El poblado minero de La Arboleda
Hacia 1870 se tiene constancia de la existencia de unos 400 vecinos en las inmediaciones de lo que hoy se denomina La Arboleda. A lo largo de aquella década se multiplicó la población debido al gran desarrollo que alcanza la explotación minera de los montes de Triano, por parte de compañías extranjeras.
La fuerte demanda de mano de obra, provocó un enorme flujo de trabajadores de diversos puntos del estado. Debido a esto se produce, por un lado un crecimiento sin precedentes de nuestras poblaciones, y por otra la creación de otras nuevas, situadas junto a las propias minas. Ejemplo de este último caso es el poblado minero de La Arboleda.
Se encuentra en el actual término del Valle de Trápaga-Trapagaran, en una pequeña vega rodeada de montañas. Nace como barriada de cierta entidad en 1877. En un primer momento se construyen barracones de madera, para paliar las necesidades de alojamiento, al mismo pie de las minas. El carácter provisional de estas primeras construcciones también se debe a que en cualquier momento podía ser necesaria su eliminación o su traslado, por exigencias de la explotación minera.
Sin embargo el poblado va consolidándose. En 1887 la mitad de las edificaciones son de piedra. Y para 1911 es descrita como una barriada abigarrada donde habitan 3000 personas. Posteriormente se van sumando diversos equipamientos que hacen de éste un barrio bien integrado, entre ellos: un hospital, escuelas, asilo-hospicio, iglesia, economato, circulo de obreros católicos, casa del pueblo, etc.
Urbanísticamente responde a un esquema reticular de calles, en torno de una plaza central. Esta plaza ordena el conjunto y es el lugar donde se ubican diversos equipamientos de la población: la iglesia parroquial dedicada a la advocación de San Salvador preside desde el extremo más alto; delante de ésta, el kiosco de música; y las sedes de sindicatos tales como la Casa del Pueblo. Esta plaza alargada, se dispone en el sentido de máxima pendiente del terreno. Perpendicular a ésta se disponen las calles que siguen las líneas de pendiente.
Se conservan tres tipos de viviendas de mineros que se corresponden con este momento histórico:
a) Las casas de madera. Son las que más se aproximan a los barracones mineros. No obstante, el modelo se ha ido transformando, incorporando modificaciones en la estructura, en los materiales de construcción, o en su distribución interior. En origen, cada vivienda la constituían una cocina y la habitación única.
- b) Casas de pisos exentas con balconadas.
- c) Viviendas que responden a un planteamiento constructivo de la Compañía Orconera Iron Ore. Son grupos de casas bifamiliares adosadas, que forman tres o cuatro hileras distribuidas irregularmente.
Tomado de www.https://www.euskadi.eus
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