El desmantelamiento de los ferrocarriles
Con la incorporación de camiones en el transporte de mineral, y el constante agotamiento de las minas, los ferrocarriles entraron en un estado de crisis, que no pudieron superar. El primero en acusarla fue el Castro-Traslaviña.
Ya en 1.911, el costo de operatividad comenzó a ascender, y el 12 de junio de 1.921, el tráfico cesó. Este hubiera sido, sin ninguna duda, el final de un ferrocarril de mineral.
Los términos de la concesión decían que «el servicio de pasajeros tenía que ser mantenido». Así que la banca-nota de los. activos de la Compañía se solucionaron por la Primera División del Estado, Técnica, y Administración de Ferrocarriles.
El 16 de julio de 1.921, el servicio se reanudó, generando unas pérdidas anuales de 142.000 pesetas. El 3 de julio de 1.926, recibió el nombre de Jefatura de Explotación de Ferrocarriles del Estado. El 24 de septiembre de 1.965, se convirtió en Organismo Autónomo de Explotación de Ferrocarriles de Vía Estrecha (F.E.V.E.). El 15 de enero de 1.966, fue clausurado el ferrocarril.
Los cargaderos fueron desmantelados cuatro años después, pero algunas instalaciones se pueden contemplar hoy en día, y entre ellas, la que mejor está es el puente llamado de los Vados en Otañes.
Del puente del Arenal, queda la mitad, y del de Aguas Frías en La Aceña, quedan los pilares, la viga del puente era de hierro; y de todo lo que era de hierro, no queda nada en ningún sitio.
Algunas estaciones han desaparecido, y otras, se han vendido a particulares.
Del camino, hay zonas que se han perdido, ya que la autovía de Cantabria la cruza en el tramo desde la carretera general 634 hasta Punta Rabanal es un bonito paseo. Los túneles aún se conservan. El de Mioño se ha convertido en un restaurante.
Suponemos que parte del túnel.
El Ferrocarril de Castro-Alen, que en los años 20 fue el de más ganancias, tuvo un competidor hasta el comienzo de la Guerra Civil. Este competidor fue el tranvía aéreo de Taramona. En la década de los 40, dejó de funcionar este ferrocarril de Castro-Alen.
Del camino, hay zonas perdidas, ya que pasa la autovía de Cantabria. Otra zona está cortada por la cantera del Martín de la Vía en Santullán. El resto ha quedado como camino.
Los pilares del viaducto de Sámano están en buen estado, pero la viga superior probablemente sería de hierro y por eso no está. Desde allí hasta San Tullan, el camino ha desaparecido, y el último tramo da paso a la cantera de M. de la Vía.
Desde este punto hasta Calleja Mala, donde contacta con el plano inclinado, hay un bonito camino para la práctica del senderismo, en el que están los cargaderos de las minas Pedreo y Federico. El tramo desde Campo Chico hasta Alen, es también un bonito camino para senderismo.
El siguiente ferrocarril en desaparecer fue el de Lutxana, al que la crisis de 1.920 afectó, así como a la Compañía Minera de Lutxana. En 1.928, los derechos pasaron a la empresa A.H.V.
Las minas fueron arrendadas a Retolaza, quien las explotó hasta la Guerra Civil. El desmantelamiento del ferrocarril ocurrió en 1.940. Parte del camino de rodadura, fue ocupado por la carretera del Regato, esta carretera la construyó en 1.944 la Sefanitro.
De la estación del Regato, no queda nada. Se puede ver el plano grande que sube a Arnabal, y desde allí hasta las Manuelas, el camino de rodadura está tapado en algunos trozos por escombreras. En el final, quedan restos de instalaciones; tales como cargaderos, lavaderos, horno de calcinación, balsa de decantación y el plano que bajaba de la mina Pikuy.
Desde mediados de los años 1.930 hasta finales de los 50, España tenía una economía cerrada en muchos aspectos. Por ese motivo, había minas que se mantuvieron abiertas, a pesar de que no producían beneficios.
Después de la Guerra Civil, el ferrocarril Sestao-Galdames fue adquirido por la empresa Babcok y Wilcox, estando operativo hasta 1.968.
Este ferrocarril fue desmantelado en 1.972. Desde Sestao hasta Urioste, no queda ni rastro. Desde allí hasta El Casal, se ha transformado en un bonito paseo para bicicletas, y también se usa para hacer senderismo.
Desde El Casal hasta Balastera, hay una carretera, parte de la cual da servicio al polígono del Capillo. Desde allí hasta Borja, el pavimento es de flúor; un material que mezclado con agua hace una masa parecida al hormigón. Desde allí hasta la Berango, hay un camino estupendo para hacer senderismo.
Desde Bodovalle hasta la Berango, quedan muchos restos de instalaciones, lavaderos, cargaderos, planos inclinados y túneles. La Berango está en La Aceña, en la actualidad hay un complejo industrial.
En la dársena de La Benedicta, lugar donde estuvo el cargadero de la Ría. El ayuntamiento de Portugalete ha construido un paseo. Del cargadero, quedan unas paredes que dan testimonio de lo que allí hubo. Cercsa de este lugar, está el túnel que pasa a Galindo, y en Sestao, el lugar donde estaban los talleres, es un parque.
En 1.948, la Compañía de Hierro Orconera pasó a ser subsidiaria de A.H.V., y se modernizó el sistema del transporte del mineral.
Por la estructuración de la Compañía en 1.968, se produjo la Agrupación Minera S. A. (Agruminsa), que asumió todos los intereses mineros de A.H.V. en Bizkaia y Cantabria.
El ferrocarril se desmanteló en 1.970, y la minería cesó poco después su actividad.
El 30 de enero de 1.954, la Sociedad Franco Belga, fue adquirida por Española de Minas de Somorrostro S.A., convirtiéndose en parte de Agruminsa en 1.968.
El camino del ferrocarril en Barakaldo se ha convertido en un bidegorri. En Sestao, está ocupado por parte del aparcamiento de Pryca, y en el Valle de Trápaga-Trapagaran, parte está absorbido por empresas. El ayuntamiento ha asfaltado un tramo desde Arkotxa hasta el límite con Ortuella, colocando bancos y una fuente. En el tramo de Ortuella, hay uno similar al del Valle de Trápaga-Trapagaran.
En el lugar donde estaban las instalaciones, talleres, cargaderos y hornos, está en proyecto un polígono industrial y un parque, dejando los dos últimos hornos como testimonio de lo que allí hubo.
En la zona de Réqueta, donde estaban los cargaderos de la Ría, queda parte de uno. En la zona de los muelles, está previsto hacer un parque.
Con la explotación minera, han desaparecido algunos barrios. Éstos son algunos de ellos: El Ser, La Concha, La Salve, La Barga, La Florida, Barrio Fonso, Matamoros y el pueblo de Gallarta.
Como consecuencia de haberse agotado las minas, otros se han abandonado, como: Alen, Urallaga, Arnabal, La Buena, El Pico, Escarpada, Las Manuelas.
Otros han quedado diezmados, como: Picón, Barrietas, Las Barrietas , Triano, Las Calizas,EL Campillo, Cadegal, Orconera, Burzaco, Las Cortes.
Otros se construyeron como barrios mineros y aún se pueden contemplar, tales como: La Arboleda, Barrio Nuevo, La Reineta. La mayoría de los desaparecidos o abandonados, también se construyeron como barrios mineros.
José Mª Díaz Ramos
Comentarios recientes