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Los últimos caserí­os de Barakaldo

Los últimos caserí­os de Barakaldo

san-bartolome-2El objetivo de este artí­culo es realizar una aproximación a la arquitectura rural de Barakaldo a través del conocimiento arquitectónico y artí­stico de los últimos caserí­os que han sobrevivido a los cambios económicos, sociales y urbaní­sticos experimentados durante los siglos XIX y XX.

Actualmente, se mantienen en pie en Barakaldo una treintena de edificios que podrí­an ser considerados caserí­os. Son edificios que abarcan un amplio perí­odo de tiempo -entre los siglos XVI y XX- y diversas tipologí­as. Debido a que el tamaño de este artí­culo no permite hacer un estudio detallado de cada uno, los hemos clasificado según su tipologí­a y probable fecha de construcción, haciendo posteriormente un estudio más detallado del ejemplar o ejemplares más sobresaliente de cada estilo y época.

CASERíOS DEL SIGLO XVI

Estrictamente hablando, no se ha conservado en Barakaldo ningún caserí­o que posea las caracterí­sticas tí­picas de los gótico-renacentistas y que, por tanto, pueda datarse antes de 1650. No obstante,  existen dos que poseen elementos que pueden remontarse al siglo XVI. El primero es el caserí­o Beurko s/n que posee un arco que se fecha en el siglo XVI, y el segundo, al que hemos denominado Torre Zubileta, un sencillo caserí­o de forma alargada del siglo XIX que reaprovecha diversos elementos del siglo XVI pertenecientes a la antigua Torre de Zubileta (muros, ventanas, arcos de acceso, etc.).

CASERíO BEURKO s/n

Caracterí­sticas generales

1. Situación: Situado en el barrio Beurko, en un entorno completamente alterado y degradado ocupado por talleres y edificios.

2. Datación: El arco de acceso a la cuadra se fecha en el siglo XVI pero el resto del edificio parece mucho más moderno, probablemente de finales del siglo XVIII, aunque al no haber podido acceder a su interior no lo podemos asegurar. Además, ha sufrido alteraciones profundas en su interior y exterior en los últimos años.

Estructura arquitectónica

1. Planta y estructura general: Es un edificio cúbico, de planta cuadrada, con tejado a cuatro aguas. Poseí­a un patí­n de piedra de acceso a la planta noble desaparecido hace años.

2. Muros: Son muros de aparejo de mampuesto con los esquinales de sillerí­a.

3. Entradas y ventanas: El caserí­o presenta una entrada moderna. El acceso a la planta noble debió de realizarse por la ventana central de la fachada. El resto de ellas parecen haber sido aumentadas de tamaño y modificadas. En el muro este se encuentra el elemento más interesante del edificio, un arco de medio punto adovelado del siglo XVI.

4. Armazón de madera y carpinterí­a: No hemos podido acceder a su interior por lo que no podemos hablar de él.

Estructura interna

íšnicamente se puede señalar que dispone de tres plantas y que, antiguamente, habí­a dos entradas. Una destinada al ganado (por el arco lateral) y otra a las personas (a través de un patí­n adosado al muro por el que se subí­a a la planta noble).

CASERíOS CíšBICOS

El caserí­o cúbico es un modelo de edificio rural que se desarrolla en Las Encartaciones, principalmente en su parte oriental: valle del Cadagua, valle del Barbadún y valle de Somorrostro. Es un tipo de caserí­o peculiar, con caracterí­sticas que le distinguen de los modelos tradicionales vizcaí­nos. Aún así­, tiene una evolución histórica similar a aquellos, pudiendo distinguirse en Barakaldo ejemplares de los siglos XVII, XVIII y XIX lo que nos permite observar su desarrollo.

Alrededor de 1650 comienzan a aparecer en Bizkaia diferentes tipos de caserí­os que evolucionan de los modelos que se habí­an originado en el siglo anterior.

Entre ellos está el caserí­o cúbico barroco, el cual se crea gracias a la adaptación de las caracterí­sticas arquitectónicas, económicas y sociales del momento a las singularidades constructivas y económicas del este de Las Encartaciones (incluyendo Barakaldo).

Así­, por una parte, este modelo presenta caracterí­sticas comunes a los del resto de Bizkaia. La deforestación de los bosques provoca que aparezcan los pies derechos (pequeñas vigas de la altura de un piso que sustituyen a las grandes vigas, llamadas postes enterizos, que iban desde el suelo hasta el tejado) y nuevas piezas como el astazaldi o burro-caballo. La aparición del maí­z, convertido en el alimento fundamental, modifica la división interna del caserí­o y trae consigo la construcción de grandes camarotes ventilados con ventanitas destinados a su secado. Además, el cambio de mentalidad del siglo XVII hace que parte de la zona residencial se traslade del piso bajo a la parte delantera del primer piso, apareciendo las primeras habitaciones y el salón.

Todos estos cambios se funden con las tradiciones locales. Así­, se crea un caserí­o de tres plantas con estructura mixta en el que tanto los muros como los pies derechos ejercen función sustentante (al contrario de lo que ocurre en algunos modelos vizcaí­nos donde es la madera la que aguanta todo el peso), con un tejado a cuatro aguas (el vizcaí­no es a dos) que permite crear un camarote amplio y alto, y una entrada que prescinde del soportal ya que se cede toda la planta baja a la cuadra. Esto último provoca que en estos caserí­os toda la zona residencial se agrupe en la parte delantera de la primera planta o planta noble, dejando la trasera para pajar.

Este diseño se mantendrá en sus lí­neas básicas hasta finales del siglo XIX. Algunos caserí­os intentarán mejorar el modelo original, como Casablanca, y otros lo reproducirán de un modo más modesto y pobre, como Uraga n.º 4, pero, en general, seguirán las pautas originales observadas en Palacio y Gorostiza n.º 7. Aún así­, se puede decir que se observa una predominancia progresiva del muro sobre la madera. El armazón interior se va simplificando y la carpinterí­a es cada vez más pobre por lo que podemos decir que cuanta menos calidad hay en la madera más moderno es el caserí­o. Los del siglo XVII presentan excelentes armazones interiores: vigas bien cortadas, elementos simétricos y, sobre todo, un excelente trabajo de carpinterí­a en el que las piezas se engarzan y encajan entre sí­, limitando el uso de clavos. Los caserí­os del siglo XVIII, en cambio, simplifican este trabajo dando predominio a los clavos y haciendo recaer más peso sobre los muros, y los del XIX presentan estructuras de madera muy simples y una carpinterí­a muy pobre.

CASERíO CíšBICO BARROCO DEL SIGLO XVII

Son los caserí­os más antiguos, de la segunda mitad del siglo XVII, y de mayor calidad de los que se conservan en Barakaldo. Presentan las caracterí­sticas antes mencionadas. Los caserí­os conocidos de esta época son Palacio y Gorostiza n.º 7, ambos en el barrio de Gorostiza. Son prácticamente idénticos tanto en su aspecto exterior como en su armazón de madera, aunque Gorostiza n.º 7 es de menor volumen y está más modificado (y mejor conservado). También Gorostiza n.º 5 y Gorostiza s/n (situado junto a Palacio), en el mismo barrio, deben ser del mismo estilo y época pero al no haber podido acceder a su interior no lo podemos confirmar.

CASERíO PALACIO

Caracterí­sticas generales

1. Situación: Situado en el barrio Gorostiza, en la orilla derecha del rí­o Castaños, en el paraje conocido como Laerreka. Actualmente se encuentra en muy mal estado, siendo necesaria una pronta restauración del que, sin duda, es el caserí­o de más importancia de Barakaldo.

2. Datación: Su armazón de madera, su estructura interior, el escudo de la fachada y, sobre todo, el trabajo de carpinterí­a observado en el camarote, nos señalan que debió de ser construido en la segunda mitad del siglo XVII (1650-1700).

Estructura arquitectónica

1. Planta y estructura general: Es un caserí­o cúbico a cuatro aguas con tres pisos y planta rectangular. Presenta una estructura mixta en la que tanto los muros como el armazón de madera ejercen labores de sustentación del edificio.

2. Muros: Son de un grosor considerable ya que ejercen función sustentante. Aún así­, para no sobredimensionarse se van adelgazando progresivamente desde el primer piso hasta el camarote. En este se levantan unos 50 cm. del suelo, lo que hace de él un lugar espacioso y permite abrir pequeñas ventanas para la ventilación. Los esquinales son de sillerí­a bien labrada mientras que el resto del edificio es aparejo de mampuesto.

3. Entradas y ventanas: La fachada está compuesta por un portalón adintelado flanqueado por dos pequeñas ventanas en el piso bajo, un balcón también flanqueado por dos ventanas en el piso noble y tres ventanucos en el camarote. Todos están adintelados con madera no con piedra, lo que hace pensar que fueron aumentados de tamaño en algún momento. En el resto del caserí­o, en el piso noble, aparecen diversas ventanas, adinteladas con grandes sillares de arenisca bien labrados. En el piso bajo aparecen varias aspilleras para la cuadra. En el muro oeste, cerca del zaguán, aparece otra gran entrada adintelada, utilizada como paso a la cuadra.

4. Armazón de madera y carpinterí­a: Son los elementos más importantes del caserí­o y los que le hacen realmente singular dentro de Barakaldo junto con Gorostiza nº.7. El edificio se sustenta en una estructura de tres pares de pies derechos (por tanto, seis en total), lo cual en Barakaldo sólo se observa aquí­ y en Gorostiza n.º 7, ya que el resto de caserí­os únicamente poseen tres pies derechos.

4.1. Pisos bajo y noble: En el piso bajo los pies se apoyan sobre poyos de piedra que los aí­slan de la humedad. Cada par sostiene una gran zapata que, a modo de puente, los une. Cada zapata sostiene una viga, llamada carrera, que apoya sus extremos directamente sobre los muros laterales del caserí­o. Las tres vigas carreras resultantes sostienen conjuntamente los solivos -vigas que van de la fachada al muro trasero- en los que se apoya el suelo del piso noble. En este piso se vuelve a repetir la misma operación, apoyándose los nuevos pares de pies sobre las vigas carreras que sostienen los

del piso bajo.

4.2. Camarote y tejado: Los tres pares de pies derechos colocados en el camarote son los encargados de soportar el peso del tejado. En este caso, en vez de zapatas, sobre cada

par se coloca un pieza curva denominada astazaldi, conformándose una estructura de tres astazaldis sobre los que se apoya el gailur o viga que define la cumbre del tejado. De los seis pies derechos salen los tirantes que se dirigen hacia la parte superior de los muros, apoyándose en una viga de madera colocada encima de ellos. Sobre estos tirantes se apoyan las correas que son las vigas que sirven de soporte al tablazón del tejado (sobre el que se colocan las tejas). Lo peculiar de estos tirantes respecto a lo que se observa en otros caserí­os barakaldeses es que estos no están clavados en los pies derechos sino que se unen mediante espigas pasantes y chavetas, es decir, el tirante atraviesa un agujero realizado en el pie y se asegura con una clavija grande de madera que actúa de cierre. Cada esquina del tejado es reforzada por un gran madero colocado en ángulo, denominado cuadral, que sirve de apoyo extra a las vigas del tejado -llamadas

limatesas– que definen los cuatro lados o aguas del mismo.

Estructura interna

Aunque el caserí­o se encuentra en mal estado, ha conservado una estructura interna que debe ser muy similar a la que tuvo en origen. La entrada adintelada da paso a un zaguán por el que se accede a la planta baja. Esta no posee ninguna división interior, ya que toda ella, como ocurre en las zonas con mucha importancia ganadera, estaba destinada a cuadra. En el interior de esta, pegada al centro del muro oeste está la que debe ser la escalera original (en la actualidad hay otra, de factura moderna, colocada en frente del zaguán). Esta daba acceso al primer piso, el cual estaba (y está) dividido en dos partes iguales por una pared de ladrillo. Este actuaba como muro cortafuegos ya que la zona de vivienda estaba en la parte delantera quedando la trasera posiblemente para pajar. La escalera continuaba hasta el camarote -hoy desaparecida- que era, sin duda, un gran secadero para el maí­z y otros productos agrí­colas.

CASERíO CíšBICO DEL SIGLO XVIII

El crecimiento demográfico del siglo XVIII trajo consigo la construcción de numerosos caserí­os en toda Bizkaia. Muchos de ellos, construidos por propietarios modestos, se limitaban a imitar los exitosos modelos de épocas anteriores pero utilizando materiales de peor calidad y, en ocasiones, simplificando el diseño. De finales de siglo parece ser el caserí­o Uraga n.º 4, citado en la Fogueración de 1796. Quizás algún caserí­o de Tellitu o alguno de Gorostiza podrí­an pertenecer a este perí­odo.

CASERíO URAGA N.º 4

Caracterí­sticas generales

1. Situación: Se encuentra ubicado en una pequeña loma, en el barrio de Uraga, frente al Pantano de Gorostiza y a la carretera que une Retuerto con El Regato.

2. Datación: La baja calidad y las modificaciones sufridas dificultan su datación. Aún así­, la Fogueración de 1796 nos señala la existencia de un caserí­o en Uraga lo que unido a sus caracterí­sticas parece señalar que se trata del que hoy en dí­a observamos.

Se podrí­a fechar, por tanto, y de manera general, en los últimos años del siglo XVIII.

Estructura arquitectónica

1. Planta y estructura general: Es un edificio cúbico de gran volumen a cuatro aguas, de planta rectangular y tres pisos. Presenta una estructura mixta de sustentación.

2. Muros: Son muros gruesos que adelgazan con la altura. Están apoyados sobre la roca madre aunque la base del muro oeste presenta un pequeño zócalo o muro de refuerzo. El edificio está totalmente revocado aunque los muros deben ser de mamposterí­a y los esquinales de sillerí­a.

3. Entradas y ventanas: La fachada presenta un portalón flanqueado por dos ventanas. En el piso noble se encuentra un balcón acompañado igualmente por dos ventanas y en el camarote tres ventanucos rectangulares. El resto de muros presenta diversas y pequeñas ventanas (excepto una mayor), alguna original y el resto probablemente abiertas en épocas posteriores.

4. Armazón de madera: Hay una simplificación evidente en el armazón de madera respecto a modelos anteriores ya que el edificio no se apoya en tres pares de pies derechos como en Palacio sino en tres únicos pies derechos coronados con zapatas.

Estos realizan la misma función, sosteniendo cada uno su respectiva viga carrera, la cual soporta los pies del piso siguiente y, juntamente con las otras, los solivos. Igualmente, se observa un empobrecimiento en la labor de carpinterí­a. Han desaparecido los astazaldis, y la unión de los tirantes con los pies derechos del camarote ya no se realiza con el sistema de espigas pasantes y chavetas sino que se apoyan o se encajan lateralmente, afirmándolos con clavos. También están clavadas las correas con las vigas limatesas. Las esquinas siguen reforzadas por cuadrales.

Estructura interna

Actualmente está muy modificado. En origen debió ser diseñado como residencia de un único núcleo familiar pero en algún momento -probablemente en el siglo XIX- fue dividido en dos mitades para dar cabida a dos familias, tal y como ocurre hoy en dí­a. Esto

ha provocado grandes modificaciones internas que han desvirtuado la imagen tradicional que debió tener el edificio. La escalera actual, por ejemplo, situada frente a la entrada, no debe ser original y la mayorí­a de los tabiques tampoco. Aún así­, parece haber seguido una concepción similar a la de los caserí­os del siglo XVII: un pequeño zaguán a la entrada, con la planta baja destinada enteramente a cuadra y el piso noble a vivienda -probablemente en origen sólo la parte delantera, donde se encuentran los mayores vanos, quedando el resto como pajar- el camarote como secadero.

CASERíO CíšBICO CON ARCO Y PATíN DEL SIGLO XVIII

Los caserí­os con arco aparecen a finales del siglo XVII como una versión más culta y sólida del caserí­o con soportal, alcanzando su culmen constructivo durante el siglo XVIII. Son muy tí­picos en las comarcas de Durango y Gernika, pero tuvieron menor éxito en otras zonas siendo muy poco comunes en la Margen Izquierda y Las Encartaciones. En Barakaldo sólo se conserva un caserí­o con arco de este perí­odo, el caserí­o Casablanca. Es una construcción muy peculiar que intenta combinar las caracterí­sticas de los caserí­os cúbicos con la de los caserí­os con arco soportal, intentando quedarse con lo mejor de cada uno de ellos.

CASERíO CASABLANCA

Caracterí­sticas generales

1. Situación: Se encuentra enclavado en las faldas del Arroletza, en un punto intermedio entre los barrios de Las Delicias-Urgozo, Zubileta, Larrazabal y Santa ígueda, junto a la carretera (y antigua calzada) que subí­a hasta la ermita del mismo nombre. Actualmente está en plena reforma, lo que ha provocado que haya desaparecido el armazón interior de madera y el tejado. Junto a él existe una gran cubera, edificio destinado a lagar y almacén, también en restauración.

2. Datación: Sus caracterí­sticas son propias del siglo XVIII. Aparece mencionado por primera vez en la Fogueración de 1796 por lo que es muy probable que fuese construido en la segunda mitad del siglo XVIII.

Estructura arquitectónica

1. Planta y estructura general: Se trata de un caserí­o de estructura mixta de sustentación, construido en cuesta, cúbico de tres pisos, de planta cuadrada, con tejado a cuatro aguas, patí­n de piedra y soportal de arco, resultando un hí­brido que combina las caracterí­sticas de los caserí­os cúbicos con las de los caserí­os de soportal.

1.1. Por una parte, es un caserí­o cúbico a cuatro aguas con patí­n de piedra de acceso a la planta noble. Los patines suelen construirse en caserí­os con predominancia ganadera con el fin de ganar espacio para la cuadra, aunque en este caso parece que

se ha hecho con intención de lograr espacio para el soportal.

1.2. Por otra parte, es un caserí­o de soportal de arco, ya que el arco no se limita a ser la entrada a la cuadra sino que su amplitud le permite crear un pequeño soportal, bien iluminado, en el que realizar diversas actividades.

1.3. Está construido en cuesta, sobre un desnivel del terreno, lo que le confiere dos ventajas:

1.3.1. Consigue mayor altura en la planta baja lo que favorece el almacenamiento de diversos productos.

1.3.2. Permite aprovechar el terreno para realizar un patí­n de piedra de acceso a la planta noble.

2. Muros: Los esquinales del edificio están todos compuestos por piedras sillares areniscas excelentemente labradas al igual que ocurre con las dovelas del arco y los vanos. El resto es de mamposterí­a que posiblemente estuvo revocada de cal, de ahí­ el nombre de Casablanca. Al estar construido en ladera, en el muro oeste el nivel del suelo llega hasta el piso noble. En este mismo se observa incrustada una basa de una antigua columna y en el sillar superior izquierdo del muro norte aparece una incisión que podrí­a ser una marca de cantero.

3. Entradas y ventanas: El caserí­o presenta dos entradas principales, una para la planta baja y otra para la planta noble. Esto hace que, como ocurre en otros caserí­os barakaldeses, la cuadra y la planta noble se aí­slen, no teniendo contacto directo entre ellos.

3.1. Entradas:

3.1.1. La primera es un arco de dovelas rebajado situado en la fachada.

Crea un pequeño soportal a través del cual se entra en la cuadra. Está descentrado.

3.1.2. La segunda es una entrada adintelada con grandes sillares situada en la planta noble, en el muro oeste. Es el acceso a la zona residencial. A ella se accede por un patí­n construido en la ladera que da a una pequeñí­sima explanada situada junto a la puerta.

3.2. Ventanas:

3.2.1. La planta noble está muy bien iluminada ya que presenta tres vanos en cada uno de los muros. íšnicamente  no existen en la cara oeste, la menos soleada de todas y donde se encuentra el acceso a la planta noble.

Todas están bien definidas por sillares. El vano central de la fachada es mayor que el resto lo que parece señalar que poseyó un pequeño balconcillo de forja.

3.2.2. La planta baja está mucho menos iluminada. Una pequeña aspillera para la cuadra en su lado este y una ventana adintelada junto al arco de entrada.

4. Armazón de madera: Debieron existir pies derechos sobre los que se colocaban las vigas carreras y los solivos. Estos, a su vez, se apoyaban directamente en los muros como aún se observa en los restos de vigas que han quedado incrustadas en ellos.

Estructura interna

Al haber sido vaciado el caserí­o, muy poco se puede decir de la estructura interna del mismo. Estaba compuesto de tres plantas: bajo, piso noble y camarote. Su mayor particularidad se encuentra en el piso bajo. Este, aparte del pequeño soportal, se encuentra dividido en dos espacios, uno grande, utilizado como cuadra y otro más pequeño, posiblemente una conejera, pocilga o algo similar. Su particularidad reside en la calidad de los tabiques ya que estos son de piedra, no de madera o ladrillo, y las entradas están recercadas de sillares bien labrados. Esta estructura se repetirá en varios caserí­os del siglo XIX.

CASERíO CíšBICO DEL SIGLO XIX

El caserí­o cúbico del siglo XIX es la evolución final del tipo existente en el siglo XVII. Todos los conservados en Barakaldo, a excepción de uno, son caserí­os que imitan las formas tradicionales y que suelen estar construidos con materiales modestos. Es habitual que estén construidos en lugares apartados y poco aptos para la agricultura, hecho obligado por el crecimiento demográfico del siglo, por lo que en la actualidad muchos están abandonados y en ruina.

Se pueden distinguir dos subtipos:

1. Caserí­os cúbicos rectangulares: Son los herederos directos de los modelos tí­picos de siglos anteriores, con una planta rectangular y profunda, como se observa en los caserí­os de Tellitu, Sobrecampa s/n, Mesperuza, El Regato s/n y, posiblemente, Beteluri s/n.

2. Caserí­os cúbicos cuadrados: Son caserí­os con una planta que en algunos casos tienden más al cuadrado y que en otros son más anchos que profundos. La cumbrera del tejado es generalmente muy pequeña, pierden en profundidad y, en ocasiones, ganan en altura. Suelen utilizar materiales más modestos tanto en los muros como en la estructura de madera. A este modelo responderí­an algunos de los caserí­os de Urkullu y el caserí­o Agirre n. º 60. íšnicamente se conserva uno, en el barrio Kareaga, que responde a los cánones neoclásicos del siglo XIX. Es un modelo cúbico tradicional pero que sigue las pautas arquitectónicas y artí­sticas neoclásicas lo que hace de él un edificio de mucha mayor calidad que los demás que existen en Barakaldo.

CASERíOS TELLITU S/N Y SOBRECAMPA N.º 56

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Son dos caserí­os muy similares entre sí­. Ambos se sitúan en lugares apartados de Barakaldo. Uno en el barrio de Tellitu, en las faldas del monte Apuko, formando una pequeña aldea con otros caserí­os del mismo estilo, y otro en el de Sobrecampa, junto a un caserí­o actualmente en ruinas.

2. Datación: Debieron ser construidos en la primera mitad del siglo XIX. Son muy similares a otros existentes en Tellitu, Mesperuza o El Regato.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Son caserí­os cúbicos de tres pisos, con tejado a cuatro aguas y planta rectangular que responden al subtipo que hemos denominado “cúbico rectangular”. Son de estructura sustentante mixta. Tellitu s/n presenta un pequeño ático en el tejado.

2. Muros: Siguen una composición similar a la de sus predecesores, las esquinas realizadas en sillares y el resto en mamposterí­a. Presentan, no obstante, una imagen más pobre.

3. Entradas y ventanas: Mantienen la imagen tradicional. Un gran portalón en el centro de la fachada, flanqueado por pequeñas ventanas a los lados (cerradas con enrejado en Tellitu), un balcón flanqueado por ventanas en el piso noble y respiraderos en el camarote. El resto de los muros muestran pocas ventanas.

4. Armazón de madera: No se ha podido acceder a los pisos superiores de Sobrecampa n.º 56 y solamente se puede contar con una visión parcial de los mismos en Tellitu s/n ya que se ha derrumbado la estructura de madera y el tejado de la parte trasera del edificio. Aún así­, observamos una estructura muy similar a la de Uraga n.º 4. Ambos se sostienen sobre tres pies derechos, cada uno de los cuales, como en el resto de caserí­os, están coronados por una zapata donde se apoya la viga carrera que sostiene los solivos. En el tejado, la cumbrera se apoya directamente sobre los pies derechos, sin zapatas. De estos salen los tirantes, clavados en los pies derechos, que apoyan su extremo en la zapata de muro o viga colocada sobre la parte superior del muro.

Estructura interna:

Es lo más interesante de estos caserí­os, especialmente en la planta baja que es la única de la que se puede sacar una información plena en ambos casos. La división interna es prácticamente idéntica a la de Casablanca. El portalón de entrada da paso a un pequeño

zaguán iluminado por dos pequeñas ventanas. Prácticamente en frente se encuentra la escalera. A un lado de esta (a la izquierda en Tellitu y a la derecha en Sobrecampa) se encuentra un pequeña cuadra, posiblemente utilizado para ganado menor, y al otro lado, ocupando el resto de la planta, está la entrada a la cuadra del ganado mayor (vacuno). Esta entrada es de mayor tamaño y en el caso de Tellitu s/n está adintelada con madera. La diferencia con Casablanca se encuentra en el tabicaje observado en Tellitu s/n, mucho más pobre, de ladrillo y mampuesto de piedra en la planta baja y de entablado de tablas perfectamente cortadas y clavadas en el piso noble.

CASERíO AGIRRE N.º 60

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Está enclavado en el barrio Agirre, situado en las faldas del Argalario y bastante aislado del casco urbano barakaldés.

2. Datación: Probablemente sea uno de los últimos caserí­os construidos en Barakaldo, a finales del siglo XIX y principios del XX.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Es un caserí­o cúbico, de tres pisos, con tejado a cuatro aguas, estructura mixta de sustentación y planta cuadrada que responde al subtipo que hemos denominado “cúbico cuadrado”.

2. Muros: El caserí­o está totalmente encalado, también en las esquinas. Es posible que todo el edificio esté realizado en mampuesto, sin usar sillares en las esquinas o en los vanos como observamos en algún caserí­o de Urkullu.

3. Entradas y ventanas: La fachada mantiene la entrada central con dos ventanas flanqueándola, con un balcón (actualmente moderno) y otras dos ventanas en la planta noble y tres ventanitas en el camarote.

4. Armazón de madera: Presenta, posiblemente, el armazón de madera más pobre y de menos calidad de todos los edificios estudiados. Es, de todas maneras, el elemento que más le personaliza  dentro de Barakaldo ya que le identifica como un caserí­o tí­pico del siglo XIX. El edificio se sostiene en una estructura muy simple compuesta únicamente por dos pies derechos por planta que culminan, como siempre, en una zapata. La estructura

del tejado reafirma la imagen de modestia del edificio en comparación a los construidos en siglos anteriores. Las piezas de madera son muy irregulares y asimétricas lo que obliga a abusar de cuñas y mozos. Así­ mismo, todas las piezas están clavadas entre sí­ sin seguir ninguna estructura concreta, buscando la solución más adecuada para cada caso. Continúa, no obstante, el uso de los cuadrales.

Estructura interna:

Es un edificio de tres plantas excelentemente restaurado, pues la estructura arquitectónica ha sido conservada tanto en madera como en muros. La estructura interior, en cambio, ha sido muy modificada para mejorar la habitabilidad de la casa lo que no nos permite observar cual serí­a su estructura primitiva.

CASERíO GURE ZARRA – KAREAGA S/N

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Está enclavado en el barrio Kareaga, en un entorno muy degradado, rodeado de edificios y talleres. Posee un jardí­n o huerta rodeado de un muro al que se accede por una reja definida por dos pilares. No se ha podido acceder a su interior por lo que el conocimiento de este edificio es muy limitado. Aún así­, y a pesar del aspecto de abandono que presenta tanto el edificio como el jardí­n, parece mantenerse en buen estado.

2. Datación: Es un edificio construido durante el siglo XIX.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Es un caserí­o cúbico, de tres pisos, con tejado a cuatro aguas, estructura mixta de sustentación y planta rectangular.

2. Muros: Presenta excelentes sillares en los esquinales, estando el resto del edificio encalado por lo que será de mampuesto.

3. Entradas y ventanas: La fachada es la tradicional de los caserí­os cúbicos. Un portalón de acceso flanqueado por dos ventanas en la planta baja, un balcón con otras dos ventanas en el piso noble y tres respiraderos en el camarote. Todos colocados simétricamente y recercados por sillares al gusto neoclásico, al igual que las ventanas del resto de los muros. Presenta una terraza moderna en el lado norte.

4. Armazón de madera: No se ha podido acceder a su interior por lo que no podemos hablar de él.

Estructura interna:

íšnicamente podemos decir que es un edificio de tres plantas.

CASERíOS A DOS AGUAS

Los caserí­os con tejados a dos aguas también debieron ser comunes en Barakaldo y, posiblemente, debieron existir diversos tipos y modelos. Actualmente, los que se conservan son tan pocos y tan diversos que hemos optado por incluirlos dentro de un gran grupo denominado simplemente “a dos aguas” para luego hablar de cada uno en concreto señalando sus caracterí­sticas.

CASERíO A DOS AGUAS CON PATíN DEL SIGLO XVIII

Debió ser un modelo muy común en Barakaldo y la Margen Izquierda (recuerda a algunas casas de pescadores que existieron en Santurtzi) como se observa en algunas fotografí­as antiguas. De entre los que han llegado a nosotros destaca el n.º 52-54 del barrio de Retuerto, muy modificado y en muy mal de estado de conservación. No se ha podido acceder a su interior por lo que el estudio del mismo es muy parcial. Es posible incluso que el conocimiento de su estructura interna y de su armazón de madera pudiera hacernos rectificar en cuanto a su datación y tipologí­a. Aún así­, su particularidad dentro de Barakaldo merece su estudio.  El caserí­o n.º 8 situado en el barrio Kareaga, en la zona conocida como Las Carolinas, también parece ser de este estilo pero está tan modificado que no lo podemos asegurar.

CASERíO RETUERTO N.º 52-54

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Está ubicado en el barrio de Retuerto, en la orilla derecha del rí­o Castaños. Actualmente está rodeado de edificios modernos.

2. Datación: Resulta difí­cil datarlo por su mal estado de conservación, los añadidos y modificaciones que presenta y el desconocimiento del interior. Aún así­, es posible que se trate de un ejemplar construido en la segunda mitad del siglo XVIII.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Es un caserí­o de planta rectangular, de tres pisos, con tejado a dos aguas y cola de milano, y con patí­n de madera de acceso al piso noble. Sin duda es un caserí­o de estructura mixta en el que tanto los muros como las vigas ejercen función sustentante. Presenta un alero muy amplio sostenido por jabalcones, de los cuales uno ha desaparecido.

2. Muros: En los lugares que no están ocultos por nuevas construcciones, se observan muros de mamposterí­a con esquinales de sillerí­a.

3. Entradas y ventanas: La fachada nos muestra un patí­n de madera de acceso al balcón del piso noble (el cual ocupa únicamente dos tercios de la fachada del mismo) quedando debajo de este un gran portalón que da acceso a lo que serí­a la cuadra. El resto de vanos están muy modificados, ocultados por construcciones posteriores o bien son modernos.

4. Armazón de madera: No se ha podido acceder a su interior aunque, sin duda, estará compuesto por pies derechos.

Estructura interna:

Nada se puede decir de la estructura interna, excepto que está dividido en planta baja, piso noble y camarote. íšnicamente señalar la existencia del patí­n de madera que da acceso a un balcón, lo que posiblemente nos indica que se pretendí­a obtener el mayor espacio posible para la cuadra, concentrando todas las habitaciones en la primera planta.

CASERíO A DOS AGUAS CON BALCí“N CORRIDO SOBRE ANTAS DEL SIGLO XIX

Este tipo de caserí­o debió ser más común en Barakaldo de lo que los ejemplares que conservamos hoy en dí­a nos señalan. Estos son muy modestos y parecen ser una versión humilde de los caserí­os de antas y balcón corrido del siglo XIX comunes en la Merindad de Uribe, en la actual Margen Derecha. Actualmente se mantienen en pie, en buen estado, dos caserí­os de esta tipologí­a, Oskari, en el barrio Basatxu y Sobrecampa s/n, al cual llamaremos Loizaga por ser este el apellido de los propietarios, muy modificado por una reforma moderna. Otros dos caserí­os presentan elementos que señalan que en origen  también debieron ser edificios de este tipo, especialmente el n.º 8 de Kareaga-Las Carolinas (mantiene un anta y un cuarto de balconada y tejado adosados a un caserí­o cúbico) y el n.º 10 del mismo barrio que presenta un anta y un jabalcón.

CASERíO OSKARI

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Se encuentra en un paraje aislado del barrio de Basatxu, en un pequeño rellano existente en las faldas del monte Arroletza.

2. Datación: Resulta difí­cil datarlo aunque probablemente se trate de un edificio construido a finales del XVIII o principios del siglo XIX (al igual que Loizaga). Su emplazamiento aislado, el uso de clavos para las sujeciones y su pequeño volumen parecen indicativos de ello.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Es un edificio de planta rectangular a dos aguas (con cola de milano) con dos antas sobre las que se apoya el alero del tejado y que sirven de soporte a un balcón al que se le ha suprimido una cuarta parte del mismo para construir un patí­n moderno de acceso a la planta noble (el caserí­o Loizaga conserva el balcón completo aunque este es también moderno). Es un caserí­o de estructura mixta en el que tanto los muros como las vigas ejercen función sustentante. Dispone únicamente de dos pisos al igual que Loizaga (planta baja y piso noble).

2. Muros: Son muros gruesos hechos en mamposterí­a sin que parezca que los esquinales estén realizados en sillares (todo el edificio está encalado).

3. Entradas y ventanas: Aunque actualmente se accede directamente a la planta noble por un patí­n de construcción reciente, antiguamente se hací­a a través del amplio portalón de entrada del piso bajo, el cual daba acceso a un zaguán junto al que estaba la escalera (actualmente desaparecida),  cercana a la antigua cocina. A ambos lados del portalón existen dos ventanas (una, semitapada  por el patí­n, debió iluminar la cocina). El piso superior dispone de una puerta central de acceso al balcón y una ventana a cada lado, posiblemente de mayor tamaño del que tendrí­an originalmente. Los muros laterales presentan muy pocas ventanas y éstas son de pequeño tamaño.

4. Armazón de madera: Presenta un armazón de madera similar al de otros caserí­os del siglo XIX estudiados. Tres pies derechos apoyados sobre poyos de piedra en la planta baja, coronados por amplias zapatas que sostienen las vigas y solivos.

En el tejado, los pies derechos también culminan en zapatas las cuales sujetan la cumbrera que está clavada a ellas. Los tirantes se sujetan lateralmente a los pies derechos mediante clavos, al igual que se observa en Uraga n.º 4.

Estructura interna:

Es un edificio de dos únicas plantas aunque modernamente se ha habilitado un estrechí­simo camarote colocando un falso techo en el piso noble. La planta baja dispone de un zaguán (a la izquierda del cual debí­a de estar la antigua cocina). A través de él se accedí­a a la cuadra que ocupa toda la planta baja como es habitual en los caserí­os de la zona. La zona de residencia se situaba en el primer piso aunque es posible que, en origen, una parte de él estuviese destinado a pajar o a almacén.

CASERíOS A DOS AGUAS CON MURO CORTAFUEGOS SIN PATíN NI SOPORTAL

Bajo esta denominación tan compleja se quiere definir un tipo de caserí­o que parece deudor de un modelo existente en la Merindad de Uribe (Sopelana, Urduliz, Barrika, etc.). En Barakaldo sólo se ha conservado el llamado Santa ígueda. Se trata de un edificio que no se distingue por ningún atributo exterior ya que su fachada es plana, accediéndose por una simple puerta sin soportal ni patí­n. Su caracterí­stica principal radica en su interior pues un grueso muro cortafuegos separa la parte delantera de la casa de la parte posterior.

CASERíO SANTA íGUEDA

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Se encuentra situado en frente de la ermita de Santa ígueda, en el barrio del mismo nombre, en un alto desde el que se divisa el tramo final del valle del Cadagua.

2. Datación: Es un edificio muy modificado, con numerosos añadidos y reformas varias. Podrí­a datarse en la segunda mitad del siglo XVIII pues un caserí­o denominado Santa ígueda aparece mencionado en la Fogueración de 1796 aunque no es descartable una fecha posterior.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Es de un caserí­o de planta en forma de L (la planta es rectangular pero la fachada se alarga hacia su izquierda creando un espacio en el que está la cubera o lagar que forma la L), muy profunda, con tejado a dos aguas con cola de milano y dos pisos. Su estructura es mixta y se encuentra dividido en dos mitades por un muro cortafuegos. Con el paso de los años se le ha añadido un cuerpo que sobresale de la fachada y dos construcciones a modo de pórticos cerrados en los muros laterales que no han sido tenidos en cuenta a la hora de definir la planta.

2. Muros: Son muros gruesos hechos en mamposterí­a sin que parezca que los esquinales estén realizados en sillares (todo el edificio está encalado).

3. Entradas y ventanas: Santa ígueda presenta tres entradas. Una pequeña puerta para las personas, centrada en la fachada original (la parte izquierda de la misma está tapada por una construcción posterior que se adelanta a la fachada, formando un cuerpo externo a la planta original del caserí­o), otra a su derecha, más pequeña, que actualmente no se usa pero que debió de ser la puerta de descarga de la vid ya que en el interior se encuentra el lagar o cubera, y otra en el muro este, que permite el acceso a la cuadra. La ventanas originales del edificio deben ser las que se sitúan encima de la entrada principal y las que se observan en el muro este, una iluminando la cubera y otra la parte posterior del primer piso.

4. Armazón de madera: Las numerosas modificaciones que ha sufrido el caserí­o no permiten apreciar con nitidez el armazón de madera del mismo. Parece disponer de tres pies derechos por planta. Con seguridad dispondrán de zapata pero todos ellos están completamente revestidos de cemento por lo que no lo podemos afirmar. Lo mismo ocurre con la estructura del tejado. De cada pie derecho salen dos tirantes pero no podemos discernir si estos están clavados o bien encajados a cara.

Estructura interna:

A pesar de las numerosas modificaciones es lo más interesante. Es un edificio pequeño pues sólo posee dos plantas y está separado en su mitad por un grueso muro cortafuegos que aí­sla la parte delantera de la trasera tanto en la planta baja como en la noble. La razón es muy clara. La parte trasera de la planta baja del edificio acoge la cuadra y la parte trasera del piso noble debí­a ser el pajar, es decir los dos espacios más susceptibles de sufrir un incendio, de ahí­ el muro cortafuegos. La parte delantera de la planta baja estarí­a originalmente ocupada por la cocina (y quizás algún dormitorio) disponiendo de acceso a la cuadra mediante una puerta que se abre en el muro cortafuegos (aún se conserva). La parte delantera del piso noble estarí­a ocupada por el salón y las habitaciones.

CASERíO A DOS AGUAS SIN PATíN NI SOPORTAL DE VOLUMEN CíšBICO

CASERíO LARRAZABAL

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Se encuentra situado en el barrio de Larrazabal, en una zona con mucha pendiente de las faldas del Arroletza, desde el que se divisa el último tramo del valle del Cadagua. No se ha podido acceder a su interior aunque su peculiaridad nos lleva a estudiarlo.

2. Datación: Resulta difí­cil datarlo sin conocer su interior pero su bajo nivel constructivo parece remitirnos al siglo XIX.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Es un caserí­o a dos aguas, de planta cuadrada, gran altura y volumen cúbico.

2. Muros: Son muros gruesos hechos en mamposterí­a sin que parezca que los esquinales estén realizados en sillares.

3. Entradas y ventanas: Presenta una entrada adintelada con madera y pequeñas ventanitas en la fachada que permiten una iluminación escasa.

4. Armazón de madera: No se ha podido acceder a su interior.

Estructura interna:

Tiene tres plantas, posiblemente repartidas en cuadra, vivienda y camarote.

CASERíO POLIFAMILIARES

A partir del siglo XVIII comenzaron a aparecer en el campo vizcaí­no un tipo de caserí­os desconocidos hasta el momento. Se trataba de edificios polifamiliares, algo impensable para las generaciones anteriores pero propiciados por el crecimiento demográfico y el interés de algunos grandes propietarios de disponer de mayor cantidad de mano de obra. En Barakaldo se conservan tres: el caserí­o Kareaga-Las Carolinas n.º 3-5, el de Retuerto n.º 20-21-23-25 y el de Calero Viejo n.º 5.

CASERíO BIFAMILIAR CíšBICO KAREAGA-LAS CAROLINAS N.º 3-5

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Está ubicado en el barrio Kareaga, en la zona conocida como Las Carolinas, bastante degradada actualmente, en la orilla izquierda del rí­o Castaños.

2. Datación: Resulta difí­cil datarlo. Podrí­a ser un ejemplar construido en los últimos años del siglo XVIII aunque su trabajo de carpinterí­a, simple y pobre, nos remite más al siglo XIX.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Es un caserí­o cúbico de gran volumen, de planta rectangular con tejado a cuatro aguas y tres pisos. Está dividido en dos partes simétricas destinadas a viviendas de dos familias (una está actualmente abandonada). Es un caserí­o de estructura sustentante mixta.

2. Muros: Son muros de mamposterí­a con esquinales de sillerí­a. Todo de baja calidad, revocado con cal blanca.

3. Entradas y ventanas: La cara del edificio presenta dos fachadas simétricas. Cada una presenta una puerta adintelada flanqueada por dos ventanas en la planta baja, un balcón con otras dos ventanas a sus lados en el primer piso y dos ventanitas en el camarote. En el lateral aparecen cuatro pequeñas ventanas. Dos en la planta noble, una en la cuadra y otra en el camarote.

4. Armazón de madera: Es el elemento más significativo. Estructuralmente es idéntico al sistema constructivo utilizado en el siglo XVII por los caserí­os Palacio y Gorostiza n.º 7 mediante tres pares de pies derechos. El par central está cegado por un muro de ladrillo en las tres plantas que sirve de separador entre las dos viviendas. Presenta elementos que nos recuerdan a las obras barrocas, como los astazaldis que coronan los pies derechos del camarote (coronados aquí­ por un mozo o trozo de madera sobre el que se apoya la cumbrera). Aún así­, el trabajo de carpinterí­a es tí­pico del siglo XIX, pobre, simple e irregular, especialmente en lo que a sujeción y empalme de piezas se refiere, lo que provoca una sensación de mayor inestabilidad que en los modelos del siglo XVII. Las piezas no son simétricas ni en forma ni altura. Así­, uno de los pies derechos de la vivienda n.º 5 es mucho más bajo que su par, lo cual se soluciona burdamente, montando sobre él los dos tirantes del tejado que a él confluyen y añadiéndole una cuña. A su vez, el astazaldi que une estos pies está apoyado encima de la cuña que corona el más bajo y, en cambio, está clavado lateralmente en el más alto. Igualmente, todas las uniones se realizan con clavos y no siempre igual sino en virtud de las piezas de que se disponga (unas veces se clava de perfil, otras de frente y otras oblicuamente).

Estructura interna:

El edificio presenta un pequeño zaguán a la entrada que antiguamente darí­a a la cuadra, la cual ocupaba gran parte de la planta baja. La planta noble estaba destinada a la vivienda y el camarote a almacén y lugar de secado de los productos agrí­colas.

CASERíO POLIFAMILIAR CíšBICO NEOCLíSICO RETUERTO N.º 20-21-23-25

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Está ubicado en el barrio de Retuerto, en la orilla derecha del rí­o Castaños, junto a la carretera que se dirige a Bilbao.

2. Datación: Se trata de un edificio severo de inspiración neoclásica con los vanos perfectamente alineados y adintelados por gruesos sillares. Está construido, por tanto, durante el siglo XIX.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Es un caserí­o cúbico de gran volumen, de planta cuadrada y con tejado a cuatro aguas sin cumbrera. El edificio fue concebido para alojar a cuatro familias por lo que la planta fue dividida en cuatro partes iguales. Actualmente una está derruida, otra en ruinas y las otras dos siguen habitadas. Es un caserí­o de estructura sustentante mixta.

2. Muros: Son gruesos muros de mamposterí­a con excelentes esquinales de sillerí­a. El derrumbe de uno de ellos nos permite observar que son muros de gran anchura que se van adelgazando a medida que toman altura.

3. Entradas y ventanas: El edificio está muy deteriorado y modificado. De las cuatro viviendas, la n.º 25 es la que menos modificaciones parece haber sufrido. La entrada es una puerta adintelada no excesivamente grande. Está flanqueada a su izquierda por una ventana. Sobre ambos se abren otras dos ventanas perfectamente alineadas. En el muro oeste, en el piso noble, se abren dos más del mismo tamaño y en el piso bajo otras dos más pequeñas, como ventilación del espacio que debió ocupar la cuadra. En este mismo muro existe una pequeña ventana en el camarote. Todas estas ventanas están perfectamente alineadas entre ellas y recercadas por grandes sillares, siguiendo el rí­gido estilo neoclásico al que pertenece el caserí­o. El resto de viviendas tendrí­an idéntica estructura.

4. Armazón de madera: No se ha podido acceder al interior de las dos viviendas conservadas, teniéndonos que contentar con los restos que han quedado de una de las derruidas. El edificio parece sostenerse en una gran estructura de madera compuesta por pies derechos en los que se clavan los respectivos tirantes que sostienen las correas del tejado. En los restos de la estructura que podemos observar se conservan dos pies derechos aunque es muy posible que se haya derrumbado uno. Si esto fuera cierto nos encontrarí­amos con que cada vivienda estaba compuesta por una estructura de seis pies derechos, cuatro de los cuales los compartirí­an con las viviendas colindantes (formando, con un entramado de ladrillos, los muros separadores, y siendo el central común a todos pues es el que define el pico del tejado). Por tanto, la estructura estarí­a compuesta por 15 pies derechos por planta.

Estructura interna:

Nada podemos decir de la estructura interna de este edificio, más que posee tres plantas. Posiblemente, la planta baja acogí­a alguna dependencia (la cocina, quizás) y una pequeña cuadra, quedando el piso noble como el residencial y el camarote como almacén de cereales y hortalizas.

CASERíO BIFAMILIAR A DOS AGUAS CON PATíN DOBLE CALERO VIEJO N.º 5

No se ha podido acceder a su interior y su visión exterior se ve muy limitada por los edificios que lo flanquean. Además una de las viviendas se encuentra en mal estado. De todas maneras, lo incluimos aquí­ por ser el único caserí­o bifamiliar a dos aguas que se conserva en Barakaldo.

Caracterí­sticas generales:

1. Situación: Situado en la calle Calero Viejo, al final del camino de Zubileta, en la orilla izquierda del Cadagua. Está rodeado de edificios modernos que dificultan su visión.

2. Datación: No se ha podido acceder a su interior. Aún así­ parece un edificio del siglo XIX.

Estructura arquitectónica:

1. Planta y estructura general: Es un caserí­o a dos aguas, de planta cuadrada, tres pisos y gran altura. Está dividido en dos viviendas, cada una con un patí­n independiente de acceso al primer piso.

2. Muros: Casi no se pueden observar pero parecen de aparejo de mampuesto con sillares en las esquinas.

3. Entradas y ventanas: Presenta una puerta de madera en el piso bajo y una entrada en el piso noble a la que se accede por un patí­n.

4. Armazón de madera: Aunque no se ha podido observar su interior suponemos que será una estructura de pies derechos.

Estructura interna:

íšnicamente se puede decir que el edificio se divide en tres pisos, quedando el bajo aislado del primero al que se accede por un patí­n y que acoge la zona residencial.

Escrito por Javier Barrio

8 Comentarios

  1. Sandra Silveira Artagaveytia

    Me gustarí­a tener datos sobre el caserí­o artagabeytia, fotos sobre todo, en barakaldo.
    Gracias.
    Es porque estoy haciendo una investigación y serí­a de suma importancia tenerlo.

  2. Ezagutu Barakaldo

    Desconozco quién puede tenerlas. Posiblemente “Foto Páramo”.

  3. Ernesto

    Hola, estaba buscando una fotografí­a de un caserí­o ya derrumbado en Retuerto, me gustarí­a saber quien puede ayudarme. Este se encontraba en el mismo lugar donde hoy esta la escuela municipal, en el camino de Beteluri.

  4. francisco

    deseo ver fotos de dos construcciones en el lugar de Castaños, en Galdames

  5. Alberto

    Buenos dí­as, en el Catálogo de Simas y Cuevas de la Diputación viene el nombre de caserí­o Zalvidea perteneciente al barrio de Careaga,cuyo propietario es Alfonso Zalvidea. Sabrí­as decirme que caserí­o es? . Un saludo.

  6. ALBERTO

    ME GUSTARIA SABER SI TENEIS ALGUN DOCUMENTO O ALGUNA FOTO RELATIVA AL CASERIO IBARRE EN LUTXANA O SI SABEIS DONDE PODRIAMOS ENCONTRAR INFORMACION. ERA EL CASERIO DE MIS AITITES, Y MI AMA Y MIS TíOS ESTARíAN ENCANTADOS DE PODER LOCALIZAR ALGíšN DOCUMENTO SOBRE DICHO CASERíO. ESKERRIK.

  7. JAVIER

    Arratsalde on, me gustaria saber si hay datos y fotografias del caserio GOIKOETXE en zuazo (junto a la casa torre?) Era un caserio bifamiliar, en un lado vivian los MURUA y en el otro los URKULLU (El comandante del batallon GORDEXOLA, Luis Urkullu nacio alli) Soy un familiar.

  8. Arturo

    Para Sandra sylveira, yo te puedo decir donde viven los arteagabeitia del caserio, ponte en contacto conmigo en asaenzgo@gmail.com

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