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Ganeroitz (561 m) Y Eretza (880 m)

Ganeroitz (561 m) Y Eretza (880 m)

mapa-rutaganeroitz070613--647x386Los macizos de Las Encartaciones no encierran secretos. Populares y humanizados, ofrecen multitud de posibilidades. Una de ellas es la travesí­a entre Alonsotegu y Sodupe pisando las cimas del Ganeroitz (Apuko) y Eretza, en un recorrido variado y entretenido por tierras de minas, lapiaces, encinares, prados de altura y barrancos de alto valor ecológico. La lí­nea de tren, además, permite enlazar los dos municipios para facilitar la travesí­a.

Si hemos utilizado el tren, desde la estación de Alonsotegi debemos dirigirnos por la calle Coscojales hasta la rotonda del puente nuevo. Allí­, un camino cementado cruza bajo las ví­as y gana altura con brí­o. Un poco más arriba, en la primera bifurcación, seguimos por la izquierda camino del barrio Zamundi, al que llegamos (0h.30″) tras obviar un par de desví­os. Una fuente ofrece la última oportunidad de llenar la cantimplora. Seguimos por la izquierda unos metros más, aunque no llegamos hasta la ermita de Santa Kiteria. Nada más pasar un caserí­o, un poste de señales avisa de que la ruta hacia peñas Blancas sigue hacia la derecha, por un camino carretil.

La pista, propensa a embarrarse, pasa junto a unas bellas encinas y termina en la compuerta de entrada de la parcela de un caserí­o. Nuestro camino continúa por la derecha, adentrándose ya en terreno rocoso. El sendero, balizado en todo momento, serpentea entre piedras y remonta hasta cruzar una pista y afrontar el tramo más abrupto del karst, en el que, sin perder las marcas, busca corredores herbosos y fallas en la caliza para progresar hacia las alturas. Tras superar un par de grietas y una bocamina, el sendero alcanza terreno herboso, en el collado entre Peñas Blancas, cuyo buzón se distingue a la derecha sobre la peña, y el Ganeroitz, justo enfrente. La loma que se eleva frente a nosotros, corta pero pendiente, es la única dificultad que nos separa de su poblada cima (1h.20″).

En la amplia panorámica que ofrece, el Eretza, nuestro siguiente objetivo, domina el Suroeste. Desandamos unos metros la subida para bordear la peña que proteje la cumbre y descendemos la vertiginosa laderaoccidental hasta la pista que recorre el cordal. Hacia la izquierda, desemboca en otra pista que lleva (izd.), tras cruzar su imponente grieta, al barrio de Saratxo (1h.45″), con su ermita de San Sebastián y amenazado por la cantera.

Continuamos por la pista de cemento hasta la bifurcación de la nueva carretera que conecta el barrio con el valle (la anterior ha sido engullida por la cantera), donde seguimos por la derecha hasta una amplia curva. Aquí­ tomamos un camino carretil (izd.) que ataja a media ladera por el bosque. Más adelante se reencuentra con la pista, aunque no hace más que cruzarla para afrontar ya la ascensión al Eretza por su vertiente oriental aprovechando su amplio cortafuegos.

Un primer repecho nos pone en situación, aunque aún queda el tramo más empinado, que se afronta tras un pequeño descenso. La senda se pega a la derecha del cortafuegos y a los pies de la peña cimera se adentra en el pinar para sortearla por la derecha y desembocar en la despejada cima (2h.45″).

Tras disfrutar de las vistas, nos dirigimos ya a Sodupe. Descendemos por la vertiente opuesta pegándonos al pinar de la izquierda hasta una amplia pista. Sin llegar al refugio de La Berenilla, tomamos a la izquierda un sendero que desciende entre las rocas y se adentra en un pinar hasta una pista forestal que , en amplios zigzags, nos lleva al collado Arbori. Por la izquierda, la pista desciende hasta el barrio Lexartza, donde enlazamos con el sendero (izd., balizado) del bonito barranco El Grazal, por el que alcanzamos Sodupe (4h.30″).

 

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