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Infraestructuras (Alhóndigas)

Infraestructuras (Alhóndigas)

En la segunda mitad del siglo XIX se edificaron cuatro alhóndigas-carnicerí­as en Barakaldo de las que no se conserva vestigio material alguno. El arquitecto Pedro de Cobreros fue el artí­fice de dos de ellas. La primera fue construida en el año 1864, frente al Convento Mercedario de Burceña, junto al Camino Real que conducí­a a Portugalete. Era un edificio de lí­neas muy sencillas y austeras. Siete años después (1871) el mismo arquitecto levantarí­a una segunda alhóndiga frente a la casa de La Punta, junto al puente que comunicaba Barakaldo con Sestao.

La tercera de las alhóndigas fue construida por Casto de Zavala en 1883 y se emplazó en el barrio del Desierto (barrio emergente desde la instalación de la fábrica de Nuestra Señora del Carmen), a escasos metros de la casas del sr. Murrieta. El cuarto de estos edificios, ya desaparecidos, estuvo ubicado en el barrio minero de Arnabal (proximidades del Regato) que en 1895 sustituyó a la ya existente para utilizar el terreno por la empresa Luchana Minino (dueña de la mayor parte de los terrenos del entorno). Fue levantada por el arquitecto Alfredo Acebal.

La más importante de las alhóndigas (en este caso de vinos) construidas (cuyo edificio aun subsiste) se levantó el año 1949 sobre un solar que, un siglo antes, estuvo destinado para la construcción de la iglesia de San José (únicamente se hicieron los cimientos). Ubicada en una zona de servidumbre del ferrocarril Bilbao a Portugalete implicó, por ello, algunas limitaciones. Los planos fueron realizados por el arquitecto José Ignacio Gorostiza. El edificio, de planta rectangular y esquinas curvilí­neas, se dispone en tres cuerpos, siendo el central de menor altura que los laterales. Todo el esqueleto es de hormigón. Igualmente se utilizó para el alero e incluso en los canecillos decorativos que lo recorren perimetralmente.

La planta baja se destinó al almacenaje de vinos, aceites y licores. Presenta tres pequeños accesos adintelados en la pared opuesta a la lí­nea ferroviaria y un gran túnel de carga en uno de los muros laterales. El cuerpo de luces de esta planta consta de doce ojos de buey abiertos en la fachada principal (calle Murrieta). El primer y segundo piso se construyeron como viviendas. Posteriormente se ubicaron en estos pisos determinados servicios sociales dependientes del Ayuntamiento (pisos de acogida para niños desprotegidos, escuela para adultos, etc…).

1 comentario

  1. BEGOÑA

    mi padre estuvo trabajando alli en los vinos ezquerro

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