La estructura física de los núcleos urbanos medievales vizcaínos (II)
EL MARCO NATURAL
2.1. Situación: podemos diferenciar tres grupos de villas en razón de su ubicación:
- a) Villas fronterizas
Las más características son las situadas al Este del Señorío como defensa de las incursiones de caballeros guipuzcoanos. Pertenecen a este grupo las villas de Markina y Elorrio. La situación de peligro en que se encontraban queda reflejada expresamente en el preámbulo de sus cartas pueblas, haciendo que la segunda subordinara los fines comerciales a los militares asentándose en el recodo del río buscando protección por lo que se alejaba de la vía principal de la zona. Esto hizo que más tarde tuvieran mayor importancia los ensanches que el casco original. Las otras dos villas situadas geográficamente en la frontera este son Ondarru y Ermua. Ondarru es también puerto de mar, y las motivaciones de su erección se inscriben en la política costera de María Díaz de Haro, por lo que la incluiremos entre las marinas más que entre las fronterizas. Ermua, de dudosa datación, no conserva su privilegio de fundación por lo que no sabemos si contenía alguna alusión a su situación de frontera. En la confirmación que conservamos, de 1372, no hay ningún elemento que permita atribuirle este carácter de defensiva a dicha villa fronteriza, interpretando Gª de Cortazar esta fundación como comercial.
- b) Villas costeras
Jalonan toda la costa y son en primer lugar consecuencia de una tendencia del Señorío al mercantilismo, y luego, causa de un desarrollo comercial mucho más acelerado. El Señorío era la puerta al mar de Castilla junto con Cantabria, por lo que era imprescindible que la costa estuviera bien equipada. En un principio, Bermeo era la única villa costera (fundada en 1236), pero desde 1299, en que se refunda Plentzia, se suceden cronológicamente las fundaciones costeras hasta completar su número actual: Bilbao (1300), Portugalete (1322) Lekeitio (1325) y Ondarru (1327). El caso de Gernika es bastante especial, pues pese a estar fundada en la etapa en la que las villas se fundan por una necesidad de defensa, escapa a esta motivación y, además, es una villa que fue fundada como puerto, pues en aquella época la ría podía remontarse hasta el lugar donde se situaba la misma. Sin embargo, las posibilidades de navegación de esta ría no eran muy buenas ya que desde el s. XV los guerniqueses se quejaron de su encenagamiento, haciendo proyectos para no perder su acceso al mar como recoge Tomás González, de construir un canal entre Gemika y Bermeo.
- c) Villas interiores
Exceptuadas las que hemos considerado fronterizas y las costeras, todas las demás podrían ser denominadas así. Las primeras en fundarse fueron las puertas del Señorío: Balmaseda, Orduña y Otxandio donde flanquean o se superponen a calzadas comerciales. Las demás van fundándose también en las rutas comerciales de mayor o menor importancia, ahora ya en el fondo de los valles, intentando situarse cuando era posible en los cruces como lugar más ventajoso. Los ejemplos de villas situadas en cruce son muchos pudiendo citar a Durango, Mungia, Gerrrikaitz y Larrabetzu, varias de las cuales renunciaron a emplazamientos más convenientes precisamente por situarse a la vera de un camino o, aún mejor, en un cruce como pone de relieve J.M. González Cembellín.
Resumiendo podemos decir que en la zona externa de la Bizkaia originaria encontramos cinco villas (Balmaseda, Orduña, Durango, Lanestosa y Otxandio), fundadas fuera de ella y luego incorporadas al Señorío. Es notable el hecho de que en el amplio territorio de las Encartaciones sólo se fundase Balmaseda, así como su tardía incorporación (1779) al Señorío. Para comprenderlo sería necesario estudiar la estructura devalles y concejos como formas de organización territorial diferentes de las villas y anteiglesias, aunque de carácter rural, y por ello más cercanas a éstas que a aquéllas. En la zona de Bizkaia originaria o infanzonado, los señores de Bizkaia fundaron quince villas. Es decir, que de las veinte villas y una ciudad del Señorío la maor parte corresponden a la zona de Bizkaia propiamente dicha y sólo una cuarta parte a territorios externos a ella. M. Basas usa estos datos en apoyo de su hipótesis de que con posterioridad a 1376 los señores de Bizkaia (ahora reyes de Castilla), no fundarían más villas por haberse completado el aforamiento municipal de su territorio patrimonial directo.
2.2. Emplazamiento
Pirenne en su obra sobre las ciudades dice que el emplazamiento de las mismas viene impuesto por el relieve del suelo o por la dirección de los cursos fluviales o, lo que es lo mismo, por las circunstancias naturales. Esto es absolutamente cierto para la zona objeto de este trabajo, afectando además al perímetro de la muralla, disposición y número de calles etc. Topográficamente pueden clasificarse según dos criterios
- A) Posición respecto a la orografía
- B) Posición respecto a la hidrografía
Combinando ambos factores obtenemos una serie de posibilidades:
- Pueblos situados en ladera sobre un río o arroyo
- Pueblos situados en un cerro cerca del río
- Pueblos situados en llanos más o menos grandes o en la parte baja de vegas. Aquí distinguimos dos subtipos:
- a) En fondo de barranco o valle estrechísimo
- b) Con llanura en derredor, nunca demasiado grande.
Las calles se adaptan plenamente al terreno, por lo que si la ciudad está en pendiente o ladera éstas tendrán una gran inclinación, si está sobre un cerro la inclinación será mínima y si la ciudad está en un llano, las calles no tendrán ninguna inclinación.
La función militar condicionó la formación de muchas de las ciudades españolas lo que lógicamen-
te hacía buscar un emplazamiento favorable a la defensa. En Alava, también la función militar fue el factor preponderante de erección de villazgos, por lo que sólo cuatro de ellos se emplazaban en un llano, pues buscaban un lugar fácilmente defensible y, a poder ser, cercano a un río o arroyo.
En Gipuzkoa, de igual forma, «la mayoría de las villas se orientan en la falda de pequeños montes y a orillas de un río para una buena defensa natural». En Bizkaia, las cartas pueblas no nos ofrecen ningún dato del emplazamiento de ninguna de las villas.
Unas cuantas características nos las definen:
- Ninguna se sitúa en una posición topográficamente dominante como Gasteiz o Biasteri (Laguar-
dia). La más destacada es Errigoiti, que no pasa de estar situada en una suave colina, y que, habiendo sido fundada con motivos defensivos eligió un punto de fácil defensa: una loma sobre un collado por el que discurría un camino de escasa importancia, el que unía Mungia con Gemika.
En realidad sólo los puertos parecen ocupar una posición relativamente dominante, pero esto se debe tanto a los condicionamientos implícitos a su condición de puertos como a la creación, a través del tiempo, de espacios llanos al pie de sus primitivos emplazamientos gracias a los aluviones de los ríos a cuyas orillas se sitúan.
- Ninguna presenta síntomas de constituir una aglomeración añadida a un elemento previo no urbano, por ejemplo un monasterio o un castillo, caso de Oña o Haro, ni como espontánea acumulación en tomo a un punto de dedicación industrial, como debió ser el caso de Salinas de Añana o Salinillas de Buradón. No descartamos que pudieran darse tales casos en Bizkaia, sino que con los datos con los que contamos nos vemos obligados a decir que todas las villas parecen surgir por deseo expreso.
Haciendo ahora un análisis más detallado del emplazamiento de las villas de Bizkaia, y teniendo en
cuenta los tres tipos mencionados, nos encontramos con:
- Villas creadas en un escarpe nunca aislado, sobre el mar o desembocadura de un río, con culminación a veces acabada en iglesia, plaza o casa torre, a unos 20 ó 30 m. sobre las aguas. Caso de Bermeo, Plentzia, Ondarru y Portugalete.
- Villas a pie de monte de suave pendiente, con calles perpendiculares, como en Errigoiti, o paralelas como en Gerrikaitz, a las curvas de nivel.
- Villas en llano. Es el grupo más numeroso, por lo que haremos subclasificaciones:
- a) Núcleos asentados en vega asomada a una ría. Bilbao.
- b) Núcleos situados entre río y monte cuando ambos condicionan su desarrollo Balmaseda y Areatza (Villaro).
- c) Núcleos emplazados en un estrecho valle entre dos montes. Ermua.
- d) Núcleos creados en llano abierto: Durango, Otxandio, Markina, Elorrio . .. La localización y emplazamiento de las villas junto con la topografía serán quienes determinen la orientación y morfología urbanas de las villas.
2.3. Orientación
La orientación general del plano de una villa se estima según la dirección del eje de la misma, cosa
que suele ser determinable con relativa facilidad excepto en casos de villas muy compactas o que presenten varias orientaciones por diversos motivos.
La tendencia, muy acusada, es de sentido este-oeste. De las veintiuna villas nueve siguen una orientación nordeste-sudoeste, cinco este-oeste y otras cinco sudeste-noroeste, mientras que sólo dos se orientan norte-sur. No se sabe si se tendrían en cuenta factores de tipo climatológico, como se ha aducido en algunas ocasiones.
Los únicos casos que presentan alguna dificultad en cuanto a la interpretación de su orientación son tres: Lanestosa, Orduña y Lekeitio.
En Lanestosa, el eje definidor noroeste – sudeste paralelo al río nos hace ver a la villa como un núcleo nacido en función del itinerario Burgos-Laredo, de gran parecido a Balmaseda y de estructura rectangular. En el s. XVI, sin embargo se trasladó la iglesia al centro del plano originándose un eje nordeste – suro-este, es decir, perpendicular al anterior, quizá por un cambio operado en la salida del camino hacia Laredo.
Orduña, la única ciudad del Señorío, parecía orientarse en origen, en dirección este – oeste, con tres calles paralelas (Hierro, Enmedio y Carnicería) que irían desde la iglesia de Santa María hasta la actual Plaza Mayor. Con el tiempo, aunque antes del s. XV hubo de plantearse una ampliación procediéndose a la creación de dos nuevos grupos de calles: cuatro sobre la salida a Bilbao y otras tres sobre el camino de la Meseta, es decir, cambiando su orientación general a norte – sur.
En Lekeitio hay una gran diferencia entre las orientaciones de los diferentes barrios, pero este
hecho parece tener una expliación más bien orográfica.
2.4. Superficie
Las villas vizcaínas son muy reducidas en tamaño, al igual que la mayoría de las de la Comunidad Autónoma. En Bizkaia, la superficie construida estaba limitada por un muro o cerca, por lo que la superficie que éste delimitaba y la ocupada por el caserío eran coincidentes. Las villas del Señorío son muy compactas no dando lugar a espacios dedicados a huertas intramuros, salvo en el caso de Lanestosa en que no sabemos si los solares se ocuparon para posteriormente desocuparse o si no llegaron a ocuparse nunca.
En algunas regiones de España, de economía predominantemente pastoril, los muros encerraban grandes superficies que abarcaban extensos sectores no construidos para poder acoger al ganado en caso de emergencia, o para cultivar tierras que permitieran sobrevivir en caso de asedio. De esta forma nos encontramos con perímetros murados de 110 has. como en Salamanca, 100 has. en Soria, 45 has. En Burgos etc.
Quizá la pequeñez de los núcleos urbanos fuera lo que impidiera una separación de funciones clara entre las distintas calles, de la forma en que sucedió en otras de mayor tamaño como Gasteiz, que tras su ampliación en la segunda mitad del siglo XIII, pasó a rellenar una superficie de 20 has.
En el Señorío únicamente en Bilbao, que de ser cierta la interesante y novedosa opinión de Iñaki García Camino basada en indicios arqueológicos respondería a un claro proyecto urbanístico realizado de una sola vez, encontramos calles que dejan la tradicional definición topográfica (Goienkale (Somera), Artekale (de Enmedio), Barría (Nueva) etc.) y toman otra de carácter funcional como Carnicería, originada por la ubicación del matadero y Belostikale, de etimología confusa, que se desarrolló junto al mercado de pescado.
La función que desempeñaron no parece haber sido causa determinante de su tamaño, pues si tomamos el ejemplo de las puertas de entrada del Señorío: Balmaseda, Orduña y Otxandio, vemos que las dos primeras tienen 5,3 y 6 has. respectivamente, mientras que Otxandio tiene sólo 2,3 has. El caso de los puertos de mar es a este efecto muy expresivo, puesto que mientras Bilbao, Lekeitio y Bermeo tienen 6 y 7 has. (es decir, son las mayores del Señorío), otras como Portugalete y Ondarru sólo tienen 2,7 has. Y 2,5 has. respectivamente.
Lo que observamos al analizar la tabla de superficies de las villas es una tendencia a la reducción del perímetro de las mismas según avanzan los tiempos.
Si dividimos el proceso fundacional en tres etapas según los motivos de las fundaciones, podremos
deducir algunas conclusiones en la que a superficie se refiere.
Etapa 1ª: De 1199 (Balmaseda) a 1287 (Lanestosa). Motivación fundamental: establecimiento de núcleos que garanticen la seguridad y den facilidad al tráfico mercantil existente entre la Meseta y el litoral. De las cinco villas que incluye, tres son mayores de 5 has. La media del grupo es de casi 5 has.
Etapa 2ª: de 1299 (refundación de Plentzia) a 1338 (Areatza) Motivación fundamental: equipamiento costero. De las ocho villas que incluye, tres son mayores de 5 has. La media del grupo es de 2,5 has.
Etapa 3ª: De 1355 (Markina) al final (1376): Motivación fundamental: defensa. De las ocho villas que incluye, sólo una es mayor de 5 has. Gernika, que además es la más atípica dentro del grupo pues no responde a motivos defensivos. La media del grupo es de 2 has., y si eliminamos a Gernika por el motivo ya citado, seria de 1, 64 has.
Quizá este sería un factor a tener en cuenta cuando hablamos de la crisis demográfica de la segunda mitad del s. XIV: se siguen fundando villas obedeciendo a imperiosas necesidades de defensa, pero estas son cada vez menores en superficie.
M.ª José Zabala Altube
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