo de Deusto en derecho de Luchana ansi como habedes partidos los terminos et amojonados con todos los de Zamudio et de Alfoz<a href="#_ftn12" name="_ftnref12"><strong>[12]</strong></a> de Uribe…”<a href="#_ftn13" name="_ftnref13"><strong>[13]</strong></a> .</em> 15 de junio de 1300.</p>
<p><strong>A su vez, la carta-puebla de Portugalete</strong><a href="#_ftn14" name="_ftnref14">[14]</a>, afirma: “<em>Sepan quantos este privilegio bieren como yo donna Maria muger que fui del Infante don Juan Señora de Vizcaya, do et otorgo a todos los de Portugalete por que los yo poble, tambien, a los que agora son, et serán de aquí adelante para siempre jamás, que haian el fuero de Logroño …&nbsp; … et de Sant Vicente de Baracaldo que fingue con Santurce para mi, y para siempre … Otro si, tengo por bien et mando que de la puente de Llantada et de la Haia de Zubileta fasta la dicha villa de Portugalete que non haia azoque, nin venta ninguna para revender…<a href="#_ftn15" name="_ftnref15"><strong>[15]</strong></a>&nbsp; </em></p>
<p><em>Otro si, les do por término de tierras, et de montes nombradamente de Urdibai, fasta el biso de la mar, et sobre Arbelzaga, et dende á Urbelfermoso et dende a la loma, el donde a collado cerezo et dende a collado al rio Lombar por do se parte el término del Rey fasta en Portogalete, que lo haian con todos sus montes et fuentes et con entradas, et con salidas et con todas sus pertenencias… Otro si, mando que ningun fijodalgo, nin otro ninguno non faga en estos dichos términos de los montes, ferrerias, nin Seles nin pastos, nin otra poblacion alguna</em>”. 11 de junio de 1322<a href="#_ftn16" name="_ftnref16">[16]</a>.</p>
<p>Es en este contexto de crecimiento generalizado y, al mismo tiempo, en el marco de las “guerras de bandos”, cuando los “hidalgos y labradores” de la anteiglesia se dirigen al señor de Bizkaia, don Tello<a href="#_ftn17" name="_ftnref17">[17]</a>, pidiéndole la concesión de “fuero”.</p>
<p>Hasta entonces pertenecía la anteiglesia al valle de Somorrostro<a href="#_ftn18" name="_ftnref18">[18]</a>, con quien compartía los pastizales, aguas y montes a excepción de las ramas de los árboles que se dividían en cuatro partes (San Julián, Ciérvana, San Pedro y Santa Juliana de Abanto y Barakaldo) dada la importancia de la madera para las ferrerías.</p>
<p>Afirmando los peticionarios que no tienen “fuero ni derecho” podemos preguntarnos por el motivo de la petición. Posiblemente la más importante razón sea la protección dispensada por los Butrones (“dueños de la margen derecha”) a sus protegidos de Barakaldo hartos de las tropelías de los Muñatones. En definitiva, sería el triunfo de los Iraúregui, Susúnaga y Butrón contra los Muñatones y sus aliados los Retuerto. En este sentido no sería sino un acontecimiento más en la larga y cruenta lucha de bandos. No obstante, no sería descartable la posibilidad de que el motivo de la petición estuviese relacionado con el establecimiento de una nueva villa o puerto. Un elemento a favor, al margen de las posibilidades naturales, estaría en la “afición” de Don Tello para fundar villas<a href="#_ftn19" name="_ftnref19">[19]</a>. Sin embargo, esta posibilidad no sería viable por cuanto la carta-puebla de Bilbao lo prohibe<a href="#_ftn20" name="_ftnref20">[20]</a>.</p>
<p>El Documento que emite Don Tello indica claramente que la solución la dejaron en sus manos. Descartada una carta-puebla por razones ya indicadas sólo le queda la posibilidad de aforarla al Señorío<a href="#_ftn21" name="_ftnref21">[21]</a> lo cual supuso su desanexión de las Encartaciones y la incorporación a la Merindad de Uribe<a href="#_ftn22" name="_ftnref22">[22]</a>. Este hecho repercutió en una nueva normativa y, posiblemente, en una cierta recuperación del euskera.</p>
<p>Sin embargo, no fue sencillo porque la rivalidad con Bilbao fue tremenda desde el primer momento. Venía esta pugna, como hemos señalado, porque no se podía hacer ningún “puerto” entre Bilbao y Portugalete. Tres ejemplos de este enfrentamiento ocurren en 1442, 1458 y 1499. En la primera de las fechas se levantó en armas el concejo de Bilbao y sus vecinos entraron en Barakaldo diciendo que hacían azogue y venta y reventa en los molinos de Zubileta y Retuerto y otros lugares. Hubo un serio enfrentamiento con resultado de varios muertos y la retirada de los “invasores” a su villa “con poca honra”. En 1458 el enfrentamiento es motivado por el pretendido almacenaje por parte de Bilbao del vino importado de Burdeos, La Rochelle, Galicia y Portugal porque iba en contra de “<em>los privilegios e franquezas e libertades e usos e costumbres de vizcaínos</em>”<a href="#_ftn23" name="_ftnref23">[23]</a>. El más importante, no obstante, de los conflictos fue en 1499 cuando el “señor” de las torres de Lutxana, el Condestable D. Pedro Fernández de Velasco, quiso levantar villa y puerto en Barakaldo junto a sus torres. Las protestas de los bilbaínos no se hicieron esperar. Su hijo D. Bernardino intentó lo mismo en el paraje de Zubileta a lo que se opuso Bilbao recurriendo a los privilegios otorgados a la villa por los reyes castellanos.</p>
<p>El problema no se saldó entonces y seguirá siendo el eje principal de conflictos entre las dos poblaciones a lo largo de todo el siglo XVI<a href="#_ftn24" name="_ftnref24">[24]</a>. Los años 1505, 1551, 1553 y 1582 verán reflotar este asunto que siempre será resuelto a favor de los bilbaínos<a href="#_ftn25" name="_ftnref25">[25]</a>. Esto supondrá que Barakaldo quedaba abocado tempranamente al desarrollo de las actividades relacionadas con el entorno rural: la agricultura y la ganadería junto al laboreo del hierro, la molienda y el acarreo del mineral, serán las tareas a las que dediquen su tiempo los habitantes barakaldeses<a href="#_ftn26" name="_ftnref26">[26]</a>.</p>
<p><strong>Dice el texto: </strong><em>“Sepan cuantos esta carta vieren cómo yo don Tello conde de Vizcaya y de Castañeda, y señor de Aguilar y alférez mayor del rey. Por fazer bien y merced a los fijosdalgo y labradores mis vasallos de la anteiglesia de San Vicente de Baracaldo, e porque los dichos fijosdalgo y labradores me ficieron entender y dixieron que no avían fuero ni derecho conque se mantener ni guardar, e pidiéronme merced que mandase y lo que tubiese por bien. </em></p>
<p><em>E yo veiendo que es mio servicio, y pro y mejoramiento de los dichos mis vasallos de Varacaldo, tengo por bien y mando que la dicha tierra de Baracaldo desde Herburu fasta el agua de Uribiarte, y d&#8217;ende Bendívil fasta el agua de Luxarra con todos sus términos así como oy, que sea aforada y mantenida y governada, privilegiada en todos los tiempos y derechos y usos y costumbres,&nbsp; así&nbsp; criminales como civiles, así como es aforada y mantenida la mi tierra de Vizcaya.</em></p>
<p><em>E que aya la dicha tierra de Baracaldo todos los fueros y usos y costumbres y conpras y vendidas y revendidas, así como los han los de la mi tierra de Vizcaya, pero que los dichos mis vasallos de Baracaldo ayan su alcalde o alcaldes de su tierra de Baracaldo, moradores de dentro de los dichos términos. </em></p>
<p><em>Y que dicho alcalde o alcaldes liberen todo pleito o pleitos segund es fuero y derecho de Vizcaya, y del juicio que ellos dieren si alguno se agraviase, que ayan la alzada para ante los alcaldes de Vizcaya, y que se libre segund es fuero y uso y costumbre de Vizcaia. </em></p>
<p><em>E esta merced les fago yo el dicho conde a los dichos mis vasallos de Varacaldo, veiendo que es mio servicio y faciendo pregunta si les faría dicha merced que les yo fago, que les sea tenido y guardado y cumplido por agora y para siempre jamás. </em></p>
<p><em>Y que si alguno nin algunos non sean osados de ir nin pasar contra esta merced que les yo fago nin contra parte d&#8217;ello. Ca cualquier que lo feciese, pecharme ha en pena 10 mil maravedíes, y a los de la dicha tierra de Baracaldo todos los daños y menoscabos que por esta razón feciesen doblado. E porque esto sea firme y non venga en duda mandeles dar esta mi carta sellada con mio sello de cera colgado. </em></p>
<p><em>Dada en la mi villa de Bilbao, 14 días de abril, era de mil cuatrocientos cuatro años. Yo Francisco Fernández la fiz escribir por mandado del conde de Vizcaia y de Castañeda</em>”<a href="#_ftn27" name="_ftnref27">[27]</a>. 14 de abril de 1366.</p>
<p>Esta resolución no es novedosa por cuanto en tiempos pasados el territorio barakaldés estuvo muy ligado a la margen derecha. Afirman Hilario y Martínez<a href="#_ftn28" name="_ftnref28">[28]</a> que “<em>Barakaldo eclesiásticamente y según la división administrativa romana en conventos jurídicos pertenecía a Santa María de Erandio, del Valle de Asua. Los concejos se celebraban ante la iglesia de Santa María de Aspe y los barakaldeses asistían a los mismos y allí realizaban peticiones y dirimían sus pleitos. Ello exigía cruzar la ría del Nervión y ello se realizaba por el punto más accesible que es el lugar de Lutxana. El cruce del Nervión exigía para cualquier desembarco de mercancías el pago de un fielato al que los baracaldeses se negaron de principio, a ello se buscó una solución considerando el trozo de terreno de la margen derecha en frente de Barakaldo como término municipal del mismo y siendo el mismo municipio carecía de sentido el pago del impuesto. A ambos lados de la ría se les llamó Lutxana para constatar la pertenencia a un mismo municipio y aunque con el tiempo la Lutxana de la margen derecha se integró en Erandio (endrinal, lugar de endrinas) aún conserva su nombre. En el siglo X los barakaldeses manifiestan en Asua que es causa de grandes inconvenientes el cruce de la ría, en especial en invierno, y el peligro para la vida de las personas que supone el viaje hasta la Iglesia de Aspe. Por ello, tras deliberaciones que debieron ser largas, se acuerda la desanexión de Barakaldo de Valle de Asua configurándose como una anteiglesia nueva, autónoma y soberana, vinculándose a la zona encartada que tenía sus Juntas en Avellaneda</em>”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> FORGESOUND. En 1976 se reunieron un grupo de amigos, encabezados por Luis Eduardo Aute y Jesús Munárriz, y decidieron poner en solfa, -es decir, en música-, los personajes que Antonio Fraguas Forges llevaba a sus dibujos y viñetas. Con colaboraciones como las de Teddy Bautista o Rosa León escribieron diez canciones dedicadas a los funcionarios, los políticos, los gay, los campesinos, los evasores de impuestos, y el resto de la fauna de la España de la pre-transición. Se plasmaron en un álbum titulado simplemente.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Bizkaia se convierte en Señorío en el año 870 tras la batalla de Arrigorriaga (o Padura) aunque la existencia del primero de sus señores (Jaun Zuria) tenga más de mítico que otra cosa. Ramón HILARIO e Iker MARTÍNEZ “Barakaldo a través de los tiempos” pág.29. Lo mismo afirman la mayoría de investigadores acerca de la batalla.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Valmaseda, 1199, fundada por el señor de Bortedo.</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Fundaciones de Munguía, Larrabetzu y Errigoiti.</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Las cartas pueblas pueden definirse como elementos “otorgados por el rey o la autoridad señorial a petición de los representantes de un concejo de base territorial más o menos amplia, y orientados a la constitución de un nuevo centro local que concentre la población dispersa de ese concejo y centralice su vida administrativa y económica, fijándose las condiciones del asentamiento, las relaciones de los pobladores con el poder superior real o señorial, y el estatuto jurídico primario de la naciente agrupación urbana” En otros casos, como por ejemplo en Asturias, el señor fundador podía ser eclesiástico. RUIZ DE LA PEÑA, J.I.: Las ‘polas” Asturianas en la Edad Media.&nbsp; Universidad de Oviedo. Oviedo, 1981. pp. 43-51.</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Las Ordenanzas más antiguas conocidas de Barakaldo datan de 1614.</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> El dotar de privilegios a una villa suponía, en ocasiones, el hundimiento de otra. El caso de Bilbao es palpable respecto a Bermeo: “e otrosí, mando que el camino que va de Orduña a Bermeo que pasa por Echebarri, que vaya por aquesta villa de Bilbao, e non por otro lugar, sino por esta villa”.</p>
<p><a href="#_ftnref8" name="_ftn8">[8]</a> “El fuero de Logroño&#8230; determina el contenido de la expresión fuero de francos&#8230; como la integración de una libertad y una ingenuidad, como una capacidad del ejercicio de todos los derechos inherentes al status libertatis y como una exención de las cargas que debían levantar, al igual que los siervos, los hombres libres que poseían un predio en el dominio ajeno, cuya tenencia les imponía, además, una limitación de su libertad”. Otros privilegios importantes eran: Reducción de las obligaciones militares, otorgamiento de amplios derechos sobre prados, bosques y agua, libertad de comercio, protección penal y garantías procesales, garantías frente a la actuación del merino y sayón reales y garantías para que las propiedades eximidas, al ser adquiridas por los francos no pudieran pasar a manos de infanzones o del clero. RAMOS Y LOSCERTALES, J.M.: El derecho de los francos de Logroño en 1095.&nbsp; En Berceo. 2 (1947) pp. 347. 377.</p>
<p><a href="#_ftnref9" name="_ftn9">[9]</a> Diego Lope de Haro otorgó a Bilbao “no sólo un término municipal terrestre que acaba en Luchana sino un término jurisdiccional marítimo que comprende toda la ría hasta Punta Galea”. Pilar FEIJÓO “Bizkaia en tiempo de la Revolución Francesa”. Por otra parte, doña María, hija de don Lope <em>afirma “</em><em>E otrosi vos otorgo que en el puerto de Portugalete ni en la barra ni en toda la canal que non haya precio ninguno de nave nin de bajel que venga o que vaya o sala deste lugar con sus mercaderías, mostrando recaudos que vienen á esta villa de Bilbao, ó que vallan de ella, pagando las costumbres e los derechos del Señor, que non sean retenidos ni embargados por razón de precio”. Dado en Valencia a veinticinco de Junio era de mil trescientos cuarenta y ocho años”. (1310). </em>Balparda II, p. 462. En 1373 Juan I concede a Bilbao que no se pueda fundar otra villa en el territorio de su privilegio comercial: <em>“Otrosi, falle que se contenía en otro preuvilegio que vos yo confirme e dize que desde la dicha villa de Viluao fasta en Areta ni fasta Baracaldo ni fasta Zamudio que no aya rebenta de ninguna guisa; (…). Que no se pueda fazer puebla ni villa nueba ni otra cosa que sea danno y perjuicio de la dicha villa de Biluao”. </em>Tomado de FDM, nº 90, pp.78-79. En un informe (1497) sobre el cumplimiento o no del privilegio de Bilbao de no cargar y descargar mercancías en la Ría, se hacen nueve preguntas a los testigos. Una de ellas (5) dice: “<em>si saben o creen que es cosa sabida y notoria en esta villa y entre los vecinos y moradores en ella y por notorio habido en toda la dicha villa de tiempo inmemorial a esta parte, que esta dicha villa tenía privilegio&nbsp; antiguo de los reyes y señores de esta dicha villa y de esta Condado de Bizkaia que ninguna carga ni descarga de sacas de lana ni fardeles ni de mercaderías ni de otras cosas algunas se pudiesen hacer ni se hiciesen en tierra de Barakaldo ni en Zorroza ni Olabeaga ni Abando ni en tierra de Albia ni en Deusto que son tierras comarcanas y riberas de la dicha ria y canal de la dicha villa de Bilbao de manera que desde Bilbao hasta Portugalete según dichos privilegios no podía haber carga ni descarga alguna, salvo en las dichas villas de Bilbao y Portugalete</em>”. Tomado de FDM, nº 95, pp. 648 ss. Todavía en 1499 los Reyes Católicos firman una Privisión: Obedecía también esta queja de Bilbao al peligro que con todo esto podria originarse a su comercio, pues la villa recurrió de nuevo demostrando que disfrutaba del privilegio dado por el infante don Juan, señor de Bizcaya y de Lara (después don Juan I), para que no hubiese venta ni reventa desde Bilbao hasta Areta, <strong><u>Baracaldo</u> </strong>y Zamudio, y que no se pudiese ejecutar puebla ni villa nueva ni otra cosa en daño y perjuicio de la villa, y, no obstante, el condestable don Pedro Fernández de Velasco, finado ya, intentó edificar una villa en <strong><u>Baracaldo</u> </strong>junto á sus torres de <u>Luchana</u> y hacer allí puerto, y que creía que ahora intentaba lo propio su hijo el condestable don Bernardino, <em>«porque dis que lo comienza a poner en obra en <strong><u>Baracaldo y su beleta (Zubileta)</u> </strong>e dis que tiene aparexo para ello de aquella tierra, e porque dis que es suia, mas de la tercía parte de toda ella». </em>Tomado de Labayru, III, pp. 529-530. Uno más: Real Provisión de 1505: “Que debemos mandar y mandamos que ahora y de aquí adelante para siempre jamas se haga la dicha carga y descarga de las dichas mercaderías de sacas de lana y paños y fardeles de lienzos y rollos y cosas que en fardeles se traigan o lleven y peletería y mercería y pasteles y cobre y otras mercaderías en las dichas villas de Bilbao y Portugalete y no en ninguna ni alguna de las dichas anteiglesias (<em>entre ellas se cita la de San Vicente de Barakaldo</em>) y concejos so pena que las dichas mercaderías… Y mandamos que en las dichas anteiglesias ahora y de aquí adelante para siempre jamás se pueda hacer carga y descarga de pan y vino y sal y otros mantenimientos y hierros y acero y madera para su provisión y mantenimiento de las dichas anteiglesias y concejos y vecinos de ellas sin que por ello caigan ni incurran en pena alguna…”. Tomado de Labayru, IV, pp. 23-24. FDM. Nº 98, p. 911</p>
<p><a href="#_ftnref10" name="_ftn10">[10]</a> ITURRIZA, JR.: “Historia General de Vizcaya”. Barcelona, 1884, p. 364.</p>
<p><a href="#_ftnref11" name="_ftn11">[11]</a> SEL: Zona de pasto de forma redonda y medidas determinados.</p>
<p><a href="#_ftnref12" name="_ftn12">[12]</a> ALFOZ: Antigua división administrativa y judicial intermedia entre el municipio, la provincia y la vecindad.</p>
<p><a href="#_ftnref13" name="_ftn13">[13]</a> Que por términos tengáis: desde el puntal de Zorroza donde se juntan las aguas del río que viene de Valmaseda (el Cadagua) hasta el arroyo que viene por el campo de Zorroza en dirección a Percheta (actual barrio de Alonsótegui). Desde el cerro arriba hasta el sel de Eguiluz y desde ahí al Pagasarri, y a Olaluzeta y a Buyana de Suso (actual Buyagoiti). Desde por encima de la sierra hasta el vado de Echevarri y desde el camino de Echevarri hasta la sierra de Ganguren y desde aquí hasta el puntal de Deusto en dirección a Luchana.</p>
<p><a href="#_ftnref14" name="_ftn14">[14]</a> BRAH. Colec. Salazar. D-9, fol. 115. Recogido por Sabino Aguirre en “Las dos primeras crónicas de Vizcaya”. Esta carta fundacional de la villa de Portugalete fue confirmada por varios monarcas castellanos como el Infante D. Juan (11 de enero de 1372), Juan II de Castilla (21 de agosto de 1432), Fernando el Católico (16 de agosto de 1476), Isabel la Católica (8 de septiembre de 1483), Carlos V (18 de abril de 1526), Felipe II (15 de noviembre de 1561)… Cipriano RAMOS “Portugalete” pp. 45-46.</p>
<p><a href="#_ftnref15" name="_ftn15">[15]</a> Este privilegio dará mucho que hablar y algunos conflictos. Mostramos, como ejemplo, la sentencia sobre derechos de pesca en la Ría dada el 13 de Marzo de 1579. «Tres años hacía que se venía disputando por algunos particulares de las anteiglesias de Abando y <strong><u>Barakaldo</u> y el Señorio contra la villa de Portugalete, </strong>por impedir ésta a los vecinos de las orillas del Nervión, de ambas márgenes, que pescaran en la ría. Pretendía Portugalete gozar de la exclusiva, alegando tener privilegio para ello. Había en varias ocasiones apoderádose de las chanelas, redes y aparejos de los que se dedicaban a esta industria, especialmente a Martín Ruiz de Zorroza y a Bartolomé de Abaro, los cuales intentaron querella criminal contra el concejo de la referida población, apoyados por las anteiglesias que se han mencionado y por el Señorío, que consideró ofensivo a los vecinos de la tierra llana semejante atropello. La causa ascendió del corregidor al juez mayor Espinosa, el cual, vistos los alegatos de las dos partes, dio la siguiente sentencia: <em>“Fallo que la parte del Señorío de Bizcaya e sus consortes probaron bien y cumplidamente su yntencion y demanda y la parte de la dicha villa de Portugalete no haber probado sus esenciones y de tensiones. En consequencia de lo qual debo de condenar y condeno a la dicha villa de Portugalete e vezinos della a que de aquí adelante dexen libremente pescar con baras, rredes y con otros aparexos qualesquier de pescar a todos y qualesquier vezinos del dicho señorío de Bizcaya e anteiglesia de Abando y tierra llana en la rría e canal de la dicha villa de Portugalete donde entra la mar salada asta la billa de Bilbao sobre que ha sido y es este dicho pleyto y no les perturben ni molesten en la dicha pesca so pena de cinquenta mill maravedís para la camara de su magestad por cada bez que lo contrarío hizieren y ansi mismo condeno a la dicha villa de Portugalete a que debuelban y rrestítuyan a los dichos Juan Ruiz de Zorroza y Bartolomé de Abaro las baras y rredes y otros aparexos que por la dicha razón les tomaron y prendaron y por ello su justo precio e balor y no ago condenacion de costas. E por esta mi sentencia definitiva ansi lo pronuncio y mando. El doctor Geronimo de Espinosa». </em>En 1578 se presentó y comunicó a la villa esta sentencia para su cumplimiento, pero la villa se alzó en apelación a la chancillería, la cual, visto de nuevo las probanzas confirmó la sentencia del Juez mayor de Bizcaya, doctor Espinosa, dando el fallo siguiente: <em>«Fallamos que el dotor Gerónimo de Espinosa, juez maior de Bizcaya que deste pleyto conozió, que en la sentenzia definitiva que en él dió y pronunció de que por parte de la dicha villa fue suplicado, juzgó y pronunció bien: por ende debemos confirmar y confirmamos su juizio y sentencia del dicho juez maior, la qual mandamos sea llebada a debida execucion con efeto, como en ella se contiene, e no hazemos condenacion de costas. E por esta nuestra sentencia definitiva en grado de suplicacion ansi lo pronunciamos. El licenciado Arpide. El licenciado don Pedro Enrriquez El licenciado don Francisco de Guevara. El licenciado Figueroa Maldonado». </em>Tomado de Labayru, IV, pp. 455-456. Años antes (6 de febrero de 1501), para probar que la villa de Portugalete tenía jurisdicción sobre la ría hasta Luchana se presentó como prueba el privilegio que el fiel de la villa, Antón de Coscojales, le había mostrado al teniente de alcalde Barakaldo. El fiel portugalujo le advertía que no podían descargar pescado en la jurisdicción de Barakaldo que estaba junto a la ría porque esa facultad era de la exclusiva competencia de la villa de Portugalete. El 4 de octubre de 1505 se pronuncia definitivamente la Chancillería de Valladolid permitiendo a los pueblos ribereños cargar y descargar las “<em>mercancías que fuesen suias, que trujieren e llevaren e cargaren e descargaren en sus propios navios e no en otra manera, so las penas contenidas en la dicha sentencia a cada uno que lo contrario ficiere</em>”. Cipriano RAMOS “Portugalete” pp. 86 y 90.</p>
<p><a href="#_ftnref16" name="_ftn16">[16]</a> Esta carta-puebla es confirmada en 1442: “<em>Y para hacer mayor merced, tengo por bien y mando que hagan una iglesia en la su villa, donde ellos quisieren que haya la advocación de Santa María; y mándoles que hayan el tercio de la diezmería de Santurce para la dicha iglesia y des esta dicha diezmaría saco para mí para siempre la diezmaría de Santa María de Sestao…y de San Vicente de Barakaldo… Otrosi mando que ningún hijodalgo ni ningún otro no haga en estos dichos terminos ni de los montes ferrerías no en los seles ni en parte ni en otra población alguna</em>”. Tomado de FDM, nº90, p.277.</p>
<p><a href="#_ftnref17" name="_ftn17">[17]</a> El Conde D. Tello (1337-1370) era hermano bastardo del Rey de Castilla, Don Pedro. Estaba casado con la legítima señora de Bizkaia, doña Juana de Lara (asesinada por orden de Don Pedro). Tras la muerte de su mujer y algunos alborotos, el rey Don Enrique le confió el gobierno de Bizkaia con el título de Conde. Este cargo lo desempeñó hasta su muerte en 1370. Al morir sin hijos legítimos (se le conocen un mínimo de nueve naturales), el rey dio el señorío a su propio hijo, el Infante Don Juan, que era también el heredero del Reino. Con él se terminan los señores de Bizkaia propiamente dichos.</p>
<p><a href="#_ftnref18" name="_ftn18">[18]</a> Este Valle de Somorrostro no pertenecía al Señorío sino a las Encartaciones. Se regían por una normativa propia que fue fijada por Gonzalo Moro en 1394 en el llamado Fuero de las Encartaciones. Recordemos que el Valle de Somorrostro abarca históricamente todo el espacio de lo que hoy entendemos por Margen Izquierda y Zona Minera -actualmente mucha gente denomina así únicamente al municipio de Muskiz e incluso algunas personas lo limitan al entorno de la playa de La Arena. Tras la desanexión de Barakaldo en el siglo XIV, el Valle de Somorrostro quedó compuesto por Cuatro Concejos y Tres Concejos, además de la villa de Portugalete. Los Cuatro y Tres Concejos, a su vez, se subdividían en los concejos menores mencionados en el texto, que se citan con la forma más comunmente usada en las fuentes documentales, poniendo entre paréntesis el nombre oficial actual. En el caso de Santurce ponemos dos pues el tradicional concejo de Santurce se divide hoy en día en dos pueblos, Santurtzi y Ortuella. Los dos Abanto, en cambio, están hoy en día unificados en un único Abanto (cuyo nombre oficial es Abanto-Zierbena). La presencia de los Salazar tuvo que ser fundamental en este proceso. Es muy probable que aprovechasen su poder y el control sobre las ferrerías del entorno para apropiarse de la leña sin pasar por el trámite de la subasta. “Introducción a un estudio histórico y patrimonial de las Ferrerías de las Encartaciones” Javier BARRIO.</p>
<p><a href="#_ftnref19" name="_ftn19">[19]</a> Otorgó las Cartas-Puebla de Marquina (1355), Elorrio (1356), Guernica (1366) y Guerricaiz (1366).</p>
<p><a href="#_ftnref20" name="_ftn20">[20]</a> “<em>Y otrosí os otorgo: que habiendo pagado los derechos del señor no sea retenida ni embargada en Portugalete ni en toda la ría ninguna embarcación que entre o salga de Bilbao por razón de precio</em>” (Derechos que el señor del puerto de mar exigía de las naves que naufragaban). Juan I será todavía más explícito y en 1372 concede a la villa “<em>que en el puerto de Portogalete ni en la barra ni en toda la canal ni en Santurzi ni en Merana ni en Arrigunaga que no haya precio ninguno de nabe ni de baxel ni de batel que benga o que baya o saliere deste logar con sus mercaderias mostrando recaudo que vienen a esta villa de Biluao o que ban della pagando las costumes e derechos del señor et que no sean rretenidos ni embargados por rrazon de precio</em>”. Al año siguiente, el mismo Juan I remata el asunto: “<em>Otrosi, falle que se contenía en otro preuvilegio que vos yo confirme e dize que desde la dicha villa de Viluao fasta en Areta ni fasta Baracaldo ni fasta Zamudio que no aya rebenta de ninguna guisa; (…). Que no se pueda fazer puebla ni villa nueba ni otra cosa que sea danno y perjuicio de la dicha villa de Biluao”.</em></p>
<p><a href="#_ftnref21" name="_ftn21">[21]</a> Estaba entonces vigente el capitulado de Juan Núñez de Lara de 1342.</p>
<p><a href="#_ftnref22" name="_ftn22">[22]</a> Con asiento y voto nº 33 en las Juntas Generales de Bizkaia. Las Merindades, en su origen, debieron ser el territorio de administración de un merino, funcionario del Señor. Aparece mencionado por vez primera en 1082 (“merino in tota Bizcahia”) aunque, después su figura se desvanece en la documentación para reaparecer en el siglo XIV como funcionario de, al menos, cuatro ámbitos territoriales: Uribe, Arratia, Busturia y Marquina, aumentadas un siglo después a seis. José ángel GARCIA de CORTAZAR y Cía “Bizkaia en la Edad Media” (IV), pp. 22-23.</p>
<p><a href="#_ftnref23" name="_ftn23">[23]</a> GUIARD, T: “Historia de la noble villa de Bilbao” I, pág. 190</p>
<p><a href="#_ftnref24" name="_ftn24">[24]</a> Mayte IBAÑEZ “Barakaldo” 35</p>
<p><a href="#_ftnref25" name="_ftn25">[25]</a> Todavía en 1804 se desatará la última de la “matxinadas” con motivo del intento de don Simón Bernardo de Zamacola y su proyecto de construcción de un puerto en la ría a la altura de Olaveaga, llamado “Puerto de la Paz” en honor del Ministro Godoy (Príncipe de la Paz). Muchos barakaldeses sufrieron dura represión&nbsp; (presidio y extradiciones) y el concejo fue condenado a pagar parte de los costos derivados de los daños causados a la villa.</p>
<p><a href="#_ftnref26" name="_ftn26">[26]</a> Mayte IBAÑEZ, “Barakaldo”, 38</p>
<p><a href="#_ftnref27" name="_ftn27">[27]</a> Sabino Aguirre: “Las dos primeras crónicas de Vizcaya”.</p>
<p><a href="#_ftnref28" name="_ftn28">[28]</a> Barakaldo a través de los tiempos” pp.32-33</p>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 14 (Nos conformamos con los restos: el caserío)</title>
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		<pubDate>Sat, 05 Sep 2026 06:29:27 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p>En 1857 realiza Coello uno de los planos<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> más antiguos del entorno.&nbsp; Dos son los rasgos más significativos del mismo a nivel del poblamiento: la ausencia de un núcleo urbano aglutinante de la vida de la anteiglesia<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a> y el hábitat disperso en torno, sobre todo, al Castaños-Galindo aunque también son existentes al borde de los distintos caminos que atraviesan el valle. Esto nos da una idea muy aproximada de la importancia que tuvo el caserío (algunas de las casas-torre no dejan de serlo para la gente con cierto poder) en la configuración habitacional y económica de la anteiglesia. Queremos mostrar en este recorrido algún perfil de determinados edificios de este tipo existentes en Barakaldo. Nos dejamos guiar para ello de la experta mano de Javier Barrio.</p>
<p>En los inicios del siglo XXI, se mantienen en pie en Barakaldo una treintena de edificios que podrían ser considerados caseríos<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>. Son edificios que abarcan un amplio período de tiempo -entre los siglos XVI y XX- y diversas tipologías. Estrictamente hablando, no se ha conservado ninguno que tenga las características típicas de los gótico-renacentistas y que, por tanto, pueda datarse antes de 1650.</p>
<p>No obstante, existen dos que poseen elementos que pueden remontarse al siglo XVI. El primero es el caserío Beurko s/n (prácticamente hundido) que posee un arco que se fecha en el siglo XVI, y el segundo, al que hemos denominado Torre Zubileta, un sencillo caserío de forma alargada del siglo XIX que reaprovecha diversos elementos del siglo XVI pertenecientes a la antigua Torre de Zubileta (muros, ventanas, arcos de acceso, etc.).</p>
<p><strong>&nbsp;</strong><strong><em>Características generales</em></strong><a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a></p>
<ol>
<li><strong> Situación: </strong>Situado en el barrio Beurko, en un entorno completamente alterado y degradado ocupado por talleres y edificios.</li>
<li><strong> Datación: </strong>El arco de acceso a la cuadra se fecha en el siglo XVI pero el resto del edificio parece mucho más moderno, probablemente de finales del siglo XVIII, aunque al no haber podido acceder a su interior no lo podemos asegurar. Además, ha sufrido alteraciones profundas en su interior y exterior en los últimos años<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>.</li>
</ol>
<p><strong><em>Estructura arquitectónica</em></strong></p>
<ol>
<li><strong> Planta y estructura general: </strong>Es un edificio cúbico, de planta cuadrada, con tejado a cuatro aguas. Poseía un patín de piedra de acceso a la planta noble desaparecido hace años.</li>
<li><strong> Muros: </strong>Son muros de aparejo de mampuesto con los esquinales de sillería.</li>
<li><strong> Entradas y ventanas: </strong>El caserío presenta una entrada moderna. El acceso a la planta noble debió de realizarse por la ventana central de la fachada. El resto de ellas parecen haber sido aumentadas de tamaño y modificadas. En el muro este se encuentra el elemento más interesante del edificio, un arco de medio punto adovelado del siglo XVI.</li>
<li><strong> Armazón de madera y carpintería: </strong>No hemos podido acceder a su interior por lo que no podemos hablar de él.</li>
</ol>
<p><strong><em>Estructura interna</em></strong></p>
<p>Únicamente se puede señalar que dispone de tres plantas y que, antiguamente, había dos entradas. Una destinada al ganado (por el arco lateral) y otra a las personas (a través de un patín adosado al muro por el que se subía a la planta noble).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>CASERÍOS CÚBICOS</strong></p>
<p>El caserío cúbico es un modelo de edificio rural que se desarrolla en Las Encartaciones, principalmente en su parte oriental: valle del Cadagua, valle del Barbadún y valle de Somorrostro. Es un tipo de caserío peculiar, con características que le distinguen de los modelos tradicionales vizcaínos. Aun así, tiene una evolución histórica similar a aquellos, pudiendo distinguirse en Barakaldo ejemplares de los siglos XVII, XVIII y XIX lo que nos permite observar su desarrollo.</p>
<p>Alrededor de 1650 comienzan a aparecer en Bizkaia diferentes tipos de caseríos que evolucionan de los modelos que se habían originado en el siglo anterior.</p>
<p>Entre ellos está el <strong>caserío cúbico barroco</strong>, el cual se crea gracias a la adaptación de las características arquitectónicas, económicas y sociales del momento a las singularidades constructivas y económicas del este de Las Encartaciones (incluyendo Barakaldo).</p>
<p>Sí, por una parte, este modelo presenta características comunes a los del resto de Bizkaia. La deforestación de los bosques provoca que aparezcan los <strong>pies derechos </strong>(pequeñas vigas de la altura de un piso que sustituyen a las grandes vigas, llamadas postes enterizos, que iban desde el suelo hasta el tejado) y nuevas piezas como el <strong>astazaldi </strong>o <strong>burro-caballo. </strong>La aparición del <strong>maíz, </strong>convertido en el alimento fundamental, modifica la división interna del caserío y trae consigo la construcción de <strong>grandes camarotes ventilados </strong>con ventanitas destinados a su secado. Además, el cambio de mentalidad del siglo XVII hace que parte de la zona residencial se traslade del piso bajo a la parte delantera del primer piso, apareciendo las <strong>primeras habitaciones </strong>y el <strong>salón.</strong></p>
<p>Todos estos cambios se funden con las tradiciones locales. Así, se crea un caserío de tres plantas con <strong>estructura mixta </strong>en el que tanto los muros como los pies derechos ejercen función sustentante (al contrario de lo que ocurre en algunos modelos vizcaínos donde es la madera la que aguanta todo el peso), con un <strong>tejado a cuatro aguas </strong>(el vizcaíno es a dos) que permite crear un camarote amplio y alto, y <strong>una entrada que prescinde del soportal </strong>ya que se cede toda la planta baja a la cuadra. Esto último provoca que en estos caseríos toda <strong>la zona residencial se agrupe en la parte delantera de la primera planta </strong>o planta noble, dejando la trasera para pajar.</p>
<p>Este diseño se mantendrá en sus líneas básicas hasta finales del siglo XIX. Algunos caseríos intentarán mejorar el modelo original, como Casablanca, y otros lo reproducirán de un modo más modesto y pobre, como Uraga n.º 4, pero, en general, seguirán las pautas originales observadas en Palacio y Gorostiza n.º 7. Aun así, se puede decir que se observa una predominancia progresiva del muro sobre la madera. El armazón interior se va simplificando y la carpintería es cada vez más pobre por lo que podemos decir que cuanta menos calidad hay en la madera más moderno es el caserío. Los del siglo XVII presentan excelentes armazones interiores: vigas bien cortadas, elementos simétricos y, sobre todo, un excelente trabajo de carpintería en el que las piezas se engarzan y encajan entre sí, limitando el uso de clavos. Los caseríos del siglo XVIII, en cambio, simplifican este trabajo dando predominio a los clavos y haciendo recaer más peso sobre los muros, y los del XIX presentan estructuras de madera muy simples y una carpintería muy pobre.</p>
<p><strong>CASERÍO CÚBICO BARROCO DEL SIGLO XVII</strong></p>
<p>Son los caseríos más antiguos, de la segunda mitad del siglo XVII, y de mayor calidad de los que se conservan en Barakaldo. Presentan las características antes mencionadas. Los caseríos conocidos de esta época son <strong>Palacio </strong>y <strong>Gorostiza n.º 7, </strong>ambos en el barrio de Gorostiza. Son prácticamente idénticos tanto en su aspecto exterior como en su armazón de madera, aunque Gorostiza n.º 7 es de menor volumen y está más modificado (y mejor conservado). También <strong>Gorostiza n.º 5 </strong>y <strong>Gorostiza s/n </strong>(situado junto a Palacio), en el mismo barrio, deben ser del mismo estilo y época pero al no haber podido acceder a su interior no lo podemos confirmar.</p>
<p><strong>CASERÍO PALACIO</strong></p>
<p><strong><em>Características generales</em></strong></p>
<ol>
<li><strong> Situación: </strong>Situado en el barrio Gorostiza, en la orilla derecha del río Castaños, en el paraje conocido como Laerreka. Actualmente se encuentra en muy mal estado, siendo necesaria una pronta restauración del que, sin duda, es el caserío de más importancia de Barakaldo.</li>
<li><strong> Datación: </strong>Su armazón de madera, su estructura interior, el escudo de la fachada y, sobre todo, el trabajo de carpintería observado en el camarote, nos señalan que debió de ser construido en la segunda mitad del siglo XVII (1650-1700).</li>
</ol>
<p><strong><em>Estructura arquitectónica</em></strong></p>
<ol>
<li><strong> Planta y estructura general: </strong>Es un caserío cúbico a cuatro aguas con tres pisos y planta rectangular. Presenta una estructura mixta en la que tanto los muros como el armazón de madera ejercen labores de sustentación del edificio.</li>
<li><strong> Muros: </strong>Son de un grosor considerable ya que ejercen función sustentante. Aun así, para no sobredimensionarse se van adelgazando progresivamente desde el primer piso hasta el camarote. En este se levantan unos 50 cm. del suelo, lo que hace de él un lugar espacioso y permite abrir pequeñas ventanas para la ventilación. Los esquinales son de sillería bien labrada mientras que el resto del edificio es aparejo de mampuesto.</li>
<li><strong> Entradas y ventanas: </strong>La fachada está compuesta por un portalón adintelado flanqueado por dos pequeñas ventanas en el piso bajo, un balcón también flanqueado por dos ventanas en el piso noble y tres ventanucos en el camarote. Todos están adintelados con madera no con piedra, lo que hace pensar que fueron aumentados de tamaño en algún momento. En el resto del caserío, en el piso noble, aparecen diversas ventanas, adinteladas con grandes sillares de arenisca bien labrados. En el piso bajo aparecen varias aspilleras para la cuadra. En el muro oeste, cerca del zaguán, aparece otra gran entrada adintelada, utilizada como paso a la cuadra.</li>
<li><strong> Armazón de madera y carpintería: </strong>Son los elementos más importantes del caserío y los que le hacen realmente singular dentro de Barakaldo junto con Gorostiza nº.7. El edificio se sustenta en una estructura de <strong>tres pares de pies derechos </strong>(por tanto, seis en total), lo cual en Barakaldo sólo se observa aquí y en Gorostiza n.º 7, ya que el resto de caseríos únicamente poseen tres pies derechos.</li>
</ol>
<p><strong>4.1. Pisos bajo y noble: </strong>En el piso bajo los pies se apoyan sobre <strong>poyos de piedra </strong>que los aíslan de la humedad. Cada par sostiene una gran zapata que, a modo de puente, los une. Cada <strong>zapata </strong>sostiene una viga, llamada carrera, que apoya sus extremos directamente sobre los muros laterales del caserío. Las <strong>tres vigas carreras </strong>resultantes sostienen conjuntamente los <strong>solivos </strong>–vigas que van de la fachada al muro trasero– en los que se apoya el suelo del piso noble. En este piso se vuelve a repetir la misma operación, apoyándose los nuevos pares de pies sobre las vigas carreras que sostienen los del piso bajo.</p>
<p><strong>4.2. Camarote y tejado: </strong>Los tres pares de pies derechos colocados en el camarote son los encargados de soportar el peso del tejado. En este caso, en vez de zapatas, sobre cada par se coloca una pieza curva denominada astazaldi, conformándose una estructura de <strong>tres astazaldis </strong>sobre los que se apoya el <strong>gailur </strong>o viga que define la cumbre del tejado. De los seis pies derechos salen los <strong>tirantes </strong>que se dirigen hacia la parte superior de los muros, apoyándose en una viga de madera colocada encima de ellos. Sobre estos tirantes se apoyan las <strong>correas </strong>que son las vigas que sirven de soporte al tablazón del tejado (sobre el que se colocan las tejas). Lo peculiar de estos tirantes respecto a lo que se observa en otros caseríos barakaldeses es que estos no están clavados en los pies derechos sino que se unen mediante espigas pasantes y chavetas, es decir, el tirante atraviesa un agujero realizado en el pie y se asegura con una clavija grande de madera que actúa de cierre. Cada esquina del tejado es reforzada por un gran madero colocado en ángulo, denominado <strong>cuadral, </strong>que sirve de apoyo extra a las vigas del tejado –llamadas <strong>limatesas</strong>– que definen los cuatro lados o aguas del mismo.</p>
<p><strong><em>Estructura interna</em></strong></p>
<p>Aunque el caserío se encuentra en mal estado, ha conservado una estructura interna que debe ser muy similar a la que tuvo en origen. La entrada adintelada da paso a un <strong>zaguán </strong>por el que se accede a la planta baja. Esta no posee ninguna división interior, ya que toda ella, como ocurre en las zonas con mucha importancia ganadera, estaba destinada a <strong>cuadra. </strong>En el interior de esta, pegada al centro del muro oeste está la que debe ser la <strong>escalera original </strong>(en la actualidad hay otra, de factura moderna, colocada en frente del zaguán). Esta daba acceso al primer piso, el cual estaba (y está) dividido en dos partes iguales por una pared de ladrillo. Este actuaba como muro cortafuegos ya que la zona de vivienda estaba en la parte delantera quedando la trasera posiblemente para pajar. La escalera continuaba hasta el camarote –hoy desaparecida– que era, sin duda, un gran secadero para el maíz y otros productos agrícolas.</p>
<p><a name="_ftn1"></a><a href="#_ftnref1">[1]</a> Merece la pena mirar con atención los diferentes elementos de la composición. Puede compararse con el “croquis” que realiza Silverio de Retuerto.</p>
<p><a name="_ftn2"></a><a href="#_ftnref2">[2]</a> El único “barrio” que se perfila es el de San Vicente, constituido por la Iglesia y seis casas en su alrededor. Quizá podamos afirmar lo mismo de “San Bartolomé”, próximo al anterior.</p>
<p><a name="_ftn3"></a><a href="#_ftnref3">[3]</a> Este recorrido, como ya hemos indicado, es parte de un excelente trabajo de Javier Barrio: “ARBELA” 2002, pp. 12-29.</p>
<p><a name="_ftn4"></a><a href="#_ftnref4">[4]</a> Un interesante artículo sobre este caserío, junto con el llamado “Palacio Larrea” y la “Casa de Gorostiza” puede leerse en “ARBELA” 2000, pp.15-22. Goyo BAÑALES.</p>
<p><a name="_ftn5"></a><a href="#_ftnref5">[5]</a> La construcción del ferrocarril de la Compañía Franco-Belga que pasaba a su vera obligó, posiblemente, a alterar la fachada sur. A mi modo de ver existiría en esta fachada una escalera exterior (patín) de acceso al piso segundo como puede verse en otros caseríos.</p>
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