Menú

RECORRIDO 6: Jauntxos, guerras de bandos y casas-torre

RECORRIDO 6: Jauntxos, guerras de bandos y casas-torre

 Como es muy frecuente en los manuales de Historia, los recuerdos están relacionados con el poder. Cuestión muy razonable por cuanto sus poseedores son los que figuran (en muchos casos con nombres y apellidos) en la documentación. En otros recorridos lo hemos comprobado: Ayalas, Velascos, Haros, Mercedarios… Todos ellos extraños al territorio y aposentados en él por la “política” de los poderosos “navarros” o “castellanos”, especialmente los Ayalas, por sus intereses en el territorio[1].

Sin embargo, en el entorno existía otra “pequeña” nobleza que, en la medida de sus posibilidades, controlaba las actividades sociales y económicas del resto de sus habitantes: son los llamados “parientes mayores” que, piramidalmente[2], se expandían por todo el territorio tanto en el “abierto” o “llano” (anteiglesias[3]) como en el “privilegiado” (villas y ciudad). Por varias razones (Lope García nos dirá que por “mantener el honor” aunque, en el fondo, son problemas de “poder”[4]) estas “parentelas” serán las protagonistas de múltiples enfrentamientos que asolarán no sólo Bizkaia sino todo el País Vasco durante los siglos XIV y XV[5].

Por Lope García de Salazar en sus “Bienandanzas y Fortunas” conocemos los nombres familiares y las peripecias (trágicas en muchos momentos) en que se vieron envueltos tanto en el territorio barakaldés como en el bizkaino. Los banderizos barakaldeses se apellidan Retuerto, Irauregui y Susunaga[6] a quienes vemos pactando con los Marroquines, Muñatones y Butrones. Uno de los resultados de estos enfrentamientos será la desanexión de la Encartaciones (1366) y su incorporación a la Merindad de Uribe (Bizkaia). En la Merindad de Busturia (30 anteiglesias y 6 villas) eran oñacinos 3/5 y 2/3 respectivamente. En Uribe (33 anteiglesias y 4 villas) 2/3 y ½ eran, igualmente, oñacinos. En Arratia-Bedia (8 anteiglesias y 1 villa) eran todos gamboinos. En Zornoza (4 anteiglesias) se repartían a partes iguales y lo mismo ocurría en Marquina (1/1) y Durango (4/4). En la Encartaciones (9 anteiglesias y 3 villas) eran oñacinos 5/1 (zona minera)[7].

Estos conflictos llevan a la pequeña nobleza rural a reforzar sus viviendas[8] con elementos defensivos que irán perdiendo a medida que los enfrentamientos vayan desapareciendo. Lope García de Salazar describe, con detenimiento, en sus “Bienandanzas y Fortunas”, todos estos enfrentamientos que ya hemos recogido en un anterior recorrido.

La casa-torre[9], desde el punto de vista arquitectónico, se define como una pequeña fortaleza de volumen cúbico y proyección vertical, con gruesos muros de mampostería y sillares en los ángulos y recerco de los escasos y protegidos vanos. Se accede a su interior por un patín elevado[10]. Normalmente pertenece, junto a la ermita, el molino, la ferrería y los terrenos circundantes al conjunto denominado “torre”. Es decir, una demarcación “señorial”, característicamente medieval. La decadencia de las casas-torre ocurre en el último tercio del siglo XV al iniciarse el reinado de los Reyes Católicos y acabar el de Enrique IV en Castilla que ya mandó desmochar en 1457 muchas de estas fortalezas señoriales en Vizcaya, así como desterrar a bastantes de sus “jaureguis”. En 1498 los Reyes Católicos prohibieron la construcción de nuevas casas-torre en Vizcaya, al igual que iban eliminando castillos y castellanos en otras partes, sobre todo cuando hacían o hicieron frente a la autoridad monárquica. El sometimiento de la nobleza trajo consigo el abatimiento de su símbolo: el castillo, la torre o la casa fuerte. En Vizcaya los señores naturales y generales eran ya los propios reyes castellanos y su labor fue la de pacificar a los rebeldes y enconados banderizaos de las casas-torres que luchaban entre sí por la hegemonía o se enfrentaban a la Hermandad[11]. El edificio se remata con almenas, saeteras, paseos de adarve y cubos de esquina. La techumbre es de madera. Igualmente de madera sería su estructura interior. La distribución interior comprendía una planta baja (destinada a albergar el ganado, caballerizas y cocina) y un piso superior (para las necesidades familiares). Esta planta es la que solía tener los vanos que se aprecian desde el exterior.

Uno de los Documentos básicos para acceder a la realidad de las casas-torre en Barakaldo son las fogueraciones[12] que, para el siglo XVIII[13], recoge Jaime de Kerexeta[14]. En este siglo se datan tres recuentos. En cada uno de ellos se detallan las casas-torre (en ocasiones únicamente se indica “Torre”[15].

En la primera de ellas (1704) se reseñan las siguientes: casa-torre de Mª Agustina Barco (Aranguren), casa-torre de Luchana (Bitoricha) (sin nombre), casa-torre de José Castaños (Iraúregui), casa-torre del Marqués de Paredes (Iraúregui), casa-torre de Domingo Llano (Munoa), casa-torre de Ibarreta (Tapia) (sin nombre) y casa-torre de Antonio Retuerto (Zuazo). TOTAL: siete.

En la segunda (1745) quedan reflejadas las siguientes: casa-torre de Llano (Amézaga), casa-torre de Luis Valle y su mujer Ana Mª Larrena (Beurco), casa-torre de José Manuel Zabala (Bitoricha), casa-torre del Marqués de Paredes (Iraúregui), casa-torre en Urcullu (Tillitu) de Juan José Echabarri Beurco, casa-torre en Susunaga de Francisca Sobiñas (Ugarte), casa-torre de Luis Valle-Salazar y Ana Mª Llarena (Zuazo) y casa-torre de Martin Tomás Meñaca (Zubileta). TOTAL: ocho.

En la última de las fogueraciones realizadas en el siglo XVIII (1796) se señalan en Barakaldo: casa-torre de Catalina Llarena (Beurco-Bagaza), casa-torre del Duque de Frías (Luchana-Bitoricha), la casa-torre de Mariano Castaños (Basarreta-Bitoricha), la torre del Marqués de Valmediano (Burzeña), la torre de Saturnino Salazar (Cruzes), la casa-torre de (sin nombre) (Cruzes), torregoico de Mariano Castaños (Irauregui), la torre de Coscojales (Irauregui), la torre de Francisco Echabarri (Landaburu), la casa-torre de Llano (Llano), la casa-torre de Francisco Echabarri (Larrea-Rageta), la casa-torre del Convento de Burceña (Morica-Rageta), la casa-torre de José Mª Arana (Bengolea), la casa-torre de Josefa Aranguren Sibrado (Zubileta), la casa-torre de Francisco Meñaca (Aldeco-Zubileta) y la casa-torre de Domingo Azabel (Susunaga). TOTAL: dieciséis.

En la primera década del siglo XX (1908) y según los datos confeccionados por la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Bizkaia, se consigna la existencia de un total de nueve casas-torre: la de Zuazo (propiedad de Dionisio de Olaso); la de Susunaga (de los herederos de José de Yermo); la de Llano (de Ustara); la de San Martín (en Cruces); la de Burceña (del Marqués de Torrecilla)[16]; la de Bengolea (de los señores Ortiz y Arteche); la de Lurquizaga (de Ampuero) y la de Zubileta (también propiedad del mencionado marqués). (Datos tomados de Maite IBAÑEZ).

A finales del mismo siglo XX se localizan –en situación muy desigual- un total de cinco casas-torre: la de Zubileta (transformada posteriormente en caserío y en la actualidad a punto del derrumbe o derribo); la de Susunaga (muy bien conservada tras la reciente reforma); la de Lurquizaga (con dificultades para adscribirla a las casas-torre y de la que únicamente se conservan unos lienzos del perímetro bajo); la de Aldecoa (próxima a Zubileta y en mal estado de conservación) y la de la Patilla (en ruinas y que controlaba la ruta Portugalete a Valmaseda).

¿Qué podemos decir de las más importantes de estas casas-torre[17] de nuestro territorio? No demasiado por cuanto la industrialización del siglo XIX arrasó este tan importante patrimonio. Señalamos lo que se puede decir de algunas de ellas[18].

Torre de Zubileta: ubicada en la orilla izquierda del Cadagua. Junto a la torre se conserva (habitado) el llamado “Palacio de Zubileta” que es un buen ejemplar de “casa-indiana”. Parece que en sus inmediaciones existió un “molino” del que no se conservan restos. Todo ello con una función de control del importante camino que unía Bilbao con Castilla y propiedad de Juan Fernández de Zubileta. En sus proximidades (río arriba) se encuentra el medieval puente “del diablo” donde se bifurcaría el camino real a Castilla y a Cantabria hasta la construcción del “colgante” de Burtzeña (sustituto de la travesía en barca). La “torre” conserva muy pocos elementos de su estructura original sobre todo desde que fue convertida en casa de labranza. Su estado de conservación es, cada día, más precario amenazando ruina. De planta cuadrangular tiene dos alturas y desván. Las paredes son de mampostería dejando el sillar para el recerco de los vanos y esquinas.

Dispone de cuatro accesos, uno de ellos renacentista en arco escarzano de dovelas irregulares flanqueado por troneras. Conserva un total de quince vanos correspondientes a diversas épocas y ubicados de forma asimétrica. La mayoría de ellos son ventanas adinteladas. Especialmente reseñables son los dos cuerpos de vanos geminados, apuntados y con mainel. La estructura de sustentación se basa en un sistema de postes de madera de roble.

Torre de Susunaga: es uno de los edificios residenciales gótico-renacentistas que mejor ha conservado su imagen original. Se alza en la ladera del Argalario y, por su ubicación, resultó de una importancia estratégica fundamental para los intereses de la época (control del camino real procedente de Bilbao hacia Cantabria). Fue levantada en madera, posiblemente en el siglo XIV, por los Susunaga y sustituida, posteriormente, por la piedra. La parte alta del edificio (almenas) se perderían en 1458 (requerimiento de Enrique IV). Tras las guerras de bandos se habilitó (siglo XVI) como vivienda y, para ello, se abrieron una serie de vanos con algunas decoraciones ornamentales de cierta importancia. Es un edificio cúbico con dos plantas y un camarote. Se emplea la sillería en las esquinas y recerco de los vanos. La entrada contempla un amplio arco de medio punto con cinco dovelas. La clave luce un escudo sin labrar. Cuenta con tres aspilleras en el piso primero. En el segundo, además de un vano moderno, hay una ventana ajimezada compuesta de dos arcos gemelos de medio punto, además de otros varios. Tiene además, en la fachada principal, una serie de relieves con escenas de caza sumamente interesantes. El sistema de sustentación se basa en vigas de madera. A finales del siglo XX fue totalmente rehabilitada manteniendo los elementos clave y pintando de color rosa todas las fachadas[19].

Torre de Lurquizaga: es un edificio de complicada adscripción y del que sólo se conservan unos dos metros de altura de los muros perimetrales (de más de un metro de grosor). Si en su origen fue una casa-torre, las profundas transformaciones que sufrió para convertirla en caserío-vaquería (función que ha tenido hasta los años sesenta del siglo XX) la dejaron sin demasiados rasgos primitivos. Está ubicada en la entrada desde Bilbao (barrio San Luis). Tiene una planta ligeramente cuadrada.  La parte conservada emplea sillería muy bien trabajada en el encuadre de algunos vanos, en el acceso, en los esquinares y en la primera hilera de los muros. El acceso, ubicado en el muro sur, contempla un arco de medio punto adovelado con moldura de baquetón. El edificio se inscribe en el Renacimiento (inicios del siglo XVI). A ambos lados de la portada se encuentran dos “troneras” más simbólicas que efectivas. Únicamente se conserva (en muy buen estado tras la rehabilitación del entorno) el muro perimetral de unos tres metros de altura.

Torre de Aldecoa: próxima a la de Zubileta aunque sólo queda en pie restos de un muro de aparejado gótico y un acceso con arco de medio punto adovelado con una altura aproximada de dos metros y medio. Fue reformada en el siglo XVIII y perdida en la última de las guerras carlistas. Su origen denota una extremada antigüedad, constando en Bizkaia muy pocos ejemplos de esta tipología.

Palacio Larrea: posiblemente fue, en su origen, una casa-torre convertida posteriormente en vivienda residencial palaciega. Se encuentra ubicada en la entrada al municipio desde la carretera vieja o paralela a la ría (junto al Colegio San Paulino de Nola). El palacio, cuya estructura conocemos, fue construido en el siglo XVIII. Es de planta cuadrada con cubierta a cuatro vertientes. Tiene tres alturas, con tres ejes de vanos (calles), separadas con líneas de impostas. Está aparejada en mampuesto aunque utiliza el sillar en la fachada principal, esquinazos, impostas y recerco de vanos. El acceso al jardín (muy habitual en este tipo de edificios) aparece flanqueado por sendas gárgolas representando animales. La fachada ostenta el escudo de las familias Echevarría y Larrea, con casco, plumaje y lambretines. Se encuadran cuatro cabezas de ángeles y a sus lados dos figuras de mujer con leones tenantes y frutas a sus pies. No hace muchos años sufrió una reforma integral que ha convertido el palacio en un Restaurante con colores llamativos tanto en el paramento como en los esquinazos e impostas[20].

Torres de Luchana: no quedan de ella sino referencias (DELMAS “Las Torres de Luchana desde su fundación hasta su ruina”) y algún que otro grabado. Fueron levantadas por los Ayala (frente a la desembocadura del río Asúa) como elemento defensivo costero de sus amplias posesiones que tenían su centro neurálgico en Quejana (Álava). Posteriormente pasaron a manos de los Velasco. A pesar de diferentes opiniones lo más factible es que fuese levantada en el segundo tercio del siglo XIV. Sería una sólida construcción de madera, de volumen cúbico y, quizá, una primera planta aparejada en piedra. Es en el siglo XV cuando se configuraría como una casa-torre.

En 1604 sufrieron unas importantes obras de reparación. Una descripción de 1621 dice que eran dos torres cuadradas, de piedra, separadas un cuarto pero con un pasadizo que las comunicaba. Con dos barbacanas del lado del mediodía y un foso y puente levadizo en el lado principal. En 1821, su dueño (el Duque de Frías) las vendió al barakaldés Felipe de Murga que las acomodó como casa de labranza. En 1846 pasaron a manos de Francisco de Escauriza. Su hija y heredera, Carmen, las vendió a los ingenieros británicos See y Davies que precisaban el solar para la construcción del ferrocarril minero de la Luchana Mining. Con ello se eliminó todo vestigio de estas afamadas torres.

Torre de Beurko: aunque es así conocida, su morfología corresponde más bien a un caserío semejante a otros muchos del Barakaldo de los siglos XV al XVII. La verdadera torre se ubicaba en la desembocadura del arroyo Ballonti. De ella se dice en el siglo XVIII: “La casa y torre antigua de Beurko situada en el barro de su nombre, posee otra casa dependiente existiendo en la parte superior de la torre dos viviendas y un horno en la esquina”. Los primeros dueños de la torre parecen ser Juan de Retuerto y su esposa María Sáez de Retuerto, quienes vivieron a finales del s. XVI. La heredó su hijo Domingo de Retuerto que casó con María Santa de Rotaetxe y de éstos pasó a su primogénito Martin de Retuerto casado con María Asencia de Cantarrana. El heredero de éstos, Antonio de Retuerto, casó con María Antonia de Larrínaga Gurtubay. De ellos nació Juan de Retuerto, casado con Margarita de Salazar-Galindo a quienes sucedió Francisco Javier de Retuerto Salazar[21].

Había huerta en su parte trasera lindando por un costado con el Camino Real y por otro con las viñas del Juncal y Cañas. Al lado de las viñas se encontraba la heredad de Restrojo en el sitio que llaman “El Astillero”. Anexas a la torre existían dos heredades: la de Bayabe, que se repartía entre rastrojo y maíz, y un huero que llamaban del Fresno. Junto a la torre existía el citado “barco o pasaje de Beurco”. Dichas posesiones y algunas otras configuraron el Mayorazgo del mismo nombre que a finales del XVI pertenecía a los Landaverde, siendo después de la familia Anuncibay y en el XVIII de los Larrínaga-Sobrado. La “casa” actual se sitúa al final de la calle Arauti, pasado el bidegorri de la que hay en el siglo XIX una referencia catastral: “heredad de sembradura de diez y seis celemines llamada la Rotura, con una arboledita en el barrio de Beurco junto a la fuente cuyas dos Tercias partes pertenecen a la referida casa”.

Casa de Gorostiza: solar del linaje Castaños con un hermoso escudo heráldico. Entre los personajes de este linaje debemos destacar a don Juan Castaños Beisagasti (Almirante de la Escuadra Naval Española en 1655) y a don Francisco Javier Castaños Iragorri (Capitán General del Ejército Español y triunfador en la Batalla de Bailén en 1808). El caserío es un edificio exento del siglo XVIII. Planta cuadrangular ligeramente profundo, cubierto con tejado a cuatro aguas. La fábrica es de mampostería, empleándose sillares de recerco en vanos y esquinazos, y el escudo corresponde a las familias Rekalde, Olalde, Gambia y Balda.

Se encuentra en el barrio de su nombre, en la orilla derecha del río Castaños. Actualmente se encuentra en un lamentable estado. Por su armazón de madera se muestra como uno de los más importantes de Barakaldo por su armazón de madera, su estructura interior, el escudo de la fachada y el trabajo de carpintería observado en el camarote.

La Casa-Torre de Burceña estuvo situada en el lugar denominado “el Regatillo”, entre cocheras y la casa del herrero, y fue derribada el año 1940 y en su lugar se construyeron las oficinas de Gruber[22].

 

[1] Una interesante “novela” sobre algunos de los enfrentamientos entre los Haro-Ayala y los Salazares es la titulada “Banderizos” cuyo autor es José Manuel APARICIO.

[2] Gamboínos: Familias de Gamboa, Guevara, Balda, Olaso, Abendaño, Salazar, Ayala (en Vitoria) y Leguizamones (en Bilbao). Tenían como aliados a los agramonteses y al Reino de Navarra. Oñacinos: Familias de Oñaz, Mendoza, Lazcano, Mújica y Butrón, Calleja (en Vitoria) y Zurbaran (en Bilbao). Tenían como aliados a los beamonteses y a la Corona de Castilla.

[3] Una cuestión debatida es el interrogante del qué fue antes si la iglesia o el asentamiento o, mejor, en qué contexto surge la iglesia. Parece que, en términos generales, el establecimiento humano precedió a la iglesia o fueron contemporáneos. Iñaki GARCÍA “Arqueología y poblamiento en Bizkaia, siglos VI-XII” p.336.

[4] José R. DÍAZ DE DURANA en “Las luchas de bandos…” 90, afirma que además de motivos políticos está “el control y dominación de los hombres y del excedente que generan las actividades agrícolas, forestales, artesanales y comerciales en sus ámbitos de influencia”. José Ángel GARCÍA DE CORTÁZAR en “Bizkaia en la Edad Media” (III, pp. 351 ss) añade “es necesario advertir que el conflicto banderizo no es un simple enfrentamiento de grupos nobiliarios rivales, sino algo más complejo; encierra dentro de sí tanto las luchas internas que a veces se producen dentro de los propios bandos generalmente por problemas de poder”. De la misma opinión es Emiliano FERNÁNDEZ de PINEDO: “¿Lucha de bandos o conflicto social?”. En “La Sociedad Vasca Rural y Urbana en el marco de la crisis de los siglos XIV y XV” p. 39

[5] José Luis BANÚS distingue entre “parentelas”, “linajes directos”, linajes largos”, “bandos” y “grupos de bandos”. “Los banderizos: interpretación étnica y geopolítica”. En “La Sociedad Vasca…” pp. 68-70.

[6] Lope García de Salazar “Bienandanzas y Fortunas”: En esta tierra de Barakaldo, desde antiguo, hubo tres linajes: Retuerto, Susunaga e Yraure. El más antiguo es el de Retuerto, sucediendo a un caballero godo que pobló en Egilus, junto a Soloeta…, El linaje de Susunaga viene de Galdames, de un hombre que vivía en Artecona, sobre San Pedro de Galdames (…) y un hijo de él pobló en Susunaga de Barakaldo. El linaje de Yrauregi se funda del linaje de los Munsayos de Guipúzcoa, que vino a poblar Yrauregui e hizo allí su vivienda y procrearon allí…

[7] José Luis BANÚS: “Los banderizos: interpretación étnica y geopolítica”. En “La Sociedad Vasca…” pp. 78-79.

[8] Aunque, a tenor de los Fueros, cualquier hidalgo bizkaino puede construir una casa de este estilo, quienes en realidad las poseen y construyen son los parientes mayores, refugiándose en ellas en los momentos de peligro los restantes miembros del linaje o bando. Las torres bizkainas son, por lo general, de dimensiones más modestas que las del resto de España. El único ejemplar que puede equipararse a los castillos de otras zonas es el de Muñatones. José Ángel GARCIA de CORTÁZAR y Cía “Bizkaia en la Edad Media (III), p. 37

[9] El nombre más auténtico de estas construcciones era el de casas “fuertes” para diferenciarlas de las “llanas”, las cuales podrían equivaler a los caseríos y aquellas a las torres. Los hijosdalgos (a tenor del Fuero Viejo ya que el Nuevo lo amplía a todos los vizcaínos) podían construir ambos tipos de casas, fuertes o llanas, en sus heredades sin contradicción alguna y, si la había, debían acudir ante el alcalde de fuero para hacer valer su derecho. Manuel BASAS “Las casas-torre de Vizcaya”, pp. 3-5. La Casa-Torre vizcaína, por tanto, fue vivienda del Pariente Mayor, a quien no existía la obligación de tributar y a quién se allegaban varios vecinos unidos por lazos de parentesco (lazos de sangre). Normalmente, la casa torre es el solar del que derivan todos ellos, origen del clan y al que todos se reconocen ligados. El dueño de la casa-torre es el “mayor”, aquel en quien el solar ha recaído en herencia generación tras generación, en forma de mayorazgo. También recae en él la obligación de proteger a los partidarios –allegados- que le reconocen como tal Pariente Mayor. Esto se simbolizaba en las casas torre antiguas, manteniendo en lo más alto de ellas una caldera, un cuerno que servía para llamar al clan y el pendón familiar. Esta “demarcación señorial” estaba formada por un conjunto de edificaciones entre las que encontramos la ermita, el molino, la ferrería y la casa torre en sí, todo ello aderezado además por la campiña circundante con sus prados, montes, bosque, tierras de labranza o huerta…

[10] Acceso directo a una vivienda desde la parte exterior por medio de una escalera de piedra adosada al muro. El patín se encuentra adherido a la casa, pero sus estructuras son independientes. Generalmente el patín es macizo, es decir, relleno de piedra. El patín es utilizado en Galicia, Asturias, Cantabria, Vizcaya, Alava, Navarra, etc, con más o menos asiduidad. Su origen es remoto, pero posiblemente se creó para defender los accesos de las torres y casas-fuertes. En estos edificios medievales su uso fue muy generalizado, ya que cumplía dos misiones: una, acceder directamente a la planta noble evitando así la suciedad y los olores; y dos y fundamental, proporcionar seguridad. Estos primitivos patines solían estar protegidos por saeteras y cadalsos, y en ocasiones, incluso cerrados con cubierta y gruesos muros almenados. Pasadas las luchas banderizas las torres góticas se fueron transformando en casas de labranza, conservando muchas de ellas elementos guerreros, entre los que destaca el patín. Los edificios renacentistas y barrocos también utilizaron el patín como acceso e incluso como lugar de descanso y tertulia. Juan de AMESTI “El patín en los edificios civiles del Valle de Carranza”. Eusko Ikaskuntza.

[11] Manuel BASAS “Las casas-torre de Vizcaya”, pp. 10-11

[12] Censos o recuentos de los fuegos u hogares (unidades familiares) con ánimo fiscal.

[13] En el siglo XVI nos consta la existencia, entre otras, de las de Aldanondo, Aldeco, Beurco y Landaburu.

[14] Jaime KEREXETA “Fogueraciones de Bizkaia del siglo XVIII”. Labayru Ikastegia, 1992

[15]“La historia de las torres vizcainas es la historia de las prologadas luchas banderizas durante los siglos XIII, XIV y XV, luchas que obligaban a los señores a construir viviendas de defensa militar, con objeto de refugiarse en ellas y resistir loa asedios enemigos. Es también posible que el origen de algunas de ellas se remontase a la invasión bárbara. Además de sus fines puramente militares durante las luchas de banderizos, servían para protegerse de los ataques del bandidaje, tan frecuentes en aquellas épocas”… “Desde el siglo XV las torres pierden su aspecto puramente defensivo y en su aparejo se ven algunos detalles ornamentales. En el siglo XVI la torre va perdiendo su valor militar y los elementos de la vida civil van aumentando, pues su estructura se enriquece con nuevas puertas y ventanas y a sus costados se van construyendo edificios destinados a la labranza”. Javier de IBARRA “Torres de Vizcaya” I, pp.39-41

[16] Señala Carlos IBÁÑEZ que la “Casa Torre de Burceña estuvo situada en el lugar denominado “el Regatillo”, -entre cocheras y casa del herrero-, y fue derribada el año 1940”. “Historia general de Barakaldo”, p. 156

[17] En ocasiones, la casa-torre, tiene a su vera una ermita, por ejemplo, en Aranguren. No es infrecuente, no es el caso de nuestro entorno, que la casa-torre forme un conjunto con el molino, la ferrería y la ermita.

[18] Los datos básicos están tomados de Mayte IBAÑEZ y de nuestro propio trabajo de observación e investigación.

[19] Desde 1987 está declarada Monumento de Bizkaia por la Diputación Foral.

[20] Indica Pedro SIMÓN en “La anteiglesia de Barakaldo” p. 213 Nota 75 que esta casa-torre había en 1787 repartidos por diferentes salas y aposentos los siguientes cuadros con motivos religiosos: “Yten tres efigies de nuestra Señora del Rosario, La Concepción y Santa Rosa con sus marcos acristalados, y otras cinco láminas también con efigies de San Josef, Nuestra Señora del Rosario, San Juan, San Antonio y San Vicente”.

[21] HILARIO-MARTÍNEZ “Barakaldo a través de los tiempos”, pp.265-266

[22] Carlos IBÁÑEZ “Historia General de Barakaldo” p. 156.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recursos multimedia

Actualizado el 2 de marzo de 2018

  1. El paseo de los Fueros, por Borja Gómez
  2. El paseo de los Fueros, por Haizea Ruiz
  3. El paseo de los Fueros, por Iñaki Ruiz
  4. El paseo de los Fueros, por Markel Amo
  5. El paseo de los Fueros, por Oihane López
  6. El paseo de los Fueros, por Olaitz Rico

Comentarios recientes

julio 2018
L M X J V S D
« Jun    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Archivos

Categorías

RSS Noticias de Barakaldo

  • Vox pide al PNV placas conmemorativas que recuerden a las víctimas mortales de ETA 11/07/2018
    El partido Vox Barakaldo —sin representación en el consistorio— ha criticado al PNV por pasar "de puntillas" por el aniversario del secuestro y asesinato por ETA del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco y ha reclamado que se coloquen placas conmemorativas en los lugares en los que la banda terrorista "asesinó" a vecinos […]
    Barakaldo Digital
  • El Ayuntamiento revisará la salud de los árboles de la Finca Munoa 11/07/2018
    El Ayuntamiento de Barakaldo prevé contratar temporalmente a tres personas para que realicen un diagnóstico sobre el estado de salud de los árboles del parque público de la Finca Munoa. El equipo, para el que se ha pedido financiación al Gobierno Vasco, también tendrá que "limpiar, desbrozar y acondicionar" la parte del recinto que actualmente […]
    Barakaldo Digital
  • EH Bildu dice que el acuerdo para reformar el Estatuto abre la puerta a nuevas mayorías 11/07/2018
    EH Bildu ha afirmado que el acuerdo alcanzado con el PNV en la ponencia de autogobierno del Parlamento Vasco para reformar el Estatuto de Gernika y lograr un "nuevo estatus político" de Euskadi "abre la puerta" a que "se conformen nuevas mayorías" que impulsen "a este país hacia adelante, salvando toda resistencia a mantenerse en […]
    Barakaldo Digital
  • El PSE denuncia que Retuerto lleva tres semanas de apagón en dos calles 11/07/2018
    El Partido Socialista de Barakaldo ha denunciado que el barrio de Retuerto sufre desde hace tres semanas el apagón de "numerosas" farolas. En concreto la zona afectada corresponde a las calles Río Castaños e Hilario Agapito. "No es un tema menor. La falta de luz genera inseguridad", advierten los socialistas, que han pedido que "se […]
    Barakaldo Digital
  • El Hospital de Cruces desarrolla un nuevo tratamiento contra el síndrome de brugada 11/07/2018
    • En Euskadi hay unos 200 pacientes diagnosticados de síndrome brugada que han precisado el implante de un desfibrilador • La sección de Electrofisiología y Arritmias del Hospital de Cruces (Barakaldo) ha aplicado por primera vez un tratamiento que puede solucionar el problema cardiaco denominado síndrome de brugada, causante del 20% de las muertes súbitas en […]
    Barakaldo Digital
  • El Ayuntamiento pide a Gobierno Vasco que financie empleo temporal para 102 personas 11/07/2018
    El equipo de Gobierno (PNV) del Ayuntamiento de Barakaldo ha anunciado que volverá a solicitar al Gobierno Vasco que financie el llamado "plan de empleo" municipal que contempla la contratación temporal, de un máximo de seis meses y al servicio de la Administración local, de otra vez 102 personas, igual que el año pasado. La […]
    Barakaldo Digital